AnálisisPS5

Star Ocean: The Divine Force – Análisis PS5

Uno de los mejores JRPGs del año

Uno de los mayores placeres que he encontrado analizando videojuegos es el acercarme a sagas o géneros que, de otra forma, quizás no me hubiera animado. Jamás había jugado a un Star Ocean, aunque siempre me había llamado la atención su apartado artístico y su planteamiento de ciencia ficción dentro del esquema JRPG. Las sagas Atelier y The Legend of Heroes: Trails of Cold Steel, por ejemplo, son sagas de JRPG muy longevas y con cierta fama, pero que nunca había jugado hasta que me enfrenté a ellas en NaviGames; actualmente, espero sus nuevas entregas con mas ganas que las que solía tener de referencia.

Me alegra mucho poder decir que con Star Ocean: The Divine Force añado otro gran descubrimiento que agradecer a mi labor de juntaletras. Estamos ante un Action RPG que, a pesar de tener bastantes características que lo acercan a la vertiente más tradicional del género, también aporta algunos elementos de cosecha propia de los cuales podrían aprender otros referentes. A pesar de su modesto apartado técnico, más problemático en versiones old-gen, es uno de los videojuegos que más he disfrutado en lo que va de año. 

Star Ocean: The Divine Force es la sexta entrega dentro de la serie Star Ocean, pero más allá de ciertas referencias, puedes entrar a él sin haber jugado antes a otros títulos. En ningún momento me he sentido perdido, por lo que puede ser un buen punto de entrada también para vosotros. La trama de Star Ocean: The Divine Force es sencilla, pero efectiva. Podremos elegir al principio de la aventura si controlamos a Raymond o a Celestia. Raymond es el capitán de una nave mercante, curtido en mil batallas, y que debido a un ataque sorpresa de una nave imperial, acaba con su nave estrellada en Aster IV, un planeta mucho menos desarrollado tecnológicamente. Allí conocerá a la princesa Celestia y su protector Albaird; tras un primer contacto algo tenso, juntos embarcarán un viaje, en apariencia pequeño, hacia sus respectivos objetivos. Sin embargo, es posible que tras esta situación se esconda el preludio de un conflicto a una escala mucho mayor que ellos mismos.

Los personajes de Star Ocean: The Divine Force
Aunque la trama global tarda en despegar, los personajes se desarrollan más rápidamente, dando un grupo muy variado e interesante

El argumento de Star Ocean: The Divine Force es interesante, pero sobre todo ágil. Olvidaos de cinemáticas interminables, o diálogos básicos escondidos tras decenas de líneas a baja velocidad. Aquí se va muy al grano, y muchas conversaciones transcurren sin detener la acción, mientras recorremos su mundo. Hay mucho movimiento y la narración siempre requiere que viajemos de una ciudad a otra; en todo momento hay sensación de avance, aunque sí que es cierto que el juego tarda varias horas en llegar a un punto en el que se revela el escenario global del conflicto. Lo bueno, aparte de la agilidad que os mencionaba antes, es que el juego procura proveer nuevos miembros para la party, mecánicas o ciudades cada poco tiempo, de forma que en ningún momento tenemos la sensación de que el juego se dilate en exceso; también tenemos las Private Actions, aunque a veces complicadas de obtener, son pequeñas conversaciones más cercanas que nos ayudan a conocer mejor a los personajes, y que pueden llegar a determinar sus destinos . Además, frente al predominio de la fantasía medieval en el género, al menos últimamente, siempre se agradecen propuestas que tiendan más hacia la ciencia ficción de exponentes como Dark Chronicle o Rogue Legacy.

Gran parte del dinamismo del título viene directamente de su jugabilidad. En Star Ocean: The Divine Force la navegación y exploración por el mundo se hace a gran rapidez, incluso teniendo en cuenta lo grandes que son sus paisajes. Es especialmente meritorio teniendo en cuenta el elemento de verticalidad que se introduce en la exploración de los escenarios, algo posible gracias a la principal característica definitoria del título: el pequeño robot DUMA es un auténtico revulsivo para un esquema jugable muy familiar y tradicional. DUMA es una unidad que el personaje puede colocarse en la espalda para hacer pequeños desplazamientos a gran velocidad volando. Fuera del combate, nos permite recorrer los tejados de las ciudades, las ruinas, los árboles…y los decorados se prestan mucho a ello. Se han introducido unos elementos recolectables, que además no se regeneran, y que sirven para potenciar al DUMA. Muchas veces, además, nos guían hacia caminos con tesoros ocultos, por lo que se anima mucho a que nos fijemos y exploremos el escenario haciendo uso de este recurso.

Sin embargo, en los combates también hace un gran servicio en favor de la diversión. Los combates de Star Ocean: The Divine Force son en tiempo real, llevando hasta a cuatro miembros de la party de forma simultánea entre los cuales podemos alternar el control en cualquier momento. A pesar de que todos se manejan de forma parecida, poco a poco se diferenciarán hasta convertirse en personajes muy diferentes y complementarios entre sí. Tenemos a nuestra disposición un sistema de configuración de combos, asignando cada ataque o habilidad que aprendamos a un botón en una sucesión concreta, o manteniéndolo pulsado. de esta forma, tenemos mucha libertad para experimentar con las diferentes habilidades (que además podemos hacer más fuertes de forma individual, más allá del propio árbol de experiencia). Podremos también pausar el tiempo para usar objetos y dar órdenes a los compañeros, aunque en los combates contra los jefes se pongan nerviosos y cometan más errores.

