AnálisisPS5

Returnal – Análisis PS5

Vive. Muere. Repite

No es fácil que un género como el roguelike (o, más bien, el roguelite en el caso que nos ocupa) llegue a gustar a un público masivo, salvo honrosas excepciones como Hades. Son videojuegos que, a pesar de contar con una ambientación, una historia o un núcleo jugable realmente potentes, tienen su principal foco en la repetición de una misma experiencia central y la importancia de la aleatoriedad; si a esto le sumamos que suelen ser también experiencias muy exigentes a los mandos, sorprende aún más la gran apuesta que ha hecho Sony con el (estupendo) estudio Housemarque y Returnal, su última obra.

En Returnal controlaremos a Selene, una astronauta que queda atrapada en un peligroso planeta llamado Átropos tras estrellarse su nave en misteriosas circunstancias. Átropos es un lugar donde será realmente fácil morir debido a la peligrosa fauna y flora que moran sus biomas. Por si fuera poco, Selene está condenada a repetir en bucle el momento en el que se despierta tras su aterrizaje en el planeta hasta su irremediable muerte, una y otra vez… ¿o hay una escapatoria? Nuestra misión será averiguar cómo romper ese bucle, sobrevivir a los peligros de Átropos y, quizás, volver a nuestro hogar.

Bajo esta premisa, Housemarque nos ofrece un frenético juego de acción en tercera persona que mezcla elementos de juegos de nicho como los roguelite y los bullet hell para dar una experiencia tan difícil y extraña, como adictiva y fascinante.

En su núcleo, Returnal es un shooter sin coberturas en el que avanzaremos derrotando a un sinfín de enemigos y superando secciones de trampas (y algo de plataformeo) que requerirán de precisión y reflejos. Cada bioma de los seis que enfrentaremos en Returnal tiene una serie de habitaciones que se desplegarán ante nosotros de diferente forma tras cada intento. Cada run que hacemos en Returnal puede desbloquear nuevos elementos, ya sea en forma de armas, habilidades, artefactos, historia o secciones. Al ser un roguelite, habrá algunos elementos, como accesorios para el traje que nos permitirán acceder a nuevas zonas, o habilidades de las armas que mantendremos entre una partida y otra, algo que acelerará nuestra progresión en futuros intentos.

La tecnología de Returnal
A medida que encontremos dispositivos alienígenas y los vayamos acoplando a Selene, nuestro aspecto cambia de forma paralela a nuestras habilidades

Los tiroteos en Returnal, que al final son la base sobre la que se estructuran el resto de elementos de la experiencia, son de los mejores que he jugado en mucho tiempo. Manejar a Selene es una delicia y se hace obligatorio dominar el movimiento por el escenario de forma rápida para esquivar a todos los rivales que enfrentaremos. En gran medida, el frenetismo y la forma de encarar Returnal se parece mucho al rumbo de los últimos Doom (incluye también un sistema de recarga activa de armas, que también aporta mucha emoción a los combates). Si no te mueves, estás muerto. Si no estás totalmente atento a todo lo que te rodea, estás muerto. Si no conoces los tipos de ataque de los enemigos que encuentres… bueno, lo habéis pillado.

Mientras tanto, los enemigos usan para atacarte una combinación de lluvias de balas de energía, de diferentes tamaños, número y extensión según la criatura, así como ataques a corta distancia. El modo en el que Housemarque ha integrado la faceta bullet hell a un shooter tradicional en tercera persona es, simplemente, magistral. Tanto los shooters como los bullet hell son dos de mis géneros favoritos, y aquí están combinados de una forma soberbia. Por nuestra parte, nosotros también tendremos diferentes armas de fuego (además de una espada bastante molona para ataques a corta distancia), pero nada tan impresionante como los despliegues de potencia enemiga. Ese contraste entre lo pequeños que somos y lo poderosos que parecen todos nuestros enemigos, con todas sus luces, tentáculos y recursos, no hace sino aumentar más esa sensación de victoria.

