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Halo 3 – Análisis PC

Algo que no tenían los demás: suerte

La trilogía inicialmente planteada por Bungie y ahora optimizada gracias a 343 Industries en 4K y 60 fps para PC llega al primer punto y seguido de la famosísima saga. A día de hoy es complicado encontrar a alguien que no conozca Halo. Incluso personas no muy metidas en el mundillo de los videojuegos les sonará el nombre por algún relativo y muy probablemente pronunciando la H con la característica J spanglish.

Como he ido recalcando siempre en cada análisis, soy una persona que está entrando ahora en la saga a través de la colección Jefe Maestro de PC, reseñando cada título lo han ido lanzando aquí. Con esto también quiero dejar claro que este, al igual que los anteriores Halo, es un análisis de Halo 3 de 2020, no del original lanzado en Xbox 360 (2007) o del incorporado en Halo: The Master Chief Collection de Xbox One (2014). Basta comprar un poco para ver la gran optimización que acuña las versiones de PC actual: 4K y 60 fps.

Jefe Maestro
La armadura de Jefe Maestro está magullada durante todo Halo 3 en señal de su agotamiento físico y mental, sin un solo descanso

Toda la humanidad ama a estas alturas a Jefe Maestro. Es una leyenda entre leyendas, y no es para menos dado su historial de hazañas, y de todas saliendo vivo. Esto es a lo que su IA compañera, Cortana, se refiere cuando habla en cinemática introductoria de John-117, que mientras otros Spartan pueden ser más raudos, más fuertes, más precisos, él es simple y llanamente el soldado más suertudo de la galaxia.

Halo 3 nos devuelve el control esta vez en la Tierra, ahora que el Covenant conoce de la tecnología Forerunner enterrada en Nueva Mombassa (África). Enlaza inmediatamente con los hechos finales de Halo 2 y, para experimentar la trama como es debido, es prácticamente obligatorio conocerse la historia hasta este punto; una dependencia no tan fuerte como en los anteriores Halo: Reach, Combat Evolved Anniversary y 2 Anniversary.

También se diferencia en esencia de Halo 2 porque no tiene tanta carga de dialogo y exposición, apoyándose en el lore construido hasta ahora y así tener más tiempo para dejar que Halo 3 narre a través de acciones y menos palabras. La trama también combina la grandilocuencia de Halo 2 con el trato personal y desarrollo de Halo: Reach, los mejores en sus campos, para conceder los mejores clímax que una obra bélica pueda conceder.

La tercera entrega también se caracteriza por poder jugar hasta cuatro jugadores en modo campaña, siendo el host Jefe Maestro, el segundo el Inquisidor, y los restantes otros soldados especializados también de raza Élite. Sin embargo, lo importante de la historia va para los dos primeros, en cómo cada uno desarrolla su destino individual en compañía del otro por mutuo interés, pero que poco a poco se estrecha a una relación de profundo respeto. Incluso la propia relación entre humanos y Élites termina siendo, no de amistad, pero sí cierta concordia (algo es algo).

Inquisidor y Jefe Maestro
Inquisidor y Jefe Maestro, espalda con espalda en una de las escenas míticas

Durante la mayor parte de la historia, Jefe Maestro está separado de Cortana físicamente, pero una rara conexión les sigue uniendo en forma de alucinaciones, como fragmentos residuales que indagan sobre aspectos de la guerra actual, el papel de Cortana y cuestiones duras de encajar. A medida que pasa el tiempo se vuelven más frecuentes, sirviendo a modo de mensajes sueltos a primera vista inconexos, pero que denotan la aflicción que también está sufriendo combatiendo contra el control del Gravemind, el otro enemigo importante e incluso más poderoso. Y es que Halo 3 también va de las batallas no solo externas, con balas y plasma, sino de los fantasmas interiores de cada personaje, sea Jefe Maestro, el Inquisidor, Miranda Keyes o el sargento Johnson.

En comparación a otras entregas, esta me ha parecido la más fácil, en buena parte porque la campaña en solitario el Inquisidor está presenta controlado por la CPU y reparte el daño con el compañero en armas, pero también es justo y sigue siendo bastante desafiante. A esto añado también divertidas, porque además de un universo profundo, Halo también significa pasarlo bien disparando a la cabeza a Jackals, ser más listo que los Hunters o saber moverse para exterminar las oleadas del Flood.

Las misiones son bien variadas, y no entre sí, sino dentro de una misma. Cómo puede empezar por una gran meta, conseguir pequeños objetivos, superar los más que comunes inconvenientes que quieren acabar con la vida del Spartan y entre medias disfrutar de momentos de gloria, emocionantes o catastróficos. Nunca sabes por dónde te podía salir Bungie Studios, y ese es el mejor de los puntos para disfrutar jugando la campaña, solo o en compañía, pero también hay otros.

«¿Y si metemos un maldito Scarab aquí?»
«¡No hay huevos!»

