AnálisisPC

Wolfenstein: Youngblood – Análisis PC

Esta vez luchas en compañía

Si hay una saga legendaria en el mundo de los FPS aparte de Doom esa es Wolfenstein, ambos títulos de ID Software. Comenzando sus andadas a principios de los noventa como el primer FPS (obviando títulos como Overtank y todos aquellos “prototipos” de shooter en primera persona) El juego nos trasladaba a un siniestro castillo nazi donde la misión era no dejar títere con cabeza.

Tras muchos años sin noticias de la saga, a principios de los 2000 nos llega Return to Castle Wolfenstein, esta vez de la mano de Raven Software y con un renovado aspecto gráfico. Pero no fue hasta varios años más tarde cuando vio la luz un nuevo título de la saga que suponía una especie de reboot, llamado simplemente Wolfenstein.

Sin embargo, ninguno de estos juegos ha seguido una línea argumental continua, así que ya iba siendo hora de ofrecer una buena historia a los fans. Con lo que aparece Wolfenstein: The New Order, otro reboot de la saga donde cambian mucho las cosas, introduciendo elementos jugables más actuales y dándole mucha más importancia al argumento, cosa que en un FPS siempre ha sido superfluo.

Dicho título fue un éxito y, por tanto, el pistoletazo de salida para una nueva saga, dando lugar a una precuela: Wolfenstein: The Old Blood, pero también una secuela: Wolfenstein: The New Colossus. Todos ellos fueron juegos que destacaron por su guion, por su buen uso de las cinemáticas y, sobre todo, por su acción desenfrenada. Así que a este punto todos nos preguntamos qué pasaría con las aventuras de B.J. Blazkowicz (aka TerrorBilly) y si conseguiría acabar con los nazis de una vez por todas.

Pues bien, la respuesta fue este Wolfenstein: Youngblood, desarrollado por Machine Games y Arkane Studios, donde el protagonista de la saga queda relevado de su cargo para ofrecer una aventura cooperativa que dista mucho de lo visto en juegos anteriores ¿Será un juego a la altura? Pues ponte cómodo y, sobre todo, agárrate a la silla. Esto es Wolfenstein: Youngblood.

La acción se sitúa en una Europa ocupada por los nazis sobre 1980, concretamente en París (ahora llamada Neu-Paris), donde las hijas de Blazkowicz, Jess y Soph (convenientemente apodadas las Gemelas Terror por los nazis), tendrán que dar con el paradero de su padre, el cual ha desaparecido sin dejar rastro pero tras una pequeña investigación se sospecha que podría encontrarse en un lugar llamado Los Laboratorios X.

Para ser un título orientado al cooperativo, me esperaba un argumento aún peor, todo hay que decirlo. Aunque se ha intentado llegar al mismo nivel narrativo de las anteriores entregas, en esta ocasión no encontraremos cinemáticas tan bien trabajadas, ni mucho menos un guion tan bueno.

Al principio del juego tomaremos contacto con viejos personajes conocidos que ya se han hecho mayores. Pero esa buena impresión se desvanece tan pronto como terminamos la primera misión del juego. No esperéis encontrar personajes carismáticos, no esperéis encontrar personalidad y no esperéis encontrar el humor de The New Colossus en los diálogos. En resumen, no esperéis un argumento a la altura de los juegos anteriores.

Incluso las gemelas protagonistas, que se supone que deberían destacar en el guion, terminan siendo personajes planos y genéricos, los cuales en muchas ocasiones solo saben responder “bravuconadas” a todo, dando la impresión de haber recurrido al tipo de personaje más cliché posible.

Pero claro, sucede que esto es un spin-off de la saga, por llamarlo de alguna manera. Una especie de “expansión” donde la prioridad es la diversión de jugar con un amigo, con lo que el argumento, aunque no esté a la altura de lo que ya hemos visto, no es más que un complemento para aliñar el conjunto. Por lo que, valorándolo de esta forma, creo que después de todo me parece una buena excusa para ir por ahí matando nazis.

Cinemática
Hay cinemáticas de calidad, pocas, pero las hay. Además el juego tiene un exelente doblaje al castellano.