Los enemigos en Returnal
La danza de bolas y ondas de energía, misiles, ataques cuerpo a cuerpo… de las oleadas de decenas de enemigos a superar da una satisfacción brutal

Por supuesto, dependeremos mucho de la suerte con respecto a los elementos que encontremos en cada partida, pero es algo intrínseco al género; cuanto más aguantemos en cada intento, más posibilidades tenemos de encontrar nuevas mejoras que nos den más facilidades a la hora de enfrentarnos a los enemigos más duros del bioma. Aquí deberíamos hablar de la polémica que ha surgido con el juego, con respecto a su necesidad de puntos de guardado y su dificultad. Pues bien, no creo que Returnal necesite de esta característica, ni como algo que vaya a mejorar su jugabilidad ni como algo necesario para llegar a más gente preocupada por su dificultad. Eso sí, debería incluir alguna clase de guardado de un solo uso que sí utilizan otros juegos del género para no depender del reposo de la PS5.

Con respecto a su dificultad, habréis oído de todo. Unos dirán que es más fácil que un souls-like y otros que es muy frustrante empezar una run nuevamente. El punto intermedio es que, por mucho que os llame la atención Returnal, si no estáis dispuestos a pasar por una experiencia exigente, no es vuestro juego.

Todo los elementos de Returnal están cohesionados de tal forma que constantemente estés arriesgando tu partida: Visitar una habitación más aún pudiendo ser una trampa, bien acoplarse un parásito desconocido por un efecto inmediato muy bueno, aún con un hándicap muy grande a largo plazo. Las apuestas relacionadas con la malignidad también son muy interesantes: muchos objetos del mapa estarán recubiertos de malignidad, pudiendo adquirir un «fallo del traje» al abrirlos o no; estos fallos son contrariedades como sufrir daño de caída o reducirse nuestra defensa hasta que cumplamos ciertos requisitos o usemos un objeto concreto. Si sumamos tres de estos fallos perderemos un artefacto.

Sin embargo, arriesgarse también tiene sus recompensas, como un arma fantástica al final de una fase de desafío o un dispositivo para clonarnos y reaparecer ahí si morimos si vamos un poco más allá. Sin estas constantes apuestas, Returnal no sería ni la mitad de adictivo de lo que resulta. La aleatoriedad es tan importante como nuestra habilidad, y en ese escenario la repetición no es una concesión que hacer como jugador, sino una oportunidad para ver cuánto hemos mejorado desde la anterior partida, tanto en habilidad como con ese nuevo objeto que pudimos encontrar a cambio de no llegar al jefe final.

Jugando a Returnal lo he notado casi como una adaptación del manga All you need is kill, de Takeshi Obata y Hiroshi Sakurazaka (o de su versión hollywoodiense, Al filo del mañana, con Tom Cruise y Emily Blunt, ambos fantásticos productos). La frustración que sienten sus protagonistas atrapados en esa dolorosa repetición es la misma que sentimos nosotros como jugadores al fracasar y empezar de nuevo ese bucle. Pero poco a poco nos armamos con conocimiento de las habitaciones, de los enemigos, de nuevos objetos… Al llegar a Átropos, me movía temeroso por los escenarios y encaraba a cada enemigo con suma precaución. No muchas horas después, me desplazaba corriendo por los primeros biomas, pasando de una punta a otra del nivel casi sin dejar de correr y eliminando a todos los enemigos a mi paso sin detenerme ni un solo momento, en un baile de espadazos, saltos y esquivas. El control que adquieres sobre el terreno acelera mucho los siguientes intentos, y para ello la repetición es la clave de la experiencia, tanto a nivel argumental como mecánico, así como la motivación para escapar del bucle. Además, pasadas unas horas el juego adquiere una estupenda verticalidad gracias a uno de sus objetos que multiplica la intensidad de los tiroteos y las posibilidades.

