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Lapis x Labyrinth – Análisis Switch

Es hora de adentrarse en el laberinto

Cuando se habla de un juego de Nippon Ichi Software, creadores de Disgaea, tienes que tener en cuenta algunos factores importantes como, por ejemplo, la duración casi ilimitada de sus títulos, su sistema de grindeo para invertir días y su característico estilo anime. Obviamente esto no es propio de todos sus títulos, pero con Lapis x Labyrinth di en el clavo de lleno.

Dentro de la historia de este juego nos encontraremos con un pequeño poblado que alojaba a gremios de mercenarios para explorar el laberinto. Este consta de innumerables plantas; es un lugar infestado tanto de tesoros como de peligrosos enemigos. Nuestro objetivo es simple. Solo tendremos que avanzar poco a poco en esta telaraña de pasadizos, obtener riquezas y conseguir que el pequeño poblado vuelva a sus días dorados.

Esto se resume en un gameplay de generación de mazmorras que estarán divididas en diferentes plantas. Para avanzar por el ellas necesitaremos encontrar las gemas púrpuras que abrirán la puerta hacia el siguiente nivel. Obviamente, en la última planta de cada sección nos espera un jefe junto con su ejercito de monstruos y una suculenta recompensa.

Hasta aquí Lapis x Labyrinth se puede resumir de forma muy simple y típica. Aceptamos una misión, bajamos al laberinto, destruimos todo a nuestro paso, derrotamos a un jefe, nos llevamos la recompensa y subimos de nivel. Luego lo repetimos centenares de veces con el fin de ser cada vez más fuertes y derrotar a enemigos aún más peligrosos. Por suerte, Nippon Ichi Software sabía con lo que estaba trabajando.

Si haces un juego con estas mecánicas está claro que tienes que conseguir dos cosas; una es que no se haga repetitivo al jugador, ya que le estás pidiendo realizar la misma acción cientos de veces pero con pequeños cambios aquí y allá; y la segunda es algo que en papel suena muy simple y es que sea divertido de jugar. A nadie le importa repetir algo si haciéndolo nos lo pasamos bien. De esto hablaremos más adelante, pero ahora centrémonos en lo que hace especial a Lapis x Labyrinth y cómo consigue no caer en la monotonía.

En el poblado pasaremos el tiempo entre misiones y podremos cambiar y mejorar nuestro equipo así como aceptar nuevas misiones.

Para empezar nos encontraremos con un sistema de clase que da mucha vida al juego. Disponemos de 8 clases, cada una con armas y habilidades completamente diferentes, desde las clásicas como cazadora o maga hasta otras como la sirvienta o la nigromante. Aunque existan 8 clases nuestro equipo solo puede estar formado por 4 personajes, por lo que tendremos que elegir que composición llevar y compensar los puntos débiles de cada uno.

La otra gran diferencia es la mecánica del modo fever. Cuando estemos en pleno combate una barra se irá llenando lentamente y al alcanzar su máximo entramos en modo fever. Es aquí cuando comienza el festival de tesoros ya que en el modo fever cada vez que golpeemos a un enemigo, o incluso a un bloque, un montón de gemas invadirán la pantalla. Cuando entremos en este modo será cuando podremos optar a conseguir un buen botín y tener acceso a la oportunidad de lograr mejor equipamiento.

Eso sí, un factor importante en Lapis x Labyrinth será manejar la economía de esta barra, ya que querremos que se active en los momentos con más acción o con mayor cantidad de bloques destruibles para aprovecharlo al máximo.

En el laberinto nuestro equipo estará formado por una pirámide de cabezas. Si derrotan a nuestros 4 personajes y a nuestro cofre, será el game over.

Por desgracia, un factor con el que cuenta Disgaea y que aquí parece haberse perdido es su característico humor. Su estilo sigue siendo parecido y la estética chibi le pega mucho, pero le falta esos diálogos que daban una carcajada o dos entre misiones. Esto se llega a echar en falta mucho más de lo que podría parecer a simple vista, ya que es uno de sus mejores recursos para romper con la rutina que el juego implementa en sus mecánicas.

El mayor punto de Lapis x Labyrinth es sin duda su jugabilidad. A primera vista parece (y es) un juego de acción muy caótico en el que cuesta saber un poco qué está pasando, pero una vez coges el mando todo se vuelve mucho más intuitivo.

