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Dude, Where Is My Beer? – Análisis PC

Una divertida aventura de point-n-click en busca de una buena cerveza

Dude, Where Is My Beer? es una aventura gráfica creada por Arik Zurabian, animador, y por Edo Brenes, animador y escritor. Ambos se han embarcado en el desarrollo del que es su primer videojuego. Arik y Edo se conocieron a través de Internet y, de su amor por las aventuras gráficas, nació esta historia. Tras una campaña de crowfunding fallida decidieron seguir con el juego como un proyecto personal. Dude, Where Is My Beer? es la primera parte de una historia que sigue en desarrollo.

Este videojuego nos pone en la piel de un hombre de mediana edad con bigote que llega a Oslo tras un largo viaje en autobús y que quiere refrescarse con una Pilsner bien fresquita (un tipo de cerveza, para aquello menos familiarizados con el argot). Sin embargo, esta tarea no será algo sencillo. Al entrar en el primer bar que encuentra en la estación de Oslo, recibe la terrible noticia de que las Pilsner han desaparecido y, en su lugar, se ha instaurado un reinado (tiránico) de cervezas de sabores impuestas por hipsters que han tomado el barrio.

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Dude, Where Is My Beer? ofrece al jugador árboles de diálogos.

Nuestro protagonista encuentra en cada bar al que entra una lista interminable de cervezas artesanales que cuestan la friolera de 24€, ¡cada botella! Esta pesadilla es el resultado de un concurso anual de cervercería en el que el ganador decide todas las cervezas que se venderán la temporada siguiente.Este año el ganador es un maestro cervecero que ha decidido que las Pilsner deben ser retiradas de los bares y sustituidas por cervezas artesanas. Además, ha extendido su tiranía embrujando a todos con este nuevo régimen cervecero.

Los autores, sin duda, consiguen sacarte más de una carcajada con los ingeniosos diálogos. La naturaleza inocnte del personaje protagonista, con su desconocimiento del mundo, es una mezcla perfecta con los comentarios sarcásticos sobre la cultura hipster.

Nada más bajar del autobús, si intentamos interactuar con el conductor del autobús o cualquier persona que se encuentre en la estación, nuestro protagonista nos deja claro que no puede relacionarse con gente si está sobrio. A excepción, claro esta, de los camareros de los bares.

En Dude, Where Is My Beer? tendremos que explorar todos los rincones en busca de pistas.

Aquí es donde entra en juego una barra que nos muestra nuestro estado de sobriedad o de embriaguez en función de las cervezas que tomemos. Podríamos denominarlo un cervezómetro. Sin embargo, en esta primera parte del juego tan solo podremos alcanzar la mitad de la barra bebiendo y el estado de «borracho» no estará disponible hasta la segunda parte, algo que resulta un poco decepcionante durante el transcurso del juego. Cada vez que salimos de un local, la barra de embriaguez baja un nivel; debemos jugar con nuestra borrachera, ya que para algunos puzles tendremos que estar sobrios y, para otros, achispados.

El videojuego creado por Arik Zurabian y Edo Brenes rescata las aventuras gráficas de point-n-click tan famosas durante la década de los noventa. Dude, Where Is My Beer? sigue el ejemplo de la vieja escuela y ofrece al jugador una interfaz de usuario con un menú de opciones en las que vemos las acciones que puede llevar a cabo. Dichas acciones se limitan a: abrir, cerrar, dar, coger, mirar, hablar, empujar, tirar y usar. Con este menú y el inventario de objetos que debemos recoger en nuestro periplo, debemos completar los puzles que nos acercan poco a poco hasta la ansiada Pilsner.

Una pintoresa plaza de Oslo con un foodtrack y repleta de hipsters.

La mecánica es sencilla, moverse, apuntar e interactuar. Si bien es cierto que los puzles pueden resultar frustrantes en algunos momentos concretos del juego, porque no guardan demasiada relación con la solución o están muy cogidos con pinzas. A aquellos jugadores menos acostumbrados al género les puede resultar algo complejo. No obstante, el juego dispone de tres modos de dificultad.

