AnálisisPC

After the Fall – Análisis PC

El primer gran FPS cooperativo para Realidad Virtual

La realidad virtual no es que destaque por su gran catálogo, y es que actualmente, la mayoría de los juegos disponibles para este tipo de plataformas parecen ser meros experimentos que nos demuestran el potencial de esta tecnología, pero que no dejan de tener un papel meramente anecdótico en la industria.

Con el lanzamiento de Half Life Alyx, ha quedado plenamente demostrado lo que se puede hacer en la realidad virtual, y a los estándares tan altos de calidad que se puede llegar, pero sobre todo, ha quedado demostrado que los juegos de acción y disparos son una mina de oro aun por explotar en este mundo. Ya que se puede llegar a un nivel de inmersión nunca visto.

Pero Half Life Alyx no solo es un hito en la realidad virtual, sino que por ahora es el mejor juego que existe en esta tecnología y que, por tanto, ha servido de inspiración y referente a otros estudios en como se deben hacer las cosas.

After the Fall es un FPS cooperativo para cuatro jugadores, de estos al estilo Left 4 Dead, que intenta ser el Half Life Alyx de su género. De hecho puede que sea uno de los juegos más ambiciosos que se han publicado hasta ahora en RV (junto al título de Valve, claro), y se puede notar que los desarrolladores han puesto ganas en que ciertos aspectos destaquen, pero a su vez el juego falla en otras cosillas que destriparemos a continuación.

Estamos ante una obra de Vertigo Games, un estudio que ya se abrió paso en la Realidad Virtual con Arizona Sunshine, un juego de zombies bastante aceptable que sufrió de bastante cachondeo debido un doblaje al castellano que rozaba lo grotesco.

Ahora, Vertigo Games continúa con sus movidas de zombies, infectados, o como se les quiera llamar, pero cambiando aquella ambientación desértica por un apocalipsis con la nieve como protagonista, y los zombies pasan a llamarse «snowbreeds«. Criaturas aberrantes y mutantes que salen de la nieve con el único objetivo de destrozar a todo ser humano que se les cruce por el camino. En el cómo se ha llegado a esa situación y el resto de la trama, el juego no hace mucho hincapié, pero bueno, tampoco hace mucha falta, ya que aquí hemos venido a lo que hemos venido, y es a no dejar títere con cabeza.

Un viejo salón recreativo será nuestra base de operaciones, desde aquí podremos buscar partida, conocer a otros jugadores y mejorar nuestro arsenal.

Y bueno, la verdad es que la idea me ha parecido bastante original ¿Podría haberse aprovechado mejor? Pues sí, y en los siguientes apartados veremos algunos de los motivos. Pero luchar contra hordas de aberraciones que salen de la nieve suena de entrada bastante molón. Y no solo eso, ya que al juego se le ha dado un toque bastante retro-ochentero que le sienta bastante bien, ya que a nivel de sonido o por ejemplo, algunos detalles como le hecho de gestionar nuestro equipamiento a través de máquinas recreativas, utilizando lo que parece ser la pistola de luz de una NES, le dan a After the Fall un toque muy vacilón.

Si estáis leyendo esto y aún no habéis jugado en un dispositivo de Realidad Virtual, seguramente estaréis pensando: Bueno, ¿y en qué juego no es importante el control? Pues resulta que en la Realidad Virtual lo es todo, porque de ello depende gran parte de la experiencia y sobre todo, la inmersión, ya que no estamos usando un simple mando, sino dos controles que pretenden simular nuestras manos y cualquier acción que se puedan hacer con ellas.

En este aspecto, y volviendo a citar a Half Life Alyx, este After the Fall acierta de pleno copiando el sistema de control de la obra maestra de Valve. Y aunque aspectos como cambiar de arma pueden resultar en principio algo confusos, no tardaremos en acostumbrarnos.

En primer lugar, es posible agarrar el arma sin necesidad de mantener el botón de agarre constantemente pulsado (Gracias, Vertigo Games). Pero esto sí será necesario para sujetar el arma con dos manos, lo que da un buen toque de realismo. Por otro lado podemos recargar moviendo el arma hacia nuestro pecho (donde se supone están los cargadores) o también hacer una recarga manual: tirar el cargador vacío, meter uno nuevo y amartillar la pipa, todo ello con nuestras propias manos. Esto está implementado de manera opcional, pero funciona bastante bien y recomiendo jugar de esta forma si se pretende mayor realismo.

