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Total War Warhammer II: The Silence & The Fury – Análisis PC

El último gran DLC llega actualizando facciones y con nuevas mecánicas

Entrar en el universo Warhammer es algo difícil para los que no estén puestos en la materia. Creative Assembly apostó fuerte hace unos años por esta franquicia, dejando de lado momentáneamente los juegos históricos para explorar nuevas fronteras y posibilidades con uno de los universos de fantasía más densos.

Aunque la apuesta era arriesgada, Creative Assembly acertó de lleno, logrando uno de los Total War más vendidos y aclamados de los últimos tiempos.

El universo de Warhammer ofrecía nuevas posibilidades dentro del gameplay habitual de Total War. La existencia de diferentes razas permite crear facciones completamente diferentes, con mecánicas de juego únicas que consiguen que la experiencia de juego varíe mucho dentro de cada partida, pudiendo darse el caso de que te adaptes perfectamente a una raza basada en la infantería pesada, como pueden ser los nobles enanos, pero no logres controlar por completo las mecánicas de una raza que se centre en las escaramuzas y las unidades prescindibles como es el caso de los odiosos skaven.

Este lore interno del juego permite una flexibilidad muy amplia a la hora de lanzar DLC. Ya en la primera entrega de Total War: Warhammer pudimos ver una amplia variedad de DLC, que añadían una buena cantidad de contenido, expandiendo la experiencia base del juego, aunque no se puede perdonar que el Caos, la facción antagonista por excelencia, se presentara como contenido de pago.

Total War: Warhammer II, ha optado por dos tipos de DLC: aquellos de facciones, que desbloquean una raza entera, con sus mecánicas y unidades únicas, y otros DLC más pequeños en el que se presentan dos señores legendarios de diferentes razas enfrentados. The Silence & The Fury pertenece a este segundo tipo de DLC, enfrentando en este caso a los hombres bestia y a los hombres lagarto, con Taurox, el Minotauro y Oxyotl el Cazador liderando cada raza respectivamente.

Un apunte importante, los hombres bestia son una facción de pago de Total War: Warhammer I, pero NO NECESITARÁS tener ese DLC para poder jugar con Taurox en la campaña del vórtice. Así que, si no habías jugado al primer juego o no tenías esa facción desbloqueada, tranquilo, puedes jugar a todo el contenido de The Silence & The Fury sin ningún problema.

Desde hace tiempo el lanzamiento de un DLC supone un evento dentro de Total War: Warhammer II, funcionando a modo de gran parche que corrige y actualiza el juego. Junto al DLC de pago se publican a la vez varios DLC gratuitos, en esta ocasión servirán para incluir a los enanos dentro de la Campaña del Vórtice y para traernos a los Ogros Mercenarios, una nueva raza que llega para cerrar esta entrega pensando ya en el futuro inmediato de Total War: Warhammer III.

Los ogros mercenarios en Total War: Warhammer II
Imagen de los ogros mercenarios llegados a Total War: Warhammer II en esta última actualización

Con este último lanzamiento son un total de 12 DLC gratuitos los que hay disponibles para Total War: Warhammer II, a falta del contenido de los Ogros Mercenarios, que por ahora requiere registrarse en el Total War Access.

En esta ocasión el título de este DLC define perfectamente lo que nos vamos a encontrar: el silencio y la furia. Empecemos hablando del silencio, representado por Oxyotl el Cazador, el mejor cazademonios de los hombres lagarto, que durante generaciones ha perseguido y aniquilado a todos los demonios y seguidores del Caos que se han puesto en su camino. Ahora, sus servicios son requeridos una vez más para hacer frente a la amenaza de Taurox, un minotauro que lidera la manada de hombres bestia arrasando todo lo que encuentra a su paso y sembrando la destrucción y el caos. Sin duda, Taurox es la esencia de la furia y nos encontramos ante unos de los señores legendarios más destructivos de Total War: Warhammer II.

