AnálisisSwitch

Ghostrunner – Análisis Switch

Los ninjas cyberpunk, esta vez en Nintendo Switch

La dificultad es un tema que está a la orden del día en la industria de los videojuegos, con grandes títulos que hacen de esta uno de los pilares de su gameplay, y el juego que nos ocupa hoy es uno de estos. Ahora la pregunta sería si Ghostrunner consigue balancear su curva de dificultad lo suficiente como para no resultar frustrante; a continuación lo averiguaremos.

Como ya he comentado anteriormente, este juego utiliza la dificultad como uno más de los pilares de su gameplay, pero no es el único ni mucho menos. Hay muchos más, pero en esencia todo se resume en frenetismo y dificultad, la verdad muy bien balanceados ambos apartados.

Empecemos por el frenetismo. Nada más empezar el juego, de lo primero que te das cuenta es de que no puedes estar parado en ningún momento, debido a que esto se castiga muy severamente; en la mayoría de los casos con una muerte inmediata a manos de un enemigo que no alcanzas a ver, lo hace que dispongas de muy poco tiempo para pensar y alimenta el frenetismo que tan bien le sienta. Debido a las mecánicas que el propio juego emplea debes aprender a pensar rápido, así como a actuar rápido, para asegurar tu supervivencia.

El otro pilar ya mencionado es la dificultad, que va muy ligado al frenetismo. Gran parte de la dificultad del juego viene de que no puedes pararte a pensar en ningún momento, pero no es solo eso: la colocación estratégica de enemigos, así como la capacidad que tienen de matarte de un solo golpe hacen que esta dificultad se eleve a niveles insospechados.

La muerte en Ghostrunner
Verás la pantalla de muerte numerosas veces en tu aventura.

También tenemos momentos de relajación, por así decirlo, dentro de nuestra aventura, encarnados por secciones en las que deberemos resolver puzles que, a pesar de no resultar excesivamente fáciles, no llegan a los estándares de dificultad del resto del juego, lo que es de agradecer.

Uno de los mejores aciertos de este juego, a parte de los ya mencionados, es que el gameplay nunca se queda estancado, siempre vamos recibiendo nuevas habilidades dentro de nuestra aventura para hacer que se sienta más variada. Estos aditivos suelen resultar también en un aumento del reto, lo que ayuda a que el juego tenga una buena curva de dificultad.

Aparte de las secciones en las que tenemos que matar enemigos y en las que tenemos que resolver puzles, también tenemos momentos de la aventuras en los que tendremos que hacer parkour, y que además de estar muy bien elaborado añade más variedad si cabe a un juego ya de por sí variado hasta decir basta.

Este juego es uno de esos que no necesita una gran historia para destacar, simplemente su gameplay ya lo hace destacar entre los demás; sin embargo, siento que se ha intentado dar una gran historia, aunque no lo han conseguido.

La historia en esencia es muy simple, pero hay ciertos momentos en los que se para la acción para contarte un gran monólogo mientras saltas entre plataformas y, la verdad, esto resulta en que pierdas completamente el hilo de todo, tanto de la historia como del gameplay. Se intenta profundizar mucho en esta historia, pero lo único que consiguen es acrecentar la sensación de que es simple e intrascendente.

Como ya he comentado anteriormente el juego en esencia es muy bueno, incluso llegando al nivel de ser una aventura que jugaría durante muchas más horas sin cansarme, aunque el port para Nintendo Switch deja bastante que desear.

El apartado gráfico no es en absoluto algo importante en la consola híbrida de Nintendo, pero el tratamiento en este apartado que se le ha dado a Ghostrunner es realmente injusto con el producto. No es simplemente que se vea mal gráficamente, es que en ciertas zonas del juego, especialmente en las que realizamos los puzles, es hasta desagradable, debido a la cantidad de cosas en pantalla y lo poco nítidas que son; en las demás zonas del juego no se ve precisamente bien, pero no llega hasta ese punto.

Los gráficos de Ghostrunner
En las zonas de puzles el apartado gráfica llega a ser incómodo.

En el apartado técnico encontramos la mayor pega a este juego. Me he encontrado gran cantidad de bugs durante mi aventura, que en ciertas ocasiones consiguieron que tuviera que aparcar el juego por unas horas por lo desesperante que resultaban. Pero los fps se llevan la palma, principalmente debido a la gran cantidad de bajadas de frames que hay durante toda la aventura, y de nuevo destacando en las zonas que realizamos los puzles.

A parte de todo esto, he de decir que se nota en gran medida que el juego está planeado para jugarse en modo de sobremesa, debido a diversos factores. Lo que más me hizo notar esto fue lo pequeño que se ven las letras dentro del juego, con momentos en los que tienes que acercarte tanto a la pantalla para leer lo que pone que casi puedes escuchar el típico «No te acerques tanto que te vas a dañar la vista» de las madres.

La estética de Ghostrunner
Los menús dejan patente lo poco que pensaron en el modo portátil.

Pocos juegos consiguen que me enganche a su banda sonora, pero Ghostrunner lo ha conseguido con creces. Es cierto que no tenemos canciones memorables, que dentro de una década escuchemos y nos acordemos de este título; sin embargo en el momento en el que estás jugando la banda sonora te transmite algo especial, y esto es debido principalmente a que acompaña de manera magistral a su gameplay.

La verdad es que me sorprendió para bien este apartado. Siendo sincero, esperaba una banda sonora discreta que acompañara al gameplay, que quedara totalmente en segundo plano cuando la acción se intensificara, pero incluso en aquellos momentos en los que te encuentras al borde de la muerte e intentas tu última jugada posible la banda sonora se hace notar, en el buen sentido.

Este es un juego que hace demasiadas cosas bien, encarnadas principalmente por su gameplay: exigente, pero divertido y realmente variado, y su gran banda sonora, que prevalece sobre todas las cosas en los momentos de acción, pero a la hora de la verdad de ve ensombrecido por un port mal ejecutado.

Algo más de tiempo le hubiera venido bien al producto final, así como dejar a un lado el modo portátil de la consola híbrida, ya que muchos jugadores juegan principalmente en este modo, incluso algunos solo pueden jugar en este modo debido a que disponen de una Nintendo Switch Lite, consola enfocada únicamente al modo portátil.

También algo que es ciertamente mejorable es su historia, que en ciertas partes del juego intenta ponerse interesante, pero lo único que consigue es dejar más claro la simpleza de su argumento, llegando incluso a molestar algunas veces que paren la increíble acción para contarte un monólogo extenso mientras saltas entre plataformas.

Las puntuaciones de Ghostrunner
Al final de cada nivel recibirás un resumen de tu partida.

Ghostrunner

Puntuación Final - 7

7

Interesante

Ghostrunner resulta un gran juego, pero que se ve lastrado por un port mejorable para Nintendo Switch

User Rating: Be the first one !

Aarón Márquez

Desarrollador aspirante y videojugador empedernido. Me encanta compartir mi opinión sobre los juegos a los que dedico mi tiempo.
Apoya el contenido de NaviGames con tus compras en Amazon
Botón volver arriba
X