AnálisisXbox One

Car Mechanic Simulator – Análisis Xbox One

Como montar un mueble de Ikea, pero en difícil

Los simuladores son un género muy curioso dentro del videojuego. Es algo que en cierta forma nos hace destacar, porque en el resto de medios audiovisuales no tenemos esta opción. Cuando jugamos a un simulador, buscamos vivir una experiencia específica que sucede en el mundo real, como conducir un camión, llevar una granja, arreglar coches o ser una cabra. Y creo que tienen tanto éxito por el hecho de poder probar todas estas opciones desde la comodidad de nuestra casa y consola.

Por eso me llamó tanto la atención Car Mechanic Simulator cuando me llegó la oportunidad de analizarlo. El mundo de los coches siempre ha sido uno muy lejano para mí. Y por esa misma razón al final lo acepte. La oportunidad de aprender, aunque sea lo básico de algo sobre lo que no tengo ni idea, me llamaba demasiado la atención.

Para quien no lo haya deducido por el nombre, en Car Mechanic Simulator seremos un joven emprendedor que acaba de abrir su propio taller. Nuestro objetivo será reparar todo tipo de averías para conseguir que los coches de nuestros clientes vuelvan a funcionar perfectamente. Desde cambio de ruedas a problemas en diferentes partes del motor que requerirán mucho más trabajo.

Poco a poco iremos adquiriendo tareas más complicadas, en las que necesitaremos reparar una mayor cantidad de piezas y los clientes nos darán menos información sobre qué es lo que falla. Cuanto más completemos, más cerca estaremos de ampliar nuestro taller con una gran variedad de diferentes herramientas con las cuales tendremos la oportunidad de manipular más elementos del coche. Todo esto se simplifica en un sistema de experiencia que nos hará progresar en un árbol de habilidades.

Aparte de esto, por nuestra cuenta podremos comprar diferentes coches en subastas, arreglarlos y modificarlos a nuestro gusto. Incluso podremos ponerlos a prueba en un pequeño circuito para ver como de eficiente es, eso sí, los controles al mando del coche sí que dejan algo que desear, pero nada destacable. Una vez tengamos el coche de nuestros sueños, podremos atesorarlo y guardarlo en nuestro garaje para contemplarlo o venderlo al mejor postor y ganar la mayor cantidad de dinero posible. Ambas son válidas.

Creo que uno de los mayores problemas que pueden sufrir los juegos como Car Mechanic Simulator es, irónicamente, lo realista que pueden llegar a ser. Todo el mundo que juega a este género espera un mínimo de nivel de realismo para poder vivir lo más parecido a la experiencia, pero esto tiene peligro.

El taller será nuestra base de operaciones. Poco a poco podremos ir ampliándolo y disponer de más herramientas.

Si creas una simulación demasiado fiel a la realidad, puede cruzar la línea de la dificultad y convertirse en toda una tortura. Las mecánicas y los conocimientos teóricos necesarios pueden ser demasiado para una persona que no sea una experta sobre el tema. Por eso las simulaciones nunca deberían ser completamente fieles, o al menos eso creo.

Por suerte, el equipo de Red Dot Games ha sabido controlar muy bien este factor, y aunque el juego es fiel a la realidad y muestra las numerosas partes de un coche, cómo tienes que ir extrayendo piezas en un orden según su colocación, la necesidad de desmontar y montar el neumático de la llanta y el tener que extraer el aceite antes de abrirlo para no provocar una fuga y manchar nuestro suelo. Son muchos detalles que añaden una buena capa de realismo sin provocar que por esto la dificultad se dispare y sea demasiado complicado.

Además, el juego cuenta con muchas ayudas, tales como poder evaluar el estado de las piezas, una lista de todas las piezas que no funcionan de los diferentes coches que tendremos que reparar (aunque en la mayoría de casos solo nos dirán la cantidad de piezas estropeadas y no cuales son) y pequeñas indicaciones que nos llevan por el buen camino.

Ahora bien, es verdad que he tenido un problema con Car Mechanic Simulator. Quizás es culpa mía por no saber mucho sobre este tema, pero en más de una ocasión he estado perdido entre las diferentes piezas del motor. He llegado a desmontarlo entero y volver a montarlo sin descubrir cuál es la pieza que me falta por reparar.

Descubrir cuales son las piezas que no funcionan y cambiarlas será nuestro principal cometido en los encargos. Junto con cambiar el aceite.

Por desgracia, el juego no tiene ningún sistema en el que le puedas pedir ayuda si te quedas atascado de esta forma y tu única solución es empezar a quitar todas las piezas que veas y después gastar bastantes minutos volviendo a colocar todo. Eso sí que es realista.

Igual ha sido solo mi experiencia, pero sí que ha provocado que me resulte bastante tedioso el seguir con una misión. Por suerte en cualquier momento podemos cambiar de encargo para despejarnos ocupándonos de otro coche más sencillo. Aun así, algunas de las misiones son obligatorias y tendremos que resolverlas sí o sí.

Otro pequeño detalle que puede llegar a resultar molesto son los tiempos de carga. Bien es verdad que mi consola es una Xbox One a secas, pero las pantallas de carga cuando aceptamos un encargo para que aparezca el coche pueden llegar a ser excesivamente largas. Es cierto que tienen que cargar gran cantidad de elementos a la vez pero aun así ese minuto de espera puede llegar a incordiar de una forma muy rápida.

Y por volante me refiero a controles. Otro de los fallos que he encontrado en este juego ha sido que en ocasiones resulta muy poco intuitivo como funcionan sus controles. En ese sentido, se nota que Car Mechanic Simulator fue diseñado con un PC en mente y que fuera controlado por teclado y ratón.

Por ejemplo, a la hora de mover el cursor para señalar las piezas el control llega a ser muy poco preciso y molesto, provocando que señalar piezas pequeñas o mover la cámara sean un verdadero dolor de cabeza.

Las subastas serán una de las formas de conseguir coches nuevos, para reformarlos y venderlos al mejor postor.

Otro problema que me ha dado jugar con un mando ha sido a la hora de manejar el ordenador del propio juego. En él podemos buscar todas las piezas que nos ofrece el juego para comprarlas e instalarlas en los coches. El problema está cuando el buscador en la versión de consolas funciona a través de un teclado, ya que escribir con un mando llega a ser algo muy tedioso, sobre todo cuando tienes que buscar un total de diez piezas con diferentes nombres.

En definitiva, Car Mechanic Simulator resulta ser un simulador bastante entretenido, y con un muy buen equilibrio entre el realismo y la accesibilidad para poder disfrutar de él como juego. Quizás se agradecería un poco más de variedad, pero es cierto que lo que hace, lo hace bastante bien.

Una pena que a veces te puedas quedar un poco perdido sin saber muy bien qué hacer y que los controles dejen algo que desear en cuestión de adaptabilidad a consolas. Por el resto, es un juego divertido y que recomiendo perfectamente a cualquier persona fan de los coches o que tenga curiosidad de saber todas las piezas que componen una de estas máquinas de la velocidad.

Car Mechanic Simulator

Puntuación Final - 7

7

Interesante

Buen simulador que es tanto fiel como accesible. Una pena que sus fallos sean notorios y entorpezcan la experiencia del juego.

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Regas

Jugando desde que era capaz de sujetar un mando. Amante de los RPG y la narrativa en general. Con suerte futuro diseñador.

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