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Review de una webcam todoterreno: Razer Kiyo

Una cámara pensada para streamings en cualquier situación

Hoy volvemos a tener en nuestra mesa de análisis una webcam, aunque en esta ocasión de la mano de Razer, marca a la que como siempre agradecemos su compromiso a la hora de permitirnos probar sus periféricos. Se trata de la Razer Kiyo, una cámara polivalente especialmente enfocada al gaming y a la creación de contenido, tanto en streaming como grabado. ¿Por qué? Porque es capaz de ofrecer un alto rendimiento en cualquier situación gracias a algunas características que os mostraré a lo largo de esta review.

Razer no cesa en su costumbre de malacostumbrarnos a una calidad superior en el empaquetado de sus productos, y en el caso de la Razer Kiyo estamos ante otro buen ejemplo. Nos encontramos con una caja de cartón duro y bien rematado, con los motivos habituales de la marca en tonos verde y negro, la imagen del producto en el frontal y un resumen de especificaciones en la parte trasera. Dentro nos encontramos un documento elegante con la carta de presentación protocolaria, bajo la que se esconde una presentación sencilla pero bien preparada para ofrecer la máxima protección. La cámara se encuentra perfectamente encajada en un soporte de espumoso de tacto mullido en que incluye un compartimento para el cableado.

A continuación os muestro las características técnicas especificadas por Razer, que podréis consultar junto a otros detalles en su web oficial:

Un repertorio tecnológico propio de un dispositivo de alto rendimiento, en el que a priori los 4 MP en la resolución de imagen pueden parecer insuficientes, especialmente en estos tiempos en los que el marketing va por el camino de cifras estratosféricas de resolución. Afortunadamente la resolución máxima es más que apropiada para obtener un resultado notorio en cuanto a la calidad de la misma, así que dicho detalle no debe preocuparos.

Sin duda la característica que destacaría sobre las demás es el foco integrado, en el que me detendré más adelante. Las restantes están dentro de lo que se espera en un dispositivo de este rango, contando un cable trenzado de gran calidad y micrófono integrado. Por otro lado, sus características limitan las grabaciones a 720p con 60 FPS, o 1080p funcionando a 30 FPS, cifras más que suficientes para su cometido principal.

Con la cámara en las manos, sus materiales y construcción transmiten sensación de gran calidad. Consta con un soporte de tres piezas móviles y ajustables que nos permitirá ubicarla en casi cualquier mueble y ángulo. Si plegamos la plataforma al completo podremos apoyarla sobre una superficie plana, como la mesa o algún dispositivo (en mi caso sobe el subwoofer), y si la abrimos, su forma de pinza nos permitirá adaptarla a cualquier borde. Aquí tenéis que tener en cuenta que el tamaño es grande, y no se lleva del todo bien con monitores muy finos o con muy poco marco, pudiendo invadir algunos centímetros el panel. Para este uso yo la coloqué sobre la barra receptora de sensores que uso con Dolphin, que de por sí está adherida al borde superior del monitor.

Su punto más fuerte reside en el anillo LED, que me ha sorprendido gratamente por su calidad de iluminación y funcionalidad. Se activa y regula de forma sencilla, girando el borde del anillo para cambiar la intensidad por niveles (no es progresiva). El foco ofrece una luz blanca y natural, que sorprende por su potencia y eficacia y que nos permitirá grabar correctamente incluso en plena oscuridad. Su potencia en el punto máximo es tal, que puede resultar molesta si se coloca demasiado centrada en nuestro ángulo de visión. Para tenerla sobre el monitor yo le rebajaba un par de puntos (utilizo también otras iluminaciones indirectas), aunque para enfocar desde un lateral es tremendamente útil.

Respecto a la calidad de imagen, que en una cámara es sin duda la asignatura más importante, la Razer Kiyo cumple con nota. Tanto realizando capturas con luz natural, como empleando el foco en sus diversas intensidades, el resultado obtenido es una imagen nítida y fluida. No he encontrado problemas de granulado en las sombras, y los vídeos grabados de forma nativa resisten muy bien renderizados posteriores (podemos ajustar la compresión). Hay que destacar también el excelente funcionamiento del enfoque automático, que nos permitirá cambios de plano (al mostrar algo o acercarnos) de forma rápida y precisa.

Como elemento extra cuenta con micrófono integrado, aunque su calidad es bastante justa, y solo lo encuentro aceptable si tenemos la cámara centrada y no demasiado lejos. No obstante, es bastante improbable que hoy día alguien no disponga un headset o micrófono independiente de mayor calidad, por lo que no debe ser un factor a tener en cuenta.

En la actualidad cualquiera puede sacar partido a una webcam, periférico que parecía haber sido reemplazado por las cámaras integradas en los portátiles y por los móviles, pero que con la llegada de YouTube y Twitch -entre otras muchas plataformas-, ha recuperado su posición en el mercado. Dejando a un lado un uso doméstico alejado de los videojuegos, como pueden ser las fotos y vídeos personales, o su utilidad con plataformas de comunicación como Discord, Skype o Zoom, con las que podremos hacer videollamadas múltiples, es indudable que por precio y prestaciones la Razer Kiyo está más orientada a las retransmisiones gaming.

Tanto para compartir en directo nuestros gameplays, como para grabar partidas y subirlas a posteriori, esta cámara nos ofrece compatibilidad con los programas y plataformas más utilizados. En mi análisis he utilizado sin problema alguno software de captura como OBS, Bandicam y ReCentral 4. Una de las ventajas respecto a otras cámaras son las funciones de zoom y recorte, que nos permitirán ajustar el encuadre para diferentes retransmisiones sin necesidad de mover el dispositivo.

La Razer Kiyo es una cámara de nivel, ideada para dar un enfoque más profesional a las retransmisiones, apoyándose en dos pilares fundamentales: una gran calidad de imagen y una iluminación sobresaliente. Compite de tú a tú con otros dispositivos de su segmento, y nos ofrece plena compatibilidad con el software habitual empleado en streamings y capturas. Si a ello le sumamos la garantía que ofrece Razer, estamos ante un producto muy recomendable.

Su precio en distribuidores como Amazon ronda los 80€, una cifra bastante competitiva que la convierte en una cámara muy a tener cuenta para aquellos que quieran dar un toque superior a su contenido.

GranKhan

Apasionado del mundo de los vídeojuegos, y en general de todo lo que lo rodea. Jugador desde que pude sostener un mando. Colaborador del NaviPodcast. Hago streamings en el canal de Twitch /GranKhan, y dirijo el canal de YouTube "DominiosDeGranKhan".
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