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Neon City Riders – Análisis Switch

Mi reino por un Waze

Como ya he comentado en otras ocasiones, soy uno de esos jugadores que encuentran placer en el desafío. Sin embargo, también soy un tipo de jugador tirando a veterano, lo cual se traduce en menos tiempo libre para dedicar horas y horas a aquellos juegos que me gustan, por lo que agradezco las propuestas directas que respetan mi tiempo como jugador.

Neon City Riders ha sido desarrollado por el estudio mejicano Mecha Studios, y en toda la obra dejan claro sus intenciones: piérdete, explora, mi juego es desafiante, pero intenta disfrutarlo de esta forma. Incluso cuando levantan la mano con la dificultad, parece que no les gusta demasiado dar facilidades. Y es una pena, porque Neon City Riders destaca en muchos de sus apartados, pero confía demasiado en la voluntad del jugador para explorar sin rumbo su mundo, llevando muy rápido a la frustración y a sentirse totalmente perdido en su, por otra parte, interesante propuesta.

La base de Neon City Riders
En la base podemos recuperar la salud y cambiar de atuendo

Neon City Riders tiene lugar en la urbe de Neon City, una villa que en su momento se convirtió en una utopía gracias a su desarrollo de la tecnología y al empleo de máquinas para ello. Por supuesto, los robots no aguantaron mucho tiempo esta explotación, y la revolución androide sumió a la ciudad en una terrible crisis. Los humanos ganaron la guerra, desterrando a los robots a las afueras y marginando a los que permanecieron dentro de sus muros.

Esta situación de confusión la aprovecharon las bandas de criminales que, formando cuatro grandes grupos (y aprovechando unos súper-poderes que han aparecido de repente en algunas personas), tomaron el control de la ciudad. Un día surgió un vigilante enmascarado que luchó con valor contra ellas, devolviendo durante un tiempo la paz a Neon City, sin embargo, las bandas han vuelto, y nuestro protagonista Ricik será el nuevo cruzado enmascarado que deberá derrotar a los líderes de las bandas.

Neon City Riders tiene una historia curiosa e interesante que vas desbloqueando poco a poco a medida que exploras su mundo y hablas con sus habitantes. No pretende abordar temas trascendentales desde una estética cyberpunk, pero su mundo y su lore es atractivo.

Los cuatro jefes de Neon City Riders
El diseño y la historia de los cuatro líderes de las bandas es realmente bueno

Comenzamos la aventura con Rick en una simulación virtual diseñada por Evergray, un misterioso anciano que entrena a Rick y le enseña a manejar sus poderes para derrotar a las cuatro bandas. Durante este tutorial se nos presenta la jugabilidad del título, que recuerda mucho en cuanto al movimiento y desplazamiento a juegos como Hyper Light Drifter o Zelda: Link’s Awakening: un título de acción y aventura en dos dimensiones con una cuidada estética pixel art. Tenemos un botón para atacar y podemos curarnos usando consumibles. Al inicio tenemos cuatro poderes principales, que no solo sirven para el combate contra los enemigos, sino también para superar retos y puzles que presenta el escenario: uno para protegernos durante unos segundos y hacer parries, otro para desplazarnos rápidamente… son habilidades relativamente comunes, pero que están muy bien integradas en el juego. Los primeros minutos con el juego durante este tutorial son sin duda ilusionantes.

Neon City Riders toma en este momento una decisión artística que hemos visto muchas veces en esta clase de propuestas: nos quita nuestros poderes y debemos recuperarlos poco a poco a medida que avanzamos en el juego. Es una clásica estructura de mostrar al jugador hasta dónde puede llegar para motivarle a recuperar esas capacidades. ¿El problema? La terrible curva de dificultad inicial a la que el juego te somete.

Neon City Riders presenta una estructura de mundo abierto, con un escenario central a modo de base que es la propia Neon City. Alrededor de la urbe están situados los territorios de las cuatro bandas a derrotar, pudiendo acceder a cualquiera de ellos con total libertad desde el principio. Cuenta con un sistema de misiones principales y secundarias que iremos desbloqueando al hablar con los múltiples NPCs que pueblan este mundo. La dificultad del juego es muy elevada en este momento, ya que solo contamos con un botón de ataque (ninguno de protección o esquiva, porque son poderes a conseguir) y los enemigos nos atacan en grupos y con patrones muy diferenciados. La única manera de curarse es comprando consumibles, y el dinero se obtiene eliminando enemigos o cortando hierba, por lo que no es excesivamente rápido de conseguir al inicio. El combate es exigente, pero al final acabas encontrando estrategias para superarlo.

