Artículos

Death Stranding, Red Dead y Breath of the Wild. El futuro de los mundos abiertos

Los mundos abiertos que marcan el camino hacia el futuro

La presente generación de consolas, a pesar de haber tenido un comienzo lento y difícil, se ha tornado como una de las mejores de la historia de nuestro medio. Todos los géneros han tenido títulos que han hecho avanzar un poco más sus mecánicas y planteamiento, siendo faros que guían el futuro de la industria. Algunos de los mejores juegos de la generación están en el género de los mundos abiertos, donde quiero destacar tres de los juegos que estarán en las quinielas de la mayoría de la gente: Death Stranding, Red Dead Redemption 2 y Zelda: Breath of the Wild.

Estos tres títulos han planteado mundos abiertos muy diferentes en forma y objetivos, y constituyen no solo magníficos referentes de su género, sino juegos que serán recordados durante años. Me gustaría analizar brevemente los logros y planteamientos de cada uno de ellos, pues van dirigidos a públicos muy diferentes, a pesar de la voluntad de los tres por trascender y dejar obsoletos el resto de mundos abiertos que juguemos.

Pocos imaginábamos la revolución que traería consigo una de las sagas más queridas del videojuego. Zelda: Breath of the Wild servía como brillante despedida de Wii U y como ilusionante puerta de entrada a la nueva generación de Nintendo Switch. El objetivo del título era claro: transmitir una sensación constante de aventura y descubrimiento gracias a una serie de mecánicas innovadoras en la franquicia. Para empezar, puedes ir a por el jefe final del juego desde el principio. El mundo es tuyo, así como tuya es la decisión de cuando te sientes preparado para finalizar la aventura… si puedes.

Trepar todo lo que se cruce en tu camino fue una de las cosas que más me marcó de BOTW

La libertad que ofrecía sigue sin tener parangón en el medio. Puedes ir a cualquier sitio del mundo que puedas ver; ¿Esa montaña nevada que se vislumbra en el horizonte? Puedes llegar hasta ella. Ahora bien, ¿tendrás la resistencia suficiente para escalarla? La emoción de poder trepar cualquier tipo de superficie es aún maravillosa. Usar los elementos del escenario a tu favor, las recetas, tu ingenio… el juego no deja de animarte a experimentar con todas sus mecánicas, consiguiendo aún a día de hoy que los usuarios sigan descubriendo nuevas formas de combinar físicas y poderes con hilarantes resultados.

Por otro lado estaba el controvertido sistema de armas rompibles más el combate tipo Souls, los variados desafíos de los santuarios o descubrir la historia de un mundo que ha sido devastado mientras dormías. Muchos pensábamos que Zelda: BOTW sería la nueva vara de medir de los mundos abiertos. Sin embargo, más allá de pinceladas de su estética o tímidos acercamientos a la libertad de trepar todo tipo de superficies, ningún mundo abierto ha conseguido ni intentado replicar lo que Nintendo nos regaló hace ya más de dos años.

A nivel personal, es el que menos me ha llenado de los tres. Demasiada libertad hacía que me sintiera perdido, unido a una historia que no me apetecía descubrir y un sistema de combate que me cansaba, hicieron que la nueva aventura de Link no me calara tan hondo como esperaba. Eso sí, es innegable su inmensa calidad, lo valiente de su concepto y la repercusión que tendrá en el futuro.

Es el único diez que he puntuado en mi labor como redactor, y lo sigo manteniendo igual que el primer día. Pocos juegos han sintonizado tanto conmigo como Red Dead Redemption 2. La historia de Arthur Morgan, un gameplay divertido (a pesar de ser poco ambicioso en cuanto a innovación de su faceta shooter) y un mundo rebosante de bellas estampas, increíbles detalles y eventos aleatorios que convierten cada paseo en una nueva aventura por descubrir, hacen que sea uno de mis juegos favoritos de todos cuantos he jugado.

Sin embargo, al igual que reseño en el análisis, no creo que sea una fórmula que pueda replicarse fácilmente. La grandeza de Red Dead Redemption 2, más allá de lo bien escrito y planteado que está, reside en el puro músculo: tal cantidad de detalles, conversaciones, eventos y lugares, es algo que pocas compañías pueden permitirse recrear, y desde luego no es fácil tampoco hacerlo con las cotas de calidad de la obra de Rockstar.