En medio de esa frustración en ciertos puntos de la historia, me encontré a mi misma recorriendo una y otra vez los escenarios del juego en busca de algún detalle que hubiese pasado inadvertido. Y esto me llevó a darme cuenta de que los diálogos no disponen de un amplio repertorio de respuestas por parte de los NPCs. Y, en ocasiones, los diálogos pueden resultar repetitivos si nos atascamos.

El curioso gato que rompe la cuarta pared y nos ofrece pistas del juego.

A medida que avanzamos en la trama, nos vamos impregnando de la esencia del juego y del sin sentido que esconde su leyenda de las cervezas. Esto nos permite agudizar nuestro ingenio a la hora de resolver los puzles. Para ello, debemos dejarnos guiar por su humor y sus dantescos personajes.

Un elemento diferenciador de este juego reside en los momentos en los que el personaje protagonista rompe la cuarta pared. O bien nos habla directamente o bien hace referencia a las propias mecánicas de un videojuego. Esta rotura de la cuarta pared se refleja también en un personaje que encontramos en uno de los bares que visitamos: un curioso gato. Siempre que nos acerquemos a este gato, y él así lo desee, nos ofrecerá pistas sobre el juego. Pequeños detalles de meta humor que nos ofrecen sus creadores.

Los creadores no tienen tapujos para reírse de sí mismo y del juego.

Uno de los puntos fuertes de Dude, Where Is My Beer? es su apartado gráfico. El juego cuenta con un estilo artístico que se asemeja al de las novelas gráficas y que hace alarde de un ligero minimalismo. Predominan los tonos grises, salvo algunos objetos que están remarcados con tonalidades de rojos. Un estilo sencillo, pero que luce de maravilla.

Las propias animaciones resultan muy fluidas y, al margen de los movimientos del protagonista, podemos encontrarlas en los elementos que se encuentran en segundo plano. Para dar vida a ese universo conformado por unas cuantas calles (ficticias) de Oslo, los desarrolladores han incluido ciertos elementos como un ciclista, un tranvía o personajes que charlan entre ellos y cuyas conversaciones se activan cuando pasamos.

A juego con su estilo artístico, el aspecto sonoro que nos acompaña en esta aventura cervecil va cambiando en función del bar en el que entremos: un bar heavy, un bar de deportes, una cafetería, etc. Por tanto, disponemos de diferentes registros musicales, además de diálogo de ambiente para generar sensación de vida y movimiento, que otorgan a cada establecimiento su propio sabor.

Tonalidades de grises y rojos, en un estilo caricaturístico minimalista.

La historia y la mecánica del cervezómetro puede entenderse como una apologia al alcoholismo o como una crítica al mismo (además de una sátira de la cultura hipster). En este apartado debemos hacer una reflexión interna, ya que depende de nosotros identificar aquí una crítica o una apologia (o bien, simplemente, una premisa y una mecánica entretenidas).

Tras recorrer las calles de la estación e investigar los diferentes bares, llegamos al final de la historia con unas dos horas de juego aproxidamente. Si bien la premisa es muy original y los diálogos y situaciones que vivimos a lo largo del juego son divertidas, la jugabilidad emborrona los aspectos fuertes del mismo.

Al terminar el juego se nos queda una sensación de haber obtenido muy pocas recompensas y de saber poco de ese maestro cervezo que ha impuesto su tiranía. Para ello, tendremos que esperar a la segunda parte, en la que esperemos que mejoren los puzles, pero mantengan su humor y su esencia.

El bar heavy en Dude, Where Is My Beer?

Dude, Where Is My Beer?

Puntuación Final - 7

7

Interesante

El videojuego de Arik Zurabian y Edo Brenes podría mejorar ciertos aspectos de jugabilidad, sin embargo, su ingenio y su divertida historia te mantienen enganchado a la historia. Su estilo minimalista, su entretenida banda sonora y la ironía de sus diálogos, ofrecen dos horas de puro entretenimiento que saben a poco y nos dejan con ganas de más.

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Alejandra Rosales

Guionista y escritora que vive en mundos virtuales. Desde pequeña me apasionan las historias de ficción, por eso, me paso los días entre películas, series, libros y videojuegos.

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