AnálisisPS4

The Legend of Heroes: Trails of Cold Steel IV – Análisis PS4

El épico final de una gran saga de JRPG

Creo que, a pesar de que ha sido uno de los géneros que más he jugado a lo largo de mi vida, jamás me había enfrentado a una saga de JRPGs con una historia tan larga. Cuatro RPGs, de más de cien horas cada uno de ellos, que narran un complejo conflicto bélico en un mundo de fantasía lleno de multitud de personajes principales, secundarios y terciarios. También es cierto que nunca he jugado a la serie Disgaea, pero lo más parecido que recuerdo, en cuanto a juegos de rol en los que la continuación de la historia tenga tanto peso durante varias entregas, es en Final Fantasy XIII.

Salvando las distancias, este título se siente casi como una de las últimas entregas de Vengadores, donde todos los personajes tienen su momento de gloria, hecho con mimo y cuidado para dar a los fans una serie de escenas que se queden en su memoria.

Las relaciones en Trails of Cold Steel IV
Fortalecer los vínculos de los protagonistas será fundamental para aprovechar todas las posibilidades de los combates

The Legend of Heroes: Trails of Cold Steel IV supone la cumbre de calidad de esta saga de Nihon Falcom a todos los niveles. Si bien su excesivo continuismo pesa más en su contra en esta ocasión que en el resto de entregas, se le perdona por la excelencia alcanzada en muchos de sus apartados. Una saga de juego de rol que no puedo recomendaros empezar por aquí, pero que espero que despierte vuestras ganas de emprender este fantástico viaje.

La evolución de esta serie ha sido curiosa. Sus dos primeras entregas se vieron lastradas a nivel técnico por sus respectivas versiones en PS Vita, además de las de sobremesa. The Legend of Heroes: Trails of Cold Steel era una primera piedra realmente prometedora que terminaba con un tremendo cliffhanger de cara a su segunda parte, que empezaría justo después de los hechos acontecidos al final del primer juego. Como va a pasar en esta cuarta entrega, la evolución de la segunda parte con respecto de la primera es muy pequeña, más allá de pulir asperezas a nivel técnico y pequeñas adiciones a un sistema de combate que ya funcionaba muy bien desde el principio.

The Legend of Heroes: Trails of Cold Steel III suponía una renovación de la franquicia, con un apartado gráfico muy superior al librarse de las ataduras de la difunta portátil de Sony, y prometía un horizonte lleno de nuevas aventuras con una renovada Clase VII, a la vez que nos encontrábamos con sus senpais ya creciditos. Además, se añadían nuevas posibilidades jugables que acababan de rematar uno de los mejores sistemas de combates que he probado en un JRPG.

Los combates de Trails of Cold Steel IV
Las enormes posibilidades que ofrecen sus combates, así como su acercamiento estratégico, siguen siendo geniales

The Legend of Heroes: Trails of Cold Steel IV vuelve a basar su atractivo, como ya pasara en su primera dupla de juegos, en continuar la historia tras un final puede que demasiado abierto y cruel para el fan (además de en un fanservice salvaje). Es una entrega tremendamente continuista, hasta un punto que resulta ligeramente perjudicial para la experiencia. La épica que transmite su historia y la sensación de cierre de una etapa pedían un esfuerzo mayor en presentar novedades de peso para el fan. El homenaje a su propia historia se entremezcla peligrosamente con el término reciclaje al enfrentarnos a decenas de horas a un juego que, aunque es innegable que es estupendo, se siente demasiado parecido a los cientos de horas que hemos invertido en sus anteriores episodios.

En Trails of Cold Steel IV retomamos la acción poco tiempo después del final de su tercera iteración, con los protagonistas de la nueva Clase VII enfrentándose a la nueva realidad tras los dolorosos hechos de su último combate. La sombra de una nueva guerra, más cruenta que nunca, se cierne sobre todos nuestros protagonistas. La única esperanza para la gente de Erebonia es que todos los miembros de la Clase VII colaboren entre sí para sofocar las llamas de este nuevo conflicto, e intentar salvar a Rean Schwarzer, protagonista eterno de esta serie, de su cautiverio.

Los gráficos de Trails of Cold Steel IV
A pesar de lo anticuado de su motor gráfico, lo aprovecha muy bien para seguir dando estampas muy resultonas

Con esta premisa de viaje épico, Trails of Cold Steel IV nos ofrece un recorrido por muchas localizaciones ya conocidas de la serie (además de muchas otras nuevas), pero desde nuevas perspectivas y con otros objetivos, algo que también sirve para ver a una inmensa cantidad de personajes de otros títulos. El elenco de nombres que recordar, tanto de ciudades como de personas, me han hecho sentirme perdido en más de una ocasión; el mundo y la mitología que ha creado Nihon Falcom es realmente complejo y maravilloso para los amantes de las intrigas políticas y las tramas bélicas, algo que pasado por un filtro anime y shonen da un producto tan particular e interesante como el que nos ocupa.

Olvidaos de un aspecto gráfico totalmente renovado o novedades jugables de peso: a estas alturas el fan de Trails of Cold Steel está aquí por la historia, y Nihon Falcom lo sabe. Trails of Cold Steel IV refina su acabado gráfico, ofreciendo modelados de sus protagonistas más bellos y expresivos que nunca, y haciendo ciertos retoques en el resto de personajes, los ataques especiales y los escenarios, pero sigue siendo un motor gráfico de hace varias generaciones; como es habitual en la saga, se compensa con un fantástico diseño de su mundo y una variedad apabullante de entornos y personajes.

