AnálisisSwitch

Fairy Tail – Análisis Switch

Luces y sombras en la versatilidad de un adaptación

La obra de Hiro Mashima es algo que ha logrado reunir a una enorme y diferenciada comunidad de fans alrededor de lo que fue la mágica fórmula de la superposición de su identidad sobre la forma, desarrollo y estructura de su narrativa.

Hoy, 14 años después de su primera publicación, analizamos la propuesta JRPG de Fairy Tail, un premio a aquella comunidad que supo reconocer su magia y sus fábulas.

Fairy Tail, bajo la humilde opinión de un servidor, nunca tuvo un gran relato que contar. Esta afirmación puede escocer a muchos y, de hecho, es posible que muchos de los fans que disfrutasen las aventuras de Natsu, Lucy y sus amigos, no comprendiesen en su totalidad la grandeza de las mismas si se ven afectados por estas palabras.

Como decía, Fairy Tail fue una producción que elevó el arte de la improvisación a las altas esferas de la industria del manga y de anime, y esto es algo que Gust -el estudio que lo desarrolla- lo sabe a la completa perfección.

El desarrollo de la trama principal no sondea los diversos puntos que otros shonen como Naruto o Boku No Hero van siguiendo a lo largo de su historia. Debido a esto, hay muchísimas partes en Fairy Tail que resultan insulsas o poco enriquecedoras con respecto a las motivaciones de sus personajes; sin embargo, hay algo que hace que toda esa banalidad quede eclipsada y en un segundo plano, hay algo en Fairy Tail que eclipsa toda aquella improvisación que sirve para excusar el crecimiento de su mejor característica: sus personajes.

Efectivamente, Fairy Tail es una maravillosa y perfecta adaptación en términos de dialogo y situaciones debido a que recopila algunos de los mejores momentos de la serie y los mezcla en un cóctel de situaciones que favorecen a el florecimiento de las mayores virtudes de sus personajes. No nos cansaremos nunca de ver el trayecto de memes que recorren Lucy y Natsu a lo largo de todas sus aventuras.

Fairy Tail es un juego que no se luce mucho más allá de su combate, el cual está dotado de una gran personalidad y muchos detalles que nos empujan a seguir jugando en busca de desbloquear nuevos ataques. Pero como digo, no hay mucho enganche más allá de eso y de sus tremendos diálogos, ricos en memes característicos de la serie.

En la mayor parte del juego nos encontraremos con un JRPG que se queda a medias en muchas de las cosas que propone, entre las cuales podemos destacar la macro aventura del grupo de adolescentes destinado a salvar el mundo que, en un alarde de esperanza en el maravilloso carisma de sus personajes, olvida que necesita algo potente que contar y una serie de herramientas para hacerlo.

A causa de esto veremos una serie de escenarios que no destacan y que no sirven para justificar un modo «Sandbox» por las callejuelas de Fiore. Sin embargo, por trabajo e intentos no será, pues Guts ha puesto de su parte para ofrecer alternativas de todo tipo para cualquier jugador. La personalización, el equipamiento, la posibilidad de controlar a varios personajes, los coleccionables, los vínculos sociales e incluso un combate con una grandísima personalidad; es una pena que en muchas de estas propuestas se quede a medias.

Las animaciones de batalla, acompañadas por una excepcional banda sonora, son de lo mejor del juego

También debo decir otra de las mayores virtudes de este título, y es que el detalle de las distancias cortas en sus modelados y el cómo se implementa en las animaciones de combate recuerda a la mejor versión de algunos títulos como Fire Emblem: Three Houses o Inazuma Eleven, que para nada es poco.

En el tema técnico no desentona, y menos aún en Nintendo Switch. La paleta de colores está en perfecta armonía con lo visto y disfrutado en la serie, y las animaciones -aunque justas- se acaban luciendo en los momentos importantes, de tal forma que acaba cumpliendo de una buena manera.

La barrera idiomática puede ser un problema para aquellos que no dominen el inglés, sin embargo, los personajes y sus lineas son tan carismáticos como en la serie

Los diseños la mano de Hiro Mashima están captados a la perfección, no solo en el sentido visual, también en la organicidad de los chistes, su «buenrollismo» y toda esa carencia de maldad que solo nos deja un espacio abierto para pasar un buen rato rodeado de la abrumadora personalidad y características de sus personajes.

El juego se luce en las distancias cortas

Tema aparte es la música, que para el que escribe estas líneas ha sido la mayor sorpresa del juego. Una banda sonora espectacular que comba perfectamente con cada personaje, situación o combate. Hablando del combate, es importante mencionar la influencia de juegos como Persona o Fire Emblem en el tema que concierne a las satisfactorias animaciones que acompañan cada ataque, además de constituir un perfecto fanservice para todo aquel fanático de la serie.

Al final, Fairy Tail cumple lo que promete, pero no de la mejor forma posible. Los que somos fans encontraremos muy satisfactorios los diálogos, la interacción con los demás personajes y la envolvente atmósfera, tanto visual como conceptual, que recuerda a la serie en todo momento.

Un juego que podría haber sido mucho más si el material original también se prestase a ello, Naruto aposto por la espectacularidad en sus videojuegos, Inazuma Eleven prefirió mezclar el JRPG y el rol con el fútbol y Fairy Tail, maestro de lo llevadero y la gracieta sencilla, apuesta por el chiste y por su carisma, que aun quedándose un poco corto, nos recuerda que lo mejor de las historias de Fiore, son sus hadas.

Fairy Tail

Puntuación Final - 7

7

Interesante

Una perfecta adaptación a la que le falta ese toque de ambición a la hora de dar forma a todo lo que construye. Perfecto para los más fanáticos de las aventuras del gremio de Fairy Tail.

User Rating: Be the first one !

Carlos González

Buscadme en Tokio-3 o junto con mi gato, que se llama Wanda y es de Wakanda.

Actualidad

Botón volver arriba
X