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Genesis Alpha One – Análisis PC

Viajes espaciales, bichos feos y gestión de recursos

Hoy os traemos uno de esos juegos que intentan ser muchas cosas a la vez. ¿Os gustan los Rogue-Likes? ¿Sois fans de la ciencia ficción? ¿No tenéis otra forma de desahogaros que no sea matando bicharracos? ¿Construir y gestionar es otro de vuestros hobbys? Bueno, pues aquí llega Genesis Alpha One para saciar muchas de vuestras ansias. Un FPS que combina la acción, la gestión, la construcción y la estrategia con sus más y sus menos, a continuación, procederemos a diseccionar esta propuesta de Team 17 y Radiation Blue.

Nos situamos en un futuro sucio y decadente, donde las guerras y la corrupción son el pan de cada día. Pero aún hay esperanza para la humanidad, y es que algunas corporaciones adineradas se han lanzado de lleno en el programa Génesis.

¿De que va esto? Pues de serás el elegido para capitanear una nave, rebozarla de tripulación y emprender un viaje suicida para colonizar otros planetas. Todo ello en un universo generado aleatoriamente repleto de grotescas criaturas alienígenas, recursos que almacenar y planetas que explorar. Así que elige tu corporación favorita y configura tu tripulación y equipo inicial para saltar a la aventura.

Después de haber comentado el complejo argumento del juego, pasamos a hablar de uno de sus pilares fundamentales: la construcción, gestión y ampliación de nuestra nave, tripulación y recursos.

Para que el programa Génesis tenga éxito, nuestra nave debe ser algo así como una ciudadela flotante. Esta no solo albergará a la tripulación si no que también tendrá los módulos correspondientes para almacenar materiales, procesarlos, mantener un ecosistema viable para todas las especies (nuestra tripulación puede ser de varias razas) y fabricar defensas para evitar las amenazas alienígenas.

Así tendremos que gestionar nuestros materiales y decidir qué donde y que momento construir nuestros módulos, cuando y como clonar a nuestra tripulación (así es como la aumentaremos) y donde colocar las defensas, evidentemente, todo lo comentado se podrá mejorar y ampliar. Pero no solo eso, también tendremos que distribuir a nuestra tripulación convenientemente por todos los módulos de la nave. De esta forma los procesos que en ellos se llevan a cabo avanzarán más rápidamente.

Puesto sobre el papel parece sencillo, pero se trata de una mecánica que requerirá partidas y partidas de práctica. Algo que puede resultar repetitivo y llegar a cansar fácilmente si no estamos armados de paciencia o, por el contrario, somos muy fanáticos de este tipo de juegos.

No obstante también se debe decir que, si conseguimos aguantar el duro proceso de aprendizaje que tiene este juego, tendremos partidas bastante largas y satisfactorias. Pero tened en cuenta que no se trata de un juego fácil de masterizar, en parte debido a sus interfaces confusas (que además son bastante feas) y la falta de un tutorial extenso que explique con claridad todos los aspectos jugables.

En el módulo taller nos hartaremos de construir torretas para ponerlas por toda la nave. ¿Es esto un Tower Defense?

¿Donde está aquí el combate? Ya os estaréis preguntando algunos. Bueno, pues si queréis saber como se pasa de tener una tranquilidad absoluta a una nave repleta de engendros alienígenas seguid leyendo.

Existen dos formas principales de conseguir nuestros preciados materiales para mejorar la nave. La primera será con el rayo tractor, que arrastrará basura flotante para extraer lo que se pueda de ahí. En cada extracción existe la posibilidad de que se infiltren enemigos en la nave, algo que crea mucha dificultad a la hora de tener varios módulos recolectando basura en las primeras horas de partida, ya que apenas tendremos 5 miembros en la tripulación y poquísimos recursos para construir defensas. Lo cual ralentizará bastante nuestro avance las primeras horas de juego (ya he hablado de que la paciencia no puede faltar).

La segunda consiste en bajar a un planeta junto con miembros de nuestra tripulación, recolectar todo lo que podamos mientras nos tiroteamos con formas de vida hostiles, y después almacenar el recurso en nuestra nave, donde al volver, de nuevo nos podemos encontrar con una invasión alienígena aleatoria. Estos recursos, a diferencia de los que conseguimos en la basura, deberán ser procesados en un módulo refinería. De esta forma también podremos conseguir planos y más cosas para mejorar todo lo que tengamos.

Explorando un planeta cualquiera, uno de nuestros compañeros ha decidido ayudarnos a extraer recursos después de horas vagueando. Por cierto, ese detector de movimiento calcado de Alien indica que vienen enemigos

Pero lo chungo es lo siguiente: rápidamente, una especie de «infección», «hongo» o «biomasa maligna» empezará a asimilar toda la nave. Si dejamos que crezca sin control, todo se nos vendrá abajo, puesto que esta «infección» comenzará a generar hordas de enemigos y lo que es peor; enfermará a la tripulación. Esto creará un dantesco efecto mariposa, ya que la tripulación enferma no puede trabajar hasta que se recupere, podrán contagiar a otros y sin tripulación activa los módulos no funcionarán. Por cierto, la tripulación también son las «vidas» de la partida, cada vez que nos maten tomaremos el papel de otro tripulante que será ascendido a capitán.

Mantener la nave limpia de infección es un auténtico quebradero de cabeza. Tendremos que localizar los focos y destruirlos pero estos se propagan tan masivamente y tan rápido que casi dedicaremos todo el tiempo a esta tarea. Por si fuera poco la nave está repleta de «conductos» debajo de los módulos y ahí la «infección» tiende a acumularse, siendo además mucho más difícil de localizar.