Personalizar y mejorar nuestras armas es una de las partes clave del juego, pero con muy poco contenido.

El movimiento del personaje es rápido, así que es posible que los nuevos en la Realidad Virtual se pillen un buen colocón, pero no pasa nada, porque la opción de teletransporte está ahí. Todo esto y mucho más se puede configurar a gusto del jugador para tener una experiencia lo más cómoda posible, de manera que el juego se pueda adaptar tanto a jugadores acostumbrados a estas experiencias como a los recién llegados.

Solo hay punto donde el control flaquea y es, como no podría ser de otra forma, en el lanzamiento de granadas. Pero bueno, esto es algo intrínseco a la Realidad Virtual, ya que con los métodos que se utilizan actualmente, no es posible sentir el peso del objeto y conocer con precisión la trayectoria a la que se lanza.

After the Fall tiene un control excelente, y esto da pie a que la acción pueda ser igual de excelente, pero aquí empezamos a notar ciertos altibajos. De lo primero que nos daremos cuenta al empezar a matar bicharracos, es que éstos acostumbran a venir casi siempre en línea recta (aunque a veces pueden rodearnos o venir desde el techo) pero vaya, lo normal es eso.

Así que casi todo el rato estaremos apalancados en un punto fijo del mapa disparando hacia otro punto fijo. Algo que cuesta creer con el control tan bueno que han implementado, y es que, debido a este factor, la acción del juego puede tender a mostrarse aburrida en poco tiempo. Siendo un título que queda relegado mas a «una partidilla o dos por la tarde» que a largas sesiones de juego cooperativo con nuestros colegas.

La acción de After the Fall se reserva ciertos momentos trepidantes cuando hordas de enemigos caen sobre nosotros.

Los FPS cooperativos también suelen destacar por ofrecer enemigos especiales, y eso es otro punto negativo, porque si bien aquí los hay (aunque muy pocos), su modus operandi viene a ser el mismo que el del resto de los enemigos normales: Avanzar hacia el jugador para darle una paliza y para de contar. Con lo cual, contribuyen poco a ensalzar tanto la acción como la cooperación, ya que el único reto que ofrecen es el de aguantar algunos disparos más.

Pero bueno, no todo es malo, en ocasiones, y gracias a las capacidades inmersivas que ofrece la Realidad Virtual, el juego llega a brillar soltándonos una gran horda de enemigos frente a nosotros, y más de una vez estaremos pensando algo como ¡La que se me viene encima! El problema simplemente reside en que la acción resulta demasiado simple.

El arsenal de After the Fall es más típico imposible, y se compone de pistolas, escopetas y ametralladoras de diversos típicos. Aunque resulta efectivo y en ocasiones realmente satisfactorio de usar, no llega a cumplir las expectativas de lo que estamos buscando en este tipo de juegos.

El principal problema consiste en que el arsenal es realmente escaso, así como las mejoras que podemos hacerle a nuestras armas. Estamos en un género basado en la rejugabilidad, el reto y sobre todo el desbloqueo de contenido, y si el contenido escasea, sobre todo el arsenal, no habrá muchos motivos para echarle horas y horas.

Disparar a enemigos que se dirigen en linea recta hacia nosotros es el pan de cada dia en este juego.

Porque desbloquear las armas es sumamente fácil, simplemente ve completando tranquilamente los niveles de la campaña principal y fuera. En el caso de las mejoras la cosa no es que se complique, sino que se extiende, ya que en lugar de terminar un nivel, tendremos que cumplir objetivos como matar un determinado número de enemigos o cosas así, algo que puede resultar bastante monótono.

Y también sucede lo mismo que en el apartado anterior, es decir, hay momentos en los que todo este asunto empieza a molar, y nos da un buen regustillo cuando le ponemos varias piezas nuevas a nuestra pipa o la hacemos parecer diferente con una nueva capa de pintura. Pero volvemos a lo mismo, el problema de nuevo es que todo esto es demasiado sencillo y el contenido escaso.

