Artículos

Emulación, piratería y moral

Hay que mirar siempre el caso concreto

El asunto de la piratería es uno muy presente en todas sus vertientes. Por un lado, es bastante habitual que, cuando vemos que alguien ha jugado a algún juego de Game Boy Advance como, por ejemplo, algún Fire Emblem, o de NESSNES, sabemos sin que nos lo diga que, casi con total seguridad, los ha jugado mediante la emulación. Antes de continuar, os invito a leer un texto de nuestro compañero Alejandro MorillasIntroducción a la conservación del videojuego en España, donde, si bien no se trata este asunto como tal, habla en profundidad del asunto de la preservación del videojuego, el cual también estará presente en este texto.

Esto es así. Desde principios de milenio ha habido muchas campañas antipiratería por parte del Gobierno de España, y no es para menos. Tenemos que tener en cuenta que la piratería consiste en robar el trabajo de alguien, en que dicha persona no reciba el valor de su trabajo. Aquí abajo dejo dos ejemplos, uno es parte de una campaña antipiratería antes descrita, el otro es un extracto de un programa de televisión (si no me equivoco, Diario de) donde David Bustamante acude a un top manta para ver cómo, efectivamente, están vendiendo copias ilegales de uno de sus trabajos.

La piratería afecta negativamente al trabajo de cualquier persona. En el caso de los videojuegos, además, podemos hacer una mención especial al actualmente popular Stray, el cual recauda fondos para ayudar a gatos callejeros, lo que hace que se nos quiten aún más las ganas de piratearlo. Obviamente, el juego no adquiere el derecho a recaudar por esta campaña, sino por el trabajo realizado, aunque hay que reconocer que esto ha supuesto un efecto disuasorio importante.

En el caso de música (aunque ahora con el servicio gratuito en streaming como YouTube o Spotify la cosa es muy distinta a hace años) o cine lo tenemos claro: escucha en lugares licenciados y ve al cine o compra en casa. Actualmente, a pesar de la gran cantidad de servicios de series y películas en streaming que hay, ninguna lo tiene todo, por lo que tampoco es que vayas a gastarte 15 euros en el DVD (el cual, por otra parte, se ha quedado atrás en lo que a mínimos de calidad visual actuales se refiere, por lo que, si queréis la mejor experiencia, mínimo deberéis pagar por un Blu-Ray) de una película que ni siquiera sabes si te va a gustar para verla una vez… Es un tema chungo, la verdad.

Esto ya es un caso algo diferente. Por lo general, el cine y la música están en constante producción. Da igual los años que tenga una película, se seguirán publicando nuevos DVDs, Blu-Rays y ediciones 4K Ultra HD de la película con diferentes licencias y, por ende, seguirán vendiéndose películas por las cuales (en principio, ya que esto es pura deducción: del asunto sé más bien poco) aquellos a los que les corresponden las ganancias seguirán cobrando por ello. Lo mismo sucede con la música, siguen produciéndose CDs de obras de hace años, y sus correspondientes autores siguen cobrando por esos productos nuevos. Pero claro, en los videojuegos esto es diferente.

Una vez que el juego deja de comercializarse, lo hace para siempre. Esto es más restrictivo en el caso de juegos físicos, ya que, en el momento de que no se produzcan más discos o cartuchos, debes recurrir a la segunda mano, con todo lo que ello conlleva, y es que el asunto del mercado de los videojuegos es algo que se hace más deplorable a cada día que pasa.

Justo debajo de este párrafo os planteo algunos ejemplos (con su correspondiente precio aproximado) en los cuales el cancerígeno mercado de los videojuegos ha metido mano. También debemos tener en cuenta que, en el caso de los dos primeros, no hay opción de compra digital en sus respectivas consolas, el primero, por razones obvias, ya que PlayStation 2 no tenía tienda digital, y, en el segundo, por fin de la venta digital de este juego concreto. Es que tened en cuenta esta idea: o pagáis un precio abusivo por estos juegos o no podéis jugar. En el caso del último, al menos, sí existe la versión digital del mismo en la Nintendo eShop.

Rule of Rose
250-300 euros aprox.
Lollipop Chainsaw
50-70 euros aprox.
Fire Emblem: Three Houses
60-100 euros aprox.

