Hardware

Razer Nari Ultimate – Análisis

El sonido del campo de batalla

Hoy centramos nuevamente el foco en los periféricos destinados a sacar el mayor partido posible al sonido de nuestros videojuegos, y lo hacemos por la puerta grande, pues desde Razer han tenido la amabilidad de cedernos los Nari Ultimate, uno de los productos estrella de la marca. Un dispositivo que hemos podido exprimir en diferentes entornos y situaciones, y cuyo análisis os traemos a continuación, no sin antes agradecer la oportunidad a la gente de Razer España.

Hace poco os traíamos el análisis de los Razer Kraken Tournament Edition, unos cascos con una relación calidad-precio fantástica y ajustados a muchos perfiles diferentes. Hoy analizamos estos Razer Nari Ultimate, un headset destinado a los usuarios más exigentes que quieran sacar el máximo partido al sonido en todas sus vertientes.

En esta ocasión Razer ha enviado a nuestra redacción una edición especial para prensa, cuyo empaquetado y presentación difieren de las unidades destinadas a la venta al público. La unidad de prueba viene en una llamativa caja negra con forma de heptaedro, en la que destaca el logo de la marca en su característico verde iridiscente.

Foto del dispositivo Razer Nari Ultimate   Foto del dispositivo Razer Nari Ultimate

En su interior nos encontramos con un compartimento donde va alojado el headset, junto a una solapa que se abre a modo de tríptico, donde se recoge información sobre el producto, y que a su vez esconde los cables e instrucciones. El pack incluye el equipo, un cable de carga micro-USB y un cable jack 3,5 mm, con sus correspondientes protecciones.

Los Nari Ultimate cuentan con una doble conectividad, que nos permite utilizarlos de forma inalámbrica a través de un dongle USB (que se acopla a los cascos como si de un botón se tratase) que funciona con una frecuencia de 2.4 GHz y un alcance aproximado de 12 metros sin obstáculos, o bien emplear un cable con jack de 3,5 mm. El núcleo del dispositivo cuenta con unos audífonos de imanes de neodimio de 50 mm, cuya frecuencia tiene que oscila en 20 Hz – 20 kHz, una sensibilidad de 107 ± 3 dB, e impedancia de 32Ω a 1 kHz. Unas cifras adecuadas al uso para el que están diseñados y que cumplen los requisitos para ofrecer un buen rango de graves y unos agudos aceptables.

Por su parte, el micrófono, que es de tipo retráctil y puede quedar prácticamente oculto en el cuerpo del headset, se puede moldear para ajustarlo exactamente como queramos. Es de patrón unidireccional, tiene una respuesta de 100 – 6.5 kHz, y una sensibilidad de -42 ± 3 dB, características estándar para un headset de gama alta. Respecto a la batería, Razer anuncia oficialmente una durabilidad de 14 horas con la iluminación Chroma activada, y 20 horas en modo bajo consumo.

Sobre los sistemas compatibles, tienen soporte inalámbrico para PC con Windows 7/8/10 y para PlayStation 4, aunque reproducirán cualquier fuente conectada por jack, pero sin posibilidad de utilizar su controlador. Para terminar, algunas de las principales características que incluyen, y comentaré más adelante, son el sonido envolvente THX Spatial, sistema Hypersense y la mencionada luz Chroma, seña de identidad de la marca.

Foto del dispositivo Razer Nari Ultimate   Foto del dispositivo Razer Nari Ultimate

Al coger el equipo dos cosas nos llaman la atención rápidamente: por un lado la sobriedad y calidad del conjunto, que visten cada detalle; y por otro su tamaño, ya que se trata de un equipo bastante voluminoso. Existe un único modelo disponible, sin opciones de color o personalización, pero personalmente creo que el aspecto elegido le sienta como un guante. Su diseño es sobrio y elegante, y aunque comparten la forma de la serie Nari, estos Ultimate se distinguen por su acabado metalizado, cuyo nombre comercial es “gun metal”. Alguien podría pensar con esta descripción que el resultado puede ser aburrido, y por eso Razer ha querido dar el toque rompedor con la iluminación del dispositivo. Utilizando su conocido Chroma, el logo con las tres serpientes destaca en el frontal de las orejeras poniendo la nota de color con todo el espectro RGB, que podremos configurar a nuestro gusto desde el centro de control Synapse. Una combinación atractiva que a mi parecer funciona realmente bien.

Entrando en su diseño estructural, la responsabilidad de su gran tamaño recae principalmente en los auriculares. Están cubiertos por una gran almohadilla que combina piel y tela, y que además de tener un tacto agradable, posibilita un excelente aislamiento. En su interior hay hueco suficiente para cubrir completa y cómodamente cualquier oreja, aprovechando todo ese espacio para los altavoces, controladores, baterías y motores hápticos, que posibilitan la vibración con la tecnología Hypersense. Ambos auriculares son giratorios, algo que se agradece cuando tenemos que interrumpir la sesión y dejarlos en el cuello. Para la sujeción cuentan con una diadema doble, con aluminio duro en la exterior, y un acolchado de tela en la interior, para un contacto de apoyo cómodo.

Foto del dispositivo Razer Nari Ultimate    Foto del dispositivo Razer Nari Ultimate   

Y en cuanto al peso, no siendo un headset especialmente ligero, no resulta un inconveniente, ya que la diadema ajustable se adapta a la perfección para un correcto reparto del peso. He pasado largas horas de uso sin quitármelos y ni he sentido la necesidad de descansar, ni he tenido problemas con la sudoración en las orejas. Una vez que te los colocas y empiezas a jugar, escuchar música o ver una serie, te olvidas de que los llevas puestos.

El elemento que con el que los Nari Ultimate marcan la diferencia tiene como protagonista la tecnología Razer Hypersense. Se trata de un sistema de vibración inteligente que, valiéndose de motores hápticos, transmite a nuestra cabeza el efecto físico de los sonidos más graves y profundos. No se trata de una simple vibración al ritmo de lo que estemos escuchando, si no que amplifica las sensaciones con un efecto calculado que depende de diversos factores, como el tipo de sonido y la intensidad. Cuando lo pruebas por primera vez puede resultar raro, y sacarle provecho dependerá de la sensibilidad y el gusto de cada uno. Al tratarse de un sistema que puede no gustar a todos los usuarios, su funcionamiento se puede configurar al gusto desde Synapse.

Mi experiencia ha sido bastante buena, aunque con distintos niveles de satisfacción dependiendo del contenido multimedia. Para los juegos me parece una pasada, usando Hypersense configurado a máxima intensidad en juegos de acción como Overwatch y Battlefield o deportivos como NBA 2K19. Pasado un pequeño periodo para acostumbrarse, mejora bastante la experiencia auditiva, ya que la vibración se combina con el sonido envolvente THX, consiguiendo una inmersión mucho más profunda en la escena. Te permite percibir los disparos y explosiones como si corriésemos por el campo de batalla, o notar cómo retumba el pabellón como si estuvieses allí animando a tu equipo.

Foto del dispositivo Razer Nari Ultimate  

Por otra parte, he disfrutado de alguna serie –el último capitulo de Juego de Tronos, sin ir más lejos-, con la vibración al mínimo, y también me parece un buen complemento. Sin embargo, soy incapaz de escuchar música con el modo activado, ya que la vibración se hace muy intrusiva y al poco tiempo de estar escuchando una canción me resulta molesta. He echado de menos un botón físico que permita activar o desactivar Hypersense, e incluso que permitiese regularlo manualmente, aunque afortunadamente hacerlo a través de Synapse es un paso rápido y sencillo. Eso sí, cuándo usemos los auriculares vía jack en algún dispositivo fuera de los compatibles no tendremos posibilidad alguna de sacarle provecho.

No hay duda de que Hypersense es el elemento estrella del headset y sus virtudes tienen un enfoque gaming bastante marcado. Esto, como siempre, tiene sus pros y sus contras, y uno de los factores perjudicados es la calidad pura del sonido. No es que esté descuidado, ni mucho menos, ya que el rendimiento es óptimo para cumplir en todas las facetas, pero la nitidez en pistas con diversa instrumentación no está entre sus fuertes. El sistema THX Spatial suple las carencias del controlador para ver películas y contenido similar, ya que se asemeja al funcionamiento de un equipo 5.1 con un buen resultado. Pero donde peor se desenvuelven los Nari Ultimate es con la música, donde se echa en falta más rango de agudos y una mayor definición. Un buen ajuste de ecualización, dependiendo del género, puede ayudar a mejorar el resultado, pero está claro que no es su cometido principal. Obviamente, como usuario que se pasa el día escuchando música, estoy llevando la vara de medir a un nivel exigente, más allá de estos aspectos, los Nari Ultimate se escuchan sobradamente bien.

  Foto del dispositivo Razer Nari Ultimate  Foto del dispositivo Razer Nari Ultimate

¿Merece la pena ese guiño seductor a los videojuegos? Personalmente creo que sí, ya que cumpliendo con el resto de cometidos sí que ofrecen una experiencia diferente y muy satisfactoria en cuanto a la experiencia jugable. El énfasis en los graves sienta bien a la mayoría de juegos de acción, y la aportación de Hypersense y el sonido espacial no se limitan a un sonido más impactante, sino que nos ayudan a orientarnos y responder mejor a las situaciones que se nos presenten en partida. Una característica que frenará a algunos por la rara sensación inicial, pero que una vez acostumbrados a ella, se echa de menos si no se tiene.

Respecto al uso diario, decir que la duración de la batería está por debajo de las cifras oficiales, aunque dependerá de la configuración que elijamos. He calculado aproximadamente 8 horas de funcionamiento con Hypersense y Chroma, y más de 12 horas con ambos sistemas desactivados, siendo la autonomía más que suficiente para un uso normal. Ya comenté que me habría gustado contar con un botón para desactivar la vibración, y por lo demás, contamos con los botones comunes en cualquier headset, con una buena accesibilidad cuándo los tenemos puestos. Por su parte, la excelente ergonomía del equipo y la ausencia de cables en modo inalámbrico convierten a los Nari Ultimate en un componente totalmente adecuado a sesiones intensas de juego.

Foto del dispositivo Razer Nari Ultimate   Foto del dispositivo Razer Nari Ultimate

Para concretar este apartado me gustaría pasar brevemente por el funcionamiento del micrófono, cuyo mecanismo me parece práctico y manejable, pero cuyo rendimiento creo que desentona un poco respecto al resto del conjunto. Estando ante un periférico de perfil alto, la calidad del micro se asemeja a la de cualquier equipo estándar, con un sonido bastante plano y algo enlatado. Podríamos resumir su rendimiento como justo, sin llegar a ser un problema pero sin brillo.

Razer nos ofrece a través de su aplicación un centro de control total para todos sus dispositivos. Una vez conectemos el adaptador USB, Windows detectará automáticamente el dispositivo y en pocos minutos tendremos el software instalado y listo para ser utilizado. Su manejo es sencillo e intuitivo, por lo que cualquier usuario, aun siendo primerizo, se hará pronto con el manejo del programa. Seleccionando nuestros Nari Ultimate tomaremos las riendas de todos los componentes del headset, pudiendo configurar el sonido envolvente THX y la activación e intensidad de Hypersense, además de aspectos del sonido como el refuerzo de graves, la nitidez de voces y un sistema de ecualización básico. También tendremos control sobre el micrófono y sus niveles, y como no podía ser de otra manera, podremos acceder a Chroma Studio y Chroma Connect desde donde podremos personalizar las secuencias y la velocidad, además de permitirnos sincronizar los colores con el resto de periféricos Razer Chroma que tengamos.

Mi recomendación es que la primera parada antes de hacer uso de los cascos sea precisamente en Synapse, aprovechando el testeo en vivo para ir regulando cada aspecto a nuestro gusto, especialmente el funcionamiento de Hypersense y sus distintas opciones dependiendo de qué vayamos a escuchar.

Estamos ante un headset con una clara vocación gaming y con tres pilares fundamentales: Hypersense, THX espacial y la comodidad. Sus puntos fuertes se ven enaltecidos en los géneros más jugados, donde el sonido en 360 grados, los potentes graves y las sensaciones de la vibración crean una atmósfera inigualable. Además, la calidad de su diseño y componentes le confieren una comodidad de uso que lo hacen ideal para jugar durante horas sin cansarse. La experiencia con el cine puede ser llamativa, y el resto de facetas quedan cubiertas de manera aceptable. Los factores que juegan en su contra son principalmente la adaptación al sistema háptico, que puede llegar a resultar molesto para algunos usuarios, y su desempeño reproduciendo música, especialmente para aquellos que le dediquen muchas horas o que busquen connotaciones más profundas.

Su precio es alto, situándose en el rango próximo a los 200 €, pero creo que el nivel de acabados y su tecnología son una justificación razonable. Posiblemente haya opciones más económicas, pero los Nari Ultimate ofrecen una experiencia única que los hace una opción muy a tener en cuenta. Personalmente creo que son una excelente alternativa para jugadores, especialmente para títulos de acción y deportivos, y cuyas características merece la pena probar.

Razer Nari Ultimate

Diseño
Rendimiento
Calidad/Precio

Los Nari Ultimate nos ofrecen una experiencia especialmente dedicada a los vídeojuegos, amparados en su tecnología Hypersense y THX Spatial para conseguir la mayor inmersión posible. Un equipo de gama alta pensado para jugones.

User Rating: Be the first one !
Etiquetas

GranKhan

Apasionado del mundo de los vídeojuegos, y en general de todo lo que lo rodea. Jugador desde que pude sostener un mando. Co-presentador del NaviPodcast. Director de la Comunidad y el canal de YouTube "DominiosDeGranKhan".

Actualidad

Botón volver arriba
Cerrar
X