AnálisisPS4

One Piece World Seeker – Análisis PS4

Gomu gomu no... gatillazo!

Una de las normas no escritas a la hora de hacer un análisis es evitar cualquier comparación con otro juego. Tienes que saber describir lo que tienes delante sin recurrir a otros ya que no sabes si quien te leerá conocerá ese ejemplo, además de que es un recurso vago y simple. Si os cuento esto es porque es una norma que pienso saltarme una y otra vez en este análisis, ya que la mayor derrota de One Piece World Seeker es precisamente esa: su incapacidad de crear algo que muchos otros antes que él han conseguido y perfeccionado.

Chopper sonrojado en One Piece World Seeker
Tranquilo, Chopper, no pienso hacerlo…

La relación del manga creado por Eichiro Oda y los videojuegos ha sido, como poco, errática. Mientras que la mayoría de shonnen encuentran en los juegos de lucha su género, One Piece ha probado casi todos los tipos de juego que uno se pueda imaginar (no descartemos que algún día llegue One Piece Kart), centrándose en los últimos diez años principalmente en la aventura. Con la saga Unlimited para Wii los juegos de Luffy y sus compañeros experimentaron con la exploración de escenarios, recolección de objetos, subida de nivel, etc… One Piece World Seeker apunta a un reinicio espiritual de los Unlimited adentrándose en el género de los sandbox: un mundo abierto, una estructura de misiones y libertad de movimiento para aceptar estas en el orden que queramos.

Empecemos precisamente con esa supuesta libertad de movimiento, ya que la mayor parte del juego lo pasamos desplazándonos de un punto de la isla a otro. Luffy es un personaje que por la naturaleza de sus habilidades se antoja divertido de controlar en un entorno en el que pueda utilizar sus brazos elásticos para balancearse entre edificios y árboles, pero One Piece World Seeker falla por culpa de un control tosco. Tomemos como ejemplo Marvel’s Spider-man, publicado hace medio año: balancearse con Spider-man entre los edificios de Nueva York es uno de sus mayores aciertos, fácil de controlar, intuitivo cuando llevas un par de horas de juego… Pues lo contrario sería One Piece World Seeker, con un Luffy que se choca con edificios demasiadas veces, que a cada salto repite la misma frase una y otra vez, y que encima para apuntar tenemos que centrar la cámara en el saliente al que queremos engancharnos, ya que si fallamos por un mero centímetro Luffy no estirará su brazo y nos caeremos.Luffy atacando a unos marines en One Piece World Seeker

El resto del tiempo lo pasamos peleando, y creedme cuando digo que la cosa es incluso peor. Luffy tan solo tiene un combo, que consiste en apretar el botón de ataque tres veces, nada más. Hay otro botón para esquivar, un gatillo para apuntar en primera persona y hacer un ataque a media distancia y otro para ejecutar un ataque especial. Podemos pulsar la cruceta para que la cámara se centre en un enemigo, pero este se moverá inmediatamente y la cámara no le seguirá. Una mecánica que creó The Legend Of Zelda: Ocarina of Time en 1998 y que incluso la misma Ganbarion, los desarrolladores de World Seeker, incorporaron en los One Piece Unlimited Adventure y Cruise, pero que esta vez han considerado que no era necesario. Nada más lejos de la realidad.

Una vez que iniciamos el combo Luffy ejecuta el ataque en línea recta, sin detenerse, mientras que los enemigos siguen desplazándose, por lo que la mayoría de los golpes serán al aire. Cuanto más ágil sea el enemigo peor será nuestra experiencia, en el mal sentido. ¿El botón de esquivar? Ahí está, la mayor parte del tiempo inútil ya que no es posible esquivar mientras estamos atacando. El juego no es un reto por su dificultad, si no que se hace insufrible por momentos por culpa de pésima jugabilidad.

El juego cuenta con una mecánica de infiltración que es poco más que anecdótica salvo cuando nos obligan a usarla: podemos escondernos en barriles y colgarnos de salientes para sorprender a los enemigos y derrotarlos con un solo golpe, pero la mayoría de las veces toda nuestra estrategia se irá al garete por culpa de un enemigo cuya presencia ignorábamos que nos sorprende o que milagrosamente nota nuestra presencia, por lo que inmediatamente dará la alerta a todos sus compañeros que estén cerca… y eso cuando no es debido a un error a la hora de ejecutar el ataque sigiloso, en cuyo caso querremos tirar el mando a la tele.Luffy en una de las ciudades de One Piece World Seeker

Las misiones son simples. Casi siempre se resumen en ir a un punto del mapa para activarla hablando con un aldeano, desplazarse a otro sitio para derrotar a unos piratas o miembros de la marina y volver a por la recompensa. Muchas de estas misiones caen en el tópico de aldeanos incapaces de respirar por su cuenta y que te hacen preguntarte cómo sobrevivían hasta nuestra llegada. Eso incluye al resto de la tripulación de los Sombrero de Paja, ya que en el juego únicamente controlaremos a Luffy, mientras que el resto están repartidos por la isla para darnos más misiones o ser rescatados (en serio).

