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Salt and Sacrifice, o cómo engatusar a los amantes del género

El souls-like que sigue dando signficado al término souls-like

A poco de estar metido en el mundillo del videojuego, es muy probable haber escuchado sobre Salt and Sanctuary. Un ARPG de fantasía oscura que se labró el título del Dark Souls indie (lo que más tarde germinaría en el famoso tag «souls-like«) desde su salida. Ahora, seis años después, los mismos creadores, Ska Studios, con el apoyo de Devourer Studio, traen esta secuela o segunda parte: Salt and Sacrifice.

Gracias a las dos claves que nos cedieron, podremos hablar a fondo tanto del modo un jugador como del multijugador cooperativo. Por tema de embargos, decidimos repartir que uno, un servidor, hagas las primeras impresiones, y que el otro, Alejandro Morillas, haga el análisis final con nota. ¿Hay expectativas? ¡Eso esperamos! Para calmar la semana de espera, invitados estáis para leer este adelanto.

Al principio podría encajar perfectamente Salt and Sacrifice como un RPG de acción y plataformeo. Sin más. Sin embargo, unas horas de juego y descubrimiento (pero sobre todo apuntes de mi compañero de juego) son suficientes para encasillarlo como un soulsvania.

El núcleo del juego radica en prepararse en un punto que hace de nexo, desde donde usando una serie de runas podremos movernos a los diferentes mapas del juego. Una vez aterrizamos en un punto, progresaremos matando enemigos, consiguiendo objetos y derrotando a algunos bosses. Lo típico, vamos.

Hay pocos diálogos, y la traducción en español a veces deja que desear, un fallo arrastrado desde Salt and Sanctuary

Sin embargo, también tendremos una tarea paralela igual de importante: comer corazones de mago. Se podrían considerar mini-bosses, solo que son recurrentes, se mueven por todo el mapa, invocan esbirros, y son indispensables por dos razones. La primera es que dejan materiales necesarios para crear equipamiento y armas de todo tipo, cambiando según el elemento que tenga cada uno; Y el segundo, es que cada zona tendrá puertas selladas hasta que consumamos cierta cantidad de corazones. E incluso dentro de estas barreras mágicas, cada zona también tendrá un objeto clave que nos permitirá movernos más rápido y acceder a nuevas partes en todos los mapas. De esto modo, tenemos backtracking duplicado: por los corazones de mago y por los objetos clave.

Debido al apartado visual del juego, cuesta recordar los puntos clave en donde se puede desbloquear zonas, pero como el ciclo de juego es divertido, terminas por aprenderte cada mapa sin demasiado esfuerzo. Además, la exploración es muy agradecida, dando recompensas suculentas en cada rincón menos esperado.

Salt and Sacrifice es bastante peculiar si vamos analizando por separado cada parte. Sin ir más lejos, partiendo desde el creador de personajes ya notamos una de sus… peculiaridades. Nunca hay manera fácil de decirlo, así que lo diré directamente: es un juego feo con ganas. Pero curiosamente, esta fealdad no radica tanto en sus diseños, que de hecho la inmensa mayoría de enemigos y jefes molan muchísimo, sino en las animaciones. Los movimientos articulados se sienten como estar viendo muñecos de cartón. No se me ocurre ninguna razón de mantener este estilo artístico de «moñecos» pintados como con acuarelas más allá de querer conservar un aspecto similar al anterior Salt and Sanctuary.

El combate, por otro lado, es la base más férrea de Salt and Sacrifice. Con enemigos bien localizados, de todo tamaño, modo de pelea y agresividad. Un sistema de subida de nivel y estadísticas limitadas que nos hará plantearnos cada decisión. Una gran variedad de equipo, armas y combinación de daño (físico, elemental, estados alterados). E incluso un más que curioso set de movimientos bastante diferenciados para cada arma. La obra de Ska Studios sigue siendo un hueso duro de roer, pero que su amplio abanico de posibilidades hace que cada jugador encuentre un modo personalizado de abordarla.

Un paso mal dado y estás muerto

Como último punto que remarcar, en el que me encuentro más contrariado, es ese raro placer de dificultar un poco las cosas a no ser que mires bien. Los diálogos pueden ser, más de uno, enrevesados por el hecho de ser enrevesados, pero al menos siempre dejan puntillas, pistas, y tras un rato de juego puedes conectar más o menos fácilmente lo que sería la trama general de Salt and Sacrifice. Aunque sigue siendo mucho más directo que los títulos de From, eso sin duda.

Pero no se limita a la historia; directamente no hay información de cómo se sube de nivel, de cómo es pelear con los magos, los combos con armas y más detalles de importancia. Por una parte entiendo que hace que sea un mundo más orgánico y el hecho de descubrir tú mismo un sistema oculto es satisfactorio, pero, ¿qué puedo decir? Prefiero cuando los juegos, ni que sea, me dan indicios de que tiene estas mecánicas u otras.

El sistema RPG combina subida de niveles generales y un punto que poder intercambiar para especializarte en una de las muchas ramas de Salt and Sacrifice

¿Qué es Salt and Sacrifice? Más de lo mismo, pero en comparación al precursor, mucho más refinado. Al igual que la sal común, a más elevada es su pureza, más tóxica puede llegar a ser. Después de tanto tiempo, han salido muchas más opciones de sal (marina, rosa, baja en sodio, Maldon…), pero eso no quita que la sal común siga siendo la más usada porque es a la que nos hemos acostumbrado, y los platos con sal pues tienen más sabor.

Salt and Sacrifice es sal refinada, común y pura, con poco mineral y suplementos que mejoran su conservación. Su ambientación y su gameplay te intoxican poco a poco, y por más que mueras, por más que sepas que solo te esperan más jefes complicados, mejoras y diálogos desperdigados, es una opción perfecta siendo familiar con los souls-like. Que sea familiar también implica que no es precisamente original, y cierto es que la historia agrupa lo mínimo suficiente para montar un mundo de fantasía oscura medieval. Pero poco importa en comparación al cooperativo; Sin duda, tener un compañero/a de armas mejora mucho la experiencia, la hace mucho más divertida y, además, el juego balancea bien que haya dos personajes dando más resistencia a los jefes.

Daniel "Fullbull" Rubio

No me pidas mucho para los textos, que solo hice el bachiller de ciencias. En esta vida me gustan tres cosas: cerebro, videojuegos y carlinos.
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