AnálisisSwitch

Bonds of the Skies – Análisis Switch

Una gran sorpresa y un placer

Todo el que me lea, conozca o escuche, enseguida notará que soy un fanático de los JRPG, sobre todo de Final Fantasy. Este género es al que más tiempo he dedicado en mi vida, no sé si por las historias, por las emociones o porque de pequeño era muy malo con los shooters. El caso es que JRPG que veía JRPG que jugaba, aunque estuvieran en inglés o japonés, no me importaba (aunque de japonés no tengo más idea que lo que escucho en los animes). Por ello, cuando se pidió este juego se pensó en mí y la verdad es que estoy muy agradecido por ello, ya que me ha dado la posibilidad de analizar un juego fantástico que ha pasado desapercibido de mi vista durante años. 

Bonds of the Skies es un JRPG relativamente nuevo, ya que salió en 2013 para IOS, que ha dado el salto a consolas y PC de forma más que merecida. Un recuerdo del ayer hecho hoy, que evoca a grandes títulos, como Dragon Quest; pero lejos de ser una copia o una imitación, incluso un homenaje, es la continuación lógica de un estilo y una forma de entender el videojuego que muchos añoramos. 

Como todo juego de este género, el argumento y la narrativa son elementos muy importantes. No es necesario que nos ofrezcan una historia del estilo del Señor de los Anillos, pero se agradece cierta profundidad tanto en la misma como en sus personajes. Al final, un JRPG es recordado por su trama y normalmente el resto de elementos jugables quedan en un segundo plano. En el caso de Bond of the Skies tenemos una trama clásica con una narrativa típica en esta clase de juegos, que no sorprende en fondo ni en forma, pero que da la talla y en el conjunto del juego crea una experiencia satisfactoria, agradable y, sobre todo, recordable.

Conversación con anciano
Típica imagen de un JRPG, pero esta vez nuestros compañeros nos seguirán.

Todo empieza con la típica leyenda sobre la creación del mundo, pero en este caso se nos introduce a los Grimoas, una especie de dioses elementales que lo crearon todo y cuya mitología quedó muy en el pasado, siendo ahora un objeto de culto casi arcaico. Eil, nuestro joven protagonista, se encuentra a punto de celebrar la ceremonia de mayoría de edad cuando todo se tuerce por el ataque de un demonio que envuelve todo su pueblo en llamas. Eil, para salvar a su gente, hará un pacto con el Grimoar del Aire, Nogard, con el que viajará para detener a dicho demonio y su destrucción.

Estamos ante un juego corto para ser un JRPG. La historia sin pararse a misiones secundarias y demás se puede completar en unas 10 o 12 horas; no olvidemos que originalmente estamos ante un juego de móvil y sus valores de producción evidentemente son muy humildes. Pese a esto, nos ofrece bastante, y aunque es una pena que no esté en español, el inglés del juego es bastante sencillo y con un conocimiento medio se puede disfrutar perfectamente de la historia. Aun con su sencillez, tenemos una trama con sus momentos épicos y sus giros, que hacen esta historia una pequeña obra, pero bastante memorable.

Como todo buen JRPG que se precie el combate es un elemento principal del mismo, aunque no suele ser el más destacable sobre todo en los juegos con combates por turnos. Este tipo de combate pese a gustarme mucho llega un momento que se convierte en un trámite algo tedioso, y aunque se disfruten contra los enemigos más fuertes, según avanzan las generaciones, son unas mecánicas que quedan un poco desfasadas a ojos de muchos jugadores.

Combate des el barco
No puede faltar los combates que haremos una vez consigamos el típico barco.

Visualmente nos encontramos con algo prácticamente 1:1 con Dragon Quest, al menos igual a los primeros títulos. De nuestros personajes solo podemos ver una imagen y una serie de comandos, ya que lo que ocupa relevancia visual es la visión de los enemigos, a los cuales enfrentamos de cara, de tal forma que se pretende hacer al jugador partícipe en primera persona del combate. Un método algo antiguo de plantear los turnos pero que bien utilizado es muy resultón, que también puede recordar a otros juegos como Bard´s TaleMight and Magic; aunque estos mantenían esta visión durante todo el juego y en Bonds of the Skies solo lo tenemos en el combate.

En cuanto al sistema en sí es muy clásico: los protagonistas tienen una serie de afinidades elementales, además de un arma especifica. El equipo solo consiste de arma, armadura, dos accesorios y las habilidades se van aprendiendo según se suben de nivel. Además, estas últimas van asociadas al pacto que hayan realizado los protagonistas con los Grimoas y su elemento, de tal manera que se desarrollarán en una especie de simbiosis. También tenemos una barra de sincronización que sube según combatimos y que se puede activar para, durante unos turnos, tener accesibles ciertas habilidades devastadoras, que sin duda nos darán la ventaja en el combate.