Además de estos dos señores legendarios este DLC incluye varias unidades nuevas para cada raza. Los hombres lagarto reciben:

  • Acechadores Camaleón: infantería de choque especialista en moverse sin ser vista por el campo de batalla.
  • Coatl: un monstruo volador capaz de sembrar la destrucción con bombardeos y hechizos de vórtice, así como de otorgar «Acechar», muy útil para ocultar tus unidades y planear emboscadas.
  • Troglodón Salvaje: una poderosa bestia con ataque a distancia consistente en un escupitajo de veneno que causa diversos tipos de daño y resulta eficaz contra otras criaturas de gran tamaño.
  • Héroe Oráculo Eslizón: una mezcla híbrida de los Saberes de las Bestias, la Vida, el Fuego y los Cielos. Muy fuerte como complemente a un señor cuerpo a cuerpo.
Las criaturas de Total War: Warhammer II
Un troglodón de renombre a la izquierda y su homólogo básico

Por parte de los hombres bestia tenemos también varias unidades completamente nuevas:

    • Carro de Tuskgors: unos carros gigantescos tirados por Tuskgors. Estos vehículos causan un daño por impacto inmenso y destrozan a las unidades enemigas. Una gran caballería de choque.
    • Gorgona: unidades gigantes, expertas en luchar contra otras unidades grandes y pueden regenerar salud en batalla.
    • Escuerzo Alado: un monstruo de nivel superior eficaz contra la infantería que cuenta con un potente vórtice de daño en área de efecto, ataques envenenados y una desventaja de liderazgo pasiva.
    • Señor Minotauro de la Condenación: un nuevo tipo de señor. Excelentes en el cuerpo a cuerpo.
    • Héroe Beligor: héroe de apoyo, con un buen cuerpo a cuerpo, pero interesante por los bonus que puede dar a las unidades cercanas.
Las nuevas unidades de Total War: Warhammer II
Algunas de las nuevas unidades de los hombres bestia, con un escuerzo alado a la izquierda y una gorgona a la derecha

Además de estas nuevas unidades, cada facción cuenta con varias unidades de renombre, que vendrían a ser tropas «únicas» con atributos mejorados y un aspecto diferente, que normalmente se consiguen mediante ciertas acciones en campaña, como derrotar a un enemigo concreto o completar una misión.

El cambio más notable que se ha realizado en The Silence & The Fury es el rework al sistema de horda de las manadas de hombres bestia. Esta facción funcionaba desde su origen a modo de horda (como ya vimos en otros Total War, por ejemplo, en Attila), sin asentamientos ni ciudades. Desde hace tiempo, Creative Assembly venía comentando sus intenciones de mejorar este sistema, ya que consideraban que estaba desfasado y de cara a Total War: Warhammer III veríamos cambios. Pues bien, parece que poco a poco están encaminando esta mecánica de facciones nómadas; en esta ocasión se ha optado por una especie de sistema mixto: existen asentamientos menores, pero los ejércitos siguen siendo nómadas y poseen edificios y mejoras.

El cambio supone una nueva manera de jugar para esta raza. Llegaremos a una zona, nos haremos con un asentamiento que funcionará a modo de base y a partir de esta ciudad central se genera un mapa de asentamientos que deberemos arrasar para ganar puntos y poder realizar el ritual de sangre. Una vez completado, la horda tiene que seguir en movimiento y encontrar nuevos lugares que arrasar para seguir creciendo.

A este cambio del modo horda hay que añadir una nueva mecánica basada en el Temor. A medida que arrasemos ciudades y derrotemos ejércitos iremos ganando Temor, que funciona a modo de moneda para desbloquear unidades, equipamiento o señores legendarios.

