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Pokémon 25 aniversario: un paseo por Teselia, Kalos, Alola y Galar

Rememorando la trayectoria de Pokémon, segunda parte

Qué bonitos fueron los primeros años de Pokémon y, a pesar de todo, qué impresionantes fueron los avances de los últimos años. Tras la construcción de un mundo consistente, tocaba afianzar todo lo demás y añadir cosas nuevas. Y así lo hicieron: nuevas regiones, nuevas historias, nuevas mecánicas… nuevas generaciones de Pokémon, al fin y al cabo. Tras una nostálgica primera parte, y con las pilas cargadas, es hora de volver a las andadas. Por motivo del 25 aniversario de Pokémon, me toca dar un paseo por las regiones de Teselia, Kalos, Alola y Galar.

Lo primero que me llamó la atención de este título fue el dilema moral que planteaba el Equipo Plasma desde el inicio de la aventura. ¿Maltrato? ¿Llevo maltratando toda la vida a los Pokémon que entrenaba? Nunca lo había visto de esa manera y yo mismo me empecé a plantear esa premisa, aunque poco después me acabé dando cuenta de cómo funcionaba la manipulación a gran escala liderada por aquel maquiavélico consejo de sabios. La trama tan madura y adulta que Game Freak mostró en esta región me hizo incluso olvidar lo poco que me gustaron los tres Pokémon iniciales de esta generación. Tres iniciales fuego-lucha seguidos. A día de hoy sigo sin entenderlo.

Esta fue una generación de contrastes, en todos los aspectos. Quienes estamos en este universo desde hace mucho tiempo pudimos ver cómo pasó de ser la generación menos valorada a una de las más queridas por la opinión pública. Porque sí, nos encontramos ante, posiblemente, uno de los peores tríos iniciales de toda la saga, y con una gran cantidad de Pokémon nuevos pero bastante olvidables la mayoría. Pero cuando pienso en la sensación de alcanzar Ciudad Porcelana, con tanta gente yendo de un lado para otro, su infinito puente de acceso, su increíble perspectiva, recuerdo lo emocionante que fue esta generación.

Disfruté muchísimo del diseño de rutas que se hizo en este juego, a pesar de que en el mapa, a priori, parecía una región muy lineal. Los desafíos de cada gimnasio me resultaron de los más originales que había realizado. Los nuevos sprites me encandilaron con su movimiento constante. Que siguieran disponibles las funciones online también me

Y si nos metemos en la tremenda idea de sustituir la tercera edición por dos ediciones secuela, encontramos una de las mejores ideas que, a día de hoy, muchos deseamos que se vuelva a repetir en alguna generación futura. Lo de Blanco y Negro 2 me sigue pareciendo el mejor trato que Pokémon ha hecho a una generación. Nunca la historia de Pokémon ha estado tan bien cuidada como en esta generación, y por eso, para mí, Teselia será siempre una de las mejores regiones de la saga.

La región de Teselia, de Pokémon Blanco/Negro

Sería injusto reducir la región de Kalos al lugar originario de la mecánica de la megaevolución, pero es que puso patas arriba el competitivo de Pokémon. Las estrategias seguían teniendo peso, pero poder multiplicar el poder de uno de tus Pokémon en el momento adecuado podía cambiar las tornas de cualquier combate. Que los juegos de Pokémon (sin contar spin-offs) dieran el paso de entrar en las tres dimensiones era algo que llevaba esperando desde niño.

Tampoco me olvido del tipo Hada. He destacado las megaevoluciones, pero la aparición de este tipo fue clave para reducir exponencialmente la presencia de dragones en muchos equipos. Ahora solo queda que hagan más Pokémon de este tipo… un momento. ¿Que ahora Azumarill es tipo Hada? ¿Y también otras líneas evolutivas como las de Jigglypuff, Clefairy o Snubbull?

Algo que me decepcionó un poco de esta generación fue el retorno a una historia menos compleja que la que hubo en la quinta generación, pero pude entenderlo, teniendo en cuenta que el auge de Pokémon había empezado a disiparse y desde la compañía pensaron que quizá el enfoque tan maduro les redujo mercado. Siempre les ha interesado el público infantil, y con la salida de Pokémon X e Y tomaron la decisión que a día de hoy sigue en pie, la de dejar la quinta generación como una excepción.

Sin embargo, jamás podría recordar negativamente una generación que me permitió personalizar por primera vez a mi personaje y me trajo Pokémon en 3D con una calidad que se ha seguido usando como referencia desde entonces. La dificultad en este título también decayó bastante, pero no iba pensando en ello mientras patinaba entre ruta y ruta, disfrutando de los artísticos pueblos y ciudades de Kalos.

La sexta generación no se redujo únicamente a mi experiencia en Pokémon X. Un año después, cuando esperábamos una secuela o una versión «Z» que nunca tuvo lugar, aparecieron los remakes de Hoenn. Zafiro Alfa, ven a mí.

¿Cómo no voy a tener cariño a la sexta generación con esta joya que trajo? Una vez más, tal y como con Rojo Fuego y Verde Hoja, con Oro Heartgold y Plata Soulsilver, los remakes de Zafiro Alfa y Rubí Omega fueron una completa sensación. Visitar la región de Hoenn en 3D, las nuevas megaevoluciones, incluyendo las de los iniciales, el Ultravuelo a lomos de Mega Latios… con razón esperamos desde entonces más remakes.

El mapa de Kalos

¡Guau! Qué región más chula, separada en cuatro islas. ¡Me encantan estos iniciales! Me muero de ganas de conseguir las ocho med… espera, espera. ¿Cómo que no hay gimnasios? ¿Cuál será entonces mi objetivo como entrenador? ¿Que tampoco hay MOs ahora? ¿Sistema de monturas?