Pero con la suficiente práctica y paciencia, aprenderemos a hacer frente a todo esto en la medida de lo posible (o al menos a soportarlo hasta llegar a una buena partida). Con una adecuada gestión de recursos, podremos construir las suficientes defensas para proteger la nave y con buena estrategia, planificaremos las construcciones de forma que la «infección» sea más controlable. Además, nuestra tripulación convenientemente clonada y mejorada también puede combatir contra los enemigos, sin embargo, ¡no son capaces de echarnos una mano a acabar con la «infección»! Así que vendría muy bien un modo cooperativo.

Lo que ocurre en general es que el juego tarda horas en empezar a animarse. No será hasta que consigamos mejorar nuestros módulos, arsenal o hacer algunas investigaciones que la partida empiece a enganchar. Ya que al principio todo consistirá en tareas repetitivas y unos combates demasiado fáciles.

Parece similar a la captura anterior, pero no, este es un planeta distinto. No hay mucha variedad en el conjunto

En primer lugar si os acabo de comentar que sería conveniente un modo cooperativo es por algo. La inteligencia artificial de este juego es realmente mala, lo que nos llevará a más momentos frustrantes.

Cada vez que bajamos a un planeta con nuestra tripulación, estos se pondrán a divagar por ahí, ayudándonos a la tediosa labor de extraer recursos y a combatir contra los enemigos cuando les apetezca. Estos enemigos tampoco serán muy listos, ya que casi todos los combates consistirán en disparar a lo loco a hordas de engendros que nos atacarán en línea recta uno detrás de otro. Lo que nos deja con una acción bastante plana en muchos momentos.

Por otro lado, gráficamente el título tiene efectos muy bonitos, pero que se contrastan con muchas texturas planas y apagadas, o una iluminación que puede tanto dejaros ciegos por su intensidad como en la oscuridad absoluta. Lo peor se lo lleva la parte de exploración planetaria, donde nos sueltan delante de varias rocas de las que extraer recursos justo al lado de la nave en la que descendemos. Todo en unos terrenos escasamente explorables, planos, carentes de detalle alguno y sin apenas diferencia entre unos y otros, lo que nos recuerda irremediablemente a los primeros días de No Man´s Sky.

Parece vacío, pero este es el hangar, uno de los principales focos de «infección»

Como ya os comenté antes, las interfaces que tiene el juego son complejas y confusas, implicando cierta dificultad artificial. Por ejemplo, la pantalla donde construiremos nuestra nave es realmente atroz, con un feísimo color amarillo que lo satura todo y no deja ver bien donde se puede colocar un módulo y donde no. Y dado que la nave puede alcanzar dimensiones increíbles (con varios pisos) y se debe construir con estrategia, es un aspecto que perjudica bastante la experiencia en el apartado de gestión. Si además juntamos esto con que la faceta shooter no termina de cuajar, el juego no acaba de sobresalir en sus dos pilares fundamentales.

A su favor diré que existe cierto mérito en intentar recrear una buena ambientación de ciencia ficción. Tendremos así ligeras influencias de la saga Alien, que se pueden apreciar en detalles como los «monitores de tubo futuristas», el detector de movimiento, el aspecto «industrial decadente» de algunos módulos, o el efecto que produce la «infección» en la nave, que recuerda vagamente a la «biomasa» producida por los Xenomorfos. También te gustará el diseño de los enemigos si eres fan de las criaturas tentaculares asquerosas y además, el diseño de todos los personajes que podemos encontrar en nuestra nave encaja decentemente en la ambientación.

Los tripulantes enfermos caminan como zombies cuando están malitos, contagiando a todo lo que se mueva. Afortunadamente podremos investigar las enfermedades así como especies alienígenas y un largo etc. La cuestión es que no será fácil aprender como hacerlo

Genesis Alpha One produce impresiones negativas en un principio. Nada más comencéis la partida os enredaréis con sus interfaces, luego veréis como vuestra nave es conquistada por la «infección», no sabréis que hacer y volver a empezar se hará un peñazo cada vez mayor. Ya que por muy «aleatorio» y «procedural» que sea todo, las partidas tienden a hacerse irremediablemente repetitivas.

Sin embargo, puede ser que si tenéis el temple necesario superéis esa barrera, puede ser que incluso aprendáis a moveros por sus confusas interfaces y sistema de gestión, puede ser que paséis por alto su acción plana y repetitiva. Entonces, solo entonces vendrán partidas largas y satisfactorias, siendo un juego que puede llegar a dar buenos ratos de vez en cuando. Además, tenemos muchas armas y engendros repugnantes que acribillar.

Y partiendo de la base de que todo se puede mejorar, esperaremos por futuros parches de actualización donde se mejoren algunos de los puntos comentados, hasta ese momento, será mejor esperar a alguna rebaja para comprarlo. Pero si sois muy fans de todo lo relacionado con los Rogue-Likes, quizás podáis sacarle provecho y os llegue a gustar.

Genesis Alpha One

Puntuación Final - 6

6

Interesante

Un juego que puede llegar a enganchar si conseguimos superar todos sus obstáculos.

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Nukem

Ingeniero informático, en el mundo de los videojuegos desde que cogí la escopeta de doble cañón en DooM 2 y muy fan de los First Person Shooter clásicos. System Shock 2 es el mejor juego de la historia.

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