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Citizen Sleeper – Análisis PC

No sueño con ovejas eléctricas

Eres tú, pero no eres del todo tú. ¿Qué hace que una persona sea persona? En general, la respuesta más obvia son los recuerdos, el cúmulo de experiencias y memorias, fusionados con rasgos personales, con el tiempo cuaja en una identidad, eternamente moldeable por las olas de la sociedad. Citizen Sleeper recoge este testigo y le da un giro, pues nuestro protagonista es un backup, una copia de seguridad de nuestro yo.

Por si fuera poco, nuestro cuerpo bio-mecánico es propiedad de la multicontinental Essen-Arp, la actual autoridad del planeta natal. Así es como empezarás en el juego, siendo un fugitivo en búsqueda de una nueva vida en el Ojo de Erlin, una base espacial alejada de la Tierra y que brindará todo tipo de oportunidades. O igual será solo una prisión con distintos barrotes, ¿quién sabe? Piensa dónde ir y usa tus dados con cabeza.

Ya tenemos una pista de por dónde irán las cosas en el momento que despertamos literalmente de un cargo de chatarra. Empezar de cero nunca es fácil, sobre todo cuando tus sentidos se traducen en ceros y unos. A la vista queda claro que somos robots, o como se nos conoce por el lugar, Sleepers, una clase diferente que no tiene cabida en el Ojo de Erlin. O al menos no una sencilla. El tono del juego parece lamentero, sin más, pero al poco de ir explorando el lugar y sus pequeñas oportunidades, conoceremos a todo tipo de gente.

A parte del más que obvio trabajo de construcción de mundo ciberpunk, la columna vertebral de Citizen Sleeper reside en sus personajes. Con cada uno tendremos todo tipo de vivencias, relaciones de mutua dependencia, y a cada cual más diferente e interesante. Con solo una imagen y algo de texto, conectamos muy fácilmente con todos. Todos reflejan personalidades opuestas, y al mismo tiempo se complementan perfectamente para que tener una perspectiva bastante amplia de lo que es vivir en esta ciudad corporativa. También se debe en parte a que sufrimos el síndrome del protagonista de rol, pues haremos migas casualmente con algunas de las personalidades más importantes de cada facción.

Destacar que, aunque los personajes tengan pasados y presentes dispares, todos son de clase obrera, de una forma u otra

Por supuesto, el camino no será todo de rosas; Cada día que pase (o mejor dicho, cada ciclo) habrá ciertos eventos de los que no tendremos control ninguno. Citizen Sleeper tiene una historia principal (si bien un poco difusa), un tronco, el cual se mantiene por las varias tramas de los personajes, como si raíces se tratasen. Y lo que más va a gustar a todo jugador son, precisamente, las raíces, el sustento de todo el juego. Con la información y mejoras que vayamos consiguiendo, podremos enfrentar mejor un ciclo más en la estación.

Este juego es narrativo, pero también hay que comentar sus toques de rol de mesa. Antes de comenzar la partida habrá que elegir una «profesión» (Maquinista, Operador y Extractor), cada uno con un +1 y un -1 entre cinco estadísticas: Ingeniería, Interfaz, Aguante, Intuición e Iniciativa. Cada ciclo comenzará con una tirada de dados al azar, y para avanzar en la historia habrá que distribuir como veamos estos dados para hacer ciertas acciones, cada una con ventajas en función de las estadísticas. La clave está en qué orden asignar los dados y cuánto quieras arriesgar, un toma y daca que se va dominando a base de un poco de práctica hasta volver casi un paseo.

También entran en juego otros factores, como la condición y la energía, añadiendo factores ligeros de gestión. Incluso algunas opciones están capadas si no tenemos suficientes estadísticas

¿Cómo avanzarás? ¿Deberías trabajar para tener dinero? ¿Te centrarás en este evento que tiene tiempo limitado? ¿Le darás este objeto a esta persona o a esta otra? La historia principal, el tronco, siempre será el mismo, no cambia. Así que estas elecciones, aunque libres, se pueden sentir un poco capciosas. Pero incluso sabiendo esto, vale la pena seguirlos no solo para avanzar la trama, también por el mero hecho de satisfacer la curiosidad del sistema del Ojo de Erlin, y sobre todo, ayudar a la gente que allí habita.

