AnálisisPS5

Call of Duty: Vanguard – Análisis PS5

La Guerra Mundial vuelve con fuerza

La Segunda Guerra Mundial se podría considerar como la tercera gran sub-saga de Call of Duty junto a Modern Warfare y Black Ops. Sledgehammer ha querido traer de nuevo esta temática con un punto diferente, sobre todo en el modo campaña y en los zombies. Call of Duty: Vanguard se presenta como uno de los candidatos a shooter del año y en este análisis os contamos sus principales características.

Elegir a estas alturas la Segunda Guerra Mundial como temática es tener ganas de complicarse. A lo largo de los años ya se han revivido muchos episodios de este momento de la historia reciente y queda poco con lo que sorprender a tus usuarios. Sledgehammer se ha visto obligada a dar una vuelta de tuerca y arriesgar un poco más de lo que nos tienen acostumbrados las entregas numeradas de la saga.

El motor gráfico de Call of Duty: Vanguard
El motor gráfico del juego destaca principalmente en entornos oscuros

La campaña nos introduce en la piel de un escuadrón multicultural que tienen como objetivo robar información acerca de un proyecto del ejército nazi, el Proyecto Fénix. Este proyecto es la última esperanza de un Tercer Reich que se encuentra en el peor momento de su corta historia. La fórmula para contar la historia es algo poco común en la saga e intenta innovar con una propuesta más intimista. Digo intimista porque se esfuerza más por enseñarnos a los personajes y los hechos y motivaciones que les han llevado hasta ahí que en la propia línea temporal de la trama, que se diluye entre cinemática y cinemática.

Con estos ingredientes contamos con una campaña de nueve misiones. La mayoría de estas misiones consisten en revivir flashbacks de cada uno de los personajes, que coinciden con momentos fundamentales y batallas legendarias de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de no tener el impacto y la espectacularidad que primaban en anteriores entregas, nos deja varios momentos inolvidables y una serie de personajes memorables. Polina Petrova es uno de los personajes que más destaca dentro del grupo, con un background que realmente merece la pena.

La campaña de Call of Duty: Vanguard
Desvelar el Proyecto Fénix es el objetivo principal de la campaña

La campaña además cuenta con unos valores de producción altísimos. El motor del juego es una evolución del utilizado en Modern Warfare en 2019 y en los momentos cinemáticos alcanza unas cotas de hiperrealismo que compiten de tú a tú con cualquier otra producción del mercado. La simbología y representación de los acontecimientos históricos es algo en lo que la saga Call of Duty no ha fallado nunca.

Con todo esto, la campaña de Call of Duty: Vanguard intenta ofrecer una visión particular de la Segunda Guerra Mundial, ofreciendo una serie de novedades que podrían ser interesantes para desarrollar en futuras entregas de la saga. Es cierto que, a pesar de querer presentar misiones diferentes para escenificar la personalidad de cada uno de los personajes, el desarrollo de las misiones es bastante lineal y no supone nada rompedor en la saga.

Si hay algo de lo que te puedes fiar en Call of Duty es del modo multijugador. Estamos en una época en la que los Battle Royale se imponen como las propuestas más dominantes del mercado, pero modos multijugador como el de Call of Duty: Vanguard suponen una escapatoria para usuarios, como es mi caso, que valoramos más el multijugador tradicional.

El multijugador de Call of Duty: Vanguard
El multijugador mantiene la esencia de la saga con una serie de novedades que llaman la atención del usuario experimentado.

El modo online cuenta con los modos característicos de la saga, además de añadir novedades en forma de diferentes modos y personalización. El modo Colina del Campeón, es un modo por equipos de dos o de tres, en el que contaremos con una serie de vidas como equipo y nos enfrentaremos a otros siete equipos en enfrentamientos de dos. La victoria se la llevará el último equipo en quedarse con vidas por gastar. Este modo es muy entretenido y refrescante con respecto a los modos por equipos más tradicionales. El modo Patrulla, que funciona como una suerte de Punto Caliente, también es un modo muy entretenido porque te obliga a moverte por todo el mapeado.

Los mapeados cuentan con diferentes caminos gracias a puertas o coberturas y gozan de una cierta verticalidad que permite variar de estrategia. Los enfrentamientos se sienten muy frenéticos y no tienes tiempo para aburrirte. Cada una de las armas se siente suficientemente diferente como para obligarte a tomar diferentes formas de jugar.

La personalización del arma es uno de los puntos fundamentales. Ya remarcamos en el análisis de la beta, que la personalización había mejorado con respecto a anteriores entregas. En Call of Duty: Vanguard, cada vez que cojamos la misma arma del suelo, la sentiremos completamente diferente. Estas diferencias no se basan únicamente en si tiene silenciador o no, o en su tipo de mira. Las diferencias van a unos límites que incluyen el tipo de bala utilizada, lo que puede afectar directamente a la forma de disparo.

Los zombis vivieron su época de esplendor a lo largo de la saga Black Ops y ahora mismo se encuentran en un punto complicado. Esta nueva historia de los zombis, que se entrelaza con la de Black Ops: Cold War, vuelve a poner a los nazis como los protagonistas de intentar encontrar formas de vida alternativas para hacerse con la victoria en una guerra que tienen perdida. El problema de este modo, es su funcionamiento en si.

La estética ha sido modificada y tanto los zombis, como los «jefes», parecen haberse escapado de un crossover extraño con Doom Eternal. Es cierto que aumenta la variedad de zombis, pero choca mucho ver una aproximación a otros títulos que nada tienen que ver con Call of Duty.

El desarrollo de las partidas consiste en aparecer en una localización principal y realizar diferentes misiones con distintos objetivos. Para completar estas misiones el equipo será transportado a entornos más cerrados del mapeado hasta que se complete el objetivo principal. Estas misiones se convierten rápidamente en algo repetitivo y en cierto modo frustrante, porque no te permite moverte con la libertad que te gustaría y dependes de las decisiones del grupo. Veo bien que se fomente el trabajo en equipo y las decisiones grupales a la hora de encarar el orden de las misiones, pero a veces se siente un poco frustrante.

El modo zombis de Call of Duty parece haberse quedado atrás con respecto al resto de modos del título y con respecto a otros títulos del mercado que exploran la misma temática. Back 4 Blood o la saga Dying Light se postulan como propuestas más completas para aquellos jugadores ávidos de aventuras zombis.

El motor gráfico evolucionado del Modern Warfare de 2019 deja postales muy agradables visualmente.

Call of Duty sigue siendo uno de los reyes del mercado en lo que se refiere a shooters. Su gunplay y sus valores de producción lo colocan bastante por encima de la media del resto de producciones del género. Además esta entrega ha sido ciertamente valiente intentando innovar en cada uno de sus modos a pesar de elegir una temática que invita poco a la innovación. La historia puede ser el germen de un modo innovado y con una mayor carga narrativa. El modo multijugador mantiene las bases que hicieron grande a la saga y trae novedades que lo potencian. El modo zombis se descuelga de los dos anteriores en cuanto a su enfoque y a la diversión que ofrece.

Call of Duty: Vanguard

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

Call of Duty: Vanguard es una experiencia totalmente recomendable para los fans de los shooters y de momentos históricos como la Segunda Guerra Mundial. El título establece algunas novedades que podrían tener un desarrollo interesante en futuras entregas, pero falla en otros modos como los zombis que se quedan en tierra de nadie.

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Luis Miguel Cardenas

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