El DUMA durante el combate será una herramienta indispensable, que además multiplica la diversión. Con un único botón, activaremos el DUMA, lo cual nos situará directamente en el aire y con la posibilidad de realizar un ataque aéreo a una enorme velocidad; una vez en el aire, podemos usar el DUMA para hacer quiebros en diferentes direcciones; de esta forma, el enemigo (al menos, la mayoría) nos perderá de vista y podremos realizar más daño. Unido a la posibilidad de hacer ataques sorpresa, saltos y esquivas, el combate de Star Ocean: The Divine Force se siente tremendamente dinámico y veloz. Ni siquiera Action RPGs como Tales of Arise se sienten tan frenéticos, pudiendo a veces incluso volver algo loca a la cámara, pero es un sacrificio que merece la pena. Para evitar que el juego sea más hack and slash que ARPG, hay barra y puntos de acción que gastamos con cada ataque, por lo que tendremos que saber cómo gestionarlos, además de buscar formas para optimizar su uso y tener más libertad de acción. Hay bastantes elementos que gestionar en menús, elecciones que tomar de cara a los roles de los personajes, vigilar el equipamiento, realizar comidas y otros rasgos comunes en el género que terminan de perfilar su equilibrado y divertido sistema de combate.

Es una pena que, con las horas, aparezcan varias asperezas que denotan cierta falta de testeo, de pulido y de un apartado técnico que necesita una evolución. Uno de los principales problemas de Star Ocean: The Divine Force, aunque os parezca mentira, es el diminuto tamaño de letra de sus textos y menús. Es imposible leer con normalidad esa letra tan ridícula, y no hay forma de modificarlo. Si además le añades que el juego viene sin traducir, con subtítulos en inglés, en ocasiones se hace bastante incómodo de seguir. Además, la dificultad del juego necesita un retoque en ciertos puntos. Durante la mayor parte de la experiencia, el juego se siente como una aventura ligera, con una dificultad asequible en su mayor parte y pequeños picos en los jefes; sin embargo, hay jefes que suponen un desafío absurdo en comparación al nivel de exigencia global, claramente desubicados del resto del conjunto.

Además su apartado técnico se siente bastante anticuado. Por ejemplo, su mundo abierto, aunque gigantesco y bello, no lo pueblan una cantidad enorme de NPCs, siendo algo especialmente palpable en las ciudades, con personajes muy básicos; además, la mayoría de ellos tan solo querrán retarnos a Es’owa, el particular minijuego que tiene este Star Ocean, una divertida mezcla entre tres en raya y Yugi Oh. Las misiones secundarias que podemos encontrar tampoco son particularmente excitantes, siendo los más básicos encargos de recadeo y recolección que podáis imaginar.

Por otro lado, sin ser un portento a nivel gráfico, hay que elegir entre modo rendimiento o resolución y, aunque es cierto que en la versión de PS5 que yo he analizado el juego va sin problemas demasiado destacables, en PS4 hay más incidencias con el framerate. Aún así, os aseguro que es un aspecto del juego que no me podría haber importado menos, gracias en gran parte a su maravilloso apartado artístico. Aún con su modesto desempeño gráfico, es uno de los juegos más bellos que he jugado este año y con los que mejor he entrado en su mundo; sabe aprovechar su dirección artística hasta el extremo, proporcionando estampas para enmarcar a cada paso que das. Los diseños de los personajes también son fabulosos, aunque le hubiera sentado un acercamiento más cercano al arte de Akiman, que podemos apreciar en la portada del juego. Sobre todo en los rostros, a nivel de expresiones faciales y en algunos detalles, encontramos algunas facciones extrañas.

Aunque sin duda estamos ante un lanzamiento que no convencerá a todo el mundo, sobre todo a aquellos que busquen un apartado técnico más actual o un sistema de combate menos frenético, Star Ocean: The Divine Force me ha dado exactamente lo que necesitaba: un JRPG inmersivo, ágil, bello y extremadamente divertido. Su interés por mantener una estructura tan tradicional lo hace más sencillo, pero también mucho más directo, siendo muy difícil soltarlo hasta llegar a su final.

Si Star Ocean sigue en esta línea y se actualiza un poco de cara a su siguiente entrega, no me cabe duda de que dará mucho que hablar. Mientras tanto, si sois fans del género y nunca os habíais acercado a ninguno (y el idioma no es ningún problema), os recomiendo Star Ocean como uno de los JRPGs que más he disfrutado en mucho tiempo (concretamente, desde Atelier Sophie 2).

Star Ocean: The Divine Force

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

Un JRPG inmersivo, ágil, bello y extremadamente divertido. Si sois fans del género, Star Ocean: The Divine Force es una fantástica puerta de entrada a la saga.

User Rating: Be the first one !

Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.
Apoya el contenido de NaviGames con tus compras en Amazon
Botón volver arriba
X