AnálisisPS4

Legrand Legacy: Tale of the Fatebounds – Análisis PS4

Una maravilla digna de ser un clásico

Los JRPG son mi género favorito. Y no solo el mío, sino el de mucha gente, ya que han sido los abanderados de grandes títulos que han hecho del videojuego en sí, puro arte. Gran parte de esto se debe al trabajo que suelen hacer estos juegos con la narrativa y el argumento, siendo por lo general su punto fuerte.

Como casi todo jugador algo viejuno ya recordará, el punto álgido de los JRPG hasta hace muy poco fue la época de PS2, o al menos así lo consideramos bastantes personas. Por eso estoy seguro de que en la mente de muchos, siempre rondó la idea de hacer un juego propio, no como algo serio, más bien como una fantasía. En este caso yo siempre tuve claro que me gustaría hacer algo que homenajeara aquella época, una especie de continuación de lo que nunca fue, como si entonces yo hubiera podido hacer un juego. Y creo que algo así pensaron los creadores de Legrand Legacy: Tale of the Fatebounds, un juego que aunque en ciertos puntos está visualmente desfasado, queda todo dentro de la intención de ser un homenaje al pasado; es ese juego que sin duda muchos querríamos haber hecho pero no pudimos, y que nos devuelve un trocito de nuestra niñez.

Como toda historia que se precie nuestro héroe empieza en lo más bajo, siendo carnaza en una especie de coliseo gobernado por leones antropomorfos. Finn, que se así se llama, se verá en una situación que le sobrepasa ante un enemigo mucho más fuerte que él, y cuando todo parece perdido revelará un poder secreto y misterioso que le dará la victoria, algo importante para la trama y que más adelante descubriremos. Después de ver la miseria de nuestro protagonista y ante una situación sin aparente salida, todo cambiará. Un misterioso viajero cambiará las tornas y dará la libertad a Finn a cambio de un trato.

Sin duda el punto fuerte de Legrand Legacy es lo referente a la historia. Por un lado, el argumento aunque clásico, sabe ensalzar las virtudes de las grandes historias de antes, donde una aventura épica llevaba a un grupo de gente muy distinta a unirse por un objetivo común, y como ese grupo de gente crecían juntos durante ese viaje. En cuanto a la narrativa, sabe perfectamente cuando contar puntos clave y como narrar una historia densa sin aburrir y generando gran interés. Aunque el juego está en inglés y eso es un punto negativo de cara a llegar a la mayoría del público hispanohablante, es bastante sencillo de entender.

Secuencia del principio
La secuencia inicial es bastante potente y tiene mucho misterio

Es muy importante tener en cuenta que los juegos de hoy en día se basan mucho en impactar, en grandes gráficos y en una potencia narrativa específicamente visual. Pero antes, con la lógica limitación de medios que había, era necesario apostar por trucos para impactar y una narrativa muy trabajada. Esto era comprensible hace más de 15 años, pero hoy en día cuesta más de digerir, por lo tanto juega en contra de este título el tener un aspecto del pasado. Aun así, si hacemos el ejercicio de comprender que todo esto es intencionado, podremos valorar de verdad lo que el juego nos ofrece.

Hoy en día el combate por turnos tiene mucho debate, ya que para algunos es tan genial como lo era en su época, pero para otras personas es algo arcaico y aburrido, lo cual puede llegar a ser comprensible. En todo caso, este título va de vivir el pasado y glorificarlo, por lo que es lógico que el estilo elegido para el combate sean los turnos, ya que de otra forma no representaría lo que realmente representa.

Presentacion del Jefe
Dentro de las propias capacidades del juego intenta ser ser espectacular

El sistema sigue las reglas de siempre, una acción por turno, el cual puede ser una habilidad o un ataque, el uso de objeto y ya os sabéis el resto. Además, podemos elegir la posición de nuestros personajes, en una cuadricula de 2×3 con lo que también jugaremos con el daño que hacemos y nos hacen durante el propio combate. En general estamos ante un combate bien construido, coge lo mejor de diferentes juegos y crea una experiencia entretenida que pese a ser turnos, no se siente repetitiva ni machacona. Es decir, no tendremos el reflejo de pulsar cuadrado de forma constante. Esto es debido a que durante el combate tenemos una mecánica de ruleta en la que deberemos de pulsar el botón indicado justo en un punto en concreto para hacer el máximo daño. Muy parecido a como lo hiciera en su día The Legend of Dragon o los juegos de la saga Shadow Hearts, de los que directa o indirectamente bebe Legrand Legacy.

