AnálisisSwitch

Gal Gun Returns – Análisis Switch

Feromonas y fanservice con toques de romanticismo

Existen videojuegos para cualquier público. Literalmente. En este caso, no nos referimos a un PEGI 3 precisamente. Más bien, queremos decir que tiene que haber juegos de todo tipo. En unos cuidaremos de animales, en otros daremos patadas a un balón, y en otros dispararemos feromonas a colegialas hechizadas para que no se interpongan entre nuestra crush y nosotros. Evidentemente, hemos venido a hacer el análisis de Gal Gun Returns en Nintendo Switch, y con el último ejemplo nos referíamos a este título.

No hay lugar a dudas: un juego de este tipo solo podía ser originario de Japón. Su estética anime, su ambientación de instituto de bachiller, el extraño fetiche alrededor de los tentáculos… todo apunta al país nipón. Concretamente, al estudio Inti Creates. Gal Gun Returns, de hecho, es una versión remasterizada del videojuego que salió hace diez años para Playstation 3 y Xbox360.

No vamos a vender la moto con «es un juego de tiros y temática anime»: Gal Gun Returns es un juego japonés del género ecchi, es decir, tiene contenido erótico sugerente, sin llegar a ser explícito (o hentai). Concretamente, además, estamos ante el subgénero harem, donde multitud de mujeres estarán a nuestros pies. Son fantasías recurrentes en la nación asiática, pero en el resto del mundo también se ha popularizado el fanservice.

En cuanto a mecánicas, eso sí, nos encontramos ante un mash-up de shooter sobre raíles y simulador de citas. Sin embargo, si un juego se jacta de haber diseñado más de 200 tipos de braguitas para las chicas (no las hemos contado, pero si lo dicen, será cierto), empezamos a figurar de qué va la cosa. Por cierto, el único personaje masculino del juego seremos nosotros. Desconocemos cómo sobrevivirá la especie humana en este título, donde nos cruzamos con 80 chicas, alumnas y profesoras distintas, y ningún chico.

En este remaster encarnamos una vez más a Tenzou, un joven que siempre había sido invisible para las chicas (la heterosexualidad es la única opción) hasta que aparece Patako, un ángel cupido (y loli, sí) que comete el desliz de acribillarnos con flechas a las puertas de nuestro instituto. Resultado: nos convertimos en un Juan Reyes de la vida, en una sensación entre todas las chicas, las cuales nos perseguirán por todas partes para declarar su amor. Por tanto, el único modo de frenarlas es usando la pistola de feromonas que la misma Patako nos entrega: dispararemos a las chicas para que se queden extasiadas y nos dejen en paz. Si nos debilitan por completo, nos quedaremos con la sempai que nos dio el golpe de gracia y olvidaremos a nuestro verdadero amor, fracasando en nuestra aventura.

Tenzou no quiere a cualquier chica. Su objetivo será conquistar a la crush que tenía desde antes del accidente. Podemos elegir entre cuatro «heroínas» (el juego las llama así) que son meros estereotipos de waifu: una exorcista, una espadachina, una millonaria y una guitarrista. Dialogaremos con nuestra chica objetivo y podremos elegir entre distintas respuestas, donde las tres opciones siguen casi siempre el esquema «educado-coloquial-picantón». Según la personalidad de las chicas, tendremos que elegir una opción u otra para tener más posibilidades de que se acabe enamorando de nosotros. Ellas serán inmunes al hechizo inicial de Patako, así que todo depende de nosotros.

Las mecánicas de tiroteos y de simulación de citas se van alternando durante la partida, y si no hacemos las cosas como es debido, cuando lleguemos al final de nuestra «aventura», nuestra crush podría rompernos el corazón y dejarnos en la estacada. Eso sí, necesitamos tener un cierto dominio del inglés para ir leyendo los diálogos y para elegir las opciones adecuadas, ya que no hay traducción al castellano. Solo elegiremos entre inglés y japonés. Muchos estudios nipones suelen hacer una sola versión internacional para ahorrar yenes.

También tenemos la posibilidad de elegir el vestuario de las cuatro «heroínas», de nuestras cupidos, y de las compañeras de clase, pudiendo modificar outfits, complementos y sus objetos de ataque (desde cartas de amor hasta lingotes de oro, o incluso comida). Personalmente, ha resultado gratificante ver que nos intenten conquistar entregándonos tartas de chocolate. Además, también aparece un registro de todas las alumnas y profesoras donde, por alguna razón, podemos ver sus gustos y medidas corporales si cumplimos ciertos objetivos. No pensábamos regalar una blusa o un pantalón a un personaje virtual, así que esa información nos resulta irrelavante. Serán cosas del fanservice.

Escena de tiroteo en Gal Gun Returns
Dispararemos a todas las chicas que se nos pongan por delante.

