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Razer Raiju Ultimate – Análisis

Analizamos el mando estrella de Razer dirigido a los jugadores de PS4

A mediados de los 90, una conocida marca de neumáticos utilizó un eslogan publicitario que se convertiría en símbolo de la marca hasta nuestros días: “La potencia sin control no sirve de nada”. Una frase que además de gancho comercial, encierra una gran verdad extensible más allá de la conexión entre el vehículo y el asfalto. El control es también el único nexo físico entre el jugador y el vídeojuego, y por tanto siempre hemos buscado darle un mimo especial. Razer, a la que como siempre agradecemos la confianza y la oportunidad de analizar sus productos, nos ha permitido probar los que, continuando con el símil automovilístico, serían sus neumáticos más deportivos: Razer Raiju Tournament y Razer Raiju Ultimate. Hemos podido probar en profundidad los dos mandos más imponentes de la marca, cuyo target es sin duda el público más exigente y que ofrecen plena compatibilidad con PlayStation 4 y PC, tanto inalámbrica como por USB.

Imagen con el mando Razer Raiju Ultimate

En concreto en esta primera parte del análisis me centraré en el Raiju Ultimate, dispositivo tope de su gama y punta de lanza de la marca en cuanto a control se refiere. Un mando anunciado durante la Gamescom 2018, y que llegaba a finales de año como evolución de la serie Raiju, con un importante paso adelante en todos los sentidos.

Razer sigue apostando por ofrecer un control premium dirigido especialmente a los usuarios de PlayStation 4, y sin duda este Raiju Ultimate pretende expandir la experiencia que supuso su antecesor. El rasgo que mejor define su objetivo es la disposición de los joysticks, colocados de forma simétrica en la parte central-baja del mando, al igual que ocurre con los DualShock 4 de Sony. Este es además uno de los elementos diferenciadores con la versión Raiju Tournament, el cual veremos en la segunda parte del análisis, y cuya disposición asimétrica sigue la línea de los mandos de Xbox.

La compatibilidad del mando se materializa en un selector que se encuentra en la parte trasera del mismo, en el que podremos seleccionar «PS4 BT» para conectar el mando con la consola vía bluetooth, «PC BT» para hacer lo propio con un PC con sistema operativo Windows y conexión inalámbrica, y «USB» para conectarse a cualquier dispositivo compatible a través del cable, incluyendo los citados anteriormente.

Imagen con las especificaciones técnicas del Raiju Ultimate ofrecida por Razer

Continuando con su orientación nos encontramos con la nomenclatura típica de PlayStation en los cuatro botones principales (cuadrado, triángulo, círculo y X). Tanto los sticks como la cruceta son intercambiables, pudiendo elegir diferentes grips en los primeros, y una disposición en cruz o de botones separados en el caso del D-Pad. Los gatillos «ZL» y «ZR» son progresivos y pueden bloquearse para funcionar como botones de pulsación simple, y además de los controles clásicos «Start» y «Share», disponemos también del «Home» con el logo de la consola de Sony, y cuatro botones configurables situados en la parte posterior del mando. La ecuación la completan una discreta botonera táctil situada bajo los sticks, con funciones de sincronización y cambios de perfil, el panel táctil multifunción, una entrada jack de 3,5 mm con audio y micrófono (solo en modo USB) y la iluminación estrella de la casa, el sistema Chroma, que supone otro de los elementos diferenciadores respecto a la versión Tournament.

Tanto el Raiju Ultimate como el Tournament se presentan en cajas idénticas, de color azul y cartón duro, con una tapa superior de tipo cofre y un diseño similar que nos presenta el mando y algunas de sus funciones en la cara delantera, y las especificaciones, requisitos y detalles del dispositivo repartidos entre las caras laterales y la trasera.

Imagen con la funda de transporte del Razer Raiju Ultimate

Al abrir la caja de la versión que nos ocupa, nos encontramos con la primera gran diferencia respecto al modelo inferior, y es el pack Raiju Ultimate incluye una funda rígida de transporte con un acabado de tela, que ofrece una excelente protección para transportar el mando en cualquier mochila o compartimento. En su interior, además del hueco para guardar el pad, están alojados los controles intercambiables y disponemos de una red superior para guardar otros elementos, como el cable de carga o unos auriculares.

Junto a la funda, nos encontramos con un paquete que incluye el manual de instrucciones e información publicitaria, y un cable micro-USB con acabado de malla bastante resistente y de una longitud generosa (2,1 metros). Este cable, que sirve tanto para cargar como para conectar el dispositivo, tiene la peculiaridad de que pese a tener la conexión estándar, el cabezal del conector tiene una forma específica que impide conectar cualquier otro cable genérico. Da la impresión de que la idea es reforzar el acople para evitar desconexiones involuntarias o daños por torsión, con el obvio inconveniente de que solo podremos emplear el cable original, y si lo perdemos o se daña, habrá que adquirir otro.

Imagen con la conexión micro usb del Razer Raiju Ultimate

Una vez con el mando en las manos, nos llamará la atención el tamaño y la aparente tosquedad del mismo. Estamos ante un control robusto, con un peso elevado, que sin embargo posee una ergonomía sorprendente. Pese a que la primera impresión pueda generar dudas, especialmente si estáis acostumbrados al DualShock 4, basta con unos minutos manejando el Raiju Ultimate para darse cuenta de que no solo no resulta molesto ni provoca cansancio, sino que su agarre es más cómodo y termina siendo más agradable que el de dispositivos más pequeños, especialmente para aquellos que tenemos las manos grandes.