Las mejoras de Temor en Total War: Warhammer II
Mejoras disponibles para adquirir con Temor

Esta mecánica tiene una contraparte y es que tendremos límite de ciertas unidades, por lo que tendremos que ir gastando Temor para poder seguir creciendo y mejorar nuestros ejércitos. Ya habíamos visto algo similar en la facción de los reyes funerarios y claramente ha servido a modo de inspiración para este rework.

Es una buena manera de equilibrar la facción, aunque cuanto más avance la partida comenzará a desbalancearse y acabaremos siendo máquinas imparables que arrasan todo a su paso. Quizá sería necesario algún tipo de corrección en el coste de estas unidades, ya que, al principio supondrá un reto, pero llegará un punto en el que prácticamente nos sobrará Temor y todos nuestros ejércitos estarán formados por unidades de élite.

En general, este rework ha sido un gran avance y una mejora sustancial a una facción que estaba bastante abandonada respecto al resto de facciones del juego, haciendo que vuelva a ser atractivo plantearse comenzar una campaña desde cero con esta raza.

Toca hablar de la contraparte de Taurox, Oxyotl el Cazador. Este escurridizo camaleón es el mejor cazador de demonios de los hombres lagarto y sus servicios son requeridos de nuevo.

A nivel de mecánicas no se aprecia un cambio tan significativo como el que se ha visto en los hombres bestia. La facción de Oxyotl se basa en la escaramuza y la caza, esto se verá reflejado en el campo de batalla, con muchas bonificaciones a las unidades a distancia y habilidades de ocultación, que nos permitirán atacar sin ser vistos y replegarnos rápidamente para ir desgastando poco a poco al ejército enemigo.

En ese sentido recuerdan un poco al estilo de juego de los elfos silvanos, una facción centrada en los ataques a larga distancia y el hostigamiento constante, que puede destrozar las unidades enemigas antes de que lleguen a chocar contra nuestro ejército.

Fuera de la batalla la principal mecánica de Oxyotl serían las Visiones de los Ancestrales, que nos irán planteando misiones para frenar los planes y la devastación del Caos. Si conseguimos realizar estas misiones tendremos acceso a unidades especiales que reforzarán nuestros ejércitos.

Si Taurox supone un cambio radical para los hombres bestia, Oxyotl funciona como una expansión para los hombres lagarto, ofreciendo una nueva manera de jugar esta raza, siendo una de las más variadas dentro de Total War: Warhammer II.

The Silence & The Fury es un DLC que supone el final de Total War: Warhammer II. Con este último parche el juego se da por finalizado y ya se pone la mira en el horizonte en vistas a Total War: Warhammer III. Tras cuatro años y 22 DLC (más de la mitad gratuitos) Total War: Warhammer II está completo al 100%.

El juego base ya estaba lleno de contenido, pero estos DLC han ido cambiando y actualizando el juego, llegando a ser hoy un juego muy diferente al que se lanzó en 2017. Obviamente hay que mencionar que la política de DLC que se ha tenido con este juego no es la más adecuada, es cierto que han servido para dar soporte constante al juego y aquellos que jugamos de manera recurrente hemos tenido un motivo para regresar cada pocos meses y ver las novedades, pero los jugadores que quieran adquirir hoy la versión completa del juego deberán hacer un desembolso de más de 170€, algo que es francamente inaceptable.

Pese a todo esto, hay que tratar The Silence & The Fury como un DLC independiente y no valorar otros aspectos que no afectan a este contenido directamente. Por ello hay que recomendar The Silence & The Fury como un imprescindible para Total War: Warhammer II.

The Silence & The Fury ya está disponible como DLC de Total War: Warhammer II en Steam a un precio de 9.99€

Total War Warhammer II: The Silence & The Fury

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

The Silence & The Fury es un DLC imprescindible para Total War: Warhammer II. Si estabas pensando en comprarte uno pero tenías dudas no lo pienses más, esta es tu mejor opción.

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Eric Fernández

Historiador y jugador. Apasionado de la gran estrategia y los juegos de gestión. Pentacampeón del Nuclear Throne retirado.
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