Pero tampoco creas que todos los jugadores tendrán las mismas pautas. Habrá ciertos puntos críticos en las tramas, las raíces, que necesitan de una opción correcta, y según se completen bien, mal o no se completen en un periodo determinado, se irán cortando o prosiguiendo. La historia es directa, como jugadores solo elegimos el orden de nuestras acciones, pero precisamente por eso, sumado al inevitable autoguardado, hacen que estos momentos clave sean tan tensos.

Completar una trama (o Driver, traducido en el idioma del juego) significa un punto de mejora para nuestra rama de habilidades y estadísticas. Es la forma de hacerse más «fuertes», por así decirlo. Un sistema peculiar, pero muy rolero si me lo preguntan. Pero incluso sabiendo que hay, a nivel mecánico, opciones claramente beneficiosas, a.k.a. ganar una mejora, Citizen Sleeper te mete en tantos momentos tan crudos, tan jodidos, que nunca estarás seguro de sacar un “buen” o “mal” final. Pero es un final consecuente con tus decisiones, y eso es lo que importa, porque de eso va la vida.

Y, por si no te fijaste en las imágenes anteriores o el tráiler, este título solo está disponible en inglés. Es la mayor pega que le he podido encontrar al juego, porque incluso con un nivel medio de inglés cuesta bastante seguir bien los textos. No porque sean complejos, sino más bien por la mezcla de tecnicismos, florituras y expresiones que se utilizan. Dan mucha personalidad a cada personaje, lo cual es bueno, pero dificulta un poco más la lectura a los jugadores que no tengan un nivel de inglés alto.

Desde su comienzo, Citizen Sleeper plantea una experiencia ciberpunk centrada en la narrativa, con toquecitos de juego de mesa. La temática del ego, del capitalismo ultraliberal, del futuro distópico, son muy recurrentes. Sin embargo, lo importante aquí es cómo lo usa Gareth Damian, el desarrollador principal de Jump Over the Age.

No hay ambigüedad. No hay subtexto, ni simbología alguna. Citizen Sleeper es pura ciencia ficción, clara y directa. Una fusión de emociones y tensión que solo nuestras relaciones con estos personajes podrían causar. Un billete de solo ida a una experiencia única que arropa al jugador a base de texto con +100.000 palabras, sonidos ambientales y pocas imágenes. Frente a la poca cantidad y brevedad del juego, por una parte normal conociendo el poco personal del estudio, contrasta con la gran calidad de cada componente artístico. Especialmente el literario.

Ultra capitalismo, individualidad frente a colectivismo, discriminación de clases, qué significa labrarse una vida. Algunas de las reflexiones que se tocan en el juego

De tener Game Pass, es una apuesta segura de 10 horas que se pasarán volando si te ves preparado a afrontar la barrera del inglés. Tiene un inicio algo duro, pero es solo un bache intencionado para llegar a conocer a todo un plantel de personajes acogedores, con vivencias y puntos de vista tan variados como acogedores se sienten al ir entablando relación. Incluso los más joputas, que son los que menos, puedes entender e incluso hasta empatizar con sus inclinaciones.

Citizen Sleeper también se puede comprar en Steam y para Switch por 16,79 € y 19,99 €, respectivamente.

Citizen Sleeper

Puntuación Final - 8.5

8.5

Recomendado

Ciencia ficción con temas de capitalismo, identidad, y curiosamente personajes mayormente acogedores en un entorno que no lo es. El segundo título de Jump Over the Age lanza una experiencia única con toques de juego de mesa, centrada en las relaciones con otros personajes y el sentido de pertenencia con una narrativa tan directa que llega a tocar el corazón en más de una de sus múltiples tramas.

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Daniel "Fullbull" Rubio

No me pidas mucho para los textos, que solo hice el bachiller de ciencias. En esta vida me gustan tres cosas: cerebro, videojuegos y carlinos.
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