AnálisisPS4

Red Wings: Aces of Sky – Análisis PS4

Surcando los cielos de la Primera Guerra Mundial

El deseo de volar es una de las ensoñaciones más primarias de la mente humana. Desde la antigüedad, la humanidad ha admirado y envidiado a las aves y su capacidad de desplazarse por el aire. Muchos fueron los que intentaron, sin éxito, despegar sus pies del suelo.

Algunos como Franz Reichelt intentaron emular a las aves sin ningún aparato mecánico, solo con su cuerpo y un traje al más puro estilo Batman, lo que por desgracia acabó con Reichelt precipitándose desde lo alto de la torre Eiffel, en un vuelo más equiparable al de una piedra que al de un grácil cisne. Otros, como Leonardo Da Vinci o posteriormente Sir George Cayley diseñaron estructuras complejas con las que poder alzarse o, al menos, planear.

Pero no sería hasta el 17 de septiembre de 1903 que dos hermanos de Ohio conseguirían despegar y controlar una estructura propulsada por un motor, un avión. Es cierto que los hermanos Wright volaron poco más de 12 segundos, pero fueron suficientes para comenzar una carrera aeronáutica. Los Wright habían dado con la solución al problema de elevar y controlar una estructura más pesada que el aire y en los siguientes años serían muchos los inventores y empresas que mejorarían el modelo de Wilbur y Orville Wright.

Paralelamente a este desarrollo de la aeronáutica tenían lugar en Europa una serie de conflictos y desavenencias diplomáticas que estaban avocando al viejo continente a una crisis sin precedentes. La colonización de África y los cambios en los estados europeos habían dibujado un nuevo mapa político. En 1871 Alemania se unifica como nación y en pocos años se convierte en la gran potencia del continente, eclipsando y humillando al Imperio Francés por el camino. Los zares de Rusia y el sultán otomano ven cómo sus atrasados imperios se agotan frente a las modernidades que surgen en Gran Bretaña y Francia, siendo apenas un destello de lo que un día fueron. Los Balcanes, a medio camino entre Austria-Hungría y el Imperio Otomano, son foco de tensiones y conflictos constantes, convirtiéndose en un polvorín a punto de estallar.

Las desconfianzas entre las naciones europeas crean un sistema de alianzas secreto que arrastra a Europa a una guerra como nunca se había visto. El 28 de junio de 1914, el asesinato del archiduque Franz Ferdinand, heredero del trono austrohúngaro, desemboca en declaraciones de guerra de todas las naciones. De esta manera Europa se ve sumida en un conflicto absurdo, en el que no existen buenos ni malos y ni siquiera hay un motivo real por el que luchar. El nacionalismo exacerbado y el juego subterráneo diplomático hizo que más de 30 millones de personas perdieran sus vidas en una guerra sin sentido, muriendo por capturar medio metro de territorio enemigo.

Mapa de países enfrentados en la Primera Guerra Mundial

Para esta guerra hubo que abandonar las viejas tácticas militares y los nuevos inventos se usaron para fines bélicos. Es el caso del avión, creado apenas diez años atrás y que ahora será utilizado para bombardear y atacar las trincheras enemigas.

Pese a lo absurdo del conflicto y el desastre que supuso la Primera Guerra Mundial, la Gran Guerra, como se denominó en el momento, aún estaba a caballo entre la guerra moderna y la guerra clásica romántica del siglo XIX. En este contexto de choque entre lo nuevo y lo antiguo aún había espacio para historias de caballeros. Aquí es donde aparece Manfred von Richthofen, más conocido como el Barón Rojo.

El Fokker Dr.I rojo fue la seña de identidad de Richthofen en los campos de combate de la Primera Guerra Mundial y por ello domina la portada de la versión física de este Red Wings: Aces of Sky, que también incluye un libro de arte con diseños conceptuales y un póster. Todo ello de la mano de Meridiem Games, quienes siguen apostando por el formato físico con ediciones de calidad destacable, propias de coleccionistas.

Imagen promocional con el contenido de esta edición física de Red Wings: Aces of Sky

Red Wings: Aces of Sky centra su imagen en este legendario piloto y su icónico aeroplano, con el que consiguió derribar más de 80 aviones enemigos, convirtiéndose en una leyenda de su época, temido y respetado a partes iguales.

La campaña de Red Wings se divide en dos bloques, por un lado, la historia de la Triple Alianza, el bando del Barón Rojo, formado principalmente por Alemania y Austria-Hungría y por otro la Triple Entente, con Francia, Gran Bretaña y Rusia, que intenta por todos los medios derribar al As de Ases y a su “Circo Volador”. Cada historia cuenta con siete capítulos en los que la trama se irá exponiendo con una serie de viñetas que recrean la estética de los cómics y las fotos antiguas tan características de este período.

Las campañas de Red Wings: Aces of Sky

Aunque es cierto que el número de misiones es bastante amplio para ambos bandos, hay que mencionar que Red Wings tiene un problema en cuanto a la variedad de estas misiones, que principalmente se resumen en tres tipos: derribo de enemigos, bombardeo de objetivos y fugas de combustible, que funcionarán a modo de misiones de habilidad de vuelo.