La duración de Returnal
Depende de la habilidad y la suerte, pero completar Returnal la primera vez puede llevarnos unas 15 horas. Eso sí, si quieres desentrañar toda la historia y hacer sus desafíos diarios puede duplicarse o triplicarse fácilmente

Returnal no tendría sentido sin esos ciclos a los que te verás abocado, sin ese aprendizaje, pero tampoco lo tendría a nivel argumental. El misterio que envuelve el pasado de Selene, así como su presencia en Átropos y la propia historia del planeta se nos desgranará poco a poco, a través de grabaciones de diferentes versiones nuestras, representaciones holográficas de la historia del planeta y paseos por una casa, que aparecerá en ocasiones, que es similar a la que teníamos en la Tierra. En ella, la perspectiva cambiará a primera persona y parecerá que hemos entrado en el mundo de P.T. Son secciones escalofriantes, muy bien construidas, en las que aprenderemos más de Selene y su relación con Átropos, además de acceder a nuevos e interesantes objetos.

Si nos pasáramos Returnal de una sola vez, no seríamos capaces de ver al completo esta historia, así como tampoco veríamos todos los objetos y variaciones que el título ofrece para sus partidas. Ninguna repetición es igual que la anterior, aunque sí es cierto que se echa en falta una mayor variedad de armas, o al menos una progresión más visible, variada y notoria de las mismas.

No querría cerrar este análisis sin alabar el apartado técnico del juego. Returnal es un monstruo a nivel gráfico, con una inmensa cantidad de efectos y enemigos simultáneos en pantalla sin que se resienta la fluidez en lo más mínimo. Apenas hay tiempos de carga y la ambientación de los diferentes biomas de Átropos es magnífica.

La arquitectura del planeta y los enemigos son tan bellos como siniestros; me ha encantado enfrentarme a las criaturas de Returnal, que cuentan con un diseño original e imponente (también tenemos un códice que se va actualizando poco a poco para saber más de ellas), además de ser un elenco muy variado. A nivel sonoro, la ambientación también es estupenda, así como el doblaje en castellano, los efectos de sonido o la banda sonora del juego, especialmente espectacular en los encuentros con los jefes finales. Este apartado técnico tan destacable no se sentiría igual sin la vibración y los gatillos del DualSense, que le dan un nuevo nivel de profundidad a la experiencia, mejor incluso que lo que pude jugar en Demon’s Souls o Astro Bot.

Se ha implementado un disparo principal pulsando la mitad del gatillo y uno secundario pulsándolo entero, una característica que no había probado antes y que espero ver en más shooters porque funciona a la perfección. Unido a los sonidos del mando y la enorme variedad de efectos de vibración que hay, vais a alucinar notando las diferentes explosiones de la nave en la escena inicial, o la lluvia en diferentes puntos del mando.

Returnal es una propuesta atípica y fascinante. Tan extraña que sorprende todo el soporte que ha recibido por parte de Sony, llegando a interesar a muchos aficionados al medio que jamás se habían acercado a un juego con características tipo roguelike. Y lo entiendo: Returnal es un título que entra por los ojos gracias a ese mar de balas que parece imposible de superar, esa atmósfera misteriosa y atractiva, y esa acción a toda velocidad.

Sin embargo, no es un juego para todos los públicos. Es un gran exponente del género roguelite gracias a una narrativa muy cuidada e interesante (aunque a veces demasiado dispersa para mi gusto) que se intercala en sus runs, y una jugabilidad adictiva e impecable. Sin embargo, si no estamos dispuestos a aceptar ciertas características inherentes al género, Returnal pierde todo su sentido. La repetición es exigente, pero necesaria. Y sí, puede que se agradeciera un poco más de variedad en las armas, o una importancia no tan determinante de la aleatoriedad equilibrándolo con recursos más fáciles de conseguir.

A cambio, Returnal es uno de los juegos más absorbentes que he jugado en mucho tiempo, así como una experiencia diferente, atractiva y con una jugabilidad exquisita. Ojalá más juegos así en el futuro, aunando diferentes géneros de nicho y con protagonistas y propuestas diferentes de lo que estamos acostumbrados a ver en el medio. Ojalá esta generación los estudios también rompan sus propios bucles.

Returnal

Puntuación Final - 8.5

8.5

Recomendado

Returnal es un frenético juego de acción en tercera persona que mezcla elementos de nicho como los roguelite y los bullet hell para dar una experiencia tan difícil y extraña, como adictiva y fascinante.

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Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.
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