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Close to the Sun – Análisis PC

La fantasía de Nikola Tesla se vuelve contra el

Hace ya bastantes años que el primer Bioshock cayó sobre nosotros, generando un fuerte impacto en la industria y ganándose por méritos propios un estatus de culto. Lo raro es que haya tenido tan pocos imitadores, sobre todo en uno de sus apartados más imponentes: el arte y la ambientación.

El anuncio de Close to the Sun supuso un autentico bombazo para los fans de la saga creada por Ken Levine, entre los que me incluyo. De hecho, la ambientación que se dejaba ver en los primeros tráilers del juego nos hizo la boca agua a todos. Y es que cuando pruebas algo muy bueno, como es el caso de Bioshock, lo más probable es querer más y mejor. Por tanto, parecía que Close to the Sun había llegado del cielo, que ese estudio italiano llamado Storm in a Tea Cup conocía las claves para que su obra nos llegara. Pero parece que cuanto más altas son las expectativas, más duro es el golpe.

Nos situamos en una especie de pasado futurista distópico; una cosa muy rara, lo sé. Corre el final del siglo XIX, donde el famoso inventor Nikola Tesla ha revolucionado al mundo con sus inventos relacionados con el electromagnetismo a niveles exagerados. Así que no se le ocurre otra cosa que construir un barco tan grande como una ciudad: el Helios.

Esta bestia marina se diseñó como un centro de investigación gigantesco, donde los mejores científicos pudieran desarrollar todo su potencial sin someterse a los cánones éticos de la sociedad. Así que Tesla se ha montado su Rapture personal, siendo su personaje una suerte de Andrew Ryan mal entendido. Porque, aunque de vez en cuando nos aborda con diálogos pomposos y ególatras, en ningún momento llega al nivel de aquel tipo que tuvo la idea de construir una ciudad bajo el mar.

En dicho lugar trabaja Ada, la hermana de la protagonista, Rose. Ada nos manda una carta diciéndonos que tenemos que ir para allá, que tal y cual cosa están pasando y que es muy importante. Así que, sin más dilación, nos ponemos en marcha hacia el Helios, para descubrir, como no podía ser de otra forma, que algo muy malo ha pasado.

El barco está en cuarentena y hay cadáveres por todas partes. ¿Qué habrá pasado aquí? ¿Una epidemia? ¿Se han vuelto todos locos? ¿O un experimento ha salido mal? Bueno, nuestro deber será descubrirlo y de paso dar con nuestra hermana, aparte de salir con vida del barco.

Una historia que comienza de una forma muy interesante (sobre todo por incluir a un personaje histórico como es Nikola Tesla), pero que conforme avanza, no tarda en caer en clichés y sentirse genérica. Habrá muchas cosas que nos veamos venir, pero se alternan con un par de giros algo más inesperados. Pese a no estar a la altura de un buen argumento, engancha lo suficiente como para que queramos terminar el juego y saber qué ocurre al final.

No esperéis encontrar nada excesivamente complejo. Es más, la cantidad de personajes con los que dialogaremos se cuentan con los dedos de una mano, de la misma forma que en Bioshock, la mayoría de los diálogos serán a través de llamadas de radio y rara vez tendremos delante a un personaje. Además, aquí tampoco encontramos personajes ni hilos secundarios en la historia. No solo eso, sino que el mismo personaje principal no parece tener nada de protagonismo en la misma; tan solo sabemos que tenemos que ir a ese barco a descubrir qué pasa y cuanto más avanzamos, más nos acabamos preguntando “y yo qué hago aquí”.

Por último, hay que comentar que los diálogos están traducidos y doblados al castellano, con unas voces que de vez cuando quedan geniales pero otras resultan muy sobreactuadas, rozando la vergüenza ajena. Yo os recomiendo jugar con las voces en inglés, que es para mí el doblaje que mejor ha quedado.

Uno de los inventos de Tesla
A Tesla le gusta llenar el barco de inventos peligrosos para la propia tripulación.

El barco lo recorreremos desde una perspectiva inmersiva en primera persona, pero las decepciones no tardan en llegar. Close to the Sun es casi un Walking Simulator, pero sin la profundidad y la gracia que ese género suele tener: su linealidad solo se compensa con puzles del estilo «ve al punto A y activa una palanca que abra el punto B». Hay más variedad, claro: tan solo cambia “palanca” por “llave”, o “puerta” por “mecanismo” para que te hagas una idea de en qué consisten casi todos los puzles. En ocasiones muy contadas sí que hay algunos puzles de verdad, pero son tan fáciles que el desafío es inexistente. Es decir, tenemos un barco enorme, pero el camino a través de él está bien delimitado y marcado. No hay más, así que el concepto está muy bien pero no se ha aprovechado como se debería.

