AnálisisSwitch

Overwhelm – Análisis Switch

A exterminar la colmena

Tienes la visión borrosa, solo te quedan catorce balas y estás escuchando al enemigo esperar a la vuelta de la esquina. Es tu última oportunidad y todo se acabará en unos segundos, así que respiras hondo y das el paso.

Hace tiempo que no me ponía realmente tenso jugando a algo, es una sensación que al menos yo considero difícil de lograr, pero Overwhelm me ha sorprendido poniéndome más veces contra la espada y la pared de las que puedo recordar. Veamos qué tiene este juego de acción y plataformas 2D para ofrecernos.

En Overwhelm tomamos el papel de un caballero que debe irrumpir en una colmena de extrañas criaturas y reunir los cinco núcleos de poder. Para esto tendremos que avanzar en la laberíntica ubicación abriéndonos paso entre decenas de criaturas que buscan nuestra muerte para llegar a una sala donde un jefe nos esperará custodiando su correspondiente núcleo.

Para completar esta misión solo tendremos tres oportunidades, si morimos las tres veces tendremos que empezar de nuevo. Por suerte, al conseguir uno de los núcleos o entregarlo en el centro del mapa recuperaremos nuestras vivas. Así pues, aunque tengamos pocas oportunidades, tampoco se pide algo imposible.

Pero ahí no acaba la cosa. ¿Sabéis cuando en Megaman conseguimos una nueva arma al derrotar a un jefe? Pues Overwhelm lo lleva contra corriente y al derrotar a un jefe será la colmena la que se adapte y reciba un nuevo poder. Desde ser más rápidos al disparar a que se añadan nuevos enemigos a la colmena, cada gran batalla proporcionará un poder nuevo a nuestros enemigos .

Imagen de gameplay donde se ve a uno de los jefes el cual se caracteriza por ser volador.
Cada jefe tiene una mecánica distintiva que se muestra anteriormente en el camino hacía el en forma de diseño del nivel.

Por si todo esto fuera poco, encima solo disponemos de 99 balas. Aunque será posible recargarlas en la antesala de los jefes y en el núcleo del mapa, es posible quedarse sin balas y disponer solo de una ataque cuerpo a cuerpo para defenderse.

Nos encontramos ante un juego en el que vas a morir muchas veces. Y al morir tres veces como ya he dicho tendrás que empezar desde el principio, cosa que puede frustrar incluso a la gente con más paciencia.

Por suerte, una vez hayamos derrotado a uno de los jefes se nos permitirá empezar la partida desde la sala del jefe en cuestión, de esta forma se puede practicar el cómo enfrentarse a cada uno y aprender sus patrones sin tener que repetir constantemente los diferentes caminos que tiene el mapa.

Aún así, si te atascas en algún momento el juego tiene opciones que permiten bajar la dificultad. Como, por ejemplo, haciendo que tengas infinitas vidas o que puedas pausar la partida mirando el mapa ¡Incluso puedes llamar a un amigo y jugar en cooperativo! Estas adicciones son geniales para la gente que se le haga un nudo y no termine teniendo una mala experiencia.

Y menos mal que existe estas ayudas. Sobre el cuarto jefe la dificultad del juego se eleva debido a todas las acumulaciones de poderes extras de los que disponen las diferentes criaturas, y se vuelve más difícil moverse por el laberinto de la colmena esquivando todas las amenazas que por derrotar a los jefes restantes.

Por último, si consigues terminar el juego y quieres un reto mayor, tienes a tu disposición un modo aún más difícil donde tienes que seguir un recorrido de jefes concretos y el mapa estará invertido. Gracias a esta función Overwhelm cuenta con cierta rejugabilidad, aunque nada del otro mundo.

Imagen donde se ve en pantalla el modo cooperativo
El modo cooperativo nos permitirá resucitar a nuestro compañero y hará que todo sea más sencillo.

