Artículos

Blacksad: Under the Skin, los bugs y la comprensión del usuario

¿Hasta qué punto podemos apelar a la buena fe del comprador?

Blacksad es un cómic de ambientación y temática noir protagonizado por animales antropomorfos, además de contar con un dibujo simplemente espectacular; la elección de unos protagonistas con aspecto animal no es solo estética, sino que se usa en beneficio de la ambientación y la historia. Por ejemplo, todos los oficiales de policía son perros y las diferentes especies animales se usan para tratar temas como el racismo de una forma muy original. Descubrí recientemente el fantástico cómic de Guarnido y Canales, por lo que el lanzamiento de Blacksad: Under the Skin me pilló sin hype. Aún así, sí que era consciente de que estaba siendo desarrollado por Pendulo Studios, los responsables de los míticos Hollywood Monsters y la serie Runaway, entre otros. Con un equipo tan experimentado en el desarrollo de aventuras gráficas de calidad, el hecho de que la primera licencia a su disposición fuera la de Blacksad era ilusionante para cualquier fan del cómic.

Para Pendulo Studios también era un sueño hecho realidad, pues el equipo quería realizar una adaptación de este universo; incluso tuvieron la oportunidad de trabajar junto a los creadores durante el desarrollo, con libertad para introducir a sus propios personajes y utilizar a muchos conocidos de la marca para su historia, también totalmente original. Sin duda era un proyecto ambicioso, aún con la experiencia del estudio era la primera vez que desarrollaban un juego totalmente en 3D, el primer videojuego basado en la marca y además querían plantearlo con elecciones al estilo Telltale y Quantic Dream (con un planteamiento bastante original, como veremos después).

Muestra del apartado gráfico de Blacksad

Sin embargo, el juego ha tenido varios tropiezos desde su anuncio. Para empezar, se puso a la venta por error una semana antes del lanzamiento, haciendo que mucha gente jugara una versión del título sin el enorme parche de día uno que el estudio tenía preparado. Además fue castigado por la crítica debido a la gran cantidad de bugs que presentaba en su lanzamiento, algo que el parche día uno apenas pudo subsanar. He podido jugar Blacksad: Under the Skin meses después de su lanzamiento, confiando en que la mayor parte de esos errores ya estarían arreglados.

Nada más lejos de la realidad: en PS4 el juego ha crasheado en todas y cada una de mis partidas, muchas veces haciendo que tuviera que repetir escenas bastante largas y pasar por diálogos que ya había visto. Todo ello acompañado de bugs de diversa consideración, como escenas que no cargan elementos clave (teniendo que volver a jugar la escena), fallos de sincronización de las voces o un framerate muy inestable. Su apartado técnico da una sensación permanente de fragilidad, como si el juego pudiera fallar en cualquier momento.

Acción en Blacksad
La investigación pausada y minuciosa se ve salpicada de vez en cuando por acción violenta y traducida en QTE

Viendo en perspectiva los análisis que se realizaron del juego, podría parecer que se fue muy duro desde la prensa, criticando muy severamente un juego que, al menos en apariencia, ha contado con un presupuesto mucho menor que el resto de producciones de este tipo, que viene de parte de un estudio muy pequeño, las dificultades del motor gráfico… Y lo peor de todo es que el producto que hay debajo de este apartado técnico tan irregular rebosa calidad. En el análisis que hicimos en NaviGames, donde el título contó con una nota más alta que en otros medios, así se destacó, pero sin que pudiéramos recomendarlo a toda clase de público debido a la gran cantidad de problemas técnicos que presentaba ya en aquel momento.

Blacksad: Under the Skin es uno de los mejores videojuegos de su género. Tiene uno de los mejores guiones de esta temática (si no el mejor) que he tenido el placer de jugar. El respeto con el que tratan la obra en la que se basa es máximo, estando además el juego plagado de detalles para los fans del cómic. A pesar de ser un título en el que la toma de decisiones es importante, nuestra capacidad para cambiar los hechos es limitada. Este factor en un título de estas características podría ser considerado un fallo, pero desde Pendulo Studios, conscientes de sus limitaciones, decidieron plantear esta limitación de una forma muy inteligente: quieren transmitir el mensaje de que nuestros actos individuales realmente no importan tanto a la hora de cambiar el complejo engranaje de decisiones que compone nuestra realidad.

