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Super Meat Boy Forever – Análisis Switch

Llega la secuela de una de las leyendas del plataformeo

Recuerdo cuando, en 2012, se estrenó Indie Game: The Movie, aquel film que además de llevarse el World Cinema Documentary Editing Award, también nos abrió los ojos a miles de jugadores ante algunos de los títulos que aparecían en dicho documental.

¿Quién no recuerda las plataformas y la esencia baldía de FEZ? ¿Quién no recuerda la monumentalidad de lo pequeñito que tenía Braid, de Jonathan Blow? ¿Quién no recuerda a aquel cacho de carne que saltaba de plataforma en plataforma y que a cada nivel que superaba nos destapaba algún guiño nostálgico?

En ese entonces esos juegos pasaron a ubicarse en un nicho nostálgico y melancólico, de cuando los videojuegos eran de otros colores y las mecánicas aún sorprendían a las personas. Esa melancolía que nos evade a tiempos donde todo era más simple y bonito, bajo la humilde opinión de un servidor, ha regresado en un trance simplista llamado Super Meat Boy Forever.

Antes de empezar debemos hablar de -como ya suele ser habitual en todos los lanzamientos- la polémica que rodea al juego. El Team Meat decidió diferenciar este título de su predecesor convirtiéndolo en un runner automático, una conceptualización más portátil y menos profunda para un mercado en el que se pretende ser más accesible, que no sencillo.

El humor de Super Meat Boy Forever
No faltarán las subtramas tan chistosas como «malrolleras» a las que nos tiene acostumbrado el Team Meat.

Hagamos un ejercicio de reflexión… ¿Creéis que si el juego hubiese salido en plataformas móviles exclusivamente hubiese habido algún problema de bombing?

Es totalmente obvio que no, y ya puede venirme cualquier gurú a comentar la jugada de la decepción que supone reformular una fórmula de la que estabas «enamorado». Por poder, el juego podría haber salido en mil plataformas y de mil formas diferentes pero, como comentaba antes, vivimos en tiempos clónicos donde, al mismo tiempo, el usuario se ha vuelto clónico. En tiempos pasados no se ponia tan en duda la figura del creador, no se criticaba el carisma de los creadores ni juzgábamos las obras antes de probarlas, es como si alguien juzgase a Diego Rivera por pintar un mural en una cartulina.

Para disfrutar el soberbio, detallado y cuidado automatic runner que es Super Meat Boy Forever, tenemos que probarlo, picarnos y disfrutarlo tal y como disfrutamos el primero; con curiosidad, interes y ganas de descubrir una genialidad de las plataformas, y no toxificando cada decisión artística o técnica ajena a la propia diversión que ofrece el juego.

Dejando a un lado la problemática de los gurús y los boomers… pongámonos a hablar de las características que trae este fantástico Super Meat Boy Forever.

Los guiños de Super Meat Boy Forever
Los guiños a otros clásicos de la industria son ya una seña de identidad del Team Meat.

Lo primero y lo único que podemos decir en su contra es la escasez de su duración, pues si bien es un juego completamente rejugable con multitud de opciones y ventajas para darle cincuenta vueltas, si es cierto que son cuatro los mundos que visitaremos, detallados y presentado de la forma más bonita y divertida posible, pero que nos han durado poquito.

En cuanto a lo bueno, estaremos de suerte. Super Meat Boy Forever trae multitud de personajes jugables con los que disfrutar los maravillosos gráficos y las increíbles animaciones del título, esta vez mejor animadas que nunca, pues podrían ser parte de un peliculón de animación. Todo esto solo adereza a su espectacular e increíble banda sonora, que como pasaba con el primer título, es tan cañera como pegadiza e idónea para cada nivel.

Como ya comentábamos antes, las mecánicas han cambiado. Ahora, nuestro personaje -ya sea el trozaco de carne o Bandage- no podrá dirigirse nada más que hacia delante y nosotros elegiremos, con únicamente tres botones, que acción nos librara de las miles de muertes que nos van a caer en Super Meat Boy Forever.

Podremos arrastrarnos, saltar, pegar un puñetazo o dar una patada en picado. Lo sé, puede parecer muy poco, yo pensé igual, pero una vez nos percatamos de la vuelta de tuerca que el Team Meat ha pensado para el diseño de cada nivel con el objetivo de no banalizar ni “monotonizar” el título. Nos daremos cuenta de que es una joya con dos botones.

El gameplay de Super Meat Boy Forever
El gameplay es una propuesta diferente, pero completamente similar en cuanto a la exigencia y a la diversión que pasaremos en la misma.

La interacción con los elementos de la pantalla será más importante que nunca y ahora nuestros ojos se tendrán que enfocar en jugar con el entorno y no solo en usar los reflejos que curtimos con el exigente título original, exigencia que contiene esta nueva secuela y que se ve reflejada en la cantidad de muertes que le echaremos a cada mundo. Aun así, lejos de pensar en su dificultad, me gustaría hablar de la satisfacción de cada nivel y de cada salto, del excelente timing y tacto que tiene el juego, así como un diseño que nos sorprende en cada nivel de cada mundo.

Antes de entrar a la recta final del análisis, nos gustaría comentar un último apunte. Es cierto que el título saldrá en distintas plataformas, pero consideramos que Nintendo Switch puede ser una de las que más interesen al público. La amplitud de la pantalla mezclada con su versatilidad y comodidad nos provee de un término medio fantástico entre televisión y móvil que es muy de agradecer en el título del Team Meat. 

En conclusión, Super Meat Boy Forever nos provee de una píldora un pelín más pequeña de aquella felicidad que nos trajo el que es, posiblemente, uno de los mejores plataformas en 2D jamás creado, sin embargo, consigue volver a ser desafiante, presentar bosses sumamente pintorescos, carismáticos e increíbles. Super Meat Boy Forever es un derroche de talento artístico, de diseño y musical que de nuevo sigue marcando tendencia por mucho que lo quieran tumbar por no haber entrado en los planes de la gente como no esperaban que entrase. 

Un juego fantástico que nos hace creer en que lo clónico es un mere trance entre títulos que aún siguen teniendo carisma y significado, que siguen amando al viejo medio que los vio crecer y que, con melancolía, nos devuelven aquellos maravillosos años, aunque sea por un ratito. 

Super Meat Boy Forever

Puntuación Final - 9

9

Imprescindible

Super Meat Boy Forever nos provee de una pildora un pelín más pequeña de aquella felicidad que nos trajo el que es, posiblemente, uno de los mejores plataformas en 2D jamás creado. Regresa de forma diferente, con el talento de siempre, pero dura menos de lo que nos gustaría a pesar de tener una altísima rejugabilidad.

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Carlos González

Buscadme en Tokio-3 o junto con mi gato, que se llama Wanda y es de Wakanda.

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