AnálisisPS4

Analizamos Deeper than Hell, el último DLC de Zombie Army 4: Dead War

El glorioso final de la expansión Hell Cult

Llegamos al fin a la culminación y la resolución de la campaña Hell Cult, el pase de temporada de Zombie Army 4: Dead War. Una nueva campaña con una historia que nos llevaba a perseguir a una peligrosa secta de zombis nazis que habían seguido operando tras haber finalizado el juego principal. El primer contenido, Terror Lab, hacía un fantástico trabajo a la hora de introducirnos el nuevo argumento, algo que llevaba peor el segundo DLC, Blood Count, por una ambientación tan prometedora que no pudo estar a la altura de las expectativas; eso sí, siempre manteniendo su característico sentido del humor y su frenética jugabilidad shooter.

La ambientación de Deeper than Hell
La ambientación de los carteles, los escenarios y los extras sigue siendo excelente

En esta ocasión nos enfrentamos a Deeper than Hell, el tercer y último DLC, que supone nuestra batalla final contra este culto infernal. Blood Count terminaba con una misión a bordo de una excavadora gigante que parecía que nos iba a llevar al mismísimo infierno, pero la realidad era aún más delirante: los nazis estaban buscando unas ruinas antiguas de seres ancestrales que esconden un poder nuevo e inimaginable. Deberemos explorar esas ruinas para aprender más sobre esa civilización y evitar que ese poder caiga en las manos (nazis) equivocadas.

Este DLC ofrece algunos niveles bastante curiosos en cuanto a diseño y estructura, también hay objetivos interesantes, pero sobre todo ofrece algunos entornos que no habíamos visto antes, como las últimas secciones en las ruinas. Los zombis mineros son muy divertidos de ver y enfrentar, ya que hay algunos que podremos explotar, si somos lo suficientemente precisos, disparando a la dinamita que llevan en la mano. Las hordas de esqueletos también son un añadido agradecido y, gracias a su condición de final de recorrido, podemos enfrentar a todo el abanico de enemigos que hemos encontrado hasta el momento, dando lugar a situaciones muy tensas y exigentes por la cantidad de factores a tener en cuenta.

Los secretos de Deeper than Hell
Siempre es interesante investigar los secretos que esconden las tenebrosas muñecas

Deeper than Hell es un final más que satisfactorio a esta campaña, volviendo a mostrar entornos interesantes, nuevos enemigos y armas y una batalla final bastante original. La dificultad además sigue in crescendo, estando ante el contenido más desafiante del juego gracias a su combinación de diferentes tipos de zombis e interminables hordas, que nos obligarán a aprovechar las posibilidades del entorno (con hilarantes trampas) y a gestionar nuestros recursos sabiamente si queremos aguantar hasta el final, además de conocer todos los tipos de enemigos que hemos enfrentado previamente para saber manejar las hordas eficientemente.

Por cierto, hablando de la dificultad, se ha incluido un nuevo modo de dificultad llamado «Brutal», una auténtica locura sólo apta para los más masoquistas y ávidos buscadores de tensión y sufrimiento. Además de las nuevas misiones de historia, que volveremos a tardar entre tres y cuatro horas en finalizar (más si vamos a por todos los extras), se han añadido dos nuevas pistolas: la pistola escopeta y la preciosa Luger P08, una de las mejores pistolas del juegos gracias a su cadencia de disparo.

Los misterios de Deeper than Hell
Las ruinas de los últimos compases del juego son una auténtica locura

También podremos manejar a dos personajes nuevos: Marie, del ejército francés (una veterana de la serie), y un nuevo traje para el zombi Héctor. Marie concretamente es bastante útil para estas últimas fases, ya que entre sus habilidades se encuentran una mayor velocidad de recarga de las balas elementales y una mayor resistencia al daño de balas, que viene muy bien para los zombis especiales con railgun; esta ventaja viene acompañada de un inconveniente, que es su mayor vulnerabilidad ante el daño cuerpo a cuerpo, pero los zombis especiales con motosierra son bastante más fáciles de manejar que el resto, así que sigue siendo un balance positivo. Por supuesto, también se han añadido nuevos cosméticos para las armas.

Echando la vista atrás, jugar todo el Season Pass de Hell Cult ha sido una experiencia muy satisfactoria. Me ha gustado mucho tener que volver cada pocas semanas a matar zombis nazis, más allá de las partidas ocasionales al multijugador; Zombie Army 4: Dead War es un juego fantástico, de los mejores que ha hecho Rebellion, y siempre se siente bien volver a él.

Como parecía que iba a ser desde el primer DLC, Hell Cult da lo que promete: más horas de Zombie Army 4: Dead War; ni más, ni menos. No esperéis grandes revoluciones a nivel jugable o una historia que os vuele la cabeza, pero sí más de ese jugabilidad frenética tan adictiva, ese sentido del humor que puebla su mundo y esos escenarios repletos de secretos que encontrar.

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Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.

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