AnálisisPS4

Destroy All Humans! Remake – Análisis PS4

La invasión ha empezado ¡Larga vida al Imperio Furon!

Los alienígenas han sido siempre un tema interesante para explorar en los diferentes medios por los que el ser humano se expresa, ya sea cine, pinturas, fotografías, literatura o videojuegos. Desde que sabemos de la inmensidad del espacio miramos a las estrellas con la eterna pregunta ¿habrá vida en otros planetas? Cientos, miles de obras han abordado este tema, escenarios en los que éramos los malos, en los que se nos invadía y éramos conquistados, en los que una enfermedad humana arrasaba con una población marciana. Acercamientos a los aliens que nos quieren hablar de temas profundos, sobre los peligros de la colonización, sobre racismo y un sinfín de asuntos que intenta reflejar nuestra realidad humana a través de hombrecillos verdes (o no tan verdes). Destroy All Humans! Remake no es nada de esto, es un abrazo sin vergüenza alguna a lo más tópico del cine de serie B en el que encarnamos a los alienígenas invasores, y lo hace con un humor negro e irreverente genial.

Destroy All Humans! Es un juego que logra darle una vuelta de tuerca al concepto de títulos como GTA en los que podemos dar rienda suelta a nuestros instintos homicidas más bajos y aniquilar a todo ser viviente que nos crucemos… aunque esta vez es nuestra misión hacerlo porque somos alienígenas malvados. Recuerdo haberlo jugado en mi PS2 y habérmelo pasado pipa con el humor negro e irónico de Crypto (nuestro personaje) y la aparente libertad que me daban. Debo decir que, a pesar de tener un lavado de cara increíble que mantiene la esencia original, el esqueleto y músculos del título siguen siendo los mismos (algo retocados también) y esto desemboca en mecánicas anticuadas y repetitivas.

Pero hablemos de lo que llama la atención: lo bien que se ve. El equipo encargado del remake ha hecho un trabajo digno de aplauso, y no sólo se ve muchísimo mejor en todos los aspectos, sino que han logrado abrazar ese espíritu de serie B con los nuevos modelados de los personajes humanos, exagerando sus rasgos hasta puntos totalmente ridículos, (modelos con curvas exageradas, pueblerinos con cara de paletos de dibujos animados) colores vivos y vibrantes y efectos mejorados. Todo esto convierten el título en una delicia visual en pleno 2020, sin intentar ser hiperrealista y logrando entornos más cartoon que se ven espectaculares.

En cuanto a su banda sonora, os podéis hacer una idea con lo ya mencionado sobre el cine de serie B. Los acordes más típicos que podéis escuchar en ese tipo de películas sobre alienígenas estarán presentes de forma omnipresente, con ciertos arreglos que harán que se adapten a las distintas situaciones y escenarios. Está bien y crea un ambiente propicio para exterminar a esa raza de simios evolucionados.

Destroy All Humans Gráficos
Gráficamente ha sufrido una mejora enorme con respecto al original, dándole un aspecto más bonito y de estética algo más cartoon que funciona pefectamente

Pero una vez superada la maravilla inicial de lo bien que se ve (sobre todo si jugasteis al original) empezaréis a notar por donde cojea realmente tras un par de horas de juego. Con sus mecánicas de PS2 y sin apenas novedades este remake comienza a hacerse repetitivo y pesado tras un par de misiones, y aunque es divertido hacer de alienígena invasor malvado, y acabar con los humanos de las maneras más creativas posibles logra hacer que lidies con el tedio de tener que llevar a cabo las mismas tareas una y otra vez, nada podía evitar que tras una o dos horas de juego tuviese que dejarlo porque me aburría.

Pero el arsenal de armas a tu disposición sacadas de lo más clásico en historias sobre alienígenas logra paliar este mal sentimiento. Desde rayos vaporizadores que chamuscan a los enemigos hasta convertirlos en esqueletos calcinados hasta sondas anales que…bueno os hacéis una idea. Llegando como culmen de todo a nuestro platillo volante desde el que crearemos las mayores destrucciones de todas, acabando con tanques, edificios y vehículos de toda clase, quemando el suelo a nuestro paso y dejando un rastro de caos y terror. Quizás tengo un problema por decir que me divertía haciendo esto y necesite un psicólogo.