Tampoco la variedad de aviones es algo destacable. Sí que visualmente podremos pilotar un número amplio de biplanos y triplanos de ambos bandos, pero a nivel de sensaciones es básicamente el mismo avión cambiando el modelo.

La idea del juego está centrada en el arcade, no en la simulación. Por ello, el manejo de nuestros aeroplanos será sencillo y tras un par de pruebas podremos volar con soltura. Eso sí, a modo de recomendación, desde aquí sugiero invertir el eje Y desde el menú de opciones; aunque es sólo una cuestión de gustos resulta más sencillo utilizar los controles como si de un joystick se tratara, haciendo que cuando empujemos el stick izquierdo hacia abajo el morro del avión se levante y viceversa.

Siguiendo esta tónica arcade, dispondremos de varias habilidades, situadas en los botones del mando, que nos permitirán realizar maniobras complejas para esquivar las balas enemigas o posicionarnos a sus espaldas para dar el golpe de gracia. Con los gatillos podremos apuntar y disparar como si de un shooter al uso se tratara.

A este sistema de combate hay que sumarle un árbol de habilidades, que nos servirá para mejorar nuestro daño, aumentar nuestra velocidad, etc. utilizando las diferentes estrellas que consigamos durante las misiones a modo de moneda. Lo que le aporta mucha rejugabilidad si queremos conseguir cierta mejora para nuestro avión y nos faltan un par de estrellas.

Árbol de habilidades de Red Wings: Aces of SkyEn general toda esta jugabilidad encaja perfectamente con el estilo gráfico del juego, optando por un cel shading que le viene como anillo al dedo. Sin ser un portento gráfico le da una calidez a los escenarios con una estética de cómic que funciona muy bien la gran parte del tiempo. Si se puede matizar algún punto negativo, habría que mencionar ciertas carencias en algunas animaciones, que incluyen un 3D un tanto descuidado que desentona un poco con el resto del juego.

A este cel shading se le suma un filtro retro en blanco y negro, desbloqueable al acabar la campaña, pero que, aunque es un buen punto y le añade algo de rejugabilidad, le quita uno de los mayores encantos que tiene el juego, en favor de un blanco y negro no demasiado trabajado. Como curiosidad puede sumar, pero no gana a la estética original del juego.

Los combates de Red Wings: Aces of Sky
Uno de los tantos combates aéreos que tendremos en Red Wings: Aces of Sky

La dificultad en ningún momento planteará un reto. Red Wings: Aces of Sky es un juego sencillo y a la vez disfrutable. No te encontrarás con Microsoft Flight Simulator, pero sí con un juego que te dará buenos ratos pilotando tu biplano. Quizá una dificultad más dinámica en algunas misiones sí que le habría venido bien para suplir el problema de repetición de las mismas, y encontrarse de repente con un pequeño pico de dificultad bien implementado podría haber arreglado un par de misiones.

El que es sin duda alguna el mejor punto del juego es su cooperativo local, que nos da la posibilidad de completar la campaña y las 50 misiones independientes en compañía de un segundo jugador. Esta experiencia hace mucho más dinámicas las misiones, sobre todo las de combate aéreo. Y es que pese a la sencillez de Red Wings sus combates son muy divertidos y que exista la posibilidad de hacerlo en compañía es un gran añadido.

Red Wings: Aces of Sky es un buen juego arcade de combate aéreo. Nos acerca a una época que normalmente se ha dejado de lado en los videojuegos, debido en parte al gran impacto cultural de la Segunda Guerra Mundial, que ha fagocitado todo el periodo histórico. Las limitaciones de los propios modelos de aviones limitan en cierta manera las posibilidades a la hora de desarrollar el combate en el juego, pero han sabido adaptarse y la jugabilidad arcade es una gran solución para este problema.

La acción de los combates es su principal baza, en especial en el modo cooperativo y pese a la repetición de misiones, es posible que vuelvas a comenzar de nuevo unas cuantas buscando la perfección absoluta para conseguir las tres estrellas.

Tanto en Switch, como en PS4 (versión analizada), Red Wings: Aces of Sky es un juego disfrutable que no busca ser pretencioso y logra destilar personalidad y diversión a partes iguales. Si eres un apasionado de la Primera Guerra Mundial, o tan solo quieres un juego ligero con el que matar unas cuantas horas, Red Wings es una buena elección para ti.

Red Wings: Aces of Sky está disponible en versión física para PS4 por 29.99€ a través de los enlaces de venta de Meridiem Games

Red Wings: Aces of Sky

Puntuación Final - 7.5

7.5

Recomendado

Un juego arcade que ofrece un combate muy divertido. La repetición y la baja dificultad son sus únicos fallos, pero se arreglan fácil jugando en compañía con su modo cooperativo local.

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Eric Fernández

Historiador y jugador. Apasionado de la gran estrategia y los juegos de gestión. Pentacampeón del Nuclear Throne retirado.
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