Las misiones nos irán presentando a más personajes clásicos de One Piece, como Buggy, Aokiji, Smoker o Trafalgar Law, introduciéndonos a la mecánica del karma, el único apartado más o menos original del juego. Conforme cumplimos una serie de requisitos iremos rellenando las barras de karma de los diferentes secundarios que pueblan el juego, desbloqueando escenas secretas con ellos. Sin embargo, no os hagáis ilusiones: estas escenas consisten en que aparezca el personaje y nos diga un par de frases, ya sea burlándose en el caso de enemigos o dándole las gracias si es un aliado.

El apartado gráfico es quizá una de sus mejores características, aunque no sin sus “pero”. Si consigues imponerte a su tosco control, ver moverse a Luffy es una gozada; la forma en la que se retuerce, lo ágil que parece o sus ataques. Casi todo el esfuerzo técnico se ha volcado en mover a Luffy y crear un mundo colorido con algunos momentos dignos de capturar pantalla. El resto de personajes también están muy bien animados, aunque únicamente durante las escenas de vídeo, escasas, mientras que el resto del tiempo son poco más que un modelo rígido y simple de animaciones. ¡Ni siquiera pueden girarse! Cuando esto ocurre la pantalla se vuelve negra un microsegundo para voltear al personaje. Y no quiero terminar de hablar de los gráficos sin que veáis ESTO:Los reflejos en One Piece World Seeker están volteados

No soy físico, pero estoy bastante seguro de que los reflejos NO FUNCIONAN ASÍ. ¡¿PERO ESTO QUÉ ES?!

Es que hasta la historia, lo único que no me ha parecido realmente malo, no es nada que no hayamos visto antes. Tenemos a Vivi Jeanne, princesa de Arabasta líder de Isla Prisión que ve como su pueblo está a un paso de una guerra civil y se ve obligada a pedir ayuda a los Piratas Sombrero de Paja. Nosotros, controlando a Luffy, le ayudaremos a desvelar la conspiración que está tramando el sichibukai Crocodile el alcaide de la isla, Isaac.

No hay nada bueno en One Piece World Seeker. Todo lo que hace lo ejecuta pobremente, sin ambición alguna en crear un juego divertido o fiel a los fans de One Piece. Cuesta creer que este juego haya estado en desarrollo cuatro años como recientemente han asegurado sus creadores, o que en un equipo de más de doscientas personas nadie haya dicho “ey, este juego no es divertido, quizá deberíamos parar o arreglar esto”. Por suerte el sufrimiento dura poco, ya que a pesar de ser un sandbox la duración del juego es de unas míseras 12 horas, un tiempo que aunque no será lo peor que hayáis jugado os dolerá cada segundo pensando que este no es el juego de One Piece que se nos había prometido.

Luffy le da su sombrero a Jeanne en One Piece World Seeker
Esta escena me suena…

Creedme cuando os digo que una parte de mí estaba deseando que me gustase One Piece World Seeker: una y otra vez he intentado obligarme a buscar bondades en este juego, pero me ha sido imposible. El juego tiene muchos otros fallos menores que me he dejado en el tintero, ya que esto más que un análisis parece un Roast en el que estoy siendo innecesariamente cruel con el invitado, pero es que todos esos fallos están ahí, saliendo a cada momento de manera traicionera desde un arbusto para asestarte una puñalada directamente al corazón. Si eres muy fan de One Piece quizá quieras darle una oportunidad, pero si no, es probable que no haya nada en este juego que te interese.

One Piece World Seeker

Puntuación Final - 5

5

Correcto

One Piece World Seeker, aunque no es un desastre, difícilmente se puede considerar un juego divertido, y es probable que si no te gusta One Piece el juego te parezca vacío y poco cuidado.

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Adrián Laguna

Crecí viendo jugar a mi padre al Mario 64 y a mi madre al Banjo Kazooie... era obvio que esto de los videojuegos acabaría tirando de mi.

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