AnálisisPS4

Crash Bandicoot 4: It’s About Time – Análisis PS4

¿Qué tal unas cuantas manzanas para cenar?

Soy mala jugadora de plataformas; aunque en mi infancia fueron de mis juegos favoritos, imagino que la edad nos pasa factura a todos de una manera u otra.

Contamos con menos tiempo para jugar, menos paciencia para unas muertes continuas y todo eso que la vida adulta nos quiere arrebatar de la forma más agresiva. Pero cuando se trata de Crash Bandicoot siempre hay lugar para una partidita más. El marsupial más famoso del mundo de los videojuegos vuelve con una entrega que para mí ha resultado ser una obra de arte muy entretenida.

Toys for Bob y Activision han sabido traer de vuelta una de las sagas más queridas que ya siendo en forma de remake o nueva entrega, consiguen meterse al público en el bolsillo.

¿A quien le fascinan tanto las manzanas como al buenazo de Crash?

Vamos a dar un salto en el tiempo.

La sensación de nostalgia es apabullante cuando comenzamos una nueva partida. Regresamos a los orígenes de Crash: a su estilo desenfadado, sus saltos icónicos, su manera de dar vueltas destrozando todo a su paso.

El apartado gráfico es una delicia. El detalle de los personajes y la presencia de viejas glorias apuntan maneras; la saga está más viva que nunca y eso se nota en la fluidez de movimientos, en el desarrollo de cada una de las fases y en la intervención de incorporaciones como Tawna, quien usa su gancho como mejor baza para poder moverse por los escenarios.

Volvemos a esa necesidad de coleccionismo puro y duro; cajas, gemas ocultas, cintas del pasado… Todo esto contribuirá a desbloquear aspectos para Crash y Coco, quienes lucen sus mejores galas inspiradas en los e-sports o los cavernícolas más salvajes.

Como he dicho antes, ya no cuento con tanto tiempo, pero se agradece que para los que completan un juego al cien por cien existan estas motivaciones.

La dificultad es algo elevada, pero está bien, porque para los jugadores que no se conforman con cualquier nivel esto les viene como anillo al dedo.

Crash tendrá que hacer frente a numerosos obstáculos en los que se verá obligado a hacer uso de las nuevas habilidades que este título pone a su disposición: máscaras que le otorgarán poderes diferentes como esquivar magia verde o dar saltos infinitos mientras gira en el aire.

Podremos correr a través de las paredes, convertirnos en otros personajes o alternar entre plataformas invisibles que se harán visibles con solo pulsar el gatillo. Una declaración de intenciones para poner a prueba nuestros reflejos.

Todo esto manteniendo la esencia de los niveles más clásicos de la saga, como por ejemplo aquellos en los que tendremos que huir de criaturas que nos persiguen por la espalda. Vehículos, pequeñas lanchas para movernos entre la marea de las aguas arremolinadas y todo eso que tanto nos ha gustado siempre.

El control del personaje es, para no variar, más intuitivo que el mecanismo de un chupete; solo que esta vez la fluidez de las animaciones dan pie a que todo vaya como la seda.

Cada fase estará compuesta por diversos desafíos que dan pie a rejugar el título las veces que haga falta.

Tendremos los clásicos modo contrarreloj y un modo espejo en el que vérnoslas cara a cara con nuestra propia habilidad como jugadores.

El modo cooperativo es un añadido que se agradece, aunque no sea nada del otro mundo. Podremos pasar el mando a algún amigo para que nos ayude a conseguir la mejor puntuación o a hacer frente a esos obstáculos que no somos capaces de superar.

Lo que más he agradecido es la opción inicial de jugar en el modo clásico o en el fácil. Esto significa que si morimos podremos continuar desde el último punto de control en vez de reiniciar el nivel cuando caigamos en desgracia. Así, al menos, para los que no cuentan con toda la paciencia del mundo, completar el juego es una tarea más sencilla.

Bien armado con fases principales, secundarias y de bonificación, el completar el cien por cien puede llevarnos muchísimo tiempo.

Podrían haber dado más de sí. Bajo mi punto de vista personal considero, como he dicho al principio, que es una pequeña obra de arte visual, pero como toda obra también tiene sus defectos.

Hay niveles que son una pasada, otros se quedan a medias. ¿Conocéis la sensación que se da mucho en los juegos de plataformas? Ya sabéis, la de… ¿Cuánto me queda para acabar de una vez este nivel? Pues eso.

Dragones espectaculares que no cuadran bien con fases que a veces se vuelven algo repetitivas. Es complicado no pecar con esto cuando se trata de este género, y es una de las pocas pegas que le pongo al título. Los jefes finales no son lo mejor. Fáciles y un poco descuidados.

La música y el doblaje, sin embargo, forman parte de un cóctel que se acerca a la perfección que busco en Crash Bandicoot. Mezclando temas que se antojan clásicos, las nuevas melodías acompañan muy bien cada movimiento, giro y salto.

Jugando con los recuerdos de los que crecimos con esta saga, la compañía ha hecho un muy buen trabajo al aprovechar todo el partido que se le puede sacar con las consolas actuales. En nuestro caso lo hemos disfrutado en PlayStation 4, y como ya ocurrió con la N. Sane Trilogy, han acertado de lleno respetando las claves que convierten al personaje en lo que seguirá siendo de aquí a esperamos, muchos años más.

¿Qué puedo decir acerca de Crash? Yo, que crecí bajo el embrujo de el rey de los giros imposibles y que ha devorado sus entregas como si fuese la primera vez.

Crash Bandicoot 4: It’s About Time es un imprescindible tanto si eres fan del género como si quieres iniciarte en este tipo de juegos. Completo, adictivo, más que correcto en su apartado gráfico y con una historia que, aunque sencilla, es muy entretenida.

Una entrega que exprime al máximo la posibilidad de aumentar las horas de juego gracias al contenido incluido. Un título que no dejará indiferente a nadie. Toys for Bob y Activision han cumplido con mis expectativas más de lo que habría imaginado.

¿Merece la pena su compra? Por supuesto. Ni lo dudéis.

Crash Bandicoot 4: It’s About Time

Puntuación final - 9

9

Imprescindible

Crash Bandicoot 4: It’s About Time es un imprescindible tanto si eres fan del género como si quieres iniciarte en este tipo de juegos. Completo, adictivo, más que correcto en su apartado gráfico y con una historia que, aunque sencilla, es muy entretenida.

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Aruba Chan

Cosplayer y artista amante del diseño gráfico, de la fotografía y el dibujo. Llevo jugando videojuegos desde que era pequeña, pero siempre guardaré en mi memoria The Legend of Zelda: Ocarina of Time.
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