La interacción con el entorno es también muy limitada. Además de los objetos clave, que son casi siempre llaves, encontraremos algún que otro objeto para observar en tres dimensiones, como los típicos diarios escritos por los científicos antes de morir y poco más. A veces sí es verdad que hay que explorar un poco más la zona para encontrar estos objetos; sin embargo, no hay que hacerlo para encontrar los que realmente sirven para avanzar. Todo esto en conjunto crea una jugabilidad poco estimulante. Repito que si no fuese porque la historia suscita un mínimo de interés seguramente dejaríais de jugar bastante rápido.

Por desgracia, Close to the Sun es tan lineal que se puede superar tranquilamente en dos tardes y encima, sin muchos motivos para volver pasado un tiempo.

También os tengo que avisar que aquí uno no puede ponerse a jugar e irse a los cinco minutos. Os tenéis que terminar todo el nivel enterito, o a la vuelta tocará empezar desde el principio de este. Por suerte, solo he vivido este momento de frustración una única vez pero fue en uno de los momentos más aburridos del todo el juego.

Pasillo inquietante
Por muy largo que sea un pasillo y más puertas que tenga, lo más probable es que solo podamos abrir una.

No soy yo el único que piensa que Close to the Sun se vendió como un survival. Ya sabéis, esto de escapar de enemigos haciendo uso del sigilo, sin arma ninguna para defendernos. Y es que los primeros tráilers así lo daban a entender. Una mecánica que no me gusta para nada, pero que, dada la premisa del juego, estaba dispuesto a pasar por alto. Y contra todo pronóstico, lo que encontré al final fue mucho peor de lo que esperaba.

Resulta que hay “encuentros” o “enfrentamientos” con enemigos. Solo que lo que se hace aquí es huir de ellos en una ruta previamente preparada. Después de un rato corriendo, llegaremos a un punto en el que se activará algún evento que hará que el enemigo se quede atrás. No hay mecánica de sigilo ninguna: simplemente sucede algo, aparece el enemigo, y empezamos a correr hasta que se acabe la secuencia.

Podemos morir. De hecho, ocurrirá con frecuencia en estos momentos. Porque el más mínimo error en la huida significará volver a empezar desde el principio de la persecución. Una mecánica que no solo es aburrida, sino que también es frustrante y carente de gracia. Cuesta creerlo ya que Close to the Sun es supuestamente un juego de terror, pero justo los momentos que deberían generar tensión no lo hacen. Eso sí, os vais a hartar de jumpscares, sobre todo en la primera mitad del juego.

El teatro
Esto es la entrada al teatro, una de las mejores partes en cuanto al apartado artístico. Una pena que Close to the Sun no ofrezca nada más.

Está claro que la ambientación es una de las principales bazas del juego, sobre todo si eres fan de la saga Bioshock.

Hay rincones en el Helios que parecen calcados a lo que pudimos ver en Rapture. En cambio, otras zonas tienen un estilo más propio, pero conservando la misma esencia. Aquí el juego destaca enormemente, ofreciéndonos momentos muy agradables a la vista y otros que son simplemente espectaculares.

Aun con la clara inspiración en Bioshock (que hasta el logo del juego se parece) encontramos que el arte de Close to the Sun tiene un estilo muy própio. Una mezcla de las corrientes steampunk con la parafernalia eléctrica de Tesla, por lo que me he permitido el lujo de bautizarlo con el nombre de “electro-punk”.

Los desarrolladores han sabido aprovechar muy bien el potencial del Unreal Engine 4 para diseñar toda clase de escenarios bonitos. Sin embargo, los problemas de rendimiento son frecuentes. En algunas zonas estaremos deambulando tranquilamente cuando de repente los FPS se pondrán bajo mínimos sin razón alguna. También sucede de manera aún más grave en las persecuciones, lo que hace que estos momentos sean aún menos disfrutables.

Un invernadero lleno de tubitos
Esta es una de las zonas donde los problemas técnicos se acumulan. Aun así es otra de las más bonitas del juego.

Me cuesta creer que haya tan poco donde rascar en Close to the Sun. Más allá de un estilo artístico impecable, no ofrece nada destacable ni novedoso; además es muy corto y muy poco rejugable.

De momento lo tenéis en la Epic Store, PlayStation 4 y Xbox One desde 29,99 €. Viendo lo que ofrece quizás sea conveniente esperar a alguna rebaja importante para hacerse con él. Recomendado solo a quien tenga muchas ganas de visitar un entorno lo más parecido posible a Rapture.

Close to the Sun

Puntuación Final - 4.5

4.5

Un juego que pintaba muy bien pero termina ofreciendo bastante poco.

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Nukem

Ingeniero informático, en el mundo de los videojuegos desde que cogí la escopeta de doble cañón en DooM 2 y muy fan de los First Person Shooter clásicos. System Shock 2 es el mejor juego de la historia.

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