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Port Royale 4 – Análisis PC

Comerciantes del Caribe

Siempre me había llamado la atención la premisa de Port Royale, aunque he estrenado la saga con la presente entrega; en gran parte era porque la ambientación pirata en general me pierde, pero además me daba mucha curiosidad cómo un juego basado totalmente en controlar la economía del Caribe haciendo viajes en barco podía ser entretenido.

Para mi sorpresa, Port Royale 4, desarrollado por Gaming Minds y editado por Kalypso Media, ha sido una experiencia agradable y más adictiva de lo que esperaba. Complejo, pero sin llegar a abrumar, Port Royale 4 parece una experiencia más accesible de lo que viene siendo habitual en el género, por lo que puede ser una buena puerta de entrada a esta clase de juegos si, como yo, no eres alguien con mucha experiencia en este tipo de propuestas.

En Port Royale 4 deberemos establecer un control económico sobre el Caribe mediante nuestra flota de barcos y el control de las ciudades de forma paulatina. El juego ofrece tres modos de juego: el tutorial, las campañas (una por país disponible) y el juego libre, donde configuraremos nuestra partida al gusto en base a una serie de comandos. En el tutorial encontraremos diez secciones que nos enseñan los básicos del juego. Aunque están bien explicados, les encuentro el mismo problema que en otros juegos similares: son muy útiles durante los primeros compases, pero no pasará mucho tiempo hasta que te sientas perdido ante ciertas misiones o situaciones. No te quedará otra que probar y fallar para aprender a superar ciertas dificultades del juego, pero es ameno y sabe recompensar nuestros esfuerzos.

Durante mi periplo en Port Royale 4 he tenido que comenzar mi partida en varias ocasiones, ya que había momentos en los que me arruinaba y no sabía muy bien cómo salir de ese fracaso, a la vez que cumplía los objetivos que el virrey me imponía antes de una fecha límite. Sin embargo, cada nuevo intento venía acompañado de una gestión mucho más eficaz de las misiones, llegando a reducir en varios meses de tiempo de juego el tiempo que tardé en cumplir los primeros encargos; se nota mucho tu aprendizaje como jugador, y es algo que se agradece mucho, aún con ese déficit explicativo que comentaba antes.

El sistema de comercio de Port Royale 4
Más vale que te acostumbres rápido a este menú, pues pasarás tanto tiempo aquí como viendo tu barco navegar por las preciosas aguas caribeñas

Comenzaremos con pocos navíos de pequeño tamaño y totalmente centrados en el comercio, además de con unos fondos limitados. Podemos elegir a nuestro capitán inicial, así como su ocupación, que determinará las ventajas que obtenemos al comenzar: mi favorita es la mercader, ya que me exime de pagar las licencias de comercio con otras ciudades, e incluso me permite comerciar con territorios hostiles, siendo la alternativa perfecta para los recién llegados. Hay otras opciones que dirigirán más a una partida centrada en el manejo de las ciudades o con más facilidad para los enfrentamientos o la piratería, dependiendo del tipo de partida que quieras tener. Sin embargo, no importa si quieres ser Jack Sparrow o Elizabeth Swan, ya que todo lo que consigas será gracias a un dominio total de la economía de la región.

El vasto mapa de Port Royale 4 no tiene tiempos de carga y está dividido en ciudades de los diferentes territorios disponibles: España, Inglaterra, Países Bajos y Francia. Por supuesto cada nación, al igual que ocurría con la elección de personaje, lleva consigo una serie de ventajas e inconvenientes que tendremos que valorar al inicio. Empezaremos desde una ciudad con la que ya podemos comerciar y administrar sus edificios, pero el resto es cosa nuestra. Como ya hemos dicho, la base de toda la experiencia es el comercio, basado en la oferta y la demanda; Port Royale 4 consigue un sistema económico en constante cambio y evolución, aunque no lo veamos. Hay un movimiento continuo de barcos comerciantes, militares, piratas…, aunque no los veamos, que afectan a este sistema económico. Cada ciudad cuenta con recursos que produce de forma continua y otros que suele necesitar frecuentemente; conocer as necesidades de todos los territorios adyacentes será vital para avanzar en las primeras horas.

Las ciudades en Port Royale 4
En cada ciudad de Port Royale 4 que decidamos administrar deberemos procurar la felicidad del pueblo cuidando la colocación de los edificios y los puestos de trabajo

Podemos establecer rutas comerciales de forma muy intuitiva, automatizando algo la tarea, pero por el constante cambio de la oferta y la demanda, tendremos que valorar continuamente si las rutas establecidas son buenas o no. Una vez más, Port Royale 4 hace gala de una accesibilidad muy agradecida, ya que para ver estos datos basta con situar nuestro cursos encima del barco que deseemos valorar, así como de sus recursos disponibles, salud, etc. A la hora de crear nuestra ruta, podremos poner de forma manual los puntos y las ciudades por los que las rutas deben pesar, teniendo en cuenta la dirección del viento y las corrientes marítimas, que afectan a la velocidad del navío. Aunque al principio se agradece poder depender de las rutas para aprender sus mecanismos, Port Royale 4 siempre introduce alguna tarea que requiere nuestra intervención manual: encargos del virrey, misiones secundarias que nos dan las ciudades, mapas del tesoro que debemos completar, encargos en botellas, piratas que perseguir hasta sus guaridas, rescates… hay bastante variedad de misiones que podemos atender y, aunque en definitiva todas consistirán en conseguir una cantidad peregrina de recursos para una villa o de pasear por una zona del mapa hasta que encontremos lo que buscamos, cumplen su función de dar variedad a la propuesta.