Los Panzer en Trails of Cold Steel IV
Los combates a lomos de Trails of Cold Steel IV han añadido nuevas posibilidades para refinar aún más su fórmula

Tampoco encontramos novedades de peso en el apartado jugable, pero sí un cambio en la estructura narrativa del juego. Mientras que todo su primer acto está totalmente centrado en un recorrido lineal y rápido por diferentes ciudades, con poco espacio para el esparcimiento y las misiones secundarias para así avanzar la historia (aunque con sus superficies abiertas para limpiar y sus mazmorras típicas), en su segundo acto se abre mucho más volviendo a un modelo de juego más pausado, pensado para que el jugador se disperse a su gusto por su inmenso mundo, plagado de juegos y actividades extra, como la pesca, cartas, un Tetris propio, casinos, fotografías, recetas de cocina… las posibilidades son abrumadoras para aquel que quiera perderse en actividades paralelas a la trama. Me alegra también que se hayan olvidado de las secciones de instituto de mañana y tarde a lo Persona; el juego se siente mucho más natural en su desarrollo en esta ocasión.

Trails of Cold Steel IV tampoco toca en exceso su sistema de combate (se ha vuelto más permisiva con el uso de los Master Quartz, algo de agradecer), pero lo acuña lo justo para convertirse en uno de los mejores sistemas de combate por turnos que jamás he jugado. Sí que es cierto que en la tercera parte el sistema de Brave Orders estaba bastante desbalanceado, algo que aquí parece haberse paliado un poco, y haber dado una relevancia similar al resto de posibilidades. Sigue siendo ese combate por turnos estratégico, donde el posicionamiento y los rangos de los ataques son fundamentales, así como el control de los diferentes tipos de ataques y las debilidades elementales, así como las sinergias entre los protagonistas para obtener efectos adicionales.

Trails of Cold Steel IV es consciente de la cantidad de personajes que tiene y de la complejidad de su sistema de batalla, y desde el principio nos da todas las herramientas disponibles para que juguemos a gusto con él. Siempre tendremos una gran variedad de personajes para elegir en nuestra party, y desde el principio encontramos desbloqueadas casi todas las opciones que permite el juego, incluidos los Panzers; eso sí, con el nerfeo clásico de los personajes al principio de un juego, aunque bien justificado argumentalmente, para que así podamos volver a rearmarnos y hacernos poderosos nuevamente.

Sin duda, lo que más he disfrutado del juego, más allá de la conclusión de la historia (no todo lo satisfactoria que me hubiera gustado en ciertos puntos, pero es algo muy personal) son los combates, el mazmorreo y las misiones secundarias que obtienes explorando su mundo. La sensación de que Nihon Falcom quería que desde el principio del juego pudiéramos experimentar todo lo que quisiéramos con sus batallas, dándonos todas las herramientas posibles, es maravillosa. Teniendo en cuenta la cantidad ingente de horas que estaremos enganchados a este juego, sentir eso con el núcleo de su experiencia es todo un acierto.

Cabe destacar, como es habitual, la ausencia de textos en español (un muro insalvable si no conoces el idioma de Shakespeare debido a la enorme cantidad de diálogos presente), la presencia de doblaje (de calidad) en inglés y japonés y lo agradecido que es ese mudo Turbo durante los combates y el desplazamiento por el mundo, que sin duda es el que elijo siempre por defecto en esta franquicia (muy extrañas las ralentizaciones presentes en el Modo Auto, eso sí). La velocidad de las animaciones de los personajes es uno de los aspectos a mejorar en un futuro y esperable nuevo motor gráfico. Por supuesto, no puedo despedir el texto sin alabar su sublime banda sonora. Otro de esos aspectos por los que sin duda será recordada esta serie.

The Legend of Heroes: Trails of Cold Steel IV es una satisfactoria conclusión a la serie. La constatación de esta saga como una de las mejores dentro del género de los JRPGs clásicos de los últimos años, una que ningún fan debería perderse. Si bien, como todos los finales de proyectos tan grandes, polarizará al público, echando la vista atrás, me quedo sin duda con el viaje. Cientos de horas felizmente invertidas en una serie de juegos que recordaré siempre de forma muy especial.

No es habitual que tengamos la ocasión de vivir una historia tan larga y enrevesada como esta con tanta continuidad en una misma línea de videojuegos, pero The Legend of Heroes: Trails of Cold Steel, vista en su conjunto, merece vuestro tiempo y atención.

The Legend of Heroes: Trails of Cold Steel IV encuentra en su excesivo conformismo y continuismo su mayor defecto, algo que, más allá de su añejo apartado gráfico, nos deja con una de las mejores historias del género, uno de los más adictivos sistemas de combate del mismo y un elenco de protagonistas difícilmente olvidables.

The Legend of Heroes: Trails of Cold Steel IV

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

The Legend of Heroes: Trails of Cold Steel IV encuentra en su excesivo conformismo y continuismo su mayor defecto, algo que, más allá de su añejo apartado gráfico, nos deja con una de las mejores historias del género, uno de los más adictivos sistemas de combate del mismo y un elenco de protagonistas difícilmente olvidables

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Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.
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