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No Straight Roads – Análisis Switch

¡Somos los Bunk Bed Junction!

No fue hasta hace poco cuando conocí No Straight Roads, en cuanto vi el tráiler el juego me entró por los ojos y sabía que quería probarlo y más cuando leí que se trataba de un proyecto en el que han trabajado Wan Hazmer y Daim Dziauddin, el primero es un conocido diseñador de Final Fantasy XV mientras que Daim ha trabajado como artista conceptual de Street Fighter V. Siendo el primer trabajo desarrollado por Metronomik, un estudio indie con origen en Malasia, a más de uno nos cautivó con su tráiler pero, ¿estará a la altura? ¡Os lo contamos todo!

En cuanto empezamos el juego nos presentan a nuestro dúo protagonista, los cuales han formado una banda de rock indie, May y Zuke, dos carismáticos personajes con personalidades totalmente opuestas. May la líder del grupo, es enérgica y sin pelos en la lengua, mientras que Zuke es la tranquilidad hecha persona y como bien dice él mismo: «Ella es la que más corre, y yo corro detrás de ella.» Nos encontramos en una moderna ciudad, Vinyl City, repleta de luces y de música gobernada por una organización conocida como NSR (No Straight Roads) de la cual forman parte numerosos artistas de distintos estilos de música electrónica que tendremos que derrotar para derrocar el imperio del EDM (Electronic Dance Music) y volver a traer el rock de vuelta. 

Una historia disparatada que recuerda muchísimo a la película de Scott Pilgrim contra el mundo, humor absurdo con personajes carismáticos y grandes batallas contra jefes finales con solos de guitarra. No busquéis una historia cuerda porque este juego no busca eso y… ¡menos mal!

May y Zuke, dos protagonistas con muchísimo carisma

Tenemos que derrotar a toda la organización detrás de NSR y para ello tendremos que vencer a cada uno de sus miembros, podremos encontrarnos con diferentes jefes finales y cada uno de ellos representará un estilo musical diferente, Djs, un rapero, una idol, un grupo de chicos de kpop, etc.. Cada combate será totalmente diferente entre sí, aunque algunos elementos si serán los mismos, por ejemplo, los objetos que podemos convertir en torretas para que nos ayuden o para distraer a los enemigos. Estas torretas las activaremos por tiempo limitado por medio de un solo de guitarra o de batería. Estos combates me han recordado muchísimo al estilo de No More Heroes al tener unos jefes finales tan característicos y con combates únicos junto a un ranking que en vez de asesinos representa la escala de popularidad entre los distintos músicos.

Grandes conciertos nos esperan

En todo momento podremos llevar a ambos personajes siendo intercambiables al apretar uno de los gatillos, cada uno con un estilo diferente de lucha. May con su guitarra será más ágil y pegará fuertes golpes mientras que Zuke, luchará por medio de combos que realizará tocando sus baquetas. No solo tendrán un estilo diferente de lucha sino un árbol de habilidades diferente pero también uno común con el nombre de la banda. Los puntos de habilidad los iremos consiguiendo según aumente el número de fans que cautivemos por medio de los combates contra los jefes de la organización, dependiendo de nuestra puntuación en estos combates se desbloquearán más o menos. No solo se conseguirán por medio de los combates si no también mediante exploración, en los distintos distritos que ya hayamos conquistado aparecerán dispersas unas cápsulas de luz que la organización usa para monopolizar la ciudad. Si recuperamos y devolvemos estas cápsulas de luz a las zonas que están rotas conseguimos más fans y alguna que otra recompensa.

Como ya he mencionado antes la ciudad se divide en distritos, cada uno con un estilo totalmente diferente, pero todos tienen en común su belleza. En cada zona encontraremos a personajes con los que interactuar que irán avanzando a la misma medida que nosotros, todos y cada uno de estos personajes vienen con su propia voz doblada lo cual es de agradecer para un juego indie. Uno de los personajes que encontraremos se nos unirá a nuestra causa y este será el encargado de guiarnos en nuestra base secreta, la alcantarilla.

