AnálisisSwitch

King Lucas – Análisis Switch

El desafio interminable

España es cuna de grandes juegos. No estoy del todo seguro, pero me parecería correcto afirmar que somos uno de los países más boyantes en cuanto producción de videojuegos se refiere. Juegos que además tienen una gran calidad y abarcan diferentes géneros.

Hoy tenemos uno la mar de sencillo, pero con mucho que ofrecer: el divertido y adictivo King Lucas. Un metroidvania, pero con toques distintivos y un cierto regusto de supervivencia bastante más profundo de lo que parece. Todo de la mano de Devilish Games, una desarrolladora patria que ha demostrado mucho con este título.

El guion, aunque escueto, es muy ingenioso

El argumento de King Lucas es tremendamente sencillo: tú eres un caballero y te encuentras a un rey que te pide que entres a un misterioso castillo gigantescamente cuadrado para rescatar a una princesa. Tú, como caballero, ya que pasabas por ahí y te ofrecen recompensas, pues oye, te pones manos a la obra.

Nada más entrar encontrarás una serie de desafíos no muy complicados e incluso hasta un herrero que te ofrece algunas armas. Sin demasiado esfuerzo encontrarás a la princesa y ya está, hasta aquí tu aventura. Ya está todo el pescado vendido, ¿o tal vez no?

Después del primer encargo vendrá otro, luego otro y otro. Cada vez habrá más habitaciones que recorrer y en cada nueva misión las que ya recorriste no están en el mismo sitio. Esta dinámica de juego aprovecha muy bien la propia construcción del mismo, ya que, dando la sensación de capítulos, cada misión supone una historia y narrativa ligeramente distinta que la anterior, no solo con las situaciones que vivirás, sino con los personajes que encontrarás y las historias que contarán, herreros incluidos.

Dos caminos, dos enemigos distintos, cualquiera de los dos puede valer, solo hay que meditarlo bien

Es curioso y realmente impresionante cómo King Lucas sabe, de manera muy sutil, crear una historia y contexto muy claros, aun con una narrativa tan fragmentada y escueta. Es complicado de explicar, pero sabe contarte cosas sobre el mundo en el que se desarrolla todo y los personajes que lo habitan con muy pocas líneas de dialogo, algo que se percibe mejor cuando se vive por uno mismo. Además, aporta ciertos toques de humor que le dan personalidad y carisma al conjunto del juego.

King Lucas es un juego humilde con unos valores de producción sencillos, pero ello no quiere decir que no tenga mucho trabajo detrás. Aparentemente tenemos apenas dos mecánicas claras, golpear con el arma y saltar. El combate apenas tiene trasfondo aparente, es más las hit boxes de los enemigos no están muy claras, llegando a ser bastante difusas, pero nada más lejos de la realidad. Si bien la sensación antes mencionada es real, durante el juego conseguiremos diferentes armas con distinta capacidad ofensiva, y sobre todo durabilidad. Esto hará que tengamos que gestionar bien las armas que tengamos, no excediéndonos a la hora de combatir y centrándonos en lo verdaderamente importante en este juego, completar los diferentes niveles.

Cada habitación, por sencilla y corta que sea, es un mundo en si mismo

El juego está compuesto por más de 1000 habitaciones distintas, que además cambian de orden según avanzamos en el mismo. Un trabajo realmente impresionante, que crea un elemento que diferencia a King Lucas del resto de juegos. Es algo que puede pasar desapercibido para el jugador medio, pero a poco que tengas algo de experiencia en esta clase de juegos, se aprecia de una manera bestial. Cada nivel o habitación, por sencilla que sea, está realmente cuidada y trabajada, transmitiendo cierto misterio de manera completamente subliminal, ya que no es algo que se vea a simple vista. Y es que es lo mejor de este juego; su propia construcción es completamente orgánica y natural, haciendo que comprendas tanto el contexto, como lo que tienes que hacer, de manera intuitiva y sin apenas explicaciones.

La gestión del inventario puede parecer algo completamente anecdótica, pero no lo es. Casi sin darnos cuenta y según consigamos monedas, iremos viendo que las armas se desgastan y que rápidamente perdemos la ventaja que habíamos conseguido. Como he comentado antes, esto juega muy en paralelo con el hecho de avanzar en los niveles, y nos lleva plantearnos acabar con ciertos en enemigos en ciertos puntos. Por lo que, de forma completamente sencilla, estaremos deseando encontrarnos con herreros para comprarles sus armas y demás objetos.

King Lucas tiene un estilo muy peculiar, muy caricaturesco. Ya desde el principio podemos ver las opciones que tenemos para personalizar a nuestro personaje, un punto que, aunque no se note tanto a la hora de jugar, es gracioso. Los enemigos son bastante variados, y los vamos encontrado muy repartidos según avancemos en el juego; no son especialmente llamativos, pero si muy reconocibles, y se tratan más como un obstáculo de la habitación en sí que como un mero sparring al que golpear. En cuanto a los personajes, estos no tienen diseños muy complejos y mantienen la estética general sencilla de este juego, pero son también bastante reconocibles y tienen un punto gracioso.

Todos los personajes tienen algo que decirte, aunque sea un detalle o hasta una chorrada

El trabajo realmente grande está en las propias habitaciones, como ya he comentado antes. Con un acabado gráfico sencillo, pero un gran trabajo de diseño detrás, son la estrella, tanto en lo jugable como en lo visual, y verdaderas protagonistas de King Lucas.

La banda sonora es tremendamente sencilla aunque eficiente, y cumple su función de acompañamiento. No impresiona, pero este juego no va de eso, por lo que se acepta completamente que simplemente exista de forma más secundaria.

King Lucas no es un triple A que vaya a cosechar dieces, tampoco lo pretende. Como juego podría mejorar en algunos aspectos, pero realmente, pedirle algo más es ridículo. Este juego va a lo que va: a ser divertido, a ser adictivo, a que juegues y juegues y no notes sensación de repetición, todo con unas pocas mecánicas.

Estamos ante ingenio puro y duro, ante un juego que intenta impresionar por lo trabajado de su construcción y no por lo espectacular de su acabado. King Lucas, sin duda, brilla de forma intrínseca y merece ser estudiado en cualquier carrera que hable de la creación de niveles en los videojuegos, ya que destacar en esto es muy difícil, y más hacerlo con más de 1000 habitaciones. Todo el mundo debería probarlo si le gustan de verdad los videojuegos: es económico, no ocupa mucho espacio y admite tanto unas partidas relativamente cortas como pasarte horas jugando. Porque lo que está bien hecho merece todo elogio y recomendación.

King Lucas

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

Una Joya sencilla por fuera y compleja por dentro, con una calidad de diseño de niveles excepcional.

User Rating: Be the first one !

Francisco Jose Moreno

Gran Fan del Zelda, Final Fantasy, Metal Gear y largo numero de Etc. Lo mío son los juegos que me divierten simplemente o los que me llegan a la patata. No creo que nadie pueda sentar cátedra en opinar sobre videojuegos.
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