AnálisisPS4

ScourgeBringer – Análisis PS4

Un roguelike con un frenético y satisfactorio sistema de combate

No sabemos de donde vino. Perdimos las fechas y lugares, las escrituras de esos tiempos oscuros. Destruyó nuestras ciudades y aún recorremos sus ruinas. No sabemos ni cuánta gente mató, quedamos muy pocos. Se mueve y viaja siguiendo nuestra huida. Lo llamamos el Azotador. Algunos se internaron en él, esperando encontrar respuestas, pero nadie ha vuelto de sus profundidades. Kyhra, eres la más fuerte de entre nosotros. Descubre qué pecado innombrable hemos cometido. Enfréntate al Calvario y cambia el Juicio. El Azotador espera…

Dispuestos a resolver el misterio que arrasó con todo lo conocido y a acabar de una vez con el mal que recae en estas insólitas tierras, nos adentramos sin temor en ScourgeBringer.

ScourgeBringer es un roguelike 2D con una curva de dificultad desafiante y un frenético y fluido sistema de combate. Desarrollado por Flying Oak Games y E-Studio, este indie contó el año pasado con una versión de acceso anticipado en Steam, para más tarde debutar en Nintendo Switch y Xbox Game Pass. Pero no es hasta la semana pasada, concretamente el 22 de abril, que el juego salió a la luz de manera oficial en PlayStation 4 y PS Vita.

Con un apartado gráfico y visual al más puro estilo pixel-art, repleto de sprites pequeños y muy bien animados, ScorgeBringer presenta de una forma muy llamativa sus salas, personajes y enemigos. Gracias al uso de una paleta de colores sencilla y unos fondos no muy recargados, la jugabilidad y los movimientos no se hacen confusos, ayudándonos así a centrarnos en los frenéticos y rápidos combates.

Los gráficos de ScourgeBringer

La banda sonora del título es muy acorde al mismo. Melodías tranquilas que nos acompañarán mientras exploramos cada mazmorra, y tornándose en tonadillas muy rockeras cuando iniciemos un combate. Tras acabarlo volverán a ser calmadas, consiguiendo bastante bien la transición de un modo a otro, no llegando a resultar pesadas en ningún momento.

La jugabilidad que ofrece ScourgeBringer se basa en ir avanzando por un laberíntico mapeado de mazmorras procedurales derrotando enemigos en las diferentes salas hasta acabar con el jefe final del nivel. Todo esto con un sistema de combate fluido a la vez que frenético, y con distintos movimientos, habilidades y armas a nuestra disposición.

Al introducirnos por primera vez en la piel de Kyhra, será nuestro satélite llamado Blast.32 quien nos dirija durante las primeras pantallas a modo de tutorial, indicándonos algunos de los controles y habilidades con los que contamos en esta pixelada aventura.

Seremos capaces de realizar un doble salto y un «dash« o desplazamiento lineal en la dirección que queramos y que, además, hará sufrir daño a los enemigos que alcancemos. Aparte, Kyhra podrá mantenerse temporalmente en las paredes y recorrerlas verticalmente, teniendo la habilidad de escalarlas.

La jugabilidad de ScourgeBringer

Contaremos con el típico ataque básico de espada cuerpo a cuerpo, el cual si repetimos continuadamente asestará un combo sinfín al enemigo hasta que este muera o recibamos un golpe. Realizando estos combos, una barra vertical en la interfaz comenzará a rellenarse, empleándose a modo de balas de pistola para poder efectuar ataques a distancia.

Kyhra también dispondrá un golpe fuerte que aturdirá temporalmente a los enemigos más grandes, evitando así que nos ataquen durante unos pocos segundos. Esto no ocurrirá siempre, si no que tendremos que efectuar el movimiento en el momento preciso, es decir, antes de que el enemigo nos ataque con una ráfaga de disparos señalizada con un símbolo de exclamación.

Como ya hemos comentado con anterioridad, el juego se basa en ir avanzando por un sinfín de mazmorras procedurales, elemento clave en su denominación como roguelike. Según recorramos estas salas encontraremos diferentes enemigos, varios personajes que nos ayudarán en nuestra aventura, un altar de sangre que nos otorgará potenciadores temporales o un mini jefe, el cual una vez derrotado nos dará acceso al jefe final del nivel.

Cada vez que entremos en una habitación, las puertas se cerrarán sin poder dar marcha atrás hasta que acabemos con todas las amenazas. Dichos enemigos se nos presentarán en dos oleadas y al liquidarlos a todos, se abrirán las puertas y podremos acceder a la siguiente habitación.

Los jefes de ScourgeBringer

 

Al derrotar enemigos éstos soltarán unas esferas denominadas «sangre», las cuales sirven para comprar mejoras o alimentos aumenten que nuestra salud. Pero este no es el único método de obtener powerups, ya que las salas con un altar de sangre nos permitirán elegir entre dos o tres potenciadores temporales para ayudarnos en nuestro recorrido.

Podremos ver la sangre recolectada en todo momento, así como las esferas obtenidas al derrotar jefes y que utilizaremos para comprar potenciadores permanentes. Cuando perezcamos iremos a parar a una especie de nexo llamado El Árbol Tintineante, donde podremos acceder a un árbol de habilidades donde canjear estas diferentes habilidades permanentes.

ScourgeBringer es un título que apuesta fuertemente por ofrecernos un buen sistema de combate y un reto a la altura. Pero lamentablemente carece de ese «algo» que te incite a seguir jugando y avanzando en su universo, llegando a ser en ocasiones repetitivo e incluso frustrante, dejando un sabor agridulce.

La acción que nos ofrece y el desafío que propone son lo suficientemente buenos como para entretenernos y hacernos pasar un buen rato. Pero parece que se queda en eso, hasta donde quieres llegar y establecer tu propio retro. Sin una meta clara ni algo que te impulse a continuar, no he conseguido engancharme al mismo nivel que ha sucedido con otros juegos de su mismo género.

Y no me malinterpretéis, me parece un buen juego con mecánicas entretenidas y una jugabilidad frenética que sin duda hará las delicias de más de un jugador. Su apartado gráfico es espectacular, con movimientos claramente distinguibles y un aspecto cuidado en cada detalle. Tiene muchos otros puntos positivos como sus controles en el sistema de combate, una banda sonora envolvente y una fluidez constante. Pero no consigue llegar a ser un roguelike que destaque sobre títulos del mismo género.

ScourgeBringer

Puntuación Final - 7.5

7.5

Recomendado

ScourgeBringer es un roguelike plataformero repleto de frenética acción que destaca por su estética pixel-art y su fluidez en el sistema de combate, donde tus reflejos serán tu mejor aliado.

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Rubén Herrero

Diseñador Gráfico con tendencia a gastar su tiempo de ocio en la ardua y aburrida tarea de jugar a videojuegos. O eso es lo que suelo escuchar. Desde bien chiquito con una Game Boy entre las manos, y a día de hoy sigo soplando los "cartuchos" de las nuevas consolas.
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