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Razer Raiju Tournament Edition – Análisis

Analizamos la segunda opción dentro de la gama Razer Raiju para PS4 y PC

Hace una semana os traíamos el análisis del Razer Raiju Ultimate, la joya de la corona de la marca gaming, con una vocación competitiva y características enfocadas al público más exigente. En dichas impresiones os contaba también que desde Razer tuvieron el detalle de cedernos sus dos mandos más profesionales, por lo que hoy nos toca hablar del hermano pequeño, aunque no menos interesante: el Razer Raiju Tournament Edition. Un dispositivo destinado al mismo target, e igualmente compatible con PlayStation 4 y PC, aunque con diferencias significativas que veremos a continuación.

Dado que más allá de los cambios y algún enfoque diferente, ambos mandos comparten materiales y algunas características, cuando toque hablar de elementos comunes recuperaré las impresiones del análisis de la versión Ultimate.

Al igual que con la versión superior, Razer continúa su apuesta por ofrecer un control de gama alta dirigido especialmente a los usuarios de PlayStation 4, sin dejar de lado a aquellos que usan como plataforma base el PC. Sin embargo, a pesar de estar expresamente licenciado para la consola de Sony, la diferencia más importante que este Tournament Edition presenta respecto a la versión Ultimate es precisamente la que rompe directamente con los estándares de PlayStation, la disposición de los joysticks. Este mando opta por una posición asimétrica, configuración tradicional de los controles de Xbox y de muchos otros dispositivos, y que también cuenta con muchos adeptos dentro del mundo gaming profesional.

Se trata sin duda de una decisión arriesgada, ya que el jugador tradicional de PlayStation suele estar bastante ligado a la disposición simétrica de los DualShock. Esto, unido a que la versión superior sí que recurre a esa configuración, podría ser una limitación importante a la hora de decantarse por uno u otro. De cualquier manera en la variedad está el gusto, y no debemos olvidar que hay una gran cantidad de jugadores acostumbrados a controles muy diferentes -entre los que me incluyo-, pues se mueven entre plataformas distintas.

Especificaciones técnicas del Razer Raiju Tournament

La compatibilidad del mando se materializa en un selector que se encuentra en la parte trasera del mismo, en el que podremos seleccionar «PS4 BT» para conectar el mando con la consola vía bluetooth, «PC BT» para hacer lo propio con un PC con sistema operativo Windows y conexión inalámbrica, y «USB» para conectarse a cualquier dispositivo compatible a través del cable, incluyendo los citados anteriormente.

Eso sí, nuevamente nos encontramos con la nomenclatura típica de PlayStation en los cuatro botones principales (cuadrado, triángulo, círculo y X). Tanto los sticks como la cruceta son intercambiables, pudiendo elegir diferentes grips en los primeros, y una disposición en cruz o de botones separados en el caso del D-Pad. Los gatillos «ZL» y «ZR» son progresivos y pueden bloquearse para funcionar como botones de pulsación simple, y además de los controles clásicos «Start» y «Share», disponemos también del «Home» con el logo de la consola de Sony, y cuatro botones configurables situados en la parte posterior del mando. La ecuación la completan una discreta botonera táctil situada bajo los sticks, con funciones de sincronización y cambios de perfil, el panel táctil multifunción, una entrada jack de 3,5 mm con audio y micrófono (solo en modo USB). En esta ocasión no disponemos del sistema de iluminación RGB Chroma, una de las principales diferencias respecto a la versión Ultimate.

Tanto el Raiju Ultimate como el Tournament se presentan en cajas idénticas, de color azul y cartón duro, con una tapa superior de tipo cofre y un diseño similar que nos presenta el mando y algunas de sus funciones en la cara delantera, y las especificaciones, requisitos y detalles del dispositivo repartidos entre las caras laterales y la trasera.

Cajas de los dos mandos Razer Raiju

En el interior de la caja, junto al mando y sus botones y sticks de repuesto, nos encontramos con un paquete que incluye el manual de instrucciones e información publicitaria, y un cable micro-USB con acabado de malla bastante resistente y de una longitud generosa (2,1 metros). Este cable, que sirve tanto para cargar como para conectar el dispositivo, tiene la peculiaridad de que pese a tener la conexión estándar el cabezal del conector tiene una forma específica que impide conectar cualquier otro cable genérico. Da la impresión de que la idea es reforzar el acople para evitar desconexiones involuntarias o daños por torsión, con el obvio inconveniente de que solo podremos emplear el cable original, y si lo perdemos o se daña, habrá que adquirir otro.

Imagen con el conector micro-usb especial de Razer

Una vez con el mando en las manos, nos llamará la atención el tamaño y la aparente tosquedad del mismo. Estamos ante un control robusto, con un peso elevado, que sin embargo posee una ergonomía sorprendente. Pese a que la primera impresión pueda generar dudas, especialmente si estáis acostumbrados al DualShock 4, basta con unos minutos manejando el Raiju Tournament Edition para darse cuenta de que no solo no resulta molesto ni provoca cansancio, sino que su agarre es más cómodo y termina siendo más agradable que el de dispositivos más pequeños, especialmente para aquellos que tenemos las manos grandes.

Además en lo que al aspecto del mando se refiere, Razer nos ofrece una gama diferente de tres colores denominados Classic Black, Quartz Pink y Mercury White, para adaptarse mejor a nuestro grupo personal. En mi caso solo he probado el Classic Black, pero conociendo el acabado y las terminaciones, las otras dos opciones también deben resultar espectaculares.

