Artículos

Imaginando: Nacidos de la Bruma (Mistborn), el videojuego

El universo de Sanderson pide a gritos ser jugado

Uno de los principales bienes que se revalorizan en la vida de adulto es el tiempo. Empiezan a faltar horas para cosas tan sencillas como leer. Y, no sé vosotros, pero si estoy enganchado a una buena novela de fantasía no es para echarle cinco minutos. Este tipo de libros para mí son como los mundos abiertos de la literatura: para menos de una hora, no saco el libro. De esta forma, cada vez me había sido más complicado engancharme a nuevas obras que me fascinaran como lo hicieran en su día autores como Tolkien o Salvatore.

Hace unos años me vi gratamente absorbido por Patrick Rothfuss y el universo de Kvothe; sin embargo, su (para mí) absurdo spin-off y el retraso de la tercera parte de su saga han hecho que haya estado huérfano de este tipo de obras… hasta hace un mes, en el que comencé a leer “El Imperio Final”, de Brandon Sanderson, primera parte de la serie Nacidos de la Bruma (más conocida como Mistborn). ¡Qué viaje! ¡Cómo echaba de menos esa sensación de no poder para de leer!

El caso es que no hay muchas series de libros de fantasía en las que imagine rápidamente cómo podría ser una adaptación a videojuego, pero en el caso de las aventuras de Vin y Kelsier lo vi clarísimo inmediatamente. Tranquilos, que no incurriré en spoilers importantes si aún no habéis leído este libro.

Para los que no estéis iniciados en su mundo, Mistborn propone una sociedad tipo fantasía-victoriana en la que hay un terrible imperio de casas nobles, gobernadas por el poderoso Lord legislador, que tiene sometida a la población. En este mundo existen varios misteriosos poderes, pero el que destaca en esta primera parte es el de la alomancia y los metales alománticos. Los alománticos son personas con la capacidad de extraer poderes a través de metales que ingieren. Hay diferentes clasificaciones de metales (físicos, de mejora, mentales, temporales y divinos), dentro de los cuales hay una parte y una contraparte con efectos opuestos. Por ejemplo, el hierro se usa para tirar de fuentes de metal cercanas, mientras que el acero, su contraparte, las empuja. De esta forma los alománticos pueden desplazarse por el aire: mediante bolsas de monedas que siempre llevan, y combinando hábilmente ambas capacidades, pueden desplazarse por el aire, así como usar dichas monedas como arma. Normalmente, los alománticos llevan botellas con metal líquido que beben para así rellenar sus reservas de metales, quemándolos a voluntad según convenga la situación.

El tipo más común de alomántico es el brumoso, que puede quemar un solo tipo de metal. Sin embargo, existe una figura llamada Nacido de la Bruma; estas personas son capaces de quemar todos los tipos existentes de metal, siendo seres con poderes temibles capaces de desestabilizar el poder de un reino por sí mismos.

En el juego que yo imagino, podríamos manejar a Vin y Kelsier, si quisiéramos una historia más lineal que respetara los acontecimientos del primer libro. Podríamos tener secciones de infiltración o alternativas conversacionales para infiltrarnos en la nobleza; podría haber sigilo a lo Batman Arkham usando nuestros poderes de alomancia. Con una especie de visión de detective (presente en el libro también), podríamos sentir a través de los hilos azules las fuentes de metal de nuestros alrededores para así trazar estrategias de combate, distracción y desplazamiento.

La alternativa que más estimulante me resultaría sería un acercamiento parecido a lo que plantea Hogwarts Legacy: una aventura original dentro de ese universo con un personaje que creemos y visitando a protagonistas y lugares del libro. Con una progresión a lo RPG, invirtiendo puntos de mejora o entrenando en el control de una clase u otra de metal, podríamos tener diferentes Nacidos de la Bruma. Por ejemplo, los habría centrados en el combate y resolverían las misiones a través de habilidades físicas derivadas del hierro-acero y el estaño-peltre. Si fuéramos más a por sigilo, tendríamos que tirar más hacia lo que sería un Aplacador, con el cobre-bronce para esconder y escuchar otros pulsos alománticos, o más por cinc-latón si quisiéramos resolver ciertas situaciones con infiltración y conversaciones.

Quemar los metales adecuados a través de un acceso rápido durante los combates nos darían bufos necesarios, pudiendo incluso jugar con el tiempo (sin entrar en más detalles). Si hay un apartado que sí que tengo totalmente visualizado cómo podría ser es el desplazamiento, que sería como el de un videojuego que sale el próximo mes de mayo: Forspoken. Mientras leía el libro no podía dejar de imaginarlo similar al ágil desplazamiento que vemos en la protagonista del nuevo juego de Square-Enix.

Imaginaos recorriendo los tejados de Luthadel con el control de las monedas (la acción de tirar-empujar los metales podría ser similar a la del balanceo de los Marvel’s Spider-Man), buscando diferentes reservas de metal en las casas de los nobles y luchando contra otros alománticos. Cumpliendo misiones secundarias para la rebelión o para ayudar a los skaa de las plantaciones, e incluso con un sistema en el que bajemos la influencia de las diferentes casas en los barrios de la ciudad.

Además, podemos tener fe en que podría pasar. No olvidemos que ya hubo una bizarra colaboración de Nacidos de la Bruma con Fornite, por lo que estos personajes ya han sido presentados a un público masivo. No solo eso, sino que hay un proyecto fan español (de Soulsforge Studios) en marcha, incluso con un teaser trailer y una pre-Alpha de cómo sería la jugabilidad. Muy interesante de ver en cuanto a diseños e ideas; ojalá reciban una oferta para llevar su propuesta al siguiente nivel.

Y vosotros, ¿habéis leído a Sanderson? ¿Os gustaría un videojuego basado en este universo?

Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.
Apoya el contenido de NaviGames con tus compras en Amazon
Botón volver arriba
X