La variedad a la hora de usar diferentes personajes es bastante patente. Cada uno se siente de manera distinta, o al menos todo lo que permite un juego por turnos. Es algo que personalmente me gusta mucho, aunque no del todo, ya que en la mayoría de JRPG no puedes usar todos los personajes a la vez y a la hora de la verdad debes elegir. Aun así, es agradable que realmente tengamos estrategias y caminos distintos, los cuales nos hagan realmente apreciar a un personaje u otro según nos interese.

Es un juego con sorpresas y muy trabajado. No solo nos ofrece un combate por turnos muy completo, sino que además nos ofrece de más mecánicas y minijuegos. Desde pescar, hasta una especie de combate táctico con tropas bastante interesante que, aunque en algunos momentos puede hacerse algo pesado y que rompe un poco el ritmo, por lo general resulta bastante ameno.

conversacion
Las conversaciones de Legrand Legacy son sencillas de entender pese a estar en inglés; no se hacen nada pesadas

El apartado artístico de Legrand Legacy es sin duda una de las partes más controvertidas de este análisis. Pero sin entrar en comparaciones con otros análisis y dando simplemente mi opinión, debo decir que a mi parecer estamos ante un juego de aspecto casi sobresaliente.

Visualmente el juego se esfuerza por aparentar ser de hace unos 20 años, algo que consigue bastante bien, aunque no de forma perfecta debido al inevitable HD, que da unas texturas muy pulidas, pero poco similares a los borrones de la época. En parte es normal, porque antes los gráficos eran así por necesidad y hoy en día queda como algo poco trabajado. Pero no hay que tener prejuicios en este sentido y hay que dejarse llevar, ya que es necesario entrar en su juego para apreciar más lo que intenta.

Además, no todo son texturas y píxel, gran parte del juego son los sencillos bustos de los personajes que aparecen mientras tienen lugar las conversaciones. Son realmente bonitos y expresivos, pese a no expresar demasiado. Esa es la magia de este juego, como consigue ser bonito e impresionante con muy poco. Algo que queda más patente si nos fijamos en sus fondos pintados a mano, los cuales mediante el truco de la prerenderización le dan una calidad superior.

Legrand Legacy, en su continua intención de seguir el camino de los grandes, también tiene escenas de vídeo. Así puede mostrar ciertas secuencias de la trama de una manera más vívida de como lo haría con sus gráficos in-game. Puede que en este punto esos vídeos queden algo desfasados, pero igualmente son impresionantes. Y crean la magia de la época, al menos a mi forma de ver.

Menu del juego
El arte de este juego se ve sobre todo en los menús, como los juegos de antes

La banda sonora, si bien no está a la altura de los clásicos, es bastante interesante. Tiene muy buenos temas que se adhieren muy bien al ritmo de la narrativa y a su intensidad, con lo que el conjunto nos crea una experiencia emocional que ayuda a transmitir el sentimiento de lo que está ocurriendo en el juego en ese momento. Como he comentado antes, a mi parecer no llega al nivel de los grandes clásicos, pero eso no lo hace palidecer, es que en cuanto a banda sonora títulos como Final Fantasy o Dragon Quest están más allá de lo sobresaliente.

Legrand Legacy: Tale of the Fatebounds es un juego que me ha encantado. Puede que yo hubiera hecho ciertas cosas de distinta forma, pero en cuanto a sensación final puedo decir que ha sido agradable y familiar. En cierto punto he podido creerme que estaba jugando a un gran JRPG de los de la época de PS2.

Aunque no ha sido una experiencia perfecta y desde cierto punto de vista el juego puede parecer desfasado, sin duda compro completamente lo que me está vendiendo. Le compro su experiencia, su homenaje, y su amor por los clásicos. Ya que al final es un juego que recordaré con cariño y que muy posiblemente volveré a jugar dentro de unos años, casi sin pensar que es un juego de 2019.

Legrand Legacy: Tale of the Fatebounds

Puntuación Final - 8.5

8.5

Recomendado

Un título muy especial y mágico que nos traerá de vuelta la grandeza de los JRPG de hace 20 años.

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Francisco Jose Moreno

Gran Fan del Zelda, Final Fantasy, Metal Gear y largo numero de Etc. Lo mío son los juegos que me divierten simplemente o los que me llegan a la patata. No creo que nadie pueda sentar cátedra en opinar sobre videojuegos.

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