Esa fue la primera batería de preguntas que me hice cuando se anunció por primera vez Pokémon Sol Y Luna. Fue una generación que desde el inicio se planteó como algo muy distinto a lo establecido anteriormente. Sin gimnasios, una región dividida en islas, un recorrido insular como objetivo, etc. Hubo mucha gente a la que no le agradó tantos cambios, pero a mí me pareció un verdadero soplo de aire fresco para la saga principal de Pokémon. Las cosas no tenían por qué hacerse de un modo concreto, no había que ser cuadriculados. Hicieron la prueba con esta generación y, gracias también al éxito de Pokémon Go en paralelo, el universo de los monstruos de bolsillo se alzó en una nueva etapa dorada a partir de aquí.

Me llamaba mucho la atención la diferencia cultural que había en cada isla. La que más me enamoró fue la isla de Ula-Ula y sus reminiscencias tradicionales orientales. Los movimientos Z nos trajeron una mecánica complementaria a las megaevoluciones y aumentaron las posibilidades de los combates. Los diseños de esta generación me parecieron fascinantes. Personajes como Lilia, Kukui o Gladio me parecieron espectaculares. El Lurantis dominante me hizo sudar sangre para derrotarlo, y los combates con los Kahuna se tornaron épicos.

El punto más cuestionable lo encontré en su versión alternativa. Pokémon Ultrasol y Ultraluna tenía ciertas mejoras y cambios respecto a la historia original, minijuegos y la fusión de Necrozma con Solgaleo y Lunala. Sin embargo, me han parecido unas entregas de lo más prescindibles, muy por debajo de los remakes y terceras ediciones o secuelas que se hayan sacado para actualizar una generación. A pesar de ello, me sigo quedando con las muchas otras cosas buenas que hubo en estas islas. ¿En qué otro juego puedes montar un Tauros por donde quieras?

Las regiones de Pokémon

Que sí. Que la Pokédex no estaba completa. La historia está bastante lejos de ser de las mejores, aunque tiene personajes llenos de carisma. El juego vuelve a pecar de llevarnos de la mano para no perdernos. El Área Silvestre podría haber tenido mejor detalle. Pero creo que las críticas a esta generación han sido bastante desproporcionadas. De hecho, considero a esta generación como una de las más atrevidas de toda la saga.

Pokémon Escudo fue mi decisión para abordar la octava generación. El salto de calidad más grande respecto a cualquiera de las generaciones anteriores. Una vez superada su historia, lo que me vienen a la cabeza son las cosas que me encantaron. Me acuerdo de los diseños de esta generación, tan originales como en Alola, y llenos de carisma, tanto personajes como rutas y, sobre todo, como los Pokémon.

Los iniciales de Pokémon Espada/Escudo

Recuerdo también de muchos de los temas musicales de Galar: muchas de estas melodías las ubico entre las mejores de toda la saga. Temas como los de Roxy, los líderes de gimnasio o los de la Torre Batalla me parecen apoteósicos. Me acuerdo, además, de alzarme como Campeón luchando en mi televisor, resultando más épico que en las pequeñas pantallas de siempre. La verdad es que me encanta el detalle del público vibrando en los estadios con los combates

Sin embargo, si hay una cosa que me ha gustado especialmente de Pokémon Espada y Escudo, es la irrupción de las incursiones Dinamax, que combinan el fenómeno Dinamax, mecánica clave de esta generación, con las incursiones que ya perpetraba en Pokémon Go. Personalmente valoro todo lo que me permite jugar con amigos, y no había algo que me gustase tanto desde las minas de Sinnoh. Luchar en equipo, ya sea con amistades o con desconocidos, vuelve a convertirse en una experiencia muy gratificante. Estamos ante la generación que mejor nos ha conectado.

Ya ha pasado un año también desde que se anunció el primer Pase de Expansión de Pokémon. Algo que de primeras fue controvertido, pero que poco a poco ha ganado más adeptos. En mi caso, me alegró bastante esta idea. Nunca he sido muy fan de las terceras ediciones y de empezar una partida en un juego en el que sólo cambian tres cosas. Hubo añadidos decentes para la época en juegos como Esmeralda o Platino, pero tras mi agridulce experiencia con Ultraluna, las dos expansiones me parecieron magníficas y bastante originales. En particular, las incursiones legendarias de Nieves de La Corona me han parecido maravillosas. Hacerse con todos es una tarea larga, pero se hace especialmente gratificante cuando se logra en equipo.

Los mapas de Poémon

Por el momento, mi paseo por las regiones principales de Pokémon da a su fin. Me quedo con un sabor de boca magnífico tras este salto de nostalgia hasta la actualidad. No se prevee una nueva generación, como mínimo, hasta el año que viene, pero sí que se espera un anuncio grande de cara al otoño. Un nuevo Let’s Go, el remake de cuarta generación que tanto desean los fans, la secuela confirmada de Detective Pikachu 2… no hay pistas de momento, pero sí la ilusión de millones de seguidoras y seguidores de todo el planeta.

He tocado las ocho generaciones, pero la verdad es que siento que me falta algo de lo que hablar. Podría empapelar un Stadium con tanto texto, pero tengo que hacerlo en vez de mostrarme tan Misterioso. Espero que no me echen al Colosseum con los leones…

Daniel García

Mis primeras aventuras con los videojuegos se remontan a los pixelados y poligonares tiempos de la Game Boy Color y la PlayStation. Mis últimas aventuras, sin embargo, son en alta definición y conectado a Internet. Los tiempos cambian, pero se mantiene la esencia.
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