Tras una primera misión de “tutorial” que nos da una idea equivocada de en qué va a consistir el título, nos encontraremos en las catacumbas de París; nuestra nueva base de operaciones. Desde aquí podremos acceder a las misiones principales para encontrar el famoso Laboratorio X, pero también podremos hablar con varios personajes para que nos den misiones secundarias, que, por cierto, son abundantes, pero también algo repetitivas. Y, dicho sea de paso, creo que Wolfenstein: Youngblood es el juego más largo de la saga. Para los que se atrevan a completar todas las misiones, encontrar todos los coleccionables y conseguir todos los upgrades, tienen aquí horas y horas para jugar.

La mayoría de las misiones secundarias consistirán en movernos por diferentes barrios de París para realizar objetivos similares una y otra vez. Estos funcionan como una especie de “semi mundo abierto” donde nos podemos mover con cierta libertad, incluso bajar a las alcantarillas donde tendremos que usar la linterna para poder ver. En esta París subterránea también descubriremos aún más instalaciones de los nazis donde llevar a cabo otros objetivos.

Por otro lado, las misiones que son principales tienen un corte más lineal y parecido al de los juegos anteriores, con lo que es recomendable ir alternando entre unas y otras para que se nos haga más amena la partida. Además, de vez en cuando nos llegaran otros “mini objetivos” desde la base. Estos son un buen aliciente para explorar más los mapas, el problema es que siempre suelen ser los mismos.

Matando al general Bayes
Nuestro objetivo es ese tal Comandante Bayer. Pero a la izquierda tenemos dos civiles a punto de ser ejecutados por los nazis. Salvarles es uno de esos «mini objetivos» de los que hablo.

Como las Gemelas Terror han aprendido de su padre, son amantes de masacrar nazis y cuantos más mejor. Pero, por supuesto, en compañía se disfrutan más las cosas. Durante la partida enfrentaremos una gran cantidad de enemigos a la vez. Por un lado, tendremos a los enemigos más básicos, que aparecen en hordas y son bastante genéricos entre ellos, diferenciándose en poco más de cuántos disparos aguantan antes de caer fulminados o el arma que llevan.

Pero también tenemos enemigos más grandes y temibles, que destacan más del conjunto y acabar con ellos puede ser un auténtico reto según la situación. Se dan un regustillo a otros que ya hemos visto en la saga, pero como cosas a las que divertirme disparando, la verdad es que me vale. Cuando enfrentemos alguno de estos, será necesario realizar una estrategia mas compleja que no solo consista en entrar a saco disparando. Sin embargo, también tenemos siempre la posibilidad de huir a algún lugar seguro.

Ahora la cuestión aquí es: ¿Qué tal se comporta el juego en cooperativo?

En primer lugar, imaginemos que no tenemos amigos ni conexión a internet, en este caso tendríamos que jugar sí o sí junto a la IA del juego.

Nuestra gemela controlada por la inteligencia artificial funcionará mejor o peor en según qué casos. Si nos derriban y la tenemos que esperar para que nos reviva… podemos esperar sentados. Esto provoca que perdamos las “vidas compartidas” (que se consumen cada vez que una de las hermanas muere) con mayor facilidad. Una vez perdamos tres, tendremos que empezar el nivel desde el principio, dando lugar a situaciones muy frustrantes sobre todo si no queremos jugar en los niveles de dificultad más bajos, en los cuales los problemas de la IA no son tan importantes.

En resumen, podemos decir que en general la IA va muy a su bola (tened en cuenta que no es posible darle órdenes de ningún tipo), estropeando cuando quiere la experiencia de juego.

Intentando el sigilo
¿Será posible pasar sigilósamente por aquí ? No lo creo, de hecho justo en este momento se me acabó la invisibilidad y el robot gigante del fondo se ha dado cuenta de mi presencia.

¿Recordáis a los comandantes? Un recurso para meter mecánicas de sigilo en un juego que no las pide y que se lleva usando desde los inicios de esta nueva saga. Por si no os acordáis os explico: Existen comandantes nazis que de darse cuenta de nuestra presencia empezaran a traer refuerzos hasta que los matemos. Con lo cual hay que hacer un poco de “infiltración”. Pues bien, aquí vuelven los comandantes, con la dificultad añadida de que nuestra hermana controlada por la IA nos dificultará aún más las mecánicas de sigilo. Mecánicas que sobran completamente en una saga como esta y que deberían de eliminar en las próximas entregas.

