AnálisisPC

SnowRunner – Análisis PC

♫ Cañonerouuu ♫

Creo que no le descubro nada a nadie cuando digo que los «juegos para escuchar podcasts» son prácticamente un género en sí mismo. Y vale casi todo, desde un obvio American Truck Simulator a un Destiny o Stardew Valley. Tampoco es nada nuevo, que se lo digan a esos padres que jugaban a Flight Simulator en un 486 escuchando la SER. La gracia de estos juegos es que nos permiten hacer varias cosas a la vez y disfrutar de ambas, y yo los busco, siempre, porque una de mis obsesiones es la sensación de estar perdiendo el tiempo cuando hago algo. Eso de que «podría estar haciendo X, pero estoy haciendo Y. ¿Y si lo que quiero de verdad es hacer Z?». Estos juegos son un regalo para los ansias como yo.

Y cual bálsamo para las mentes ansiosas, llega SnowRunner, una especie de secuela de Spintires: Mudrunner. Aunque, cuidado, porque de lejos podría parecer que esto es una segunda parte del estilo «ahora igual, pero en el mundo del hielo», pero nada más lejos. De hecho, ni siquiera empezamos en el mapa nevado. En parte porque el juego necesita enseñarnos cómo funciona su mundo en un terreno algo más amable.

El gameplay de SnowRunner es bastante sencillo. Tenemos un camión y hay que llevar distintos materiales y recursos de un punto a otro del mapa, solo que al contrario que en, por ejemplo, European Truck Simulator, aquí el asfalto no lo vamos casi ni a oler. De hecho, incluso tenemos una excusa para llevar los recursos de un lado al otro; la del primer mapa es una inundación que ha dejado prácticamente inservibles las carreteras y los caminos, tumbando tendido eléctrico y causando desprendimientos, y en nuestra mano está que la comunidad se recupere. Pero, obviamente, llegar de un sitio a otro no será un paseo, y la mercancía suele pesar unas cuántas toneladas. Así que nos toca coger nuestro camión preferido, poner la reductora y pelearnos con el barro.

Podremos rescatar otros vehículos, incluso jugar en cooperativo online

Y no hay mucho más, incluso el proprio tutorial te advierte cuando lo terminas que «esto es SnowRunner, ahora, toma esta caja de arena enorme y haz lo que quieras». Y es que, de primeras, SnowRunner resulta abrumador. El mapa inicial es enorme, con docenas de tareas que hacer. Tareas que no son fáciles, porque corremos el riesgo de quedarnos atascados en el barro irremediablemente, o de intentar ahorrarnos un viaje de más llevando más materiales de los que nuestro camión es capaz de cargar mientras escala una ladera. Para otras quizás simplemente no estamos preparados, porque o no tenemos el camión o el accesorio adecuado. Y es que SnowRunner es el sueño húmedo de cualquier suscriptor de Solo Camión. Tenemos camionetas, camiones ligeros, pesados, off road, remolques de todo tipo, ganchos, cisternas, remolque contra incendios… La lista es enorme, y la cantidad de horas que tenemos por delante si queremos verlo todo no baja de las cien.

Porque SnowRunner se regodea en lo grande que es. Antes hablaba del primer mapa, una especie de zona rural de los EEUU, pero es que este mapa es solo una parte de un mapa mucho más grande, dividido en cuatro zonas, cada una muy diferenciada de la otra, cada una con sus propios peligros, vistas y lugares característicos, que para nada dan la sensación de estar copiados y pegados, sino que se nota una labor artesanal donde cada árbol, estructura y montículo está ahí por alguna razón.

Cuando digo que el mapa es grande, es porque es MUY grande

Ya solo con este mapa yo habría dado el juego por hecho, porque no creo que baje de las 60 horas completarlo todo (y muy rápido me parece, la verdad), pero es que tenemos otros dos mapas. Igual de grandes que el inicial, también divididos en distintas zonas, todas enormes. En el segundo de estos mapas es donde nos encontramos con la nieve que da título al juego. Aquí cambiamos el barro por la nieve, que se comporta de una manera algo distinta, pero que igualmente será el mayor obstáculo para nuestro camión. Y por si fuera poco, encima de todo este contenido hecho a mano, podremos jugar en cooperativo online.

La moneda a pagar por ser un juego tan enorme la paga un poco la interfaz y otro poco el sistema de desbloqueo y compra. La interfaz no siempre es clara, aun siendo sencilla, es muy fácil que nos juegue malas pasadas. Es fácil confundir dónde tenemos que recoger algo a dónde tenemos que entregarlo y otras veces no sabemos muy bien dónde está lo que tenemos que entregar. Una de las cosas más frustrantes con las que me he topado es que el mapa te muestra dónde está lo que tienes que llevar y a dónde, pero el lugar para activar la misión no es ninguno de estos dos puntos, así que si no activamos la misión antes, nos veremos con un cargamento precioso en el lugar de entrega indicado, pero tendremos que ir a un tercer punto para activar la misión. Creo que habría sido mucho más intuitivo o dejar completar la misión o no mostrar los pasos para hacerla hasta que no se active.

Hundido en el barro, el pan de cada día

El sistema de desbloqueo y compra es la otra cosa que no me termina de convencer. No solo hay cientos de cosas para comprar, y no todo vale para todos los camiones, que también hay que comprarlos (aunque algunos los podemos encontrar por el mapa y los podremos conducir, no serán realmente nuestros hasta que los compremos). Y es que da la sensación de que, o todo es demasiado caro, o las recompensas por completar tareas son demasiado rácanas. Y ni siquiera podemos comprar todo lo que queramos, sino que algunas piezas habrá que o bien encontrarlas por el mapa y pagarlas después o se desbloquearán al subir de nivel. Piezas tan esenciales como ruedas especializadas para el barro o la nieve, que no podremos comprar hasta llevar decenas de horas peleándonos con el barro y la nieve. Entiendo que se quiera alargar la experiencia y no facilitar demasiado las cosas, pero, viendo la cantidad ingente de contenido que SnowRunner nos brinda, creo que no había necesidad, y hace más mal que bien.

El rey de la colina

Pero cuando pasamos horas peleándonos contra el barro (delicioso barro, modelado a base de pasar sobre él una y otra vez), diciendo eso de «venga, un viaje más», estos detalles quedan en segundo plano. SnowRunner toca todas las teclas para evadirnos, casi las mismas que tocaba Death Stranding con sus caminatas, y nos regala un mundo enorme para saborear. No es un juego de fin de semana, es uno para tener siempre instalado y al que volver todas las semanas como vuelve nuestro podcast preferido.

SnowRunner

Puntuación Final - 9

9

Imprescindible

SnowRunner es juego enorme en tamaño y diversión, además de un ejercicio de evasión ejemplar, lastrado solo por una progresión quizás demasiado lenta.

User Rating: Be the first one !

Pablo López "Potajito"

Traductor, videojuerguista y persona en general.
Apoya el contenido de NaviGames con tus compras en Amazon
Botón volver arriba
X