Son muchos más elementos que lo convierten en tan excelente FPS: La gran escala de los combates, escalonados grandilocuentemente; la adaptabilidad estupenda de los personajes enemigos para enfrentar a 1, 2, 3 ó 4 jugadores; El equilibrio de eficacia de las armas, vehículos y mejoras de un solo uso (las predecesoras de las habilidades en Halo 4 y Halo: Reach) incluso después de añadir bastantes nuevas (todas tecnología marca Brute), además de mejorar las armas duales permitiendo recargar cada arma individualmente; O la diferencia entre luchar con Covenant, con intercambio de disparos y búsqueda de coberturas para encontrar una oportunidad, frente al semi-survival horror del Flood, luchas agotadoras y tensas de control de masas.

El trabajo del HUD y esfuerzo por sentir que el jugador está mirando a través del visor de Jefe Maestro da sus frutos mejor que nunca

Esto no exime a Halo 3 de algunos detalles poco convincentes, como alguna ligera laguna en el guion, el nerfeo general a la raza Brute para convertirse en los nuevos enemigos tipo Élite, la dependencia total de haber jugado a los anteriores Halo o que haya bastantes misiones tipo loop que consisten en ir de punto A a punto B y regresar de B a A (por poner dos ejemplos, las misiones Nido de Cuervo y Cortana). Respecto a lo último, no es que no me gusten, todo lo contrario, dan un sabor de entrar en territorio enemigo resultón, el problema va dirigido a su frecuencia.

¿Y la música, que siempre ha sido buena seña de la saga? No tendría palabras suficientes para agradecer a los veteranos Marty O’Donnell y Michael Salvatori por componer tan soberbia banda sonora. La mejor de cualquier shooter y una de las más top de la historia, y no exagero. Cuando pensaba que ya estaba bien, los arrangements musicales dan nuevos y determinantes dignificados a la tercera obra, mejorando ligeramente la perfección. Tiene epicidad, tiene misterio, tiene tensión, tiene esperanza y, por encima de otras piezas, tiene una melancolía belicista como no escucharás nunca. Es memorable hasta decir basta, desde los potentes tambores hasta los frágiles violines que rompen con cánticos de fondo. Si esto fuera una web de crítica a canciones, ponerle un 10 a la BSO de Halo 3 no haría suficiente justicia.

Partiendo de la base de que cada nueva entrada de Halo: The Master Chief Collection conlleva una actualización más, el modo multijugador no hace más que mantenerse como un juego de servicio en todos sus aspectos: mejorando servidores y añadiendo contenido, eventos semanales y nuevos tipos de partida. Sumando el nuevo arsenal Brute (dos vehículos, una arma y dos granadas) y mayor capacidad en general de cargadores, las partidas competitivas de Halo 3 se vuelven más dinámicas. Además, las partidas personalizadas entran en escena con un buscador también personalizado para encontrar lo que sea que se busque.


La otra novedad a destacar es el modo Forge, uno bien conocido por los jugadores del título original y que acercó a la comunidad en su momento. Se trata de un creador de escenarios compatible supuestamente con el online para compartir y que puedan jugar varias personas al tipo de partida diseñado. Por desgracia, los controles en teclado y ratón no están muy bien medidos y no se pueden buscar hosts de otros jugadores. En Halo 2: Anniversary viene con 10 mapas base, 20 en el caso de Reach y 24 en Halo 3.

Este juego, de haber estado siguiendo la historia de Jefe Maestro hasta ahora, es uno de los más altos estandartes del first person shooter y una saga ejemplar de construir los cimientos de un universo original y potencialmente infinito. Incluso viniendo a ciegas, sigue siendo un título plenamente disfrutable hoy día por su pulida y variada jugabilidad, la cual no he envejecido ni un ápice y no mantiene, sino que mejora la fórmula Halo al máximo.

Cuando terminé de jugar pensaba que ya tenía consolidado una buena impresión para el texto, pero a medida que he ido escribiendo y macerando bien Halo 3, es difícil verlo alejado de la excelencia. Menos si nos referimos a esta versión para PC, con más inmersión, mejores gráficos, mayor fluidez, espectro multijugador ampliado y, lo que diría que es más importante, el buen hacer de retocar unos detalles sin echar mano a lo que ya es de por sí perfecto.

Este no es el final de Halo, todavía quedan como mínimo 3: ODST y 4, pero este punto y seguido de la serie deja con la nota bien en alto un viaje por guerras galácticas hasta la vuelta al hogar y alzar una última (y desesperada) defensa humana. Y no hay mayor orgullo para un Spartan que cumplir con su deber, cueste las vidas que cueste.

Halo 3

Puntuación Final - 9

9

Imprescindible

Ejemplo a seguir para el género FPS en varios aspectos: inmersión, narrativa, trama, jugabilidad, desafío, emoción, multijugador. Pero también un cierre de trilogía digno de alabanza. De lo mejorcito de ciencia ficción bélica que se ha hecho nunca.

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Daniel "Fullbull" Rubio

No me pidas mucho para los textos, que solo hice el bachiller de ciencias. En esta vida me gustan tres cosas: Cerebro, videojuegos y carlinos. "La esperanza es lo último que se pierde".

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