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G.I. Joe: Operation Blackout – Análisis Switch

Shoot and Run

Videojuegos basados en cosas hay a patadas. Y sobre todo videojuegos basados en licencias que incluyen juguetes, cómics, series de dibujos o todo a la vez. Esas adaptaciones no suelen ser especialmente destacables salvo excepciones, ya que caen en mecánicas demasiado simples y gráficos mediocres.

En este caso, por desgracia, no estamos ante ninguna excepción, ya que G.I. Joe: Operation Blackout es un juego que, aunque con buena intención, hace demasiadas cosas de manera muy justa y para nada reseñable.

El argumento es un punto de inflexión dentro de la historia de los G.I. Joe. El mítico Comandante Cobra, asalta un portaaviones custodiado por los Joe y a diferencia de como solía pasar en la serie de dibujos, esta vez gana. Con esta victoria consigue el poder de unos satélites y crear así un efecto «Blackout», que esencialmente consiste en anular toda la tecnología del planeta, salvo la del ejercito Cobra claro está, con lo cual consiguen hacerse con el gobierno mundial y acabar con casi todos los Joe.

Los malos de G.I. Joe: Operation Blackout
No suelo estar del lado de los malos, pero hay que decir que me hace gracia ver a Cobra conquistando el mundo.

Con este planteamiento empieza el juego, intercalando a los Joe y al ejército Cobra para jugar desde el propio asalto al portaaviones. En este sentido es interesante ya que tenemos ambos puntos de vista constantemente, intentando dar sensación de variedad. Una sensación que por desgracia no llega, como ya hablaremos en el siguiente apartado sobre mecánicas.

La narrativa se vale de escenas con imágenes estáticas que emulan al cómic y voces en inglés con textos en castellano, lo cual es de agradecer. La verdad es que este aspecto es bastante positivo, ya que, si bien la historia al final no es que sea especialmente original, juega a crear un escenario algo distinto a lo habitual y su manera de contarlo sirve como respiro y recompensa entre los diferentes niveles, creando algo de interés.

Aquí es realmente donde nos encontramos la piedra en el zapato de este juego, lo que hace que no se pueda considerar un trabajo notable y que lo determina como un juego básico. Estamos hablando de las mecánicas y el apartado jugable en general, un pozo de sinsabores que no se puede ignorar en pleno 2020.

La acción de G.I. Joe: Operation Blackout
Quitando que gráficamente no destaca mucho, el propio movimiento de los personajes es muy ortopédico.

La mecánica principal de G.I. Joe: Operation Blackout, los disparos, nos ofrece una experiencia seca y con pocos matices, por no decir ninguno. Todas las animaciones de los personajes son idénticas a la hora de moverse y disparar, dando como resultado una sensación similar a los stocks básicos de programas como Unreal Engine y demás. Esto es una pena, porque el juego nos vende a los diferentes personajes como un aliciente, y salvo minúsculas variaciones y su especial como mucho, al final da la sensación de es que es el mismo personaje con una «skin» distinta.

Además, el propio «toma y daca» con los enemigos es muy poco satisfactorio. No solo porque casi todas las armas se sienten casi iguales, sino porque no hay ningún tipo de juego posible con las coberturas. Apuntar es angustioso y complicado con el mando, pese a tener autoayuda y los enemigos simplemente corren hacia nosotros como pollos sin cabeza, dando muy poca oportunidad al juego inteligente y táctico. Esto es mucho más palpable cuando nos enfrentamos a otro personaje principal, ya que la pelea se convierte básicamente en correr al rededor del otro intentando acertar.

Los coleccionables de G.I. Joe: Operation Blackout
El juego tiene coleccionables como es habitual últimamente. Es un detalle, pero al final no aportan mucho.

Hay que añadir que el juego dispone de un modo multijugador local, que consiste en jugar a los mismos mapas con misiones prácticamente idénticas, pero en compañía. Pero al final con el gameplay seguimos teniendo el mismo problema, por lo que no es un gran aporte.

La estética del juego es muy «cartoon», intentando emular la serie de dibujos o los propios cómics, y aunque no está mal tiene un acabado un poco pobre, al menos en lo que a Nintendo Switch se refiere. Por ello este apartado podría definirse como bastante regular, pero hacia lo aceptable y vistoso.

En cuanto a la banda sonora, esta es completamente funcional. Intenta crear un clima de aventuras, pero al oído se siente increíblemente genérica y anodina, nada memorable ni meramente recordable. Lo cual no está mal del todo, ya que no hay necesidad de que todos los juegos tengan bandas sonoras espectaculares. Pero se suma a que la impresión general del juego sea tan mediocre. Aunque sí que hay decir que se nota un gran trabajo detrás del acting de las voces, como por ejemplo el Comandante Cobra con ese seseo tan característico y su forma de sobresaltarse cada vez que sus secuaces hacen algo mal.

Las escenas de G.I. Joe: Operation Blackout
Las imágenes estáticas estilo comic son interesantes, de hecho, lo mejor del juego.

Es una pena que se dejan pasar oportunidades así. G.I. Joe es una franquicia mítica que, aunque servía principalmente para vender juguetes, tuvo cierto impacto en nosotros y nos dio muy buenos recuerdos. Era la oportunidad de hacer algo, aunque fuera mínimamente elaborado y con algo de ambición. Pero se ha optado por lo mínimo posible, entendiendo que los niños no tienen mucho criterio y estos se conforman con cualquier cosa. Al menos es la sensación que me provoca.

Creo que el punto de vista de lo infantil como sinónimo de calidad mediocre es un gran error, ya que la gente joven acaba dándose cuenta de estas cosas. Como movimiento para atraer a nuevo público no me parece muy acertado y aunque me encantaría que la juventud disfrutara de G.I. Joe como lo hice yo de pequeño, no creo que esto los lleve a interesarse mucho.

Al final con G.I: Joe: Operation Blackout tenemos una idea que podría haber funcionado mucho mejor, ejecutada de una forma muy pobre. Una sensación de descuido que genera muy mala impresión y la cual duele bastante, sobre todo al darnos cuenta de que no estamos ante un juego aburrido.

G.I. Joe: Operation Blackout

Puntuación Final - 5.5

5.5

Correcto

Una idea que podría haber funcionado mucho mejor, ejecutada de una forma muy pobre. Una sensación de descuido que genera muy mala impresión y la cual duele bastante, sobre todo al darnos cuenta de que no estamos ante un juego aburrido.

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Francisco Jose Moreno

Gran Fan del Zelda, Final Fantasy, Metal Gear y largo numero de Etc. Lo mío son los juegos que me divierten simplemente o los que me llegan a la patata. No creo que nadie pueda sentar cátedra en opinar sobre videojuegos.

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