AnálisisPC

Darksiders Genesis – Análisis PC

El infierno en familia

Lo primero que hay que hacer con los problemas es admitir que los tenemos. Y yo tengo uno con los ARPG. Es uno de mis géneros preferidos, y para muestra solo hace falta echarle un vistazo a la estantería: Diablo 3 para PC, PS3, PS4, Switch… Y mejor no miro lo de las horas, que me dan los mareos… Así que preparaos para las referencias para no pocos ARPGs…

Por eso cuando se anunció este Darksiders Genesis me puse alerta cual perro cazador. De primeras, se trata de un spinoff de la franquicia Darksiders, que esta vez les ha tocado desarrollar a la gente de Airship Syndicate (recordemos, los desarrolladores del notable RPG Battle Chasers: Nightwar) y no lo contamos como cuarta parte (de la que tampoco sabemos nada, después del medio descalabro de Darksiders 4), aun así, aquí nos presentan al cuarto jinete del apocalipsis, Lucha.

Y Lucha no está solo, le acompaña su hermano Guerra, lo que da pie a las mecánicas de cooperación entre dos jugadores (o no). Porque no solo podemos jugar toda la campaña en cooperativo, un jugador con Lucha, y otro con Guerra, sino que, si no tenemos con quién jugar, podemos cambiar entre ellos al vuelo y con solo tocar dos botones. Podemos y debemos, porque si Guerra es un maestro de la espada, Lucha va con pistolas y se centra en los ataques a distancia (aunque también puede atacar cuerpo a cuerpo). A mi me ha recordado mucho a usar al Cazador de demonios de Diablo 3 en consolas, ya que se apunta con el analógico derecho y el feedback de los disparos y cómo se usan las distintas habilidades es bastante similar.

Y aunque no es su juego (recordemos que van tres títulos de Darksiders, primero el de Guerra, después el de Muerte y por último Furia) sí que se siente mucho más suyo que de Guerra. El tono es mucho más desenfadado que cualquiera de las entregas anteriores. Un tono que lo marca el propio Lucha, algo deslenguado y mucho más chill que su hermano Guerra, y que va contagiando al resto de personajes. No todos los diálogos funcionan, y a veces este tono se siente algo forzado, pero no es nada que nos llegue a sacar del mundo.

Lucha posa mientras nos da una idea de la verticalidad y posibilidad de exploración de los mapas

El subtitulo Genesis nos da alguna pista de que estamos ante una precuela a lo que ocurrirá en el primer Darksiders, pero, aun partiendo de cero, y como es tradición en la saga, nos inundan con un montón de información, de nombres, de instituciones que rigen cielo e infierno y personajes que no sabemos muy bien de donde vienen. Y esto no es solo un problema en la parte de la historia, que por otro lado es bastante olvidable, sino que se extiende a cómo se nos explican mecánicas y controles.

Y es que no se nos explica nada. No hay un tutorial como tal, y desde el segundo uno del juego nos sueltan en el mundo con una guía de controles enorme a un lado de la pantalla (siempre visible, pero que podemos ocultar desde el menú de opciones). Y no son pocos, por ejemplo, Lucha tiene dos botones para atacar cuerpo a cuerpo, dos para disparar a distancia, tres habilidades, dos objetos (que terminarán siendo cuatro según progresemos) un dash, un botón contextual (para ejecutar enemigos, básicamente), otro para invocar a nuestra montura, y como colofón, una combinación de botones para intercambiar jinetes. Y Guerra tiene otros tantos comandos. Son bastantes, aunque el problema no es tanto que sean muchos, sino que se nos introducen todos de golpe, y resulta abrumador verse con dos personajes y decenas de interacciones posibles desde el inicio.

Eso de abajo a la derecha es la lista de controles (en realidad, solo algunos) y todo el tutorial que nos brinda el juego al respecto

Pero de todo se sale, y poco a poco vamos descubriendo qué hace cada botón, cómo nos gusta jugar, qué habilidades nos resultan útiles aquí, cuales allá… Y, con un poco de suerte, al par de horas de juego podremos desactivar la guía de ayuda de controles (que ocupa no poco espacio) y disfrutar del juego y sus mecánicas en todo su esplendor.

