AnálisisSwitch

Ion Fury – Análisis Switch

El Shooter más retro

Los First-Person-Shooters son por méritos propios de los videojuegos más famosos y valorados de la historia. Nos llevan acompañando desde principios de los 90 y aunque no siempre han gozado de buena salud, han sabido reponerse hasta llegar al punto de ser hoy en día de lo más vendido, con títulos como Call of Duty.

Pero antes de la guerra moderna y la estrategia este tipo de juegos eran un frenesí de violencia y chulería que alcanzó su apogeo sobre los 2000 con títulos como la saga Turok o los famosos Duke Nukem. Títulos que tenían cierto componente de exploración y a los que no les temblaba la mano a la hora de desfasar todo lo que podían.

Hoy y como un regalo caído del cielo tengo el honor de analizar Ion Fury para Nintendo Switch, la reencarnación de aquel shooter tan chulo y en parte un poco hortera, que pretendía tenerte pegado al sofá mientras se lucía con un frenesí de sangre y tiros.

Todos los detalles de los entornos están cuidados, intentando dar cierta sensación de coherencia

Ya analizamos Ion Fury en su versión de PC y no me gustaría ser redundante, por lo que voy a tratar de dar un punto de vista algo distinto o enfatizar ciertos detalles distintos de aquel análisis que podéis leer aquí.

Como ya comentamos en el anterior análisis, en esta clase de juegos el argumento es una mera excusa para la acción. Pero ello no quita que de alguna manera los desarrolladores no intenten contarnos cosas, por encima de las cuatro líneas de diálogo que aparecen durante el juego.

La forma de hablarnos sobre el mundo reside en el entorno. Aunque aparentemente solo esté ahí porque es necesario, encierra mucho más de lo que se ve a simple vista. Desde carteles hasta la distribución de los niveles, se nos muestra el clásico mundo cyberpunk de desfase y juerga, donde la violencia es la clave de la supervivencia, los bares y callejuelas abundan, y el peligro te espera en cada esquina. Evidentemente las propias limitaciones del motor gráfico no permiten un nivel detalle en el cual tengan cabida ciudadanos y demás. Pero igualmente se nota el esfuerzo de crear un mundo con elegancia y cierto sentido.

Ningún arma sobra, hay que controlar muy bien el gasto de la munición

Las referencias también son importantes, y este juego no prescinde de ellas. Carga con la pesada responsabilidad de representar todo un legado. Su propia idiosincrasia como juego nace a raíz de los shooters de nuestra infancia, y por suerte lleva este peso con mucha dignidad. Sin duda se puede apreciar su valor en los detalles y en la ejecución, haciendo de Ion Fury algo que encaja perfectamente en lo que recordamos.

En los shooters la mecánica de disparar es la base de todo el concepto jugable. Evidentemente de eso tratan y es el vértice sobre lo que gira todo, pero en juegos como Ion Fury tenemos una mecánica que, si bien no llega a ser más importante por causas obvias, es esencial para estilo de juego, y no es nada más y nada menos que el movimiento.

El movimiento define esta clase de juegos y los separa de otros shooters más tácticos. Aquí si bien las coberturas tienen su importancia no son tan definitorias como la necesidad de moverse sin parar, algo que deberemos dominar para poder superar este desafío. Además, esta movilidad también se ve afectada por las armas que usaremos ya que estas definen nuestra capacidad de daño y alcance, por lo que usarlas y alternar entre ellas se convierte en otro elemento esencial.

En Ion Fury tenemos posiblemente el resultado de años de perfeccionamiento en estas mecánicas, si bien no llegan por lo evidente al nivel de los últimos Doom, si están a la altura de lo ya alcanzado en la época de los 64 bits.

Este juego es una epilepsia constante, difícil dejar de jugarlo

Otro elemento importante y que concuerda muy bien con lo ya explicado en el anterior análisis sobre el diseño de niveles es como gestiona los tiempos. Además de un diseño de niveles muy trabajado el equilibrio entre combate, pequeños puzzles y desplazamiento por el escenario, deja ver como los desarrolladores han hecho los deberes y sobre todo como estos llevan años jugando a juegos de este género. La dificultad normal o como entiendo que se ha ideado el juego, es desafiante sin ser exagerada, y aunque morir puede ser relativamente fácil, la practica hace al maestro. Esto en gran parte se debe a como están gestionados los enemigos, siempre ahí para hacerte la vida imposible, pero nunca llegando al punto de ser un numero abusivo, salvo ciertas excepciones. Todo esto demuestra como cada minuto del juego está pensado y no puesto al azar.

Evidentemente Ion Fury es un juego con aspecto retro, y al ser una representación de los 64 bits tiene sus limitaciones. Aun así, es espectacular porque explota su capacidad al máximo, y nos da por así decirlo el 100% de lo que su estética nos permite. Todo fruto de un trabajo no solo de recreación sino de plasmar la pasión por esta clase de juegos. El nivel de detalle dentro de lo que cabe es bastante exhaustivo, y aunque durante la partida no da para estar pendiente de los detalles, por la intensidad de combate, la sensación general es muy agradable.

La banda sonora hoy en día no es nada espectacular, pero adhiriéndonos al contexto que intenta emular, se ajusta muy bien a los grandes. Tiene marcha y nos mete en situación, pero no cansa ni agobia y sabe mantenerse bien en segundo plano. Además, es bastante variada por lo que no nos aburriremos, pudiendo apreciar otro punto en el que este juego está muy cuidado.

Las coberturas no son esenciales, pero viene bien tenerlas en cuenta

Un concepto que he preferido añadir de cara al final es el hecho de que lógicamente tenemos el modo portátil con Switch, algo que mejora mucho la experiencia de juego. Si bien el manejo con mando hace que la experiencia de juego se resienta, por la falta de precisión, el movimiento es algo que gana enteros y esto combina muy bien con el modo portátil. Es un gustazo disfrutar el juego desde el sofá o en cualquier momento ya que, a base de partidas no demasiado largas, el juego se disfruta tanto o más como en una pantalla grande y pasando las horas.

Ion Fury es de estos juegos que se pueden clasificar como la caña. Sólido y entretenido, es una muestra de cómo debe ser un shooter actual con los valores de producción de antes. Un juego que te mete en harina desde el principio y te obceca en un frenesí de sangre y disparos.

La clave de este buen resultado es saber respetar un legado y al mismo tiempo conocer como son los juegos hoy en día, creando una mezcla perfecta entre lo nuevo y lo viejo. Así como resultado se crea un juego que dentro de su construcción nos ofrece lo mejor de sí y de todo un género.

Ion Fury

Puntuación Final - 8.5

8.5

Recomendado

Ion Fury es de estos juegos que se pueden clasificar como la caña. Sólido y entretenido, es una muestra de como debe ser un shooter actual con los valores de producción de antes. Un juego que te mete en harina desde el principio y te obceca en un frenesí de sangre y disparos.

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Francisco Jose Moreno

Gran Fan del Zelda, Final Fantasy, Metal Gear y largo numero de Etc. Lo mío son los juegos que me divierten simplemente o los que me llegan a la patata. No creo que nadie pueda sentar cátedra en opinar sobre videojuegos.

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