AnálisisSwitch

Horse Tales: Emerald Ranch Valley – Análisis Switch

Una idea con potencial, pero desaprovechada desastrosamente

Todo tiene una primera vez, y con todo el dolor de mi corazón (pues realmente amo cualquier cosa relacionada con los caballos) este va a ser el primer juego que suspenda de todos los que he analizado a lo largo de los años. Mientras algunos de vosotros jugabais al GTA: San Andreas en vuestra PlayStation 2, yo estaba quemando el Barbie Horse Adventures: Wild Horse Rescue. ¿Lo peor de todo? Me he entretenido bastante jugándolo, lo cual quiere decir que podría haber sido un juego resaltable. Tristemente, se ha quedado en lo que parece un producto hecho con prisas y corriendo.

Horse Tales: Emerald Ranch Valley me entró por los ojos hace unos meses cuando vi el tráiler de presentación. Desarrollado por Aesir Interactive y editado por Microids, el estilo artístico seguro que os recuerda a The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Meridiem Games ha sido el encargado de distribuirlo en nuestro territorio, y el juego llega traducido completamente al español.

El juego comienza con un menú de personalización de personaje con escasas opciones. Tras ello, una cinemática nos mostrará como llegamos en barco a Valle Esmeralda, donde nos espera Gabriel Lemaire para hacernos un pequeño tour y regalarnos nuestro primer caballo. De camino a nuestra finca, y a modo de introducción, tendremos varios tutoriales sobre cómo cabalgar o saltar. Una vez allí, nos encontraremos que la encargada de la finca, nuestra tía Josephine, se ha ido y lo ha dejado todo en ruinas, por lo que nos tocará a nosotros ir reconstruyéndola poco a poco.

Los minijuegos de Horse Tales
Los minijuegos para mimar a nuestro caballo, cepillarlo o limpiarlo son simples y entretenidos

El apartado artístico de Horse Tales es muy bello, esto es algo innegable. Cabalgar por todos sus rincones es bastante placentero, sin embargo, la experiencia se ve opacada por el resto de cosas. En primer lugar, la misión principal se convierte en una serie de misiones aisladas unas de otras, donde nos van presentando a los pocos PNJ que pueblan Valle Esmeralda a modo de mini tutorial. Esto ya de por sí es un problema, ya que la historia no sigue un hilo argumental, va dando tumbos de un sitio a otro, sin ninguna conexión aparente.

En cierto momento, las misiones nos llevarán a hacernos amigos de Lilli Félix, y aquí parece que la narrativa va a comenzar a seguir un hilo, pero no. Aunque he jugado 20 horas al juego, la historia duró en torno a unas 5 o 6 horas, algo que deja con un regusto amargo. El juego posee algunas misiones secundarias, con las cuales obtendremos distintos atuendos, peinados para los caballos o distintos planos, que añaden algo de tiempo jugable.

Aviso de spoiler:

Tras otra serie de misiones sin mucha relación unas con otras, llegaremos a la recta final, domar al demonio del Valle Esmeralda. Esto es quizá lo que más rabia me dio, pues la narrativa podría haber girado desde el principio en torno a cómo intentamos domar al caballo más salvaje del Valle. Sin embargo, tras seguirla un par de veces, la capturaremos de forma normal (algo bastante decepcionante, teniendo en cuenta su nombre) y más tarde los PNJ’s nos montarán una fiesta sorpresa y ahí acabará todo.

El mapa que nos ofrece Horse Tales es gigante, con zonas muy variadas. Desde bosques llenos de vegetación, pasando por praderas verdes, playas e incluso marismas. En todas estas zonas encontraremos distintos materiales, planos de construcción para la finca o atuendos (tanto para tus caballos como para tu personaje), y aquí es donde puedes disfrutar más del título. Cabalgar por todos estos lugares, explorando y buscando cofres o nuevos caballos es una experiencia muy disfrutable de primeras, como ya he comentado antes.

Sin embargo, la magia se desvanece según pasas más tiempo jugando. Horse Tales es un mundo semi-abierto, lo cual quiere decir que aunque tenemos libertad para ir donde queramos, solo se puede llegar a cada sitio por un cierto camino. He encontrado muy pocos atajos, y el hecho de que no existan puntos de teletransporte en un mapeado tan grande hace que volver a recorrer el mismo camino una y otra vez se vuelva tedioso.

Existe cierta variedad en cuanto a ecosistemas dentro del mapeado

A esto hay que sumarle uno de los fallos más grandes del título: el mundo esta vacío. Allá por donde vayas, solo encontrarás caballos salvajes y algunos animales; los pocos PNJ que hay están únicamente en puntos clave. Por ejemplo, en el puerto estará Stan, el vendedor de caballos, y el alcalde; en el pueblo de Saint-Élige encontraremos a Noella y al herrero (lo cual constrasta enormemente con todos los coches aparcados que encontraremos alrededor).