Y vaya disfrute de juego. Porque si algo es Darksiders Genesis es un título disfrutón. Todo gira alrededor de la diversión, poniendo cuanto menos trabas y pausas posibles. Uno de los problemas que este tipo de juegos pueden llegar a tener es inundarte de loot, como hace Diablo 3. No es un gran problema cuando jugamos solos: nos cae algo, miramos lo que es, si nos interesa lo equipamos y seguimos adelante. Pero cuando se juega con más gente puede llegar a ser un problema. Pausar el juego continuamente para mirar el equipo, las habilidades, optimizar las estadísticas… llega a ser pesado y lastra la experiencia de matar demonios, que al final es por lo que hemos venido aquí.

Darksiders Genesis se libra de este problema de raíz. Simplemente, no hay loot. La progresión del jugador se basa en unos orbes que sueltan de manera aleatoria los enemigos, y que podremos insertar en una especie de árbol de habilidades. Además, estos orbes son bastante interesantes, porque proporcionan ventajas que suelen estar relacionadas con el tipo de criatura que los ha soltado, con efectos de todo tipo y un montón de combinaciones posibles para adaptarlos a nuestro estilo de juego. El árbol de habilidades puede ser algo abrumador al inicio, y aunque el juego nos explica (mediante texto, un montón de texto) cómo funciona, es de esas cosas que hasta que no nos ponemos y probamos y experimentamos nosotros mismos, no entendemos del todo.

En esta pantalla podemos personalizar nuestro estilo de juego, con muchas posibilidades y efectos variados

Una de las señas de identidad de la saga siempre ha sido esa mezcla de hostias como panes y puzles ligeros. Y aquí no podría ser menos. Aunque los puzles son los más sencillitos de la saga, están, y se agradecen como contrapunto al asesinato de demonios. Hay puzles necesarios para progresar en la historia y también otros fuera del camino más obvio y que tras resolverlos nos dan una ayudita extra de cara a la progresión de nuestros personajes. Es una pena que la faceta de puzles en cooperativo no se haya explotado algo más, y aquí he pensado en lo que hacía otro spinoff:  Lara Croft and the Guardian of Light. Se entiende que hayan querido centrarse en el combate, pero los puzles fuera de la historia creo se merecían una vuelta de tuerca más para que fuesen realmente memorables.

Y es que el juego está lleno de secretos y de lugares adicionales por donde ir. No es el clásico mapa de ARPG, «plano», como lo podrían ser los de Path of Exile o Grim Dawn. Aquí podemos saltar, y la gente de Airship Syndicate lo explota. Los mapas son bastante verticales, muchos son al abierto, hay pasadizos, ángulos que ocultan secretos y nos animan a peinar cada rincón en busca de una puerta que oculte ese orbe («núcleo» en el argot del juego) que se nos escapa en nuestra colección, o un tipo de munición nueva para Lucha.

Para darle un plus a la experiencia, tenemos tres niveles de dificultad a elegir desde el inicio, y uno extra cuando acabamos la historia. Yo lo he jugado en el más difícil de los tres iniciales y creo que es el tipo de reto justo, aunque me da la sensación que el reto personal es lo único que cambia cuando elegimos la dificultad, o al menos el juego no explica si hay más orbes o experiencia al jugar en dificultades más altas. Puede que sea así, pero no es evidente. Lo más evidente que cambia es la salud de los enemigos, mucho mayor, y el daño que hacen. Eso y algún logro.

El modo Arena es la clásica horda de enemigos. No falla

Y para que nuestro TOC que nos pide grindear se tranquilice, tenemos el modo Arena, que es eso, una arena, el clásico modo horda donde nos asaltan más y más enemigos. El modo perfecto para acaparar más núcleos de criaturas o desestresar sin necesidad de jugar un mapa entero. Sencillo, pero cumplidor y acorde con la filosofía del juego de diversión sin demasiadas complicaciones.

Quizás no es el juego más accesible para jugar con un amigo (online o local a pantalla partida) sin experiencia previa, pero una vez pasado el primer escollo inicial, Darksiders Genesis (disponible hoy mismo para PC y Stadia y el 14 de febrero para todas las consolas) es un regalo, no solo para los fans del ARPG, sino para cualquiera al que le gusten los videojuegos en su forma más pura, casi arcade. Un título que da lo mejor de sí jugando con alguien, pero que aun en solitario es divertidísimo, sencillo, con el toque justo de personalización y una exploración pocas veces vista en el género.

Darksiders Genesis

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

Darksiders Genesis se propone hacer pocas cosas, pero todas las hace de forma genial, siempre con la diversión por bandera y que brilla especialmente jugando en cooperativo.

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Etiquetas

Pablo López "Potajito"

Traductor, videojuerguista y persona en general.

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