Sin duda lo peor son las misiones de sigilo, a pesar de tener un concepto interesante con los holobobs, esto es, disfraces holográficos que te haces al hacerte pasar por algún ser humano (que pasará a estar congelado e invisible mientras tú te paseas por ahí con su apariencia). Estos trajes se irán desgastando con el tiempo, por lo que tendremos que leer mentes humanas para recargarlos. Además si alguien nos ve realizando actividad alienígena, como por ejemplo mover cosas con la mente, verán a través de nuestro disfraz y deberemos borrar la memoria de los testigos o acabar con ellos. Todo esto está muy bien sobre el papel, pero luego en la aplicación en las misiones falla. Se hacen aburridas, si te detectan una vez pierdes y, al no haber puntos de control, reinicias toda la misión, volviendo a buscar un traje de humano adecuado a la zona a la que te diriges en un proceso lento y aburrido. Yo sólo quiero disparar cosas y matar humanos que es lo que el juego ha hecho divertido de verdad.

No entraré en mayor detalle sobre nuestro arsenal de armas y habilidades, pero os podéis imaginar cualquier cosa que un alien pueda hacer en Mars Attacks! u otras películas del estilo y ya tenéis nuestro set. En este apartado no tengo queja alguna, aunque al final terminen cayendo en el mismo problema de ser repetitivas. Una problemática general que embadurna todo el juego y haciendo imposible el tener sesiones largas de juego por la necesidad de desconectar.

Poderes Destroy All Humans
Un arsenal de lo más variado estará a nuestra disposición, desde armas aliens hasta poderes psíquicos

Los puntos fuertes de este juego son sin duda su guión, su humor y su ambientación. Estamos en los EEUU de 1957, momento perfecto para ambientar una invasión alienígena,una invasión del Imperio Furon para ser más exactos. Encarnaremos a Cryptosporidium-137 (este número es porque es el clon número 137 de este alienígena en concreto) cuya misión es recolectar ADN humano que contiene a su vez genes de la raza de los furones por, digamos, ciertas aventuras en el pasado más prehistórico de los humanos y de estos hombrecillos del espacio. Esta misión es necesaria ya que los furones basan su esperanza de vida en clonarse una y otra vez, con el problema de que cada clon está un poco más degenerado que el anterior debido a que las secuencias de ADN se van degradando con cada clonación.

Entre chistes típicos de aliens, humor muy negro y referencias sexuales, en Destroy All Humans! Se aprovecha para criticar la política y a la gente de ese país en esa época. El caso más claro es cuando nos hacemos pasar por el alcalde de una ciudad y para explicar la actividad alienígena que está habiendo últimamente echamos la culpa a los comunistas y apelamos al sentimiento patriótico estadounidense.

Si bien la historia no es lo más complejo del mundo, tiene su encanto. Con sus diálogos sacados de la serie B, la mala leche y sorna que desprende Crypto y con sus personajes humanos totalmente estúpidos y que realmente te parecen muy inferiores a ti, que hacen sentirte de verdad parte de una raza superior. Quizás se podría haber jugado un poco más con el tema de que cuando morimos se cree un clon nuevo de Crypto y que nos llamasen Cryptosporidium-138, 139 y sucesivos, o que viésemos esta degradación del ADN en cada nueva fase, pero no podemos pedirle tanto a un juego que es lo que es, un homenaje al cine cutre de aliens, un intento de GTA con armas espaciales y una ciudadanía casi indefensa.

Destroy All Humans Historia
Si bien la historia no tiene mucha complejidad, su humor tonto y negro te hace el día lo suficiente como para encariñarte con el juego

Destroy All Humans! Remake trae de vuelta uno de esos juegos que pasó de puntillas en su momento a pesar de estar lleno de buenas ideas y un humor desternillantes. El problema es que todo eso estaba muy bien para PS2, pero a día de hoy sin apenas actualizar nada y sin novedades notorias más allá del apartado gráfico, se queda algo flojo y no despega más allá de ser una experiencia divertida de echar ratos cortos en tu consola cuando quieres desconectar durante media hora o una hora. Crypto es carismático por su mala baba y la ironía que desprenden sus palabras, por su forma de tratar a los humanos con asco, el mundo que nos rodea es divertido tanto visualmente como a la hora de leer las mentes humanas o sus reacciones al vernos. Si es que hasta hay unos hombres de negro totalmente ridículos que intentan detenerte (y digamos que en alguna misión te lo ponen difícil).
Este juego puedo recomendarlo si jugasteis al original y os gustó y queréis rememorar buenos tiempos de destrucción y caos. Y si queréis jugar a algo único y divertido para ir echando sesiones cortas de juego también lo recomiendo. Pero no esperéis gran cosa más allá de humor tonto, cabezas que explotan y referencias continuas al cine, tanto de serie B como del bueno.

Destroy All Humans! Remake

Puntuación Final - 7

7

Interesante

Un título divertido y original con un apartado gráfico muy mejorado con respecto al juego de PS2. Por desgracia se repite muchísimo en las misiones y termina cansando un poco a pesar de su enorme sentido del humor.

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Daniel Jiménez

Me gusta dar la opinión que nadie me ha pedido sobre videojuegos.

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