En la alcantarilla, tendremos nuestro pequeño escondite donde volver una vez hayamos terminado un combate. Aquí tendremos la sala donde descansan y pasan el rato nuestros protagonistas y donde podemos ver nuestros coleccionables desbloqueados. También tendremos una sala donde dar de comer a la mascota de Zuke, un pequeño cocodrilo, el taller donde mejorar nuestras armas y habilidades, una sala de conciertos clandestina donde podremos gastar los puntos que conseguimos de los fans, más adelante desbloquearemos la radio donde al finalizar cada combate nos entrevistarán para así conseguir más fans y que se unan a nuestra causa y por último, la sala de reuniones donde se plantearan las misiones y estrategias a seguir.

Hay distintas habilidades

Ya hemos hablado de tanto la historia, combates y habilidades, pero… ¿no nos queda lo más importante? la música. Aparte de su estilo artístico que es indudable que entra por los ojos, su apartado sonoro no se queda para nada atrás. Nos encontramos con una magnífica banda sonora llena de temas vibrantes, con muchísima energía y realmente muy buenos, algo que era esencial en una propuesta como es este tipo de juego. Ahora bien, ¿la música entra e interactua en los combates? Pues la respuesta es sí y no. El combate está basado en un sistema rítmico pero no te exige que lo sigas. Es decir te puedes mover libremente pero estar atento al ritmo te ayudará a prevenir numerosos ataques y poder esquivarlos o devolverlos con facilidad. También influye para el indicador ROCK/EDM que nos muestra cuando vamos a conseguir que la canción cambie de estilo y se convierta en una versión rock de la misma para terminar el combate.

En conclusión, No Straight Roads nos ha parecido todo un descubrimiento en su categoría de juego indie. Historia loca, personajes que nos han caído bastante bien, una buena duración que se irá incrementando dependiendo de las veces que tengas que repetir cada combate, porque si, el juego es difícil y algunos combates querrán que apagues la consola y dejar el juego, pero una vez nos hayamos con las mecánicas y nos familiaricemos con los movimientos del rival y el ritmo, lo acabaremos consiguiendo y con una gran satisfacción de éxito, y ya por último una magnifica banda sonora con auténticos temazos. ¡Olvidaba un dato interesante! El juego cuenta con algunos easter eggs súper graciosos como por ejemplo… JoJo’s Bizarre Adventure.

La versión que hemos podido probar es la de Nintendo Switch y en su modo portátil en general va bastante bien, pero si es verdad que en ocasiones sobretodo cuando estamos en algunos distritos que están llenos de colores, carteles luminosos y neones puede verse afectada la calidad de la imagen. No Straight Roads está disponible tanto como para PlayStation 4, Xbox One y PC (Epic Store). En su versión de Nintendo Switch contaremos con el añadido de poder jugar de manera local con hasta tres jugadores, y os preguntareis ¿quién es el tercer personaje? Se llama Elliegator un divertido ayudante que nos irá aconsejando. En definitiva y en rasgos generales, es un juego recomendable para todos aquellos curiosos que les haya atraído las referencias de las que hemos comentado más arriba.

La era del rock ha de volver

No Straight Roads

Puntuación Final - 8.5

8.5

Recomendado

No Straight Roads nos presenta una loca historia con personajes carismáticos junto a unos grandiosos jefes finales con un nivel de dificultad elevado. ¡Y con mucho rock!

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Pilar Asdasd

Diseñadora de Moda, Marketing/Comunicación y amante de los videojuegos. Actualmente estudiante de Diseño y Animación 3D (CD Projekt Red, llámame). Te daré mi lista de mis 5 videojuegos favoritos: Final Fantasy X, Final Fantasy IX, The Witcher III, TWEWY y Xenoblade Chronicles 2. Así nos conocemos mejor, ¿no crees? :D

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