AnálisisSwitch

Ghost Parade – Análisis Switch

Prepare to die

Siempre me he sentido muy atraído por las propuestas que ofrecen un vistazo a una cultura poco habitual o a un imaginario que no es muy frecuente en nuestro medio. Al igual que me ocurrió con Home Sweet Home, un juego de terror cuyo principal atractivo radicaba en presentarnos parte de la mitología tailandesa, me interesé rápidamente por Ghost Parade al ver la miríada de espíritus que ofrecía, y que no me sonaba haber visto en ningún otro juego. Además, su particular estilo de animación también me resultó muy atractivo. Sin embargo, tras esa cubierta tan prometedora, se esconde un videojuego con una gran cantidad de decisiones de diseño cuestionables que hacen que la experiencia no sea tan divertida y satisfactoria como debería.

La premisa de Ghost Parade es bastante sencilla: Suri es una chica que se queda dormida al acabar las clases, por lo que pierde el autobús del colegio que debería llevarla a casa. Decide ir a su casa a través del bosque, un atajo que nunca antes había probado. No tardará en perderse y conocer a sus habitantes: una gran variedad de espíritus, fauna y flora, algunos hostiles y otros amigables con nuestra protagonista. Pronto veremos que, aunque es posible que no llegaremos a casa para la hora de la cena, es más importante ayudar a los moradores de este bosque con sus problemas y contra una amenaza invasora inminente.

La atmósfera del bosque combina espacios de ensueño con otros más aterradores. Ghost Parade es un título de constantes contrastes: ese espíritu tan kawaii que nos acompaña puede esconder un motivo muy siniestro tras su existencia. Esta característica, junto a su cuidado apartado artístico, son sin duda las principales virtudes del juego; también resulta muy interesante conocer más acerca del imaginario de la mitología indonesa, ya que vemos apariciones y manifestaciones, además de comidas y otros objetos, que no solemos ver representados en otros videojuegos. Eso sí, hay bastantes textos que leer y el juego viene subtitulado en inglés, algo que puede complicar más la experiencia teniendo en cuenta que los nombres de objetos y accesorios que encontremos no nos resultarán demasiado familiares.

El diseño de los fantasmas, los fondos de los escenarios, la variedad de fases, algunos jefes finales, las (afortunadamente) frecuentes y preciosas escenas animadas que avanzan la trama… A nivel artístico el juego da lo que promete en su tráiler de presentación, siendo tanto a nivel visual como sonoro una delicia; sus melodías me han sorprendido muy gratamente, consiguiendo ese aire siniestro y místico. Eso sí, hay aspectos de este apartado que restan puntos al conjunto, todos ellos derivados de su condición de indie: muchas animaciones no están a la altura y hay mucha repetición de efectos sonoros; esto no sería un problema si Suri no hiciera el mismo ruido cada vez que ataca o salta. Teniendo en cuenta la jugabilidad del título, os aseguro que puede llegar a resultar muy cargante.

Los espíritus de Ghost Parade
La calidad del juego a nivel de diseños es incontestable

Este contraste entre diferentes aspectos del juego no es algo que pase solo a nivel tonal del argumento o las conversaciones, sino también con la jugabilidad del título. Ghost Parade es un juego de corte metroidvania, es decir, enormes escenarios interconectados a los que deberemos volver a medida que avancemos en la historia del juego y consigamos nuevas habilidades que nos permitan sortear ciertos obstáculos. Los pilares sobre los que se sustenta esta estructura son las plataformas y el combate. Hasta aquí todo parece muy normal, e incluso prometedor. El problema es que todos y cada uno de los apartados jugables del título vienen acompañados de una serie de decisiones que no me han parecido beneficiosas a la hora de hacer de Ghost Parade una experiencia divertida y disfrutable, sino que la convierten en algo excesivamente frustrante e injusto.

Esta es una opinión mía totalmente subjetiva, pero lo último que esperaba de este título era una dificultad desesperante. Ya fuera por su estética o por como notaba el juego a los mandos en sus primeros compases, nada me hacía vaticinar la frustración que traía Ghost Parade bajo el brazo.

Comencemos con las plataformas. Ghost Parade es un juego en el que tenemos una barra de vida que solo se recarga con pociones de salud que encontraremos o craftearemos; además, al ser un metroidvania, cuenta con muchas rutas opcionales que ofrecen un desafío aún mayor si cabe, salteadas con peligrosos enemigos por si fuera poco. Ghost Parade, sin embargo, decide establecer un daño de caída a todas luces excesivo, que acabará con nuestra salud de las formas más absurdas una y otra vez. Suri cuenta con un doble salto, que además se siente bastante flotante (pero es controlable, no es su mayor problema). Si caes de una altura algo superior a ese doble salto, puedes fácilmente morir o perder más de la mitad de la vida.