El caso que más me escama es el de Fire Emblem: Three HousesRule of Rose, aun con un precio ridículamente desorbitado, es un juego de hace 16 años, por lo que es habitual (que no normal o comprensible) que los de su tipo se revalúen. Lollipop Chainsaw salió hace 10 años y encima pertenece a esos juegos de poco público dentro de los cuales es conocida la saga No More Heroes si eso. No digo que sea justo ese precio, pero viendo su historial y su próximo remake esto era algo de esperar, ya que hace un tiempo su precio oscilaba los 20-30 euros. Pero, como digo, el que más me escama es Fire Emblem.

Rule of Rose Lollipop Chainsaw son juegos de hace algunos años pertenecientes a consolas de hace 3 y 2 generaciones. Sin embargo, Fire Emblem: Three Houses, además de contar con apenas 3 años de existencia, es exclusivo de una consola actual como lo es Nintendo Switch. Sinceramente, me da mala espina que la especulación se dé tan pronto, cuando el juego tiene menos de un lustro y la consola a la que pertenece es de tan marcada actualidad. Veremos a ver cómo acaba todo esto.

Opino que, a la hora de la verdad, cada unx determina qué es justo y qué no para él/ella. Yo, por ejemplo, me niego rotundamente a pagar 300 euros por Rule of Rose, e incluso los 50 de Lollipop Chainsaw. La experiencia, el soporte, las incompatibilidades, etc. no me cunden. Sin embargo, sí que pasé por el aro con Fire Emblem, a pesar de costar casi 70 euros y siendo de segunda mano. Consideraba que un juego de Nintendo Switch aún podría valer poco menos que eso, y en la balanza pesaba más comprarlo ya y tenerlo en casa para la posteridad.

Cada unx es su propio juez. A mí me cundía una cosa y otras dos no, pero en tu caso puede ser distinto, ya sea porque simplemente quieras, por nostalgia, por coleccionismo, etc. Teniendo este argumento por bandera, la excusa de usar la emulación por necesidad se cae un poco. Sin embargo, aun así cuenta con un peso notable. Tengamos en cuenta que el ser humano quiere cuanto más, mejor, por lo que muchos precios, aunque verdaderamente se correspondan con la disponibilidad del producto, son un completo abuso.

Además, la distinción de antes con la música y el cine tiene su lógica, ya que los autores originales del juego no cobran NADA de la segunda mano. Si vendes un juego de segunda mano a 50 euros, los 50 euros son para el vendedor, los autores originales no ven absolutamente nada. Por ende, emulando un juego que ya no está en circulación de primera mano no perjudicas a nadie, especialmente en casos como los de Rule of Rose o Lollipop Chainsaw, en los cuales la compra digital no es una opción. Es por ello por lo que, parece, la única razón de ser de estos precios es el coleccionismo y el simple hecho de poder jugar al producto original, ya que, en el caso de Rule of Rose, el formato físico es la única manera legal de jugarlo, y es por eso que, en estos, conviene bastante bajarse algún emulador de PS2 para disfrutar de esta obra. De nuevo, cada unx que estime lo que considere oportuno, pero, junto con el amor, el bolsillo es lo que más duele.

A la hora de obtener ilegalmente una obra, se debe pensar en el perjuicio que se va a causar. Miles de CDs piratas suponen miles de pérdidas para el artista original, aquel que vende su trabajo como todos hacemos con nuestros respectivos trabajos de distintas naturalezas. Miles de descargas o vistas de una película aún en salas de cine suponen miles de cantidades de dinero de entradas de cine no vendidas y que suponen pérdidas para los autores. Sin embargo, en el mundo de los videojuegos, una vez que un juego deja de comercializarse de primera mano y no tiene mercado digital, los autores originales no ganan nada de las reventas de segunda mano con precios abusivos. Ante un mercado agresivo, respuestas agresivas.

Manuel Hernandez

Puede que ahora sólo esté buscando ese juego que me devuelva a lo que sentí con Twilight Princess cuando sólo era un enano. De mientras me entretengo llevándole la contraria a la gente sobre Breath of the Wild.
Apoya el contenido de NaviGames con tus compras en Amazon
Botón volver arriba
X