Además, las elecciones que hacemos van más encaminadas a definir la personalidad de nuestro John Blacksad; si bien los cómics dejan algunos rasgos de Blacksad muy claros, hay muchas parcelas que no están definidas, algo que han aprovechado muy hábilmente desde el estudio para darnos la posibilidad de hacer nuestra propia versión del personaje. La personalidad de nuestro detective determinará la manera en la que nos ve el resto del mundo, haciendo el juego una experiencia muy interesante a la hora de rolear al protagonista.

Por si fuera poco, los diseños tridimensionales de Blacksad y el resto de personajes están muy bien realizados (salvo alguna excepción, como Weekly, al menos personalmente) y el doblaje al castellano es simplemente sensacional, con la voz en castellano de Hugh Jackman interpretando a nuestro protagonista y acompañado de muchas otras voces igualmente reconocibles. La fantástica banda sonora también ha llevado un trabajo titánico al estudio, pero recrea la ambientación de la obra a la perfección, y detalles como que no hay un solo diseño de personaje repetido, ni siquiera en los NPCs que vemos por la calle, también dice mucho sobre el esfuerzo que se ha puesto en el juego.

Y aún así, si tuviera que hacer un análisis del juego a día de hoy, no podría recomendar su compra fácilmente. ¿La razón? Porque no todos los compradores del juego tienen por qué conocer estos datos. Nada de lo que he puesto anteriormente tiene relevancia de cara a la relación comercial por la que la mayor parte de jugadores van a llegar a este juego. De hecho, los vídeos que he puesto más arriba son curiosos Making Of del juego que, sin embargo, apenas alcanzan las cien visualizaciones. Desde luego es una pena que el gran público no tenga interés en el proceso creativo ni en el esfuerzo que hay detrás de la obra, pero ¿realmente podemos culparle por ello?

He jugado Blacksad: Under the Skin junto a mi esposa, una jugadora casual cuyo género favorito es la aventura gráfica, tanto las clásicas como las actuales. A pesar de que ha disfrutado mucho del juego, muchos de los bugs que tiene los podía ir solventando de una manera u otra porque al final soy un jugador veterano. Sabes que para ciertos errores, cambiar de escenario, pausar, salir al menú y derivados pueden volver a encauzar la partida sin necesidad de cerrar. Incluso a algunos errores gráficos que podían alarmar a alguien inexperto les das la importancia anecdótica que tienen. Sin embargo, lo que percibía mi pareja era: «Si estuviera yo sola jugando a este título, lo devolvería a la tienda porque pensaría que está roto». O directamente, «pondría una reclamación porque he pagado por un juego que no funciona».

Durante nuestra aventura, le he ido explicando todo lo que he escrito anteriormente, y ella lo ha aceptado y entendido porque nos lo hemos pasado muy bien con el juego, pero nadie que compre el juego tiene la obligación de conocer esta información. Nosotros desde nuestro papel en este tipo de publicaciones, no debemos informar del estado de los juegos a otros compañeros del sector o a veteranos del medio, sino a toda clase de público.

Esta empatía hacia el estudio por todas las dificultades que seguro han tenido durante el desarrollo podemos entenderlas y conocerlas mejor si estamos muy integrados en este medio, pero siendo honestos, la mayor parte del público que consume videojuegos normalmente no tiene esta implicación que pedimos. No es algo malo, es simplemente una realidad.

¿Hasta qué punto podemos pedir comprensión a un comprador del juego que paga por él sin conocer nada de esto? Está claro que a la hora de analizar un producto debemos tener en cuenta desde las publicaciones muchos factores importantes, pero desde el momento en el que un juego se pone a la venta a un precio similar al de cualquier otro título del mercado, ¿cómo podemos exigir comprensión a cualquier tipo de consumidor? Hace mucho tiempo escribí un artículo en el que hablaba de los límites de la crítica del videojuego, y mantengo lo que dije en él: hacer una distinción muy clara entre las valoraciones dependiendo del tamaño del estudio del que vengan creo que implica una condescendencia desagradable para aquellos desarrollos más pequeños. No es una cuestión del tamaño de la producción o de los medios que han tenido, sino del objetivo con el que se ha hecho el juego y si lo ha cumplido.

Blacksad: Under the Skin cumple y nos entrega una de las mejores experiencias detectivescas del medio junto a una impecable adaptación del universo del personaje, pero no sé si todo aquel que lo juegue podrá llegar a ver ese resultado que está escondido tras una montaña de bugs, y debemos tenerlo en cuenta. Pendulo Studios puede estar orgulloso de lo que han creado; tengo la certeza de que lo único que les ha faltado en este juego ha sido tiempo, pero eso no tiene por qué saberlo todo aquel que compre el juego en la tienda.

Etiquetas

Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.

Actualidad

Botón volver arriba
Cerrar
X