Esta es solo una de las muchas capas jugables de Port Royale 4. A medida que cumplamos estas misiones y mejore nuestra fama ante el virrey, podremos pedir concesiones de todo tipo para mejorar nuestra partida, como permiso para obtener cerveza a través de nuestras ciudades, o mejoras permanentes en la satisfacción de las ciudades. Tendremos también que gestionar ciertas ciudades, si así lo deseamos, para controlar la producción de materias primas que sirvan para nuestros intereses comerciales de forma estratégica en esa zona; eso sí, la satisfacción y ocupación de todos los habitantes del lugar también es importante. Podremos hacer evolucionarlas ciudades creando no sólo industria, sino también un buen sitio para que la gente viva, aumentando así la población y el tamaño de las urbes gracias a tabernas, iglesias y negocios de todo tipo.

El combate naval de Port Royale 4
Los números, las habilidades especiales y los turnos marcan el combate naval de Port Royale 4

El otro pilar sobre el que se sustenta Port Royale 4, como no podía ser de otra forma, es el de la piratería y los combates navales. Para empezar, tendremos que crear barcos capacitados para las luchas en alta mar, con cañones y capitanes capaces (que podremos contratar y despedir a voluntad, cada uno con sus propias características y habilidades que podemos mejorar subiendo de nivel).

En cualquier momento podremos asaltar otros barcos, pero debemos estar preparados para las consecuencias: para empezar, a no ser que nuestra clase nos proteja de ello, perderemos fama de cara al virrey. Después pueden contraatacarnos, comenzando así un combate por turnos entre las dos flotas. Podremos atacar al barco, a la tripulación o intentar un abordaje, así como usar diferentes habilidades especiales como fuego o humo, o mejoras en nuestra capacidad de movimiento en el tablera por hexágonos en el que tienen lugar las contiendas. Las batallas son divertidas y complicadas, pero dependen casi por completo de si hay mucha diferencia en el nivel de nuestros barcos y el de los rivales; por muy buenos estrategas que seamos, los números mandan. Tendrás que dedicar muchos recursos a tener una capacidad de combate alta si quieres tener alguna posibilidad en las contiendas. En general, me ha parecido que Port Royale 4 está mucho más orientado hacia el comercio y la gestión, siendo las batallas un complemento y no una vía que podemos elegir para afrontar el juego de forma eficaz; de todas formas, como ya he dicho antes, no soy un jugador hardcore del género, por lo que vuestra percepción puede ser diferente de la mía.

Los personajes de Port Royale 4
Los personajes que podemos elegir al principio vienen predeterminados, pudiendo únicamente cambiar su nombre

A nivel técnico Port Royale 4 no impresiona, pero cumple de sobra: el agua, los barcos y las ciudades son preciosos. Tiene muchos efectos bastante logrados, como la gente por las ciudades, los efectos meteorológicos o los peces en el agua. Los textos están en castellano, al igual que las voces, que cuentan con un estupendo doblaje a nuestro idioma. Port Royale 4 se hubiera beneficiado también de un mejor acompañamiento y explicación de las profundidades de sus sistemas. Muchas de sus opciones parecen adaptadas para ser más accesibles a nivel mecánico, siendo muy fácil el manejo de todo lo que propone, pero se queda corto a la hora de profundizar en las explicaciones de sus mecánicas.

El sistema de oferta y demanda, por su lado, exige de una atención casi constante por nuestra parte, no pudiendo confiar nunca del todo en la automatización del proceso, al menos en mi caso, que me ha obsesionado bastante la optimización perfecta de la ruta (algo que habla en favor del juego). Por último, la gestión y evolución de las ciudades y el control de las rutas comerciales más productivas constituyen el centro de la experiencia, pero las batallas navales, aunque efectivas, se sienten un poco al margen de la misma. Port Royale 4 es un simulador de comercio puro, mucho más que uno de piratería.

Port Royale 4 es un simulador de estrategia comercial divertido y accesible que, aunque su núcleo jugable se centra por completo en el control de la compra-venta de recursos y la optimización de rutas, así como de la gestión de las ciudades (y gracias al conseguido dinamismo de su sistema económico), ofrece suficiente variedad en sus sistemas jugables como para que no se haga repetitivo.

Port Royale 4

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

Port Royale 4 es un simulador comercial divertido y accesible que, aunque su núcleo jugable se centra por completo en el control de la compra-venta de recursos y la optimización de rutas, así como de la gestión de las ciudades (y gracias al conseguido dinamismo de su sistema económico), ofrece suficiente variedad en sus sistemas jugables como para que no se haga repetitivo.

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Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.

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