Entramos en el contenido más turbio. Por parte de Gal Gun Returns, entrar en el modo Doki-Doki implica escoger a una de las colegialas que nos esté acosando para acribillarla a disparos de feromonas. Para ello, el juego nos obliga a hacer zoom en distintas partes de su cuerpo hasta encontrar el disparo más efectivo. Cada personaje tiene puntos débiles en sitios diferentes, por lo que siempre toca buscarla. Además, para añadir más fanservice a este modo, la cámara puede ubicarse desde cualquier ángulo. Si alguien hace el recuento de braguitas, que nos confirme si de verdad son más de 200. Sus creadores se habrán quedado a gusto.

Aunque no nos pueda interesar, no es fácil evitar este modo, ya que también tiene ventajas en el gameplay. Si completamos con éxito el modo Doki-Doki en una de las chicas, se producirá una explosión de éxtasis que derribará a todas las mujeres de la sala. Se trata de una mecánica que nos puede evitar el Game Over si las chicas están a punto de derribar nuestras defensas.

Por otro lado, pulsando el botón «-» de nuestra Switch podremos activar el botón de pánico si una persona (del mundo real) hace acto de presencia en nuestra sala de juegos. Gracias a este botón, las personas que hemos tenido que analizar Gal Gun Returns hemos podido evitar incómodos malentendidos. La versión de Switch, utilizada en modo portátil, también nos permite una mayor discreción que una pantalla de cuarenta pulgadas, por lo que pensamos que esto tiene cierto valor añadido respecto a otras plataformas.

Modo Doki-Doki en Gal Gun Returns
El Doki-Doki nos servirá para salir de apuros en momentos difíciles.

En Gal Gun Returns nos encontramos con tres modos de juego distintos que garantizan un número razonable de horas de juego.

  • Modo historia. Se trata de la trama principal del juego, donde elegiremos a cuál de las cuatro compañeras de instituto vamos a conquistar. Cada una de las tramas cuenta con diálogos únicos, minijuegos exclusivos y finales desbloqueables. Conforme avancemos iremos conociendo en profundidad a nuestro amor hasta que, tras toneladas de perversión y fanservice de por medio, vamos conectando emocionalmente con el personaje escogido. Tiene pinceladas románticas, pero son escasas en comparación al contenido erótico. Se trata de un remaster de un juego de hace diez años, pero igualmente podrían haber trabajado en su día en alargar las partes de simulación de citas.
  • Score Attack. Una vez hayamos superado el modo historia con alguna de las «heroínas», desbloquearemos este modo de juego. En él volveremos a repetir la aventura para conquistar a nuestro amor, pero excluyendo todas las escenas de simulación de citas, ya que el objetivo será obtener la puntuación más alta posible con las partes de shooter sobre raíles de cada una de las chicas en su historia. Un modo ideal para quien quiera disfrutar únicamente de la pistola de feromonas.
  • Doki-Doki Carnival. En este modo de juego, también desbloqueado tras pasarnos el modo historia, nos centraremos exclusivamente en jugar a través del modo Doki Doki. A diferencia del Score Attack, sus acontecimientos tendrán lugar después de emparejarnos con una de las chicas. Una segunda cupido irrumpirá en nuestra vida para advertirnos de que todavía no contamos con el amor eterno de nuestra pareja. ¿Y cuál será el método más eficaz para fortalecer nuestro vínculo? Efectivamente, hacer el Doki-Doki a otras chicas. No nos preguntéis por qué, no lo entienden ni las dos lolis cupido.
Un corazón y un flechazo en el cielo
¿Triunfará el amor en Gal Gun Returns?

Con este análisis de Gal Gun Returns para Switch dejamos claro que este título no es nada casto. Se trata de un juego que cumple fantasías de fanservice que en occidente están más cuestionadas que en Japón por razones lógicas. No obstante, se trata de un juego que a nivel técnico está bien construido. A pesar de las turbias razones, la estética anime está muy bien conseguida, tanto visualmente como a nivel musical. Su jugabilidad es sencilla y los niveles, aunque no son difíciles, nos harán ver la pantalla de Game Over si nos despistamos.

En cuanto a duración, el juego no es especialmente largo, aunque es bastante rejugable. Contaremos con unas 15-20 horas de juego para superar todos los modos de juego, aunque tendrán que ser unas cuantas más para desbloquear todos los contenidos posibles. Lo que echamos de menos es que la parte romántica del juego, la de simulación de citas, sea bastante secundaria y no tenga un poco más de esfuerzo. Si no te gusta el género ecchi, este título se te puede hacer aburrido.

Gal Gun Returns

Puntuación Final - 6.5

6.5

Interesante

No es un juego para todos los públicos. Es un título lleno de fanservice y contenido sugerente, aunque su aspecto gráfico, su música y sus mecánicas llegan a ser divertidas. No es recomendable para quien le incomode el género ecchi.

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Daniel García

Mis primeras aventuras comenzaron en un pixelado Pueblo Paleta con una Game Boy Color en la mano. Mis últimas aventuras, sin embargo, son en alta definición y conectado a Internet. Los tiempos cambian, pero se mantiene la esencia.
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