El problema está en que esa supuesta libertad que tenemos al principio es ilusoria: vagaremos por los escenarios de las cuatro bandas dando palos de ciego mucho tiempo. Casi siempre llegarás a un punto en el que o bien pienses que la dificultad es demasiado grande para tu estado actual, o bien haya una barrera que no puedas superar hasta que obtienes una de las habilidades antes mencionadas. Los personajes con los que el juego te invita a hablar te incitan a explorar en el orden que tú quieras, pero hay caminos claramente más accesibles que otros, y no es algo que el juego te cuente ni siquiera con su exigente sistema de pistas (50 monedas de las que usas para comprar consumibles para una vaga indicación en el mapa no compensa).

La ambientación de Neon City Riders
La ambientación del juego es maravillosa

Eventualmente encontrarás la forma de acceder hasta uno de los poderes, pero entonces deberás recordar en qué punto exacto había una barrera o puzle que no podías superar a no ser que tuvieras esa capacidad, así que deberás explorar de nuevo el resto de escenarios o las conversaciones con los NPCs. Neon City Riders confía demasiado en la voluntad del jugador para recorrer sus escenarios una y otra vez, ya que además sus retos son divertidos pero muy exigentes a nivel de habilidad y reflejos. Neon City Riders también abusa mucho de elementos que acaban con nosotros de un solo golpe.

Los escenarios no solo están plagados de enemigos, sino también de una gran variedad de trampas y puzles. Superarlos las primeras veces es divertido, pero lo sería mucho más si supiera que ese camino lo estoy recorriendo cuando debo hacerlo, ya que si más tarde debo volver a hacer esa sección que tanto me ha costado porque no era el momento, pierde bastante gracia.

La dificultad de Neon City Riders
La ausencia total de indicaciones y la dificultad de los combates hacen sus primeras horas realmente frustrantes

No os imagináis lo mucho que mejora la experiencia de juego cuando obtienes uno de sus poderes: gracias al gran diseño de mazmorras del juego, atravesar sus desafíos es una gozada cuando tienes las herramientas suficientes para ello. Sigue siendo difícil, pero también es mucho más satisfactorio. Hubiera sido más interesante dar al jugador al principio del juego a escoger uno o dos de los poderes y encontrar el resto. De esta forma, las opciones de encontrar un camino accesible en tu estado actual aumentarían mucho, el juego sería mucho más divertido desde el principio y la experiencia seguiría apoyándose en la exploración. Lo peor del juego son las horas que tardas en conseguir ese primer poder.

Las trampas, desafíos y puzles que hay por los escenarios son muy variados: aunque ya vistos en multitud de ocasiones, se combinan de una forma muy inteligente. Además el juego permite mejorar a nuestro personaje a través de un sistema de drones, conseguir diferentes atuendos y hay misiones secundarias para obtener ciertos objetos. Es una propuesta más grande de lo que podría aparentar en principio. El diseño de sus jefes y minijefes también es muy satisfactorio, dando lugar a batallas duras pero emocionantes.

El apartado gráfico es muy atractivo, con unos modelos muy bien diferenciados, muchas clases de entornos y rivales y una estética muy conseguida. La banda sonora también tiene piezas realmente buenas, pero que tienden a entrar en loop muy rápidamente.

Neon City Riders es un juego con el que he estado más horas buenas que frustrantes. Sin embargo esos ratos en los que me sentía perdido, vagando sin rumbo y perdiendo el tiempo me han pesado mucho, sobre todo teniendo en cuenta lo mucho que mejora la experiencia global una vez obtienes alguno de los poderes.

Un interesante juego de acción y aventuras en 2D con una cuidada estética pixel art, con un gran diseño de niveles y retos, pero que tiene una curva de dificultad demasiado pronunciada y tiende demasiado a hacer que el jugador recorra sus duros niveles sin ninguna garantía, pudiendo llegar a frustrar.

Si te gusta sentirte perdido, no te importa el backtracking excesivo y el resto de la propuesta te llama la atención, Neon City Riders es sin duda un juego que guarda mucha calidad.

Neon City Riders

Puntuación Final - 7

7

Interesante

Un interesante juego de acción y aventuras en 2D con una cuidada estética pixel art, con un gran diseño de niveles y retos, pero que tiene una curva de dificultad demasiado pronunciada y la tendencia de hacer que el jugador vague sin rumbo demasiado a menudo.

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Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.
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