A quien debemos dar gracias de esto es a sus controles. El estudio ha sabido muy bien cómo compensar toda la información que ocurre en pantalla con unos controles sencillos e intuitivos. Con un botón atacamos, con otro hacemos ataques especiales, con otro saltamos y con el cuarto llamamos a nuestro asistente. Después tenemos los gatillos para usar el ataque en grupo (un gran ataque en área que consume una barra que deberemos cargar combatiendo) y el relevo.

El combate también ayuda. Todo es muy dinámico y no existen combos como la definición clásica de la palabra, si no que vas combinando tus ataques normales con los especiales. La gracia de este sistema es saber distribuir todos nuestros recursos de manera que nunca nos quedemos solo con nuestros ataques básicos, porque es cuando nuestro daño bajará a niveles preocupantes.

Lo único malo de los enfrentamientos es la saturación de elementos en pantalla. Tenemos a los enemigos, sus barras de vida, sus ataques, a nosotros (que medimos normalmente 4 veces lo normal por «llevar» a nuestros compañeros en la cabeza), nuestros ataques y una interfaz con un montón de información que no para de bombardearnos. Y eso sin contar con el modo fever, que activará una cascada de joyas a cada golpe que logremos impactar en nuestros enemigos, haciendo a veces imposible ver qué está ocurriendo.

El ataque en grupo será una gran forma de lidiar con las oleadas de enemigos y cargar la barra fever rápidamente a la vez. Un dos por uno en toda regla.

No voy a mentir, aunque el combate sea fluido y muy divertido, cuesta hacerse a él por este factor. Las primeras horas, más que saber qué estás haciendo, te dejarás llevar pulsando varios botones sin mucha dificultad, pero Lapis x Labyrinth pide de tu parte para sacar provecho de su sistema de combate al completo.

Si algo tiene característico Disgaea y que ha heredado su hermano pequeño es sin duda su sistema de grindeo (es decir repetir la misma acción con el fin de obtener mejoras en el juego, como más nivel o mejor equipamiento). Seamos sinceros, solo recomiendo este juego a gente que pueda dedicarle mucho tiempo y le guste hacer esto. Puede ser algo muy tedioso en ocasiones y muy repetitivo, pero como he dicho el juego está diseñado de la forma que Nippon Ichi Software solo sabe y lo convierte en un punto a favor.

Desde el nivel de los personajes a su equipamiento, pasando por la obtención de materiales para fabricar diferentes objetos de apoyo y conseguir ampliar cosas como nuestro equipamiento máximo, todo pedirá que repitamos diferentes niveles una y otra vez para seguir avanzando. Es parte de la formula ganadora de Lapis x Labyrinth y lo sabe perfectamente. Por esa razón usaremos la ciudad (nuestro punto de descanso entre misión y misión) para la administración de equipamiento y la fabricación de diferentes objetos.

La importancia por el equipamiento llega al punto de tener que repetir misiones buscando mejoras que den ventajas o protección contra cierto tipo de enemigos que nos estén dando un dolor de cabeza en particular; hasta la obtención de ciertas habilidades que se adapten a nuestro estilo de juego para potenciar nuestras aptitudes o compensar nuestras debilidades.

El modo fever es un autentico caos y nos será imposible ver nada. Es el precio a pagar por las grandes recompensas que podemos obtener en este periodo de tiempo.

Por desgracia, este grindeo es necesario. Si decidimos ir de cabeza contra los enemigos más duros sin pararnos a mejorar nuestros atributos llegará un momento en el que no tendremos oportunidad alguna contra ellos y barrerán el suelo con nuestros preciados personajes.

Lapis x Labyrinth es una experiencia larga, de esas que dedicas un poco de tu tiempo en tu día a día para ir avanzando. Puede llegar a ser muy divertido y, aunque le falte el carisma que hace especial a Disgaea, sabe llevar sus mecánicas base y trasladarlas a un juego de acción en tiempo real de una forma muy efectiva.

No es el juego más profundo, ni el más pulido, pero desde luego que es entretenido para la gente que sepa apreciar este sistema y sepa dónde se está metiendo. Es agradable ver salir a Nippon Ichi Software de su zona de confort e intentar algo nuevo, aunque aún les falta pulir algunas cosas.

Lapys x Labyrinth

Puntuación Final - 7.5

7.5

Recomendado

Un juego lleno de acción y con un combate muy divertido. Solo recomendado para gente que sabe donde se esta metiendo.

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Regas

Jugando desde que era capaz de sujetar un mando. Amante de los RPG y la narrativa en general. Con suerte futuro diseñador.

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