Paseos en red dead 2
Cuando tengo tiempo entre juegos, siempre acabo volviendo a este mundo en busca de una nueva aventura

No parte de un concepto como el de Zelda: BOTW, sino de contar una historia y buscar el realismo más absoluto posible dentro del mundo que plantea. Su experiencia de juego era lenta, muy alejada del frenético ritmo de un GTA o cualquier otro mundo abierto tradicional; sin embargo su mundo, a pesar de no estar planteado como uno persistente donde hay actualizaciones, presenta la suficiente variedad como para dar la sensación de siempre tener algo nuevo que ofrecer. Conforme pasan los meses y los juegos, tengo más claro que ninguna otra compañía podría haber hecho Red Dead Redemption 2, por lo que para ver una evolución de este concepto, probablemente tengamos que esperar al siguiente juego de Rockstar. Aunque quién sabe, Cyberpunk 2077 y CD Projeckt Red también se muestran prometedores en muchas de las facetas en las que destaca Red Dead. El tiempo lo dirá.

A falta de nuestro análisis de Death Stranding, sí que os puedo decir que el mundo de Kojima me ha cautivado como pocos. He presenciado en redes interesantes debates sobre cómo hay gente que sin gustarle Zelda: BOTW están disfrutando de Death Stranding, como es mi caso. Por supuesto, una de las principales diferencias de los dos, y el principal punto de controversia de lo último de Kojima, radica en la arriesgada jugabilidad presente en las caminatas de Sam Porter: nuestra misión es llevar encargos de un lado a otro, ajustar el peso de los bultos correctamente y mantener el equilibrio recorriendo salvajes escenarios, a la vez que planificamos la mejor ruta para tal fin.

En principio es una jugabilidad mucho más exigente, extraña y monótona que la de Zelda: BOTW, y sin embargo he entrado a ella sin ningún problema y puedo perderme durante horas haciendo lo mismo una y otra vez. Pensando en ello, hay dos factores que han determinado mucho esta preferencia: por un lado, me interesa mucho más la historia y, sobre todo, el estilo artístico y el imaginario de Death Stranding, algo que me anima a seguir siempre un poco más. El camino lo siento más repleto de interacción significativa con cada risco que tengo que superar o cada nueva gestión de la ruta que debo pensar.

Personajes de death stranding juntos un0o con el traje raro puesto
El mundo de Death Stranding me resulta fascinante, y se hermana perfectamente con su jugabilidad a la hora de animarme a seguir

Además, lo conseguido con los escenarios es fantástico a nivel de kinestética: sentir esas cuestas a los mandos, esos terrenos escarpados difíciles de subir, la fuerza de la corriente del río o la seguridad de apretar la mochila contra mí son sensaciones muy físicas y satisfactorias. Mientras que tras jugar a Zelda: BOTW no echo de menos características suyas en otros juegos del mismo género, sí que creo que me extrañaré cuando mi personaje en el próximo Assassin’s Creed (debo admitir que Odyssey no me gustó demasiado) pueda atravesar un río casi corriendo o trepar una montaña a saltos sin inmutarse; no hablemos ya de las épicas subidas y bajadas de montañas de The Witcher 3 o Skyrim. Unido al mensaje que oculta para conectar a los jugadores entre sí (más allá de que lo acabe sintiendo superficial a nivel de mecánicas) y a lo único de su premisa, Death Stranding me ha marcado más como juego que la última aventura de Link.

En resumen, si tuviera que elegir por orden de relevancia para el género y de gustos a nivel personal sobre los tres, el orden sería Red Dead, Death Stranding y Zelda, siendo los tres magníficas experiencias que cualquiera debería probar. Me resulta muy interesante como en el caso DS vs Zelda: BOTW, elementos ajenos a la jugabilidad pura del título como la historia o el apartado artístico pueden afectar tanto a la hora de invertir decenas de horas en una de estas absorbentes experiencias.

Y vosotr@s, ¿qué pensáis? ¿Cuál es vuestro favorito? ¿Qué mundos abiertos os han marcado esta generación? Estoy deseando leer vuestras opiniones.

Etiquetas

Alejandro Morillas Tellez

Fisioterapeuta/osteópata de día, hipnoterapeuta cuando es necesario y apasionado jugador de videojuegos por la noche. Los primeros juegos que relaciono como favoritos son Catherine, Vanquish, Overwatch y Kingdom Hearts. Pero siempre estoy disponible para un Tekken, un Vermintide o una maratón de Metal Gear.

Actualidad

Botón volver arriba
Cerrar
X