Por tanto, en estas ocasiones lo mejor será pasar del sigilo, con nuestra hermana a su bola distrayendo a los enemigos y nosotros lanzarnos del tirón a por el comandante. Es más, aunque no haya comandantes, si somos descubiertos por el enemigo este dará la alarma provocando que se nos venga una turba de nazis sobre nosotros. Y cuando digo una turba de nazis, me refiero a que no pararán de salir durante un buen rato. Así que, cuando juguemos en los modos más difíciles, el sigilo será bastante más obligatorio (menos mal que tenemos una bonita habilidad overpowered que nos hace invisibles). Esto es algo que me chirría bastante, ya que hemos venido aquí a reventar a todo lo que se mueva, no a pasar desapercibidos.

Eso sí, la cosa cambia cuando jugamos con un amigo y sobre todo tenemos el chat de voz.

Gracias a la construcción de los niveles (donde se nota la influencia de Arkane Studios y su Dishonored), podemos coordinarnos con nuestro amigo para atacar por distintos flancos o realizar otras maniobras, como distraer a los enemigos más poderosos mientras que el otro jugador se ocupa de diezmar a los comandantes o los enemigos más débiles.

Otro ejemplo podría ser empezar subiéndonos a un tejado, disparamos un poco y rápidamente nos lanzamos sobre toda la tropa de nazis para atacarles de cerca. Mientras tanto, nuestro compañero puede estar utilizando alguna torreta láser contra los enemigos, o cualquier otra estrategia que se os ocurra.

Este es un buen punto del juego. Porque los niveles, tanto los exteriores como los interiores, son por lo general amplios y abiertos, con lo que gracias a nuestro doble salto podemos a acceder a prácticamente cualquier parte del escenario, pero también existen muchas zonas pequeñas y recovecos por los que infiltrarnos. Así tendremos muchas formas posibles de enfrentar a los nazis, con lo que esta entrega gana en jugabilidad frente a las mecánicas más simples y lineales vistas anteriormente. Todo ello con una acción frenética y rapidísima.

Como tenemos que estar pendientes del otro jugador por si hay que revivirlo, aunque los niveles sean muy grandes se nos “obliga” en cierto modo a permanecer unidos, teniendo la posibilidad de lanzar un bonus de armadura o salud al compañero si las cosas se ponen feas estando lejos. Por lo que si nos separamos del compañero tendremos que estar muy pendientes de su estado, tratando de estar separados el menor tiempo posible.

Entonces, ¿es un buen juego cooperativo? Pues sí y si no jugáis con la IA, mejor todavía.

Como último apunte, este es un juego donde los personajes suben de nivel. Por lo tanto, si elegimos jugar con una persona aleatoria que no sabemos a qué nivel puede estar, puede que nos toque tener que «cargar con un paquete» en lugar de una ayuda efectiva (ya que los enemigos son más o menos fuertes segun su nivel y la zona en la que estemos), con lo que recomiendo jugar siempre con un amigo y que esté al mismo nivel que nuestro personaje.

Combate contra jefe final
En este combate contra un jefe final, nuestra hermana está recibiendo un poco de su láser abrasador, mientras yo le ataco tranquílamente por la espalda.

En el juego contaremos con un arsenal no muy amplio y que en su mayoría es un refrito de los juegos anteriores, sin mucho material nuevo. Pistolas, ametralladores, fusiles, escopetas… y que no falten las armas láser y otras que no sabría decir lo que disparan, pero son grandes y causan mucha destrucción. Además, matar nazis con ellas sigue siendo tan satisfactorio como de costumbre.

Estas se pueden equipar con distintas mejoras que por desgracia son muy escasas, lo mismo que pasa con el propio personaje. Como las gemelas van provistas de un traje potenciador (como el que llevaba Blazkowicz en The New Colossus) pueden adquirir mejoras del tipo: más vida máxima, más armadura máxima, revivir más rápido… En fin, nada que no hayamos visto ya en cualquier juego de estas características. Este sistema de progresión viene abanderado por subidas de nivel que se producen al matar enemigos, por lo que habrá zonas y misiones donde no podremos acceder si no tenemos nivel suficiente. Por último, las armas, cuanto más las usemos, más daño inflingirán; algo similar a lo visto en entregas anteriores.

Algo interesante es que muchos enemigos llevan un escudo que puede ser de varios tipos, siendo algunas armas más efectivas contra un tipo en concreto que contra otros. Con esto se introduce otra mecánica cooperativa: coordinarnos con nuestro amigo para atacar los diferentes escudos enemigos, decidiendo de cuál se va a encargar cada uno.