El combate son turnos naturales, es decir, no tenemos barra de BTC ni nada parecido, simplemente según demos las órdenes a nuestros personajes estos utilizarán su turno según su velocidad y teniendo en cuenta también el turno del enemigo. El sistema de subida de nivel y equilibrio con los enemigos en general funciona, pero seguramente debido a la brevedad del título sentimos que subimos de nivel muy rápido y que hay demasiado contraste con zonas en las que podemos combatir y en las que no, sobre todo porque en estas últimas pasamos de ser derrotados con facilidad a arrasar en relativo poco tiempo.

Batalla contra jefe de Fuego
Dentro de lo sencillo del juego, las batallas contra jefes son especialmente llamativas.

Para ser un juego corto tenemos una gran cantidad de objetivos secundarios y de objetos para crear, por lo que al final la experiencia puede ser bastante más extensa. En el primer caso las misiones secundarias no aportan demasiado, ya que son las típicas de acabar con un número determinado de enemigos concretos, pero sigue siendo una excusa para estar más horas, combatir y subir de nivel. Por otro lado, la creación de objetos mediante recetas y materias primas aparentemente tampoco aporta mucho, pero al final se hace bastante interesante ver que podemos conseguir y de que enemigos sacar ciertos materiales.

Bonds of the Skies es un hijo tardío de los 90, o más bien un hijo fuera de su tiempo. Su clara inspiración en esta época no es solo un homenaje más o menos bien hecho, es una traslación de los juegos que entonces teníamos hasta el punto que se podría llegar a confundir con un «remaster«. Pero siempre teniendo claro que esta imagen se refleja en un título que no es tan extenso como los de la época, por lo que en muchos detalles de diseño se pueden ver un poco áridos, aunque es algo que para nada desmerece el total del juego.

El apartado artístico es sencillo pero vistoso, con la clásica vista isométrica menos en el ya mencionado combate. Todo con un estilo «pixel art» que sin duda destaca en algunos de los enemigos que nos encontraremos, porque estos se mueven mientras combatimos de manera que el combate queda más vistoso. Es un elemento que sorprende al empezar a jugar y que hace que el juego sea más agradable aportando cierto dinamismo al combate pese a tener el estilo en primera persona.

Mapa del mundo
No podía faltar el típico mapa del mundo circular.

La banda sonora de Bonds of the Skies mantiene el tipo del resto de la obra, nada espectacular, pero bastante llamativa y recordable. Todos sus temas hacen un buen uso del estilo Midi, de los cuales cabe destacar el tema principal y el de batalla, que aumentan más la sensación de que es un juego que podríamos haber jugado a mediados de los 90. 

Artísticamente estamos ante un juego sólido como una roca, no parece un proyecto hecho por cualquier aficionado. Desprende profesionalidad dentro de lo que sus valores de producción le han permitido y ante todo no da la sensación de ser clónico o copiado de otros, tiene un estilo bastante propio que, aunque recuerde a otros títulos, mantiene su esencia propia y personalidad. 

Siempre he pensado que cada obra debe ser juzgada acorde a su contexto y viendo que espacio ocupa dentro del espectro producciones que hay hoy en día en los videojuegos. En el caso de Bonds of the Skies no puedo decir que sea un juego sobresaliente ni que sea la octava maravilla, el nivel en los JRPG esta altísimo desde hace muchos años, pero creo firmemente que estamos ante un buen juego hecho de la mejor manera posible con el tiempo y herramientas utilizadas. Sin duda, un trabajo hecho por alguien que ha jugado y entiende lo que es el género del rol japones. 

Una obra corta pero interesante y entretenida, en realidad muy conveniente para el estilo de vida de personas más adultas que posiblemente estamos muy ocupados y por la razón que sea ya no podemos dedicarle 80 horas a un solo juego, al menos en un espacio corto de tiempo. Un juego satisfactorio, muy digno, y que sin duda debemos tener en cuenta si queremos disfrutar de un buen JRPG con sabor a infancia.

Bonds of the Skies

Puntuación Final - 7.5

7.5

Recomendado

Un juego sencillo, pero bonito; un JRPG como los de antes que nos deja con ganas de algo más.

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Etiquetas

Francisco Jose Moreno

Gran Fan del Zelda, Final Fantasy, Metal Gear y largo numero de Etc. Lo mío son los juegos que me divierten simplemente o los que me llegan a la patata. No creo que nadie pueda sentar cátedra en opinar sobre videojuegos.

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