De nuevo After the Fall cae en lo mismo: Escasez de contenido. Tendremos unos pocos niveles para el modo campaña, en los que podemos invertir una media hora o 45 minutos aproximadamente. Estos se desarrollan de manera similar a Left 4 Dead: Salimos del punto A y llegamos a la zona segura en el punto B, y así varias veces. Después quedará repetir estos niveles en mayor dificultad y con las armas mejoradas.

Pero son unos niveles que no instan a ser repetidos por su simpleza y linealidad. La interacción con el entorno es realmente escasa (muy mal en un juego de Realidad Virtual), bueno en una ocasión encontré por ahí una silla que se podía agarrar y darle vueltas, pero fuera de eso poca cosa. A veces habrá que girar una manivela o colocar el cacharro X en el cacharro Y, pero nada que saque partido a lo que se puede hacer en otros juegos de Realidad Virtual.

Al final de cada nivel hay algún jefe o «enfrentamiento» especial más difícil que tendremos que superar. En este asunto el juego también se repite a lo largo de todos sus niveles en la campaña.

Por otro lado está el modo horda, que llegó en una de las últimas actualizaciones y que, de nuevo, nos ofrece una escasa cantidad de mapas donde el objetivo es aguantar todo lo posible en un espacio reducido sin más. Aquí poco más hay que contar, visto un mapa, vistos todos. No obstante se trata del modo más adecuado para desestresarnos en la «partidilla de por la tarde».

Por último está el modo VS, donde podemos pelear contra otros jugadores, lamentablemente el matchmaking no me ha dejado encontrar a nadie con quien probarlo.

Estamos ante un apartado técnico que bien podría pasar por un juego de hace muchos años. After the Fall es un juego con texturas simples y que carece de la mayoría de efectos de iluminación o partículas entre otras muchas cosas más que tiene cualquier juego moderno.

Pero esto se puede entender mejor si tenemos en cuenta que el mismo juego debe funcionar con fluidez en plataformas mucho más inferiores al PC, como son la PS4 y PS5 y sobre todo, el Meta Quest 2 en modo portátil. Además, hay que tener en cuenta que si un juego de estos no va a una alta tasa de frames por segundo a una buena resolución, puede provocar mareos y otros malestares.

El nivel de «Chinatown» es mi favorito, porque es el que luce más diferente al resto. El apartado técnico del juego no incide mucho en los detalles y tiende a mostrar texturas demasiado planas.

Analizando el asunto detenidamente, se podría llegar a intuir que el juego fue desarrollado para jugarse en modo portátil en Meta Quest 2, y ahí que sea un juego tan pobre gráficamente en PS5 y PC, siendo el juego «porteado» con unas escasas mejoras técnicas a estas últimas plataformas. De todas formas, si el propósito era optimizar, al menos lo han conseguido, porque no da ningún tipo de problemas en cuestión de FPS y esos asuntos que pueden condicionar la experiencia.

La peor parte de todo se lo lleva el mapeado del juego. Como he dicho anteriormente, nos vamos a hartar de ver texturas planas y muy simplonas, con pocos efectos, decoración y detalle de por medio. En cambio, el diseño de las armas y los enemigos corren mejor suerte, y es que claro, esto es lo que casi siempre vamos a ver más de cerca, así que ni tan mal.

After the Fall iba a ser el primer gran FPS cooperativo para realidad virtual, pero se ha quedado en un juego arcade que nos puede entretener alguna tarde. ¿La razón? Principalmente la falta de variedad y contenido, que son obligatorias en un juego de estas características. Un problema que además se junta con una jugabilidad demasiado plana, algo que es una absoluta pena ya que el juego tiene una base en su control y experiencia para ser un grande de la realidad virtual, pero por ahora, no.

Con todo esto, para quien guste de jugar unas partidillas para desahogarse pegando tiros de vez en cuando, este juego es una buena opción, porque si algo es After the Fall es sencillo y directo. Además quiero ser optimista, y pensar que seguirán llegando actualizaciones gratuitas como hasta ahora, añadiendo más contenido y mejorando el juego.

*Analizado en Oculus Rift S

After the Fall

Puntuación Final - 6

6

Interesante

After the Fall, aún con sus cosas buenas, es un título que necesita de más contenido y mejoras en su jugabilidad.

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Nukem

Ingeniero informático, en el mundo de los videojuegos desde que cogí la escopeta de doble cañón en DooM 2 y muy fan de los First Person Shooter clásicos. System Shock 2 es el mejor juego de la historia.
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