Pese a todo lo bueno, encuentro el apartado de armas y mejoras bastante vacío de contenido. Precisamente creo que la clave de la rejugabilidad en estos juegos es tener un abanico de posibilidades muy amplio en lo que a armas y mejoras se refiere, lo que nos permite empezar sucesivas partidas con nuevas configuraciones, dando lugar a diferentes estilos de personaje. Además, en este caso sería especialmente interesante porque uno de los personajes podría hacer cosas que el otro no, dando lugar a “combos” entre los dos. Pero no, ambos personajes son prácticamente iguales salvo por un par de detalles que elegimos al comenzar la partida.

Como no podría ser de otra forma, tendremos micropagos. Tranquilos, más que nada son estéticos. Para mejorar las armas encontraréis monedas de plata más que de sobra, e igualmente, para mejorar el personaje, utilizaremos los puntos de habilidad obtenidos al subir de nivel. Lo que podemos comprar con dinero real serán los famosos “lingotes de oro”. Estos lingotes nos permitirán escoger entre una gran cantidad de diseños para nuestras armas y los trajes potenciadores. La verdad, me cuesta creer que hayan puesto tantísimos abalorios estéticos y tan poca mejora que afecta la jugabilidad sin necesidad de gastar dinero real.

vistas al estilo Dishonored
Este es un claro ejemplo de escenario abierto del juego. Podremos maniobrar por el de la forma que queramos y se nota muchísimo que Arkane Studios ha metido mano en este tipo de escenarios.

El apartado técnico del juego parece haber cambiado poco o nada con respecto a The New Colossus. No luce mal ni mucho menos, pero se notan los años. En el caso de la versión de PC se echa además en falta un poco más de optimización. Sin embargo, los momentos visualmente impresionantes están ahí y no se pueden negar. Si el motor gráfico sigue dando abasto, que lo sigan usando.

Además, la estética y el arte siguen siendo factores sublimes y 100% Wolfenstein. Con esos diseños sacados de combinar la parafernalia nazi con la ciencia ficción. Por tanto, por mucho que el juego se distancie del resto, gracias a un excelente apartado gráfico y artístico sentimos que estamos dentro del mismo universo.

Como punto negativo, el juego puede llegar a ser gráficamente “ruidoso” en los tiroteos, ya que se forma mucho barullo en pantalla. Puede ser difícil apuntar en la cabeza o saber si le estamos dando a un enemigo. Pero, por otro lado, esto le da un toque más frenético a la acción.

Combate en la alcantarilla
Las alcantarillas son lugares oscuros donde los nazis hacen de las suyas. Será necesario usar la linterna para poder ver, eso nos deja vendidos a las armas que son a una sola mano. Por tanto, nuestra hermana será la encargada de repartir el plomo con armas pesadas.

Wolfenstein: Youngblood es un buen juego para echar unas partidas en compañía. Incluye nuevas mecánicas y se queda corto en otras cosas. Insisto en que echo en falta un árbol de habilidades complejo, más armas y mejoras.

No obstante, también es largo y aunque la variedad de localizaciones que tenemos a nuestro alcance sea escasa, no se nos hará necesariamente repetitivo si vamos alternando entre misiones principales y secundarias.

Entonces, ¿es recomendable? Para los que os guste jugar en compañía, rotundamente sí, puesto que comprar este juego para solo jugar con la IA no tiene mucho sentido. Además, gracias al sistema de Buddy Pass (incluido en la edición Deluxe) podéis jugar con un amigo sin que este tenga el juego comprado. Por otro lado, si lo que buscáis es encontraros una narrativa y una complejidad como la del resto de la saga, no la encontrareis aquí y posiblemente prefirais probar The New Order, The Old Blood o The New Colossus (juegazos todos y cada uno).

El juego lo tenéis a precio reducido: 29.99 € para la edición estándar y 39.99 € para la edición Deluxe, que incluye el Buddy Pass y algunas cosillas más. Un precio más que justo para un título con estos valores de producción.

Wolfenstein: Youngblood

Puntuación Final - 6.5

6.5

Interesante

Wolfenstein: Youngblood es una buena opción si queremos pasar una agradable tarde jugando en cooperativo.

User Rating: Be the first one !
Etiquetas

Nukem

Ingeniero informático, en el mundo de los videojuegos desde que cogí la escopeta de doble cañón en DooM 2 y muy fan de los First Person Shooter clásicos. System Shock 2 es el mejor juego de la historia.

Actualidad

Botón volver arriba
Cerrar
X