De nada sirve que me des un mundo grande para recorrer si éste está vacío

Los caballos son otro de los puntos más decepcionantes de Horse Tales. El juego solo posee una raza, el francés de silla. Si bien es cierto que hay cierta variedad de pelajes y cada uno de ellos posee distintas características, rasgos y cosas que les gustan y les disgustan (lo cual está genial), añadir distintas razas habría sido lo suyo, ya no solo por aportar variedad, sino porque ellos son los verdaderos protagonistas del juego. Existe un DLC (de pago) que añade el Cob irlandés (además de distintos atuendos), sin embargo, sigue siendo algo que se quedaría escaso.

Las características o los rasgos en Horse Tales son mecánicas muy acertadas de cara al sistema de crianza y las carreras

Domar a los caballos no requiere de ningún tipo de ciencia, solo debemos acercarnos agachados para poder montarlos y realizar un minijuego de pulsar ciertos botones en un tiempo determinado. Por otro lado, el sistema de crianza, otra de las grandes bazas que el juego te presenta, es decepcionante y frustrante a partes iguales. Una vez consigamos el establo para criar, necesitamos asegurar comida a nuestro potro. Zanahorias, manzanas o girasoles son golosinas con las que alimentamos a nuestros caballos y que nosotros mismos podemos cultivar en la finca, sin embargo, para la crianza de potros necesitaremos también caramelos de menta.

Estos caramelos solo podemos obtenerlos a través de Esmeé Lemaire, una niña que nos pide que arreglemos castillos de arena que nos encontremos por el mapa, y cambio nos dará 5 caramelos. Cada potro necesita 40, haced vosotros la cuenta. Criar es una mecánica interesante, pero se autosabotea con este requerimiento. En mi caso, los castillos de arena que arreglaba no volvían a reaparecer en algunos casos, por lo que solo pude criar un único potro.

El párrafo anterior me lleva a los últimos problemas del juego: los errores, el horrible rendimiento y los pésimos controles. El juego pega tirones constantemente, cada vez que entramos en una nueva zona la imagen se congela durante varios segundos mientras vemos como texturas se superponen, distintos bugs como que el caballo salga volando o desaparezcan las estructuras de la finca… La lista es larga. No soy una persona que se que sea exquisita con estas cosas, y quien me conoce lo sabe, si lo resalto es porque realmente Horse Tales rinde fatal (al menos, en la versión de Switch). Para colmo, el sistema de autoguardado no funciona correctamente a veces, haciendo que perdiese dos horas de progreso, algo bastante grave.

Al intentar ver cómo quedaría el hogar de acampada donde estaba mi establo, las texturas se quedaron superpuestas y tuve que destruirlo para volver a construirlo

La cámara es otro de los puntos que se deberían pulir, ya que constantemente tienes que tener el botón de Reestablecer cámara apretado para que ésta te siga, ya que de otro modo, cuando cabalgas a toda velocidad, no puedes acelerar y mover la cámara a la vez; lo primero se hace con el botón B y lo segundo con el joystick derecho. Un simple reajuste de controles o una cámara que te siga de forma constante podrían ayudar.

El movimiento de los caballos se siente algo torpe, y saltar contra cualquier cosa que no sea una superficie plana se convierte en un reinicio de posición. Si además nos chocamos contra algo con el caballo, aunque sea la hoja de un arbusto, éste frenará en seco, lo cual hace que pierdas carrerilla. Esto es extremadamente molesto en las carreras que encuentras diseminadas por el mapa, obligándote a hacerlas prácticamente de manera perfecta.

Horse Tales: Emerald Ranch Valley es un título que luce prometedor, pero que se queda en una decepción en su estado actual. Tiene cosas positivas, como su apartado artístico, el sistema de características de los caballos o el apartado de construcción de la finca, que nos deja total libertad para combinar todo tipo de estructuras y personalizar nuestro hogar. Sin embargo, el título acumula demasiados puntos negativos, como un rendimiento pésimo que lo hace muy difícil de disfrutar, numerosos bugs, un mundo abierto vacío, una historia principal decepcionante… Siento que sin todos estos problemas, se podría haber quedado en un notable, pero en su estado actual, me es imposible recomendarlo.

Horse Tales: Emerald Valley Ranch

Puntuación Final - 4.5

4.5

Horse Tales: Emerald Valley Ranch es un juego de aventura y mundo semi-abierto donde llegas debes reformar tu finca heredada mientras domas nuevos caballos y resuelves los misterios de la historia principal.

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Lucía Sáez Mariscal

Graduada en Periodismo, apasionada de los videojuegos, la lectura y ver series o anime. Si no estoy procrastinando con alguna de estas cosas es porque estoy escribiendo o dándole mimos a mi perra.
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