Después de haber explicado todas estas mecánicas seguramente entendáis a que me refería en la introducción del análisis. Este juego ha logrado ponerme muy tenso y hacer que pase miedo. No el miedo que sientes cuando juegas a un título de terror, si no uno de saber que cualquier acción errónea significa obtener una desventaja (menos visión) o incluso el tener que empezar desde el principio.

Sin duda esto es lo que mejor lleva Overwhelm, pero también es su punto débil. Si bien al principio es un juego desafiante y que exige al jugador ser ágil y aprenderse los diferentes patrones, según avanzamos, más que ir escalando en una curva de dificultad normal, nos encontramos con una que quizás sacrifica lo justo por lo no tan justo en pos de aumentar aún más sus desafíos.

Por ejemplo, si juntamos los poderes de engancharse a las paredes y disparar de los enemigos básicos nos encontramos con que podemos ser alcanzados por sus proyectiles sin siquiera tener tiempo a reaccionar.

No es algo que estropee Overwhelm, pero sí que puede llegar a ser muy frustrante. Por suerte, como ya he dicho, es algo que empieza a ocurrir solo en los compases finales del juego y, si se nos hace muy difícil, siempre podemos permitirnos la opción de activar ayuda.

Overwhelm no solo se apoya en sus mecánicas para lograr una sensación de peligro y tensión. Gran parte de esta atmósfera es gracias a su diseño visual y sonoro.

Su paleta está compuesta principalmente por tres colores: blanco, negro y rojo (aunque con diferentes tonos). Si alguna vez tenéis que hacer un juego con tres colores, que sean estos. El blanco y negro permiten un claro contraste mientras que el rojo se usa para resaltar lo más importante. Obviamente hay sombreado y detalles con otros tonos, pero la clave de su diseño brilla en esta elección.

Gracias además a estos tonos más oscuros lo que en principio puede parecer que cansa muy rápido a la vista termina siendo agradable. Mis sesiones han durado alrededor de una hora y en ningún momento he notado que esta paleta me cansara los ojos.

Imagen del menú donde se ve la selección de jefes para enfrentarse al que prefieras.
La pantalla de selección de jefe es una brillante decisión que nos ahorrará mucho tiempo.

Su otro gran acierto en diseño es su apartado sonoro. Toda la banda sonora y efectos de sonido están hechos para buscar la incomodidad, sobre todo en las salas que conectan los jefes en las cuales la música pasa a ser algo de fondo. En las batallas contra jefes las canciones pasan a ser más activas y tiene toques para adaptarlo a una sección con más acción. Pero el mejor detalle es que durante tu última vida no pararás de escuchar un zumbido de fondo. Esto es lo que realmente pone tus nervios a flor de piel y es una decisión de diseño genial que solo ocurra en tu última vida, cuando estás al filo de la muerte.

Overwhelm ha sido un título que me ha impresionado desde el principio hasta el final. Es una prueba de que no hacen falta grandes gráficos o una típica historia de terror para conseguir provocar tensión al jugador.  Aunque es una pena que en sus últimos tramos su curva de dificultad sea demasiado elevada, es algo que se le puede perdonar, sobre todo gracias al sistema de ayudas que el propio juego te concede para estas ocasiones.

Desde luego para mí Overwhelm se ha convertido en una pequeña joya oculta en el catálogo de Switch (y también PC). Tiene unas mecánicas simples e intuitivas, una dificultad que resulta todo un reto y un diseño artístico y sonoro que roza la perfección.

Recomiendo este juego a todo el mundo que lo llame lo más mínimo. Da igual tu nivel de habilidad porque, como ya he dicho, el juego se adapta para resultar accesible pero desafiante a todo el mundo, sobre todo si cuentas con la ayuda de un amigo.

Overwhelm

Puntuación Final - 9

9

Imprescindible

Si te llama lo más mínimo es una compra muy recomendada. Una pena que tropiece un poco en sus compases finales, pero el resto del juego compensa con creces.

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Regas

Jugando desde que era capaz de sujetar un mando. Amante de los RPG y la narrativa en general. Con suerte futuro diseñador.

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