Foto con una mando sujetando el mando Raiju Ultimate

Como ya comenté al inicio, la sincronización con la plataforma de juego que vayamos a emplear se realiza de forma rápida y sencilla mediante bluetooth, o con conexión directa si queremos utilizar el cable, una opción que en determinados juegos agradecerán los obsesos del input-lag. He de decir al respecto que, siendo bastante tiquismiquis con este tema, no he encontrado ningún problema o retraso jugando de manera inalámbrica a títulos como NBA 2K19, FIFA 19, Dragon Ball FighterZ, Megaman 11 o BroForce, por lo que podéis elegir el método que más cómodo os resulte. Respecto a la duración de la batería, he medido algo más de nueve horas en sesiones de juego, cifra que si tenemos en cuenta el tiempo que el mando permanece encendido sin jugar o en menús, se aproxima bastante a la especificada oficialmente por Razer (once horas).

Uno de los aspectos más cuidados del mando es a su vez uno de los más importantes a la hora de valorar un control premium: los botones. Los cuatro principales están basados en un sistema de pulsador mecánico, poseen un tacto excelente y un click característico que se acerca más al del pad de Xbox, aunque con un punto intermedio de resistencia. Una combinación perfecta, que transmite nuestras pulsaciones de manera inmediata y fiable, y que además parece ser bastante resistente.

Imagen con la botonera intercambiable de un mando Raiju Ultimate

El D-Pad intercambiable nos permite elegir entre cruceta tradicional al estilo Nintendo, o de cuatro botones independientes al estilo PlayStation –mi opción preferida–, resultando cómodas ambas variantes, por lo que la elección queda a gusto del jugador. Respecto a los sticks, se nos permite elegir entre diferentes alturas y un agarre liso o uno cóncavo con nervios perpendiculares, que en mi caso es el que más utilizo y creo que es el más útil en juegos dónde es importante realizar cambios de dirección rápidos y pronunciados. El anclaje es magnético, por lo que bastará con tirar con un poco de fuerza para soltar la pieza que queramos cambiar, asegurándonos así de que la fijación será firme y no estaremos expuestos a roturas.

En la parte posterior nos encontramos otra de las características especiales que el Raiju Ultimate comparte con la versión Tournament. Se trata de los cuatro botones configurables: «M1» y «M2» colocados como gatillos alternativos, y «M3» y «M4» en la zona inferior pegados a los cuernos de agarre y accesibles con los dedos que envuelven el mando al sujetarlo.

Imagen con la parte trasera del mando Raiju Ultimate

Con estos últimos me surgió un problema, y es que al estar exactamente dónde reposan los dedos, en el momento en que agarraba el mando con fuerza –algo típico cuando aumenta la tensión en la pantalla– los pulsaba de manera involuntaria. Imagino que es algo que se corrige con el tiempo, pero de cualquiera manera puede resolverse anulando su función u otorgándoles alguna acción no intrusiva (en mi caso, por ejemplo, los usaba como botón secundario para esprintar en 2K o FIFA).

Para profundizar en la configuración de cualquiera de los dos mandos de la serie Raiju, Razer pone a nuestra disposición una app gratuita, compatible tanto con iOS como con Android, a través de la cuál podremos personalizar todos los aspectos del dispositivo.

 

Imagen con capturas de la aplicación móvil de Razer

Gracias a los distintos perfiles predefinidos o de los que creemos por nuestra cuenta, tenemos la posibilidad de asignar las funciones de los botones adicionales “M” duplicando cualquier otro botón o gatillo, e incluso creando un selector de sensibilidad para los sticks. Desafortunadamente, no podremos crear macros con combinaciones de dos o más botones, ni tampoco podremos salirnos de la duplicación del mapeado principal, funciones que pienso que habrían resultado más útiles. 

Igualmente podremos configurar a nuestro gusto el nivel de vibración de los motores hápticos derecho e izquierdo, para que se adapten mejor a la intensidad del género que estemos jugando. Y como no podría ser de otra manera, el sistema de iluminación Chroma consistente en una tira led que rodea el panel táctil central, tendrá su propio apartado de configuración, que nos permitirá personalizar a nuestro gusto los colores y su secuencia de cambio. Un complemento ideal para aquellos que den importancia a la estética, y que podrá ir a juego con el resto de dispositivos Chroma que tengamos.

Imagen con el mando Raiju Ultimate iluminado con el sistema Chroma

El Razer Raiju Ultimate es un control premium a todos los efectos, con todo lo que ello conlleva. Sin duda es un excelente mando por sus prestaciones y opciones de configuración, incluyendo su sencilla sincronización y doble conectividad inalámbrica y analógica con PS4 y PC. Está bien rematado, con materiales que además de ser elegantes, auguran una buena resistencia al deterioro por el uso y el paso del tiempo, y sus piezas intercambiables permiten una adaptación casi plena a cualquier tipo de usuario.

Posee una vocación claramente competitiva y de alto rendimiento, y ello repercute directamente en su precio, 199 €, cifra que se convierte en su principal hándicap, pues triplica el precio de los mandos originales y que solo es apta para aquellos que vayan a exprimir al máximo su rendimiento. Una opción muy a tener en cuenta si nos encontramos dentro de ese perfil, al que uno se acostumbra con mucha facilidad, complicándose bastante volver a jugar con un mando normal.

Razer Raiju Ultimate

Rendimiento
Diseño
Calidad/Precio

Una opción interesante para los jugadores más exigentes, que aporta un alto rendimiento, precisión y un toque distintivo, y que puede situarse demasiado alto para el jugador normal y corriente.

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GranKhan

Apasionado del mundo de los vídeojuegos, y en general de todo lo que lo rodea. Jugador desde que pude sostener un mando. Co-presentador del NaviPodcast. Director de la Comunidad y el canal de YouTube "DominiosDeGranKhan".

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