AnálisisPS4

Fimbul – Análisis PS4

Valor Nórdico

La mitología nórdica es posiblemente una de las mitologías más explotadas en la industria del videojuego. Esta demanda ayuda a que los desarrolladores busquen y exploten diferentes facetas a la hora de mostrar estas historias. En este caso, tenemos un juego sencillo, pero poético hasta cierto punto, muy inspirado en lo que podría haber sido una saga vikinga, parte de las Eddas (partes fragmentarias de una antigua tradición escáldica de narración oral que fue recopilada y escrita por eruditos que preservaron una parte de estas historias). Se trata de Fimbul, un juego indie que no es muy espectacular a simple vista, pero que encierra una narrativa que de alguna manera termina atrapándote. 

El concepto del Ragnarok es muy famoso y conocido por todos, se ha utilizado en infinidad de obras tanto literarias como en videojuegos. En este caso, tenemos una visión un poco más sobria a lo que estamos acostumbrados, pero no por ello menos mitológica. Siguiendo los pasos de Kveldulver, un gran guerrero berserker que, pidiendo venganza, acabará envuelto en una misión para detener el propio fin del mundo. 

Malvados lanzando amenazas
La forma de narrar de Fimbul es mediante viñetas que con poco expresan mucho.

El Fimbulvetr ha llegado y el Ragnarok se acerca, las Nornas ven el destino y, por razones que solo ellas saben, le dan una segunda oportunidad a un guerrero vencido a traición. Un guerrero que de alguna forma está conectado con los gigantes de hielo y que tiene en sus manos el destino del mundo. Con hachas, espadas y lanzadas, Kveldulver deberá enfrentarse a muchos enemigos, desde traicioneros guerreros hasta enormes trolls y demás criaturas. 

La narrativa de este juego se basa en contarnos una historia mediante viñetas y algo de poesía, adaptada de la mejor manera posible. Se nota mucho la buena intención a la hora de crear esta historia, aunque al final no es nada destacable y de hecho más bien pobre, pero ha habido un notable e intenso trabajo de documentación que puede ser bastante disfrutable para cualquier fan de la mitología nórdica, por lo que al final nos encontramos ante una historia que está bien sin más. 

Aunque no es lo único que el juego nos propone, la mecánica principal es combatir. El título resulta ser una suerte de hack and slash con un toque táctico, muy poco exigente a ratos, pero no por ello explícitamente fácil. Esto se explica porque los enemigos tienen una IA muy simple, pero al mismo tiempo hay que tener cuidado de no darles demasiado espacio, porque podemos pasar de llevar ventaja a caer implacablemente en un abrir y cerrar de ojos. 

Las opciones a usar son combatir con espada o hacha, y decidir si acompañar el arma elegida de un escudo. En este sentido, es muy interesante lo que nos propone, ya que usar un arma con dos manos nos da ventaja extra, pero el escudo nos aporta mayor defensa. Al mismo tiempo, si excedemos el uso del escudo este se puede romper, por ello es interesante conocer bien hasta dónde podemos llegar en cada enfrentamiento y mediante la esquiva controlar las distancias y las posiciones de los enemigos. A su vez, el hacha es un arma más contundente y más efectiva contra escudos, pero no puede igualar el alcance de la espada y su velocidad, un arma no tan potente pero más ágil. Como tercera arma tenemos las lanzas, que pueden emplearse como arma arrojadiza. Resultan muy útiles para deshacernos con facilidad de enemigos que podrían rodearnos y reducir su número, pero hay que ir con cuidado, ya que solo podemos portar dos. 

Combate contra asaltantes
El sistema de combate de Fimbul es entretenido aunque a veces demasiado escueto.

Además, en el combate tenemos dos acciones extra que nos pueden dar ventaja o ayudarnos a sobrevivir: estamos hablando de los ataques especiales y de la curación. Para ambas necesitamos acumular puntos de combo combatiendo. En este sentido, tenemos que jugar con las dos, teniendo en cuenta que, en la mayoría de los casos, solo podremos utilizar una de las dos, a no ser que acumulemos más puntos de los necesarios y los racionemos sabiamente. Además, hay que tener presente que al recibir daño perderemos todos los puntos de combo acumulados. 

Junto a estas mecánicas tendremos algunas fases en las cuales deberemos movernos sin ser detectados, algo bastante sencillo que se limita al movimiento de nuestro personaje. En estas fases tendremos que evitar la mirada de enemigos gigantes y también jugar con el fuego que nos otorgarán las antorchas para ahuyentar ciertos enemigos. 

Primer Jefe el Troll
Los jefes tiene sus mecánicas como es habitual, aunque muy simples la mayoría de las veces.

Si tuviéramos que describir Fimbul con una palabra, claramente esta sería minimalista, y el mayor exponente de ello es su apartado artístico. A la vista está que el modelado de este juego es muy modesto y se maneja en unas texturas simples y algo peculiares. Esto es evidentemente intencionado y nos transmite que estamos ante una historia de fantasía árida y oscura. Es comprensible que, dependiendo del jugador, pueda ser apreciado de una manera u otra. En mi caso, entiendo lo que han querido transmitir los desarrolladores y pienso que han cumplido bastante bien con su cometido. El problema es que a veces este minimalismo es excesivo y más que transmitir los valores antes mencionados, crea una sensación de juego vacío. 

Escapando de Hel
No todo es combate, a veces tocará esconderse y huir.

La banda sonora es consecuente con el resto de la obra, ya que es ambiental, pero hasta el punto de ser en muchos casos inexistente. Poco más hay que decir sobre ella ya que no tiene la intención de destacar y tampoco necesidad de hacerlo. 

El arte de Fimbul puede ser criticable según los ojos del que lo mire, y su arriesgada apuesta puede no salir bien parada para muchos. Creo que funciona y que transmite unas sensaciones que mejoran el entendimiento del mundo que se intenta crear, pero comprendo que esto es una opinión muy personal y que por lo tanto no tiene por qué ser compartido con el gran público. 

Me es complicado sacar una opinión rotunda sobre este juego. Tiene buenas ideas y en general las ejecuta de manera correcta, pero al mismo tiempo es excesivamente escueto en todos sus apartados. Evidentemente, es deliberado y por lo tanto no se puede achacar a ningún error, de igual forma todo ello encaja en lo que el juego nos transmite y en rasgos generales se percibe todo muy coherente. Pero al mismo tiempo, es poco fluido y torpe en algunos aspectos, como pueden ser una cámara que a veces nos deja vendidos. Por lo tanto, es difícil discernir qué partes del juego atienden a un diseño estudiado, y cuales son simplemente algo mal desarrollado o hecho a desgana. 

En general, lo que puedo decir de Fimbul, es que me ha gustado y me ha enganchado. Siendo consciente de sus limitaciones, he sabido disfrutar lo que me ofrecía y en general me ha parecido una buena experiencia, por lo que creo que es un buen juego. Una experiencia a tener en cuenta en el caso de que nos guste la mitología nórdica y tengamos la posibilidad de jugarlo. 

Fimbul

Puntuación Final - 6

6

Interesante

Un juego arriesgado tanto en narrativa como en estética que pese a no ser perfecto es muy disfrutable.

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Etiquetas

Francisco Jose Moreno

Gran Fan del Zelda, Final Fantasy, Metal Gear y largo numero de Etc. Lo mío son los juegos que me divierten simplemente o los que me llegan a la patata. No creo que nadie pueda sentar cátedra en opinar sobre videojuegos.

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