Las plataformas de Ghost Parade
Algunas secciones de plataformeo llegan a disfrutarse a pesar de su dificultad, pero si encuentras alguna especialmente injusta sus tiempos de carga pesarán mucho

Es difícil transmitiros lo absurdo e injusto que se siente este daño que sufrimos al caer sin que probéis el tipo de plataformas que ofrece este juego. Casi cualquier maniobra que requiera alcanzar una superficie de un salto nos requerirá usar el doble salto, ya que todo tiene una escala bastante grande. Si unimos el a veces impreciso salto, la dificultad de sus propios desafíos, lo punitivo que es recuperar salud (sobre todo de cara a los exigentes enfrentamientos con jefes finales) y los tiempos de carga cercanos a los diez segundos cada vez que morimos, supone un duro golpe a la experiencia global. Además, los niveles están plagados de saltos con precipicio y muerte instantánea. Es cierto que en el futuro muchos de estos aspectos podrían corregirse vía parche, pero de momento la experiencia es así.

El combate de Ghost Parade no sale mucho mejor parado: los enemigos son letales y los escenarios están plagados de ellos. Para defendernos podemos golpearles con una lámpara que obtenemos al principio del juego, pero su golpe nos deja demasiado desprotegidos, y al principio del juego su daño es irrisorio. Nuestra principal vía para defendernos de los rivales es usar los poderes de los fantasmas que decidan unirse a nuestra causa. Podemos llevar equipados hasta tres de ellos a la vez, funcionando su ataque como una habilidad con tiempo de recarga. Esto significa que en muchas ocasiones los combates serán una lucha de resistencia por nuestra parte esperando a que se recargue nuevamente la habilidad que queremos para derrotar más rápidamente a los contrincantes, ya que el riesgo de afrontar los combates cuerpo a cuerpo es demasiado alto. Los diseños de los espíritus son fantásticos en su mayoría, tanto en aspecto como en habilidades, habiendo una gran cantidad de ello; podemos combinar sus poderes para desbloquear diferentes ataques finales dependiendo de la combinación que empleemos.

Los compañeros de Ghost Parade
Las conversaciones también son bastante interesantes dependiendo de la personalidad del espíritu

Si pensabas que podrías esquivar los combates, mucho me temo que no: Suri sube niveles derrotando enemigos. Es cierto que las características que podemos aumentar a la larga acaban revelándose útiles, pero al principio suponen mejoras pasivas mínimas (o aumentar el número de golpes que podemos dar con la lámpara). También encontraremos diferentes accesorios y equipamiento para mejorar nuestras estadísticas. Los combates contra jefes finales por su parte, a pesar de ser muy desafiantes, los he disfrutado bastante más. Es necesario mucho aprendizaje de patrones, uso de pociones y un poco de suerte, pero están en su mayoría muy bien diseñados. Eso sí, Suri cuando recibe un golpe no tiene invulnerabilidad temporal. A la práctica esto quiere decir que Suri sufre año como si de un juego de lucha se tratase: si recibes una sucesión de golpes o por lo que sea estás en el aire mientras te atacan, recibirás todos y cada uno de ellos, habiendo muchas situaciones en las que morirás antes de que puedas tocar el suelo.

Ghost Parade es un juego bastante largo, con una gran cantidad de escenarios y rutas ocultas, pero no creo que el juego te anime a querer explorarlo de la forma adecuada. Una vez más, el desafío es muy grande, el riesgo es muy alto y las recompensas suelen ser cofres con insulsos ingredientes de crafteo o pociones. Sí que está justificado su planteamiento metroidvania en tanto que conseguimos nuevas habilidades que nos permiten continuar por zonas que antes no podíamos; sin embargo, también encontramos fallos en la usabilidad de estos sistemas: a pesar de haber viaje rápido, están muy repartidos entre los escenarios y no puedes ver en qué zona del mapa vas a terminar, solo el nombre del sitio al que vas a viajar, por lo que tendrás que probarlos todos e ir haciendo memoria para saber donde terminas. En cuanto a los puzles que encontramos por el camino, la sensación es bastante buena, encontrando algunos realmente inspirados y originales. Una pena que no se haya apostado más por esta vertiente del juego.

Ghost Parade es un juego con un apartado artístico fabuloso e interesante, pero se sostiene en una jugabilidad con demasiadas decisiones de diseño cuestionables, que dan al título una dificultad artificial y realmente frustrante. Es posible que los fans más acérrimos de los metroidvania disfruten el reto que ofrece, pero al menos en mi caso no lo he sentido adecuado para la experiencia. Muchas de las decisiones que he comentado pueden interpretarse no como errores, sino como la clara intención del estudio de traer una experiencia de este corte. Si os llama la atención su estética y adoráis la vertiente más exigente de los metroidvania, quizás os guste más que a mí.

Ghost Parade

Puntuación Final - 5.5

5.5

Correcto

Ghost Parade es un juego con un apartado artístico fabuloso e interesante, pero se sostiene en una jugabilidad con demasiadas decisiones de diseño cuestionables, que dan al título una dificultad artificial y realmente frustrante. Solo apto para incondicionales del género que busquen algo diferente y muy exigente.

User Rating: Be the first one !
Etiquetas

Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.

Actualidad

Botón volver arriba
Cerrar
X