Gama de colores de los Razer Raiju Tournament

Sobre la conectividad ya comenté al inicio que la sincronización con la plataforma de juego que vayamos a emplear se realiza de forma rápida y sencilla mediante bluetooth, o con conexión directa si queremos utilizar el cable, una opción que en determinados juegos agradecerán los obsesos del input-lag. He de decir al respecto que, siendo bastante tiquismiquis con este tema, no he encontrado ningún problema o retraso jugando de manera inalámbrica a títulos como NBA 2K19, FIFA 19, Dragon Ball FighterZ, Megaman 11 o BroForce, por lo que podéis elegir el método que más cómodo os resulte. Respecto a la duración de la batería, he medido cifras muy similares a las de la versión Ultimate, en concreto algo más de nueve horas en sesiones de juego aproximándose bastante a la especificada oficialmente por Razer (once horas).

Uno de los aspectos más cuidados del mando es a su vez uno de los más importantes a la hora de valorar un control premium: los botones. Los cuatro principales están basados en un sistema de pulsador mecánico, poseen un tacto excelente y un click característico que se acerca más al del pad de Xbox, aunque con un punto intermedio de resistencia. Una combinación perfecta, que transmite nuestras pulsaciones de manera inmediata y fiable, y que además parece ser bastante resistente.

Imagen con la vista frontal del razer tournament

El D-Pad intercambiable nos permite elegir entre cruceta tradicional al estilo Nintendo, o de cuatro botones independientes al estilo PlayStation –mi opción preferida–, resultando cómodas ambas variantes, por lo que la elección queda a gusto del jugador. Respecto a los sticks, se nos permite elegir entre diferentes alturas y un agarre liso o uno cóncavo con nervios perpendiculares, que en mi caso es el que más utilizo y creo que es el más útil en juegos dónde es importante realizar cambios de dirección rápidos y pronunciados. El anclaje es magnético, por lo que bastará con tirar con un poco de fuerza para soltar la pieza que queramos cambiar, asegurándonos así de que la fijación será firme y no estaremos expuestos a roturas.

En la parte posterior nos encontramos otra de las características especiales que el Raiju Tournament comparte con la versión Ultimate. Se trata de los cuatro botones configurables: «M1» y «M2» colocados como gatillos alternativos, y «M3» y «M4» en la zona inferior pegados a los cuernos de agarre y accesibles con los dedos que envuelven el mando al sujetarlo.

Imagen con la parte trasera del Razer Tournament

Con estos últimos me surgió un problema, y es que al estar exactamente donde reposan los dedos, en el momento en que agarraba el mando con fuerza –algo típico cuando aumenta la tensión en la pantalla– los pulsaba de manera involuntaria. Imagino que es algo que se corrige con el tiempo, pero de cualquiera manera puede resolverse anulando su función u otorgándoles alguna acción no intrusiva (en mi caso, por ejemplo, los usaba como botón secundario para esprintar en 2K o FIFA).

Para profundizar en la configuración de cualquiera de los dos mandos de la serie Raiju, Razer pone a nuestra disposición una app gratuita, compatible tanto con iOS como con Android, a través de la cuál podremos personalizar todos los aspectos del dispositivo.

 

Imagen con capturas de la aplicación móvil de Razer

Gracias a los distintos perfiles predefinidos o de los que creemos por nuestra cuenta, tenemos la posibilidad de asignar las funciones de los botones adicionales “M” duplicando cualquier otro botón o gatillo, e incluso creando un selector de sensibilidad para los sticks. Desafortunadamente, no podremos crear macros con combinaciones de dos o más botones, ni tampoco podremos salirnos de la duplicación del mapeado principal, funciones que pienso que habrían resultado más útiles. Igualmente, podremos configurar a nuestro gusto el nivel de vibración de los motores hápticos derecho e izquierdo, para que se adapten mejor a la intensidad del género que estemos jugando. 

El Razer Raiju Tournament Edition está sin duda en el segmento premium, con todo lo que ello conlleva. Es un excelente mando por sus prestaciones y opciones de configuración, incluyendo una conectividad tanto inalámbrica como analógica con PS4 y PC. Utiliza materiales que además de ser elegantes, auguran una buena resistencia al deterioro por el uso y el paso del tiempo, y sus piezas intercambiables permiten al usuario adaptar el control para una mayor comodidad.

Sus dos mejores bazas frente a la versión Ultimate son por un lado un precio de 139 € (aproximadamente 60 € más económico), cifra que sigue duplicando a la de los controles originales, pero se hace bastante atractiva para aquellos que quieran un plus de calidad; y, por otro lado, la configuración asimétrica de los joysticks, que puede ser un handicap para los usuarios tradicionales, pero también una ventaja ante aquellos jugadores de PlayStation 4 que prefieran esta disposición. 

Razer Raiju Tournament Edition

Rendimiento
Diseño
Calidad/Precio

Una opción interesante para los jugadores más exigentes que prefieran una disposición asimétrica de los joysticks. Aporta rendimiento, precisión y un toque distintivo, con un precio alto pero dentro de un margen razonable.

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GranKhan

Apasionado del mundo de los vídeojuegos, y en general de todo lo que lo rodea. Jugador desde que pude sostener un mando. Co-presentador del NaviPodcast. Director de la Comunidad y el canal de YouTube "DominiosDeGranKhan".

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