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The King of Fighters XV – Análisis PC

¡La competición para ver quién es el rey ha vuelto!

The King of Fighters es una de las sagas más queridas dentro del mundo de los fighting games. Desde su primera entrega en la NEO-GEO, ha ido amasando una gran multitud de fanáticos en terreno oriental, pero en occidente nunca ha llegado a estar a la altura de titanes como Street Fighter o Tekken.

Con la invitación de Terry Bogard, uno de los protagonistas de la saga, a Super Smash Bros. Ultimate, todo el mundo se preguntaba de dónde salía este tío. Hubo gente que lo reconoció, pero poca gente pedía su inclusión. En ese momento, la saga había llegado a terreno occidental múltiples veces, pero nunca llegaba a funcionar por sus mecánicas y sobre todo por su online. Pero eso ahora ha cambiado. Con el nuevo The King of Fighters XV todo el mundo está metiéndose en la saga y disfrutando del online ahora que tiene rollback. Sin duda es el mejor momento para darle una oportunidad.

Dentro de lo que es el combate, tenemos un estilo de pelea 2D que a primera vista parece bastante tradicional, pero no puede ser más lejos de la realidad. No es un juego basado en footsies, en pillarle los pies al rival y capitalizar en esos pequeños fallos hasta derrotar al rival. En KOF, te dan con un ataque suelto y tendrás una bola de fuego que quita el treinta por ciento de tu vida yendo directa hacia tu cara. Es un juego con mucho daño y mucha acción. Tenemos mecánicas como el Max Mode, que nos permitirá cancelar nuestros ataques para abrir nuevas rutas de combo y lanzar ataques especiales a un menor coste. También tenemos un sistema de auto-combos que, aunque útil para la gente nueva, crea malos hábitos y no llega a proporcionar ningún beneficio.

Entre ronda y ronda el jugador ganador recuperará una parte de la vida del personaje que lleva, y el jugador perdedor cambiará de personaje al siguiente y recibirá una barra de energía, así como un aumento en el límite de barras que puede acumular. Por esto es importante el orden de los personajes. Al principio debes llevar a personajes que son menos dependientes de los recursos que tienes para hacer daño, y para el final lo suyo es guardar a los personajes que puedan devorar la energía para sacar un daño explosivo.

El proceso de selección de personaje es uno de los más duros que he vivido nunca. El juego cuenta con 39 personajes, cada uno con estilos de juego diferentes y cada uno cae mejor en un rol que otros. Y aunque dos personajes caigan dentro del mismo arquetipo, pueden ser totalmente diferentes. Por ejemplo, tenemos a Ramón y a King of Dinosaurs (sí, existe). Ambos personajes se centran en agarrar al rival y pillarle por sorpresa, pero King of Dinosaurs lo hace por medio de movimientos grandes que atraviesan los ataques que lanza el rival, mientras que Ramón lo hace moviéndose por toda la pantalla y abalanzándose contra el enemigo.

El diseño de los personajes puede llegar a ser bastante «único».

Como alguien que acaba de llegar a la saga, he debido hacer un poco de investigación para enterarme de qué es lo que está pasando. Y tengo que decir, lo tiene todo. Viajes en el tiempo, clones, fantasmas, espías… Se nota que KOF ha vivido durante muchos años recogiendo todos los tropos que estaban de moda en ese momento. En resumen, cada año se organiza un torneo llamado The King of Fighters para ver quién es el mejor luchador de todo el mundo. En estos torneos suelen haber multitud de motivos ocultos, tanto de los participantes como de los organizadores. Lo dejamos en KOF XIV, donde varios de los personajes que murieron a lo largo de la saga han resucitado y donde un misterioso ser, llamado Verse, manifestó su forma en la final del torneo de King of Fighters utilizando el poder de un nuevo personaje, Shun’ Ei. El protagonista principal de la saga, Kyo Kusanagi, junto a sus compañeros de equipo lograron derrotarle, proclamándose ganadores del torneo. Ahora, un nuevo torneo ha comenzado, y un mal mucho mayor se cierne sobre cada uno de los participantes.

En el modo historia tendremos que formar un equipo de tres personajes, con el que iremos avanzando al puro estilo arcade. Podemos elegir los personajes que queramos, pero cabe notar que si formamos un equipo con personajes que no pertenezcan al mismo grupo canon conseguiremos un final genérico al final del modo historia. Si queremos ver los finales de los personajes, tenemos que jugar con equipos prestablecidos. Hay un total de cinco modos de dificultad enumerados, siendo 1 el más fácil y el 5 el más difícil.

Las cinemáticas se presentan como imágenes estáticas con texto debajo describiendo los diálogos.

La pelea contra la máquina puede sentirse como que solo vas a ganar porque la máquina quiere que ganes. De vez en cuando, la IA decide que es momento de bloquear todos tus ataques y es imposible de abrirle. Y como te enfrentes a un personaje que tenga un reversal invulnerable, te vas a comer más de un shoryuken en frame 0 por pulsar botones. El jefe final resulta algo ridículo, ya que sus ataques cubren toda la pantalla y son extremadamente rápidos. Afortunadamente, se relaja mucho más a la hora de bloquear dándote más oportunidades de hacerle un buen daño.

Vamos a ir directos al grano. Los combates online se sienten increíbles. El rollback cumple su función a las mil maravillas. De todas las partidas que he jugado, solo en una he tenido mala conexión y fue por poner mal la configuración de la búsqueda de partidas. Una vez estás dentro del combate, de lo único que te tienes que preocupar es de cómo partirle la cara al rival. Lo malo es hasta que llegas al combate. Personalmente, he tenido muchos problemas encontrando partida. Cuando le daba a buscar, me saltaba cada dos por tres un mensaje de error que me echaba de la cola.

El modo tutorial es bastante pobre. Te enseña lo justo y necesario para que puedas ir a aporrearle botones a la máquina, pero no te enseña información útil y necesaria como el frame data. El modo entrenamiento es, por el contrario, bastante bueno. No es nada espectacular, pero hace lo que tiene que hacer. Hay posibilidad de hacer grabaciones, programar al muñeco enemigo o mostrar frame data, aunque sí que me gustaría que esta última característica entrara más en detalle. Luego hay un modo misiones que te ponen retos de combos. The King of Fighters es una saga famosa por lo difícil que son estos retos, y en este juego no han decepcionado.

Los fighting games tienen que ser uno de los géneros más excitantes jamás concebidos. A diferencia de otros eSports, no hay compañeros de equipo, no hay elementos RPG, no hay builds. Tú sabes lo que el rival puede hacer en todo momento y viceversa. Lo haces un poco más competitivo y pasaría a ser directamente una pelea en la vida real. Es un género que te incita a mejorar y mejorar a través de puro esfuerzo, y puede llegar a ser extremadamente gratificante. El primer fighting game que jugué en serio fue Dragon Ball FighterZ. Vine por los gráficos y me quedé por la diversión. Era increíble la sensación que se me quedaba al acertar un combo que había visto por YouTube en medio de un combate online. Era asombroso, y me gustaría poder recomendar el género más a mis amigos. Sin embargo, The King of Fighters XV me ha recordado por qué no puedo hacerlo.

Aprender a jugar de cero a un juego de lucha es, en una palabra, frustrante. Son muchos conceptos que tienes que aprender a manejar para pasar de aporrear botones a saber lo que estás haciendo. Frame data, motion inputs, oki, mixupsLa barrera de entrada es muy grande, incluso para juegos más simplificados como Dragon Ball FighterZ. Honestamente, tenía un párrafo enorme pensado en el que me iba a quejar de cómo funcionan los buffers en este juego, pero la cantidad de conceptos e información que tendría que explicar es enorme, y todo para que de todas las personas que vayan a leer este análisis me entiendan cuatro de ellas. Y lo peor es que, la mañana en la que empecé a escribir este artículo, vi un vídeo en el que explicaban en mayor profundidad el tema de los buffers y entendí por qué estaban hechos así. Pero me gustaría que esa información me la diese el juego y no tuviese que ir a buscarla a canales como Sajam o rooflemonger.

El tiempo que tienes que dedicar a todo esto es uno de los motivos por los que los juegos de lucha es un género tan nicho. Pero lo peor es que ni siquiera acaba ahí. En The King of Fighters XV tienes de todo. Inputs innecesariamente enrevesados para hacer el movimiento más básico de tu personaje, un cast de personajes tan amplio que necesitarías centenares de horas echadas para saber qué hace cada uno de ellos, un tutorial que solo te enseña a pulsar botones y que espera que ya sepas jugar para que vayas al modo online.

The King of Fighters XV es uno de los mejores juegos de lucha que jamás se han hecho, pero la mayoría de nosotros nunca llegaremos a verlo en todo su esplendor. Yo, definitivamente, después de acabar de jugar para hacer este análisis seguiré jugando de forma activa porque me lo he pasado en grande cuando he ido aprendiendo a hacer cosas. Puede que incluso en unos meses tenga para hacer otro análisis totalmente diferente a este. Pero sinceramente, no sé si puedo recomendar este juego a todo el mundo. Es una experiencia increíble, divertida y excitante que me ha llevado a tirarme de los pelos y a frustrarme profundamente.

The King of Fighters XV

Puntuación final - 9

9

Imprescindible

The King of Fighters XV es un juego con mucha exigencia mecánica y mental en el que, una vez superas los retos que te echa en cara, se convierte en uno de los mejores fighting games jamás hechos.

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Colaborador de NaviGames y estudiante de Ingeniería Informática. Algún día me gustaría formar parte del proceso creativo detrás de los videojuegos, pero por ahora me contento con analizar y disfrutarlos como hobby.
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