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SteamWorld Quest: Hand of Gilgamech – Análisis Switch

Robots vs. Dragones

La saga de SteamWorld lleva en nuestra bibliotecas de juegos casi diez años, y el equipo de Image & Form Games se han atrevido a ir cambiando de género en cada una de las entregas de este universo tan particular. La primera aparición de los robots de SteamWorld fue en SteamWorld: Tower Defense, un juego que salió en la tienda digital de Nintendo DS allá por el año 2010, pero no fue hasta 2013, con la salida de SteamWorld Dig que la saga comenzó a ganarse la popularidad y el éxito. Primero fue el género del tower defense, luego el metroidvania, con las dos entregas de Dig, y siguieron con la estrategia por turnos de SteamWorld Heist. Y ahora, el equipo se atreve con el RPG por turnos más clásico en SteamWorld Quest: Hand of Gilgamech, pero dándole sus propia personalidad.

En este SteamWorld Quest comenzamos la aventura siguiendo a Armilly, una aventurera que sueña con formar parte del Gremio de Héroes y seguir los pasos del héroe de las leyendas, Gilgamech; y su amiga Copernica, una alquimista que abandonó la escuela de alquimia tras unas diferencias con la filosofía de la misma. Ambas se encontraban en una misión de recolección en el bosque cuando su pueblo fue asaltado y destruido por el ejército del Señor Oscuro. En este momento se les une su amigo Galleo, que buscaba una excusa para salir por fin del sótano en el que vive. Así, el Gremio de Héroes es destruido en el ataque, así que le toca a Armilly, Copernica y Galleo la tarea de acabar con el mal que asola su mundo y frustrar los planes del Señor Oscuro.

Como ya os adelantamos al principio, en esta nueva entrega de SteamWorld el equipo se ha decantado por un RPG por turnos clásico, pero la particularidad está en que las acciones de nuestros protagonistas en combate las decidirán las cartas que consigamos. Cada uno de los personajes contará con unas cartas y mazo propios y al comienzo de los combates robaremos cartas de nuestro mazo conjunto. El máximo de cartas jugables por turno es tres, pero si jugamos tres cartas del mismo personaje desencadenará un ataque de cadena extra que dependerá del arma equipada con cada uno de ellos. A su vez, algunas cartas tienen efectos extras sí son jugadas junto a otras. Por ejemplo, un personaje tiene una carta que cura a todos los aliados un poco de su vida, pero si junto a esa jugamos cualquiera carta de Galleo, ese efecto de curación se verá aumentado

Captura de un combate de SteamWorld Quest.

Las cartas las iremos adquiriendo según avancemos en la historia, así como comprándolas a la misteriosa vendedora o creándolas con los materiales que suelten los enemigos en combate. Hay dos tipos de cartas: las de ataque básico y las de ataques especiales. Por cada carta de ataque básico que usemos, generaremos un engranaje que llena un medidor en la parte superior de la pantalla y las cartas de ataques especiales necesitarán un número determinado de engranajes para poder jugarse. Galleo, por ejemplo, podrá envenenar a un rival con un coste de cero engranajes con una de sus cartas especiales o bajarle las defensas elementales a un rival con un golpe de hielo con un coste de tres engranajes. Aquí es donde entra la importancia de la construcción de los mazos, puesto que no es muy buena idea tener un mazo que sólo tenga ataques especiales ya que no podrás generar los engranajes suficientes para ejecutarlos. Cada mazo de cada personaje consta de ocho cartas y sólo podrás tener en combate a tres personajes.

Las cartas son el principal motor del juego y lo que nos permitirá crear nuestro estilo de combate propio. En mi caso, Armilly se centraba en darse bufos de ataque a sí misma y destrozar con ataques físicos e ígneos, mientras que Galleo era el tanque, provocando a todos los enemigos y subiendo las defensas de todo el equipo. Cada personaje tiene dos estilos de combate más o menos claros, que encima se pueden ver aumentados con las sinergias de algunas cartas entre personajes.Gestión de mazos de SteamWorld Quest.

La otra cara del juego es la exploración de los entornos en los que Armilly y compañía se van encontrando, desde cuevas lúgubres a bosques encantados, pasando por ciudades corrompidas. Estos mapas se dividen en distintas zonas por las que avanzaremos y encontraremos a los enemigos con los que podremos combatir o esquivar. Y aquí lo de esquivar es relevante porque los enemigos de cada sala reaparecerán cada vez que descansemos en una de las estatuas de Gilgamech que hay repartidas por el mundo. Además de hacer reaparecer a todos los enemigos, estas estatuas recuperarán toda la vida de nuestro equipo así como guardar nuestros avances. Cabe destacar que todas las zonas tienen más de un secreto en forma de cofres ocultos con nuevas cartas u objetos que poder utilizar.

Los protagonistas de SteamWorld Quest hablando.

Otro aspecto por el cual han brillado los juegos de la saga SteamWorld es su apartado artístico y diseño, y Quest no se queda atrás, mezclando el steampunk con el rol de espadas y dragones más clásico. Los escenarios y personajes están dibujados a mano y se nota el trabajo y detallismo en cada uno de ellos. Todos los personajes tienen unos diseños fantásticos y con unas animaciones fluidas y agradables. El diseño de Armilly y algún que otro personajes que no destriparé son maravillosos y demuestran el talento del equipo de Image & Form en este apartado. La única pega que se le podría poner en este aspecto es en los enemigos que, a pesar de que sus diseños son igual de buenos, son escasos y terminan repitiéndose demasiado con recolores muy indiscretos. También hay guiños y referencias a otros juegos de la saga desde el mismo inicio, y los fans se llevarán alguna que otra sorpresa.

La historia es bastante sencilla y pocas sorpresas llega a dar, pero los diálogos mezclan a la perfección el humor desenfadado de la saga y el conflicto y drama suficiente como para que funcione de manera más que notable. Amén de la fantástica traducción y localización al castellano de la que podemos disfrutar en todo el juego, así como la banda sonora, que acompaña a la perfección todo el desarrollo del juego.

En total, SteamWorld Quest dura sobre unas diez o quince horas, dependiendo de vuestras ansias a la hora de descubrir todos los secretos y cofres de los escenarios y el tiempo que le dediquéis a los desafíos de combate que se desbloquean al llegar a cierta zona de la historia. Absolutamente recomendable esta nueva entrega de la saga SteamWorld, que sigue demostrando el talento del equipo de Image & Form Games, que pueden explorar los géneros que quieran y seguirán haciendo un gran trabajo mezclando robots y vapor con casi cualquier cosa que se propongan, desde picos y diamantes hasta dragones y espadas.

SteamWorld Quest: Hand of Gilgamech

Puntuación Final - 8

8

Recomendado

SteamWorld vuelve a adentrarse en un nuevo género y vuelve a hacer un gran trabajo. El combate es dinámico y el apartado artístico vuelve a ser brillante.

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Etiquetas

Daniel González

Tal vez os interese mi vida de filólogo, o tal vez no. En todo caso resulta que me gustan los jueguicos y a veces escribo sobre ellos. Beyond